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Boletín Cultural y
Bibliográfico , Número
30, Volumen XXIX, 1992
Educación teatral popular
Cartilla básica de instrucción
teatral
Orlando Cajamarca Castro
Teatro Esquina Latina, Cali, 1989, 47 págs.
fotografías e ilustraciones.
La Organización Católica para la Cooperación
y el Desarrollo, de Holanda, al apoyar la realización de un taller de líderes de teatro,
auspició también una labor de más de cuatro años, editando a experiencia acumulada
allí bajo la norma de la presente cartilla con finalidad decididamente pedagógica,
escrita por el dramaturgo caleño y director de Teatro Esquina Latina, Orlando Cajamarca
Castro. El objetivo de esta publicación, modesta pero pulcra y concisa, es orientar las
actividades :teatrales realizadas por grupos de carácter aficionado en sectores
populares. El texto, además de estar compuesto por algunos materiales y ejercicios
originales, recoge igualmente muchos otros de distinta procedencia, los cuales han de ser
manejados en actividades prácticas bajo la supervisión de un líder.
La cartilla propone que cada grupo escoja sus
temas dramáticos en el marco de su propio entorno social, inscribiéndose así dentro de
las teorías contemporáneas del trabajo social de rehabilitación de comunidades de
escasos recursos, tanto económicos como humanos, por medio de labores creativas. Al
promover también dentro de estos grupos sociales una serie de actividades organizativas,
se evita la mala utilización del tiempo libre y se provee a la comunidad con un
instrumento de reflexión útil y con una herramienta educativa con fines no
exclusivamente estéticos, que podrían ser inaplicables a la vida práctica. Se trata,
pues, de una cartilla muy oportuna para la superación individual y colectiva de ciertas
comunidades expuestas a una pésima utilización del ocio por carencia de oportunidades de
trabajo; es, incidentalmente, una demostración de que el teatro puede contribuir muy
positivamente no sólo a la cultura de una sociedad, sino, fundamentalmente, a su
bienestar.
El discreto pero agradable volumen se divide en
dos capítulos con dos apéndices. El primero se refiere al líder o conductor teatral y
viene precedido por una introducción de dos hojas que expone con claridad y sencillez el
propósito de la cartilla. El capítulo consta de tres hojas de recomendaciones y
requisitos para la idoneidad del líder, especie de animador comunitario de múltiples
cualidades. El líder, en efecto, debe ejercer cierto poder dentro de la comunidad; es
decir, debe tener los indispensables contactos con otras organizaciones de bienestar y
desarrollo comunitario. En segundo lugar, claro está, tiene que poseer cierto talento
artístico, el cual este manual contribuye a fomentar. Para respaldar esta formación,
precisamente, es que se organizó en Cali el taller de líderes teatrales que ya hemos
mencionado, en el cual tomaron parte los más calificados representantes de cada
comunidad. Las instrucciones que allí se les dieron constituyen el material de la
presente cartilla.
El segundo capítulo, que consta de once breves
secciones, se refiere a diferentes ejercicios prácticos, destinados, sobre todo, a
perfeccionar las capacidades actorales de los integrantes del grupo teatral
improvisaciones por medio de divertidos juegos, comunicación con otros actores y
con el público, calentamiento, expresión corporal, relajación, respiración,
vocalización, etc. y versa, también, en los capítulos octavo, noveno y décimo,
ya concretamente sobre la culminación de todo este largo proceso de preparación: el
espectáculo, la puesta en escena y la dramaturgia, por medio de la escogencia del tema
que se ha de escenificar, el cual puede ser original, pero que puede también ser ofrecido
por la literatura. Así, este último proceso da ocasión también a que los integrantes
de estos grupos, algunos quizá marginales, se pongan en contacto con la literatura en
general y después, específicamente, con la literatura dramática, haciendo las
diferencias del caso, para poderlas convertir en su asunto teatral.
Los apéndices 1 y 2 proporcionan al instructor
las herramientas básicas para realizar su tarea eficazmente: en forma específica, la
duración que debe tener cada ejercicio, los controles de asistencia de los integrantes,
sus características de edad y actividades que cumplen para ganarse la vida; en fin, todo
se cierra con un informe mensual sobre las actividades realizadas.
Esta cartilla, instrumento limpio y preciso para
trabajar con grupos aficionados de teatro, puede ser una útil herramienta para el
trabajador teatral no profesional, pero puede, así mismo, conducir, debido a su
minuciosidad y agradable forma de enfocar el asunto, a que muchos de quienes integran
estos grupos de aficionados lleguen a decidirse por la actividad teatral como una labor
interesante, noble y valiosa para la sociedad. En todo caso, para las comunidades a las
cuales está dirigida, la Cartilla básica de instrucción teatral de Orlando Cajamarca
Castro es un instrumento eficaz de perfeccionamiento no simplemente cultural, sino, lo
más importante tal vez en este caso, de superación humana y social.
FERNANDO GONZÁLEZ CAJIAO
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