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Boletín Cultural y
Bibliográfico , Número
29, Volumen XXIX, 1992
Bajo el volcán
Historias y leyendas del
volcán Puracé
Germán Puerta (comp.)
Sin datos editoriales, 1991, 103 págs.
Cada cual tiene sus
maneras de abordar un nuevo libro. Algunos ojean el índice, otros se leen un párrafo o
miran aquí y allá; de todas formas, el principio del atractivo es el titulo. Esta frase,
con que se da a conocer el asunto de una obra escrita, puede sugerir múltiples imágenes
e ideas según los intereses del lector y de acuerdo con la habilidad del escritor. Así,
al encontrar Historias y leyendas del volcán Puracé me froté las manos pensando
en la fascinación de leer un libro en el cual se plasmaran las visiones populares que
sobre el famoso volcán podrían tener payaneses, indígenas y campesinos caucanos que han
convivido con el "gigante de fuego", a lo largo de la historia.
Pero el asunto de este
libro es otro; bajo tan sugestivo título, Germán Puerta recopila algunos relatos de
excursionistas que han visitado, en plan turístico y científico, el volcán Puracé
desde el siglo XIX hasta nuestros días. La publicación cuenta con la presentación y las
fotografías de Andrés Hurtado y la introducción del compilador.
El relato más antiguo,
"Crónicas de los Andes", escrito por G. Mollien, está tomado de su Viaje
por la República de Colombia en 1823. Asombra imaginar a un explorador europeo de
viaje por la naciente república, cuando apenas se empezaba a enfriar la guerra de
independencia. El autor narra su viaje entre Neiva y Popayán, que incluye el paso por la
población de Puracé y la inevitable excursión al volcán. A lo largo de su viaje,
Mollien se topa con bellos paisajes pero tanibién con los estragos de la guerra. Algunos
hechos e imágenes que llaman su atención son el aislamiento de la población, la
hospitalidad de los campesinos, el encuentro con un general prusiano de regreso a Europa,
los restos de muertos en los páramos, los "apacibles" agricultores indígenas,
los cargadores de hielo...
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El "Ascenso a un
volcán andino en erupción", escrito por Roberto Blake White y publicado en 1903 y 1935,
ofrece datos de altitud, promedios de minerales en las aguas del río Vinagre, medidas
del cráter, etc. También narra la explosión de vapores de 1869, en la que los
aterrorizados habitantes de Popayán asistieron a la visión del cráter encendido en
llamas, sufrieron la creciente del río Cauca y solicitaron al señor Blake que hiciera
una excursiónn para informarse sobre el grado de peligro en que se encontraban los
distritos aledaños al volcán. El ingeniero narra la hazaña de la penosa ascensión,
pasando por lodazales azufrados, alfombras de ceniza, suelos calientes y piedras
hirvientes; cuenta de la generosa contribución en acompañantes y alimentos ofrecida por
los pobladores de Puracé para la visita al volcán, la maravillosa visión de llamas de
colores que pudo obtener al llegar arrastrándose hasta la boca del cráter y cómo tuvo
que patear a sus acompañantes indígenas para que sirvieran como testigos de su audaz
cumplimiento del deber.
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De 1937, el escrito de
Arcesio Aragón "El Puracé y sus leyendas" muestra el patético y poético
miedo payanés por la potencia destructiva del vecino gigante. Aragón hace un recuento de
los terremotos que han sacudido a Popayán y demuestra el error de ilustres personajes del
siglo XIX al creer que la ciudad podría ser arrasada por lava como Pompeya; retoma
fragmentos de escritos de Angel y Rufino José Cuervo y del presbítero Mariano del Campo
Larrahondo, quienes vivieron en los tiempos en que la nieve todavía cubría el cono del
volcán.
"Una excursión al
Puracé" de Enrique Uribe White, escrito en 1935, nos cuenta la expedición de un
grupo de selectos científicos de la época que, amantes del peligro y las ciencias
naturales, tuvieron la fortuna de apreciar el cráter del volcán iluminados por un rayo
de sol.
"Tragedia en el
volcán, de 1949, es una recopilación de noticias de prensa de la época, sobre la
trágica excursión de diecisiete estudiantes que visitaron el volcán, con tan mala
suerte que en ese preciso día el Puracé los recibió con lava y enormes piedras
incandescentes.
"El parque nacional
del Puracé", escrito por Germán Puerta en 1984, describe la localización
geográfica, la hidrografía, fauna, flora, clima y sitios de interés turístico del
parque natural. Después de esta descripción y conservando la tradición familiar, el
señor Puerta cuenta su ascenso al volcán y la visita al cráter, que, por exceso de
niebla, no se dejó ver en todo su esplendor.
El más reciente de los
relatos es el de Andrés Hurtado, "El Puracé hace lo suyo", de 1987. El
conocido montañista cuenta sus andanzas por parajes naturales y una aventura en la cual
se enfrentó al tempestuoso viento que habita el volcán, mostrando así una imagen del
excursionista de nuestros días, que disfruta sus paseos con una mística que le permite
prescindir hasta del desayuno.
Maravilla pensar que en
la región del Puracé aún hoy existen, con variaciones, lugares, bellezas, contrastes,
miserias y estragos de guerra como en el siglo XIX. Pero impresiona más darse cuenta de
que siguen existiendo personajes que, con la pretensión de cultivar el espíritu de los
historiadores naturales" de otros tiempos, recorran y describan viajes y paisajes sin
mencionar la opinión y la realidad dc la gente que vive en ellos.
Aunque el tema de los
volcanes es de interés para muchos, especialmente después de los acontecimientos
volcánicos colombianos de los últimos años, esta publicación puede resultar
interesante sobre todo para aquellas personas para quienes la excursión es la manera
apasionada de conocer la naturaleza.
ANA
MARÍA OSPINA
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