|
Boletín Cultural y Bibliográfico , Número
27, Volumen XXVIII, 1991
Vangoghianas
Del huerto de Van Gogh
León Gil
Sin pie de imprenta, 1990, 84 págs.
No carece de atractivo el proyecto
literario de realizar un libro de poemas, comunes todos en el propósito de recrear la
imagen de quien encarnara con mayor intensidad el hermoso pero tremendo destino del
artista moderno. Cien años después de la muerte de Van Gogh, el poeta León Gil ha
llevado a cabo dicho proyecto, al escribir un pequeño libro de versos que indaga en tomo
al pintor de los soles alucinantes.
No creo que la intención patente
en el libro de criticar a una sociedad que sólo digiere artistas de la naturaleza
de Van Gogh después de "suicidarlos" (como lo señaló Artaud), implique una
apología del malditismo, entendido éste como una pose útil para atraer los favores del
público, o como un modelo que deban seguir todos los artistas.
La presentación del libro es bien
particular. ilustrada con uno de los autorretratos másconocidos del pintor, en la portada
encontramos el título DEL HUERTO DE VAN GOGH -POEMAS. Falta avanzar hasta la portadilla
para aclarar que el autor es un tal León Gil, y no Van Gogh, como podría pensarse en un
primer momento. Del autor sólo puede saberse a ciencia cierta su nombre, pues nada se
menciona sobre el lugar de su procedencia o el de la impresión del libro.
Tras este voluntario ocultamiento del
autor, sospecho la intención de destacar a Vincent como único y verdadero protagonista
del libro.
Todo aquello que Van Gogh, vivo o muerto,
deviene y significa aparece en el libro. Porque así como hay un Van Gogh exaltado por los
artistas y hay uno visto por la mirada inquisidora de las "buenas gentes", hay
también, lastimosamente, un Van Gogh explotado por el lucro de los comerciantes.
Cito en principio dos poemas para ofrecer
este somero recorrido:
Querido hermano
Gracias por tu billete de 50 francos.
Fueron ellos parte del abono
para poner en movimiento
mis pobres girasoles.
También quiero decirte
que si no logras feriarlos,
los dejes mientras puedan
iluminando y perfumando
nuestros amigos y tu casa,
pues ha de llegar el día
en que un gran inversionista
o algún excéntrico a la moda
los marchite y sepulte
bajo el peso de sus dólares.
[Subasta]
El hachís, el sexo y el licor
y los otros demonios que lo habitan,
comen de su carne, beben de su
sangre
y se cagan en su juicio y su razón,
por eso sus ojos son de idiota,
esquizofrénico o malhechor,
por eso raquítico es su cuerpo,
tenebrosa su conciencia
y su rostro antisocial,
por eso y nada más.
Eso veían tras los visillos
las buenas gentes de Arlés
en aquel entonces,
lo mismo que entonces
verían las mismas gentes de hoy.
[Retratos 1771
La adopción del tono de la cartas que
Vincent dirigía a su hermano, despojándolas de detalles técnicos y anotaciones
circunstanciales, forma parte del variado conjunto de por sí original de
propuestas poéticas cm prendidas por el autor, que comprende desde composiciones
clásicas, como nocturnos, epitafios y acrósticos, hasta formas menos convencionales,
como mensajes S.O.S., grafitti, o como la siguiente composición:
TITULO: Nacimiento de una estrella.
DIMENSIONES: Eternidad x infinito.
TECNICA: Fuego sobre vísceras.
AUTOR: Vincent van Gogh.
Violáceos remolinos en el cielo
abren puerta blanca al infinito
En un ebrio trigal de Auvers
el sol escancia su néctar amarillo
Estallan intestinos de uvas y
amapolas
Y al conjuro del mistral,
de aquel océano radiante
sangrante y convulso,
un 29 de julio de 1890
se alza sobre el mundo
una nueva estrella.
[Composición]
Ami parecer, la innegable prodigalidad
demostrada por el autor en las diversas experimentaciones expuestas en el libro (entre las
cuales olvidaba un glosario con trece definiciones encabezadas por la siguiente: "Las
flores! Invitados infalibles! En los actos de la vida! Del amor y de la muerte".)
tiene efectos más afortunados que otros.
Entre los desigualmente afortunados me
atrevería a señalar la creación de palabras nuevas, que van del hallazgo
("cromofagia"), a la simplicidad ("giratierra",
"giradólar"), y el empleo de formas breves, que oscilan también entre el
asombro ("Todo se crea y nada se destruye! con la fina magia del pincel.! Entonces,!
¿Por qué me mutila y me desangra! como si fuera un bisturí?"), y la obviedad
("Me gusta pintar cuervos,! pero no los supersónicos! Pintar hongos! y pintar
soles,! pero no atómicos".).
Los episodios más sobresalientes de la
vida de Vincent, su pasión por Katherine, sus determinaciones con navaja y pistola,
forman parte del repertorio del libro:
Mi querido Théo
El círculo cromático en Arlés
definitivamente me atrapé
y no encuentro en el azul
la puerta que da al cielo
ni logra el amarillo
proyectarme al sol,
pero espero que este rojo
anémico y febril
con que mancho AuverssurOise
me dé al fin la libertad.
[Ultima carta]
Si los procedimientos de composición
poética se caracterizan por su diversidad, los temas expresados son los mismos que
obsesionan la existencia de Van Gogh; el sol (léase fuego fiebre), la locura, la
pasión, los colores... La exaltación del universo cromático del pintor se logra gracias
a las cadencias y las astucias de la palabra.
El poema Maldición cromática con
densa la comunicación que, en virtud de un mismo inquietante destino, se establece entre
el arte de las formas y el arte de la palabra:
Rimbaud
encontró el color de la vocales
y Van Gogh
el color de las pasiones,
pero no sabemos qué ocurrió:
¿Por qué el poeta quedó mudo
y fulminado el pintor?
En fin, de la lectura de estos
poemas de León Gil, celebro haber afianzado dos esperanzas: la primera, que el arte sigue
siendo un recurso eficaz del hombre ante la muerte; para decirlo con SaintJohn
Perse, que "el poeta está aún con nosotros, entre los hombres de su tiempo,
habitado por su mal"; y la segunda, que los artistas continuarán defendiendo ciertos
artistas de los abusos de los comerciantes y de las buenas gentes de siempre.
JOHN GALAN CASANOVA
|