Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 31, Volumen XXVIII, 1991
 

Todo es según el color del cristal con que se mire


Reportaje a la economía colombiana
Marcela Giraldo Samper
Ediciones Aurora, Bogotá, 1993, 270 págs

El libro de Marcela Giraldo presenta las opiniones de catorce prestigiosos economistas colombianos sobre temas de crucial importancia para la actualidad económica nacional y sus implicaciones para el proceso de desarrollo. Se divide en cuatro secciones o secuencias, según la tendencia de los entrevistados. La primera sección corresponde a los graduahistas e incluye a Gabriel Rosas, José Antonio Ocampo y Eduardo Lora. La segunda agrupa a los moderados: Luis Jorge Garay, Juan Camilo Restrepo y Luis Bernardo Flórez. Sigue la de los radicales, que incluye a Salomón Kalmanovitz, José Fernando Isaza, Maria Mercedes Cuéllar, Juan Manuel Santos y Rudolf Hommes. La cuarta y última secuencia agrupa a los opositores, con entrevistas a Eduardo Sarmiento, Héctor Mondragón y Jorge Child.

Aunque el libro pretende abarcar otros temas de interés, como las bonanzas de divisas, la deuda externa, el manejo que se le debe dar a los dineros del narcotráfico y las privatizaciones, su principal énfasis está puesto en el proceso de apertura y sus efectos sobre la economía. Dicho énfasis es entendible si se tiene en cuenta que el programa de apertura económica emprendido por los recientes gobiernos, especialmente el de Gaviria, constituye la más importante reforma de política económica adoptada en el país desde la expedición del estatuto cambiario.

En un contexto histórico y geográfico más amplio, el proceso de apertura representa un rompimiento con la larga tradición proteccionista que ha caracterizado a los países latinoamericanos desde la crisis de los años treinte y que se constituyó, gracias al apoyo teórico de Raúl Prebisch y de la Cepal, en el principal programa de desarrollo económico en la región durante los años 1940-1960, basado en la promoción de la industrialización mediante la sustitución de importaciones. Factores tales como el estancamiento del sector manufacturero durante las décadas de los años setenta y los ochenta y, en términos generales, los relativamente bajos niveles de crecimiento económico de las economías latinoamericanas, especialmente si se comparan con los ritmos de crecimiento obtenidos por las economías del sudeste asiático, hicieron evidente el agotamiento del modelo tradicional de sustitución de importaciones. Con el advenimiento de la crisis de la deuda, la mayoría de las economías de la región se vieron en la necesidad de adoptar sustanciales reformas, en las cuales la apertura ha sido un ingrediente fundamental pero no el único. Otros importantes aspectos han sido la reducción del papel del Estado en la economía y las reformas financiera y laboral.

Colombia no ha sido ajena a este proceso. Aunque la economía colombiana no experimentó una crisis de la magnitud de la registrada por otros países de la región, desde finales de los años setenta las tasas de crecimiento económico han sido relativamente bajas y el sector manufacturero ha venido enfrentando períodos de severo estancamiento. En estas condiciones, se hacía necesaria la adopción de una nueva estrategia de desarrollo que permitiera un crecimiento ecouómico más acelerado y sostenido. Las medidas de apertura apuntan en esta dirección, aunque sus resultados están aún por verse. De ahí que resulte interesante conocer los comentarios y críticas de aquellos economistas que en una u otra forma han sido partícipes en el proceso, bien sea como implementadores del mismo o como observadores.

Las preguntas formuladas a cada uno de los entrevistados son muy similares y abarcan dos grandes temas: la repercusión de la apertura en el país, tanto de manera general como en las esferas sectorial y social, y la posición de Colombia ante las actuales tendencias del comercio internacional (el creciente proteccionismo de las economías desarrolladas y la integración regional). También incluye preguntas sobre la privatización, el efecto de los dólares del narcotráfico y el auge de las ideas neoliberales. Por último, las entrevistas culminan con un mensaje del entrevistado al ciudadano común sobre las perspectivas económicas. La mayoría de las opiniones expresadas —descontando, claro está, la de los opositores— favorecen en diverso grado las recientes reformas y presentan en general una perspectiva optimista para el país enmateria económica. Entre los opositores, la crítica más coherente a las recientes reformas es la presentada por Eduardo Sarmiento, quien acertadamente distingue la apertura como instrumento y como objetivo. Así mismo, sus comentarios sobre el carácter indiscriminado y apresurado de la apertura parecen adquirir validez, si se tiene en cuenta que recientemente el gobierno se ha visto obligado a proteger ciertas ramas de la actividad agropecuaria y algunos sectores industriales, como el de los textiles duramente golpeados por la competencia externa.

El libro de Marcela Giraldo constituye una contribución interesante al conocimiento y al debate de la política económica en un momento en que están ocurriendo transformaciones de gran significación para el futuro del país. Su presentación en forma de entrevistas lo hace ágil y accesible a  una amplia gama de lectores. El libro presenta, no obstante, dos limitaciones. Por una parte, se concentra dema­siado en el proceso de apertura, dejando de lado aspectos tan importantes como el futuro papel del Estado y los retos que enfrentan en materia social, en particular la disminución de la pobreza y la distribución del ingreso, los cuales sólo algunos entrevistados tocan marginalmente. Por otra parte, para un libro que pretende presentar diversas corrientes ideológicas, hubiera sido conveniente incluir entre los entrevistados a economistas de filiación conservadora, cuyas opiniones seguramente hubieran contribuido a enriquecer el debate. 

MARTHA BEATRIZ DELGADO