Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 29, Volumen XXIX, 1992

Continuación - En la tierra de las oportunidades: los sirio-libaneses en Colombia

En la Calle 11 números 248 y 250 funcionó por muchos años el almcénS Helo & Co. en Bogotá (Tomado de: El libro azul de Colombia).  

Salomón J. Helo nació en Baabda, en 1880, llegó a Colombia en 1 905.

Dadas sus características, todos estos hechos —aislados y esporádicos, como ya se ha señalado— no pueden interpretarse como un serio movimiento antiinmigratorio.  Por lo demás, las manifestaciones de hostilidad fueron seguidas, generalmente, de equiparables y hasta más fuertes manifestaciones de desagravio a los sirio-libaneses. Más aún: ninguna de ellas parece haber tenido, por ejemplo, las dimensiones de las protestas que se desataron en Bucaramanga contra los comerciantes alemanes en 1879. Los actos de agresión contra los sirio-libaneses  no parecen diferenciarse sustancialmente de otros actos agresivos contra otros extranjeros, también de esporádica ocurrencia.

Ocasionalmente, algunas publicaciones hacían explícito cierto sentimiento “antiturco”, e inclusive intentaron articular un pensamiento nacionalista específicamente dirigido contra los sirio-libaneses. Nuevamente, sin embargo, debe tenerse cautela al interpretarse tanto la importancia de dichas publicaciones como su efecto en la opinión pública colombiana. A las protestas aparecidas en 1910 en Albas —pequeño periódico ocañero— contra comerciantes árabes, se contrapusieron mensajes de simpatía firmados por los empresarios más destacados de Ocaña 28 . Más aún: periódicos de la importancia de El Porvenir, de Cartagena, pronto les abrieron sus páginas a inmigrantes como Carlos Mohalen, quien, en 1913, popularizó los temas árabes en la prensa cartagenera 29 .

Uno de los pocos libros que podría considerarse como un ataque sistemático a la presencia sirio-libanesa en Colombia fue El camino de Damasco, del escritor Juan Roca Lemus, publicado en Bogotá en 1946 contra la candidatura de Gabriel Turbay. Rubayata, como era conocido Roca Lemus en el mundo de las letras, no sólo le negaba a Turbay la nacionalidad colombiana, sino que recurría a un cuestionable patriotismo para fundamentar el sentimiento xenofóbico: “No encontramos, pues, en todo el ajonjeo de las guerras civiles colombianas a ningún Turbay, como no lo hallamos en ninguna hazaña de la conquista ni de la colonia ni de la emancipación ni de la república”  30 . A pesar, sin embargo, de una que otra referencia al hispanista Ramiro de Maeztu, el análisis de Rubayata carecía de solidez intelectual como para fundamentar una corriente nacionalista. Roca Lemus, además, se vio obligado a reconocer tanto las virtudes de los sirio-libaneses frente al trabajo y las actividades mercantiles, como la estimación que se les tenía en ciertas regiones del país 31 , Escrito en tono satírico, El camino de Damasco debe considerarse más bien una publicación contra un individuo, con estrictos propósitos electorales. Y silos efectos de los escritos contra Turbay se miden por las cifras electorales, hay que concluir que su repercusión en la opinión pública no fue muy significativa. Aunque no alcanzó la presidencia, a causa de la división liberal, Gabriel Turbay recibió casi 100.000 votos más que el candidato populista Jorge Eliécer Gaitán 32,

No obstante, lo que merece destacarse, a pesar de estas expresiones de antipatía, es la rápida integración de los sirio-libaneses en la sociedad colombiana. Aquí, como todos los inmigrantes en casi todos los rincones del mundo, los sirio-libaneses también se vieron expuestos a protestas nacionalistas. Antes de seguir insistiendo en las reacciones casi naturales que se producen en todo conglomerado humano cuando se enfrenta a la presencia de inmigrantes, parece, pues, más interesante ahondar en las razones que pudiesen explicar su pronto acomodamiento y, más aún, sus logros en Colombia.

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En Bogotá se establece el negocio Jorge E. Nassar y hermanos, especializado en telas de importación. (Tomado de: El libro azul de colombia)

 

V

Cualquier análisis del buen éxito de la asimilación sirio-libanesa en Colombia debe partir del estudio de las condiciones intrínsecas de este grupo de inmigrantes. Sobresale, por encima de todo, su evidente disponibilidad a familiarizarse con la cultura colombiana y a adaptarse a sus nuevas circunstancias.

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28 Albas, Ocaña, 18 de noviembre de 1910. (regresar28)

29 Véase, por ejemplo, El Porvenir, Cartagena, 27 de enero, 7 de febrero y 10 de marzo de 1913. Años más tarde, en la década de 1930, la radio de Santa Maria incluía el programa La hora Arabe”, dirigido por Miguel Dau. Véase Alef, Organo oficial del Centro Social Arabe, Santa Maria, enero-marzo de 1939.(regresar29)

30 Juan Roca Lemus, El cami n o de Damasco. Parábola de Gabriel Turbay, Bogotá, 1946, pág. 82. (regresar30)

31 Según Rubayata, “el pueblo costeño les llama “turcos” y les estima en buen grado”, mientras aseguraba que el pueblo de Medellín no gustaba de Turbay; ibid., págs. 142 y 151. (regresar31)

32 Turbay triunfó sobre Gaitán en Caldas, Nariño, Norte de Santander, Tolima, Chocó, Santander y Boyacá. En estos tres últimos departamentos, Turbay también recibió más votos que el candidato conservador Mariano Ospina Pérez. Véase Registraduria, Historia electoral colombiana, Bogotá, 1988, pg. 158. (regresar32)