Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 30, Volumen XXIX, 1992

 

A partir de cero


Historia crítica de la literatura colombiana
(literatura colonial, 3 volúmenes)
Héctor H. Orjuela.

Editorial Kelly, Bogotá, 1992.

 

Existen varias historias de la literatura colombiana —desde la obra pionera de Vergara y Vergara en 1867—, unas con intención de relectura crítica, otras con el propósito de manual pedagógico, pero las que no pecan de superficiales —meras referencias de segunda mano—, o bien son ya anacrónicas, o bien son incompletas, o bien son colages en los que cada tema es tratado por especialista distinto, con el resultado de que los libros —el Manual de literatura de Colcultura— no tienen la unidad de criterio que confiere que la obra tenga sólo un autor. 

Por otra parte —más por aburrida que por extensa, más por dificultades en la localización de fuentes que por particular complejidad o belleza de los materiales— parecía imposible que un solo autor pudiera abordar la tarea de escribir, él sólo, una historia crítica de la literatura colombiana. 

Sólo que este país cuenta con un investigador de la constancia, minuciosidad y formación de Héctor Orjuela. Egresado del Instituto Caro y Cuervo —institución editora de muchos de sus libros—, profesor del mismo instituto y de la Universidad de California (Irvine), el recuento de sus libros publicados puede observarse ahora, en retrospectiva, como un paciente noviciado para emprender una historia de nuestra literatura. En efecto, el profesor Orjuela es autor de bibliografías analíticas de las fuentes de la literatura colombiana (1968), del teatro (1974), de la poesía (1971), de las antologías de poesía colombiana (1966), y de sendas biografías de Pombo y de Silva, la primera con una bibliografía exhaustiva. Preparó ediciones del Yuruparí, de Fernández de Oviedo, de la obra inédita de Pombo y de la obra completa de Silva, esta última para la Unesco. Vista en su conjunto —y en mi recuento faltan cosas—, la obra crítica de Orjuela ha sido una larga preparación, un plan "coherente y ambicioso", que culmina con su Historia crítica. 

Dotado, como está, de los instrumentos propios de su objetivo, el relato histórico crítico aborda nuestro acontecer literario desde una doble perspectiva que toma en cuenta el contexto social y político —como marco global— y analiza los autores y los textos según las retóricas características de su momento. 

Estos enfoques, convertidos en una metodología, le permiten a Orjuela establecer una periodización, que fija con relación a la visión del mundo de los sucesivos grupos generacionales, el "trasfondo histórico social, poética tipificadora, discursos literarios, dominantes y marginales, etc..." 

Entre todos sus valores, cabe destacar, sin embargo, el significado de que sea una obra construida a partir de cero, leyendo todo el material, eludiendo referencias de segunda mano. Inclusive, como primer lector, como único lector, de algunos de los textos. 

Los tres volúmenes publicados por Editorial Kelly abarcan autores nacidos a lo largo de tres siglos, entre 1470 y 1770. Durante este período siguen destacándose las figuras principales que la tradición ha consagrado —Juan de Castellanos, Domínguez Camargo, Rodríguez Freile y la madre Del Castillo—, pero al lado de ellos, como sus pares en importancia, surgen otros nombres como los cronistas Aguado, Pedro Simón y Alonso de Zamora, o como los hermanos Pedro y Bruno Fernández de Valenzuela, nacidos y criados en Santafé, en una casa donde su padre guardaba con celo el ataúd y la mortaja que lo acompañarían a la tumba. Pedro escribió nuestra primera novela —El desierto prodigioso y prodigio del desierto— y Bruno el primer drama. Revaloriza, también, a Juan de Cueto y Mera y a los poetas Francisco Antonio Vélez Ladrón de Guevara, Juan Francisco de Páramo y Cepeda y fray Felipe de Jesús. 

Con la publicación de los volúmenes dedicados a la Colonia, Orjuela ha pasado el Rubicón de su historia. Cabe esperar que dé a la imprenta los volúmenes que completan su obra faraónica. 

 

DARÍO JARAMILLO AGUDELO