|
Boletín Cultural y Bibliográfico , Número
29, Volumen XXIX, 1992
|
|
|
Antonia
Goelkel, hermana de Ge.Goelkel quien fue socio y aseso, Lengerke. (Fotografía de Demeu
Paredes, su esposo. Copia albúmina, 1862ca.) Tejido guane, Santander.
|
|
Guarapo, champaña y vino blanco
Presencia alemana en Santander en el siglo XIX
MANUEL ALBERTO GARNICA MARTINEZ
TABACO, CACAO Y SOMBREROS DE JIPA
EL TERRITORIO del actual
departamento de Santander se pobló de manera tardía a finales de la Colonia, y la
mayoría de sus ciudades fueron fundadas entre finales del siglo XVII y comienzos del XIX.
En su territorio la población indígena fue aniquilada casi totalmente, y con la temprana
abolición de la esclavitud no contó con una población negra capaz de dejar huella de su
raza. Sus colonizadores fueron mayoritariamente españoles del norte, de la región de
Burgos, gentes de costumbres austeras, de profunda religiosidad, con un alto sentido de la
unidad familiar, sinceros en el trato, honrados, orgullosos de su raza hasta el punto de
ser desconfiados con los extranjeros, de genio levantisco y pendenciero, individualistas y
muy trabajadores.
Durante los primeros años
del siglo XIX el territorio estaba conformado por una serie de pequeñas poblaciones que
poseían una industria manufacturera próspera y grandes riquezas naturales pero que
permanecían aisladas del resto del mundo por falta de caminos que las comunicaran con el
río Magdalena. En Socorro se fabricaban telas, herencia de los guanes antiguos
habitantes de la zona, perfeccionadas por los españoles con sus telares; esta
producción alcanzaba a satisfacer gran parte de la demanda nacional. En Zapatoca se
tejían sombreros de jipa, lo mismo que en Girón, y se hacían de tan buena calidad y en
tan alto número que incluso se llegaron a exportar. Existen muchas crónicas sobre la
laboriosidad de los sombrereros. En el coplerío santandereano aún se canta:
Qué hará la vidita mía
la que vive en Zapatoca
si tará tejiendo en ala
o tará tejiendo en copa.
Se fabricaban, también,
tabacos para el consumo interno, famosos aún en varias regiones del país. En cuanto a la
agricultura, se producía principalmente cacao y tabaco. Por la aridez de gran parte de su
territorio, Santander no contó con una ganadería importante; el valle del Magdalena fue
durante casi todo el siglo pasado una selva inhóspita en donde los indios, los animales y
las fiebres hacían imposible la agricultura y la ganadería. En 1850 Bucaramanga era una
población de seiscientas casas con dos iglesias y cuatro mil habitantes. Una ciudad
apacible, muy aseada y de costumbres moderadas. Era famoso el baile antes de cuaresma, en
el cual a medianoche se prendía una olla con aguardiente y sal para que con su luz las
facciones de la gente tomaran una apariencia diabólica. Durante las navidades se jugaba a
los aguinaldos en todas las casas, se cantaban villancicos, se hacían dulces y bizcochos
que se enviaban a los vecinos, y el 28 de diciembre no faltaban las inocentadas y las
bromas, que incluían una batalla callejera con tinta roja y huevos. El 12 de enero las
personas escogían su compadre para el año, sacando de una bolsa el nombre de algún
vecino. También, aunque con carácter más serio, escogían al santo abogado para el
año, al cual se encomendaban y hacían altares. Es esta la población a la cual, en el
año 1852, llega Geo von Lengerke, el más famoso de los inmigrantes alemanes a Santander
en el siglo pasado, y cuya presencia aún se percibe en el departamento.
LOS ACREEDORES DE
CARLOS V
Ya durante la
Conquista, alemanes habían pisado suelo santandereano. En 1532, Ambrosio Alfinger acampó
cerca de lo que hoy es Bucaramanga y un tiempo después murió en lo que hoy es
Chinácota, entre Pamplona y Cúcuta, a manos de los indios, cuando una flecha le
atravesó la garganta. Esta primera colonización alemana en el nordeste de nuestro país
y especialmente en Venezuela se inició al recibir los hermanos Bartolomé y Antonio
Wesler, de manos de Carlos V de Alemania y 1 de España, una concesión como parte de pago
por antiguas deudas y como prenda para nuevos préstamos. Los Wesler al igual que
los Fugger, los más importantes banqueros de Europa en tiempos de la Conquista,
tienen en sus manos el poder que les da ser los prestamistas de un rey que ascendió al
trono de Alemania con su dinero.
|
|
Tejido
guane, Santander.
|
Sus
intereses en América son exclusivamente comerciales. Ellos saben tanto de barcos, de
minería, manejan la pólvora y están tan bien informados de lo que sucede en estas
tierras, que en la Corte se afirma: "si lo dicen los Wesler, ha de ser verdad".
Al conseguir para ellos la gobernación de Venezuela, vienen dispuestos a hacerse más
ricos, y por ello no fundan poblaciones, no cultivan, no elaboran ningún tipo de
manufactura; solamente recorren sus territorios buscando oro, quemando poblaciones
indígenas y haciendo esclavos, a quienes marcan con el hierro ardiente. Afortunadamente
no les va tan bien como esperaban: el oro que consiguen no es suficiente, su meta es El
Dorado y tienen que contentarse con algunas piezas delgadas de oro y con el dinero que les
deja el comercio de esclavos en Santo Domingo. Ambrosio Alfinger muere en Santander y
Nicolás Federman es encarcelado por los mismos Wesler al regresar a Alemania, acusándolo
de robo y de arrasar con las tierras de la gobernación.
UNA SEGUNDA
OPORTUNIDAD PARA FAUSTO
Cuando se inicia la
segunda inmigración a tierras de Santander, todavía queda en Alemania el recuerdo de los
territorios que tres siglos antes habían sido otorgados a los Wesler. Alemania acaba de
ganar la guerra franco-prusiana y tiene afanes expansionistas; Bismark desde el parlamento
insiste en que se deben ampliar las fronteras comerciales. Agustín Codazzi publica su Proyecto
para poblar con las razas teutónicas los terrenos altos y hasta ahora incultos de
Venezuela, al mismo tiempo que funda y dirige la Colonia Tovar, experimento que no
funciona, pues al inmigrar las familias completas desde Alemania no se mezclan las razas;
en 1850 publica en Bogotá Apuntes sobre inmigración y colonización y Descripción
de los indios de Nueva Granada. En Alemania se sabe que Humboldt participó en la
preparación y definición de nuestra Independencia. El alemán Juan Bernardo Elbers
inició en la primera mitad del siglo XIX la navegación a vapor por el Magdalena. Y dos
casas comerciales con sede en Bucaramanga, pertenecientes a los señores Eusebio Arango y
Eusebio García, la primera, y Manuel Mutis y Juan José Valenzuela, la segunda, hacia el
año 1850, cansadas de sus modestas actividades comerciales con Bogotá, inician negocios
de importación con Alemania.
|
|
Calle del
Convento en el Socorro, s.f
|
CONTINUAR
|