|
Boletín Cultural y Bibliográfico , Número
27, Volumen XXVIII, 1991
|
|
|
Isidoro Laverde Amaya
(Galería de notabilidades colombianas).
|
|
Isidoro Laverde y la Revista Literaria
una reflexión sobre la historia de la
literatura colombiana
CARMEN ELISA ACOSTA P.
Trabajo fotográfico: Leonor Pinzón
Posada
"Es error nacido de la sed de
progreso el querer juzgar las épocas pasadas por las ideas y preocupaciones que eiure
nosotros ha difundido la cultura del siglo"
I.LA. (Revista Literaria)
CON BALDOMERO SANIN CANO se marca,
generalmente, el comienzo de los acercamientos críticos a la literatura colombiana. Aun
así, y teniendo en cuenta que siempre se ha hecho necesaria la revisión de finales de
siglo, los años noventa constituyeron el momento en que se concreta toda una tradición
de descubrimientos y opiniones forjadas en el transcurrir del siglo XIX.
Isidoro Laverde Amaya
funda la Revista Literaria en 1890, y en su corta duración hasta 1894 (56 números
distribuidos en cinco abultados tomos) se encargará de reunir trabajos tanto de autores
nuevos como de trayectoria reconocida. El énfasis está dado en "impulsar tanto
claro talento que deja inactivas sus fuerzas por falta de estímulos que lo muevan;
reafirmar, con el recuento de los hechos, la gloria de muchos varones ilustres; difundir
aún más, hasta donde sea posible, el interés por los estudios históricos y
geográficos que al país conciernen, expediente el más adecuado y eficaz para damos
cuenta de todas nuestras riquezas materiales y para poder estudiar con éxito todas
nuestras necesidades morales del porvenir" (Revista Literaria, 1890, pág. 7). La
publicación de géneros corno la biografía, la crónica, la crítica, los cuadros de
costumbres, la poesía y algunas variedades, está siempre enmarcada en los intereses de
la historia. La historia misma es objeto de frecuente análisis y presentación. Laverde
Axnaya se propone escribir una historia de la literatura colombiana, y a sus propuestas
rnetodológicas debe su importancia. La Revista Literaria se va a convertir en uno de los
medios para lograr este propósito. El proyccto fundamental de la publicación, al igual
que el resto de su obra, va a ser cl dc concretar dos expectativas que se hicieron
permanentes en todo su siglo: la búsqueda de una expresión propia y la conformación de
una nacionalidad.
Ya en sus Apuntes
sobre bibliografía colombiana, publicados por la Imprenta del Vapor, de Zalamea
Hermanos, en 1882, el autor reúne sus primeros trabajos bibliográficos con la
pretensión de compilar un material propicio para la elaboración de una historia
nacional.
|
|
Cubierta
del nam. 1 de la Revista Literaria, publicada en 1890.
|
César C.
Guzmán, en el comentario que a esta obra hace en el Papel Periódico Ilustrado en 1882,
afirma la importancia que como ciencia ha adquirido la bibliografía, y su valoración
como producto del siglo: "La bibliografía literaria o científica es una ciencia que
no sólo requiere el conocimiento material de los libros, sino también la apreciación
del talento o ingenio de los autores. Quien fuese capaz de hacerla de una manera perfecta
habría de poseer a fondo todos los conocimientos humanos" (pág. 93). Laverde Amaya
no llega a tanto. Se propone cubrir los dos períodos que a su saber conforman la historia
civil, eclesiástica y literaria: de la Conquista a la Independencia, y dc ésta a su fin
de siglo; se trata dc reseñar el "movimiento bibliográfico" de esas épocas,
teniendo presente, y para evitar "odiosas comparaciones" con la producción de
otras naciones, que la guerra constante y el poco desempeño de los gobiernos republicanos
en el fomento de las artes y de las letras son dos elementos que se deben observar si se
pretende juzgar el movimiento intelectual del país. En forma de "bocetos
biográficos", va realizando la presentación de la producción no sólo literaria
sino científica, conectando la enumeración con algunas presentaciones generales sobre la
época, juicios de tipo personal y referencias de otros autores.
|
|
|
|
Portada del
nám. 1 de la Revista Literaria, de mayo 15 de 1890.
|
|
La sección
del boletín bibliográfico fue columna obligada en todos los námeros (nám. 3, julio 20
de 1890).
|
El
Apéndice subsana los aparentes desórdenes en la presentación de los Apuntes. Se
trata de catálogos en los que busca registrar la escritura nacional: por orden
alfabético se presentan los autores (y, como es característico de la época, su
seudónimo), su lugar de origen, sus obras y algunas características de éstas. Cada
"paquete bibliográfico" parte de una catalogación particular y la mayoría de
las veces extraliteraria: escritoras colombianas, teatro colombiano, libros de historia
escritos por colombianos, libros de viajes escritos por colombianos, novelas de autores
colombianos, y otros. Es importante hacer resaltar que la cobertura cronológica alcanza a
algunos autores de la Colonia. Cuando se mira este trabajo queda clara su pertenencia a la
tradición fundada por Ezequiel Uricoechea, quien en 1874 publica en París su Bibliografía
colombiana.
CONTINUAR
|