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Boletín Cultural y Bibliográfico , Número
27, Volumen XXVIII, 1991
Autobiografía de
un banco
El Banco de la República
Antecedentes, evolución y estructura
Banco de la República, Bogotá, 1990, 782 págs.
INTRODUCCION
No es mi intención juzgar esta obra y
menos aún comentarla en su totalidad, ya que por su magnitud es imposible hacerlo en este
reducido espacio. Sin embargo, dada la importancia del trabajo, quiero escribir unas
breves notas sobre la primera parte del mismo, la cual describe la Colombia del siglo XIX
y recorre rápidamente los primeros años del siglo XX. En la introducción de Francisco
J. Ortega se puede observar claramente lo ambicioso del proyecto. El libro consta de
cuatro partes y contiene veintinueve capítulos, escritos por seis investigadores, que
analizan los fenómenos monetarios que ocurrieron desde la época de la independencia
hasta nuestros días, tanto desde el punto de vista económico como
jurídico
1
.
Quiero hacer resaltar el valor de esta
obra para quienes estamos dedicados a la investigación de nuestra historia económica y,
principalmente, para quienes queremos "descubrir" la evolución de nuestra
moneda. Es muy difícil reconstruir series de datos confiables de la base monetaria, los
medios de pago, el comercio exterior o la producción industrial, para algún periodo
anterior a la fundación del Banco de la República, que permitan realizar
un análisis cuantitativo de estos años
2
. A partir de la fundación del Banco, en 1923, la
publicación de sus estadísticas facilita el estudio de estos temas. Todo análisis
anterior a este período debe ser efectuado con series muy incompletas e inconsistentes,
lo cual hace más valioso el trabajo de los investigadores, quienes utilizaron gran
número de fuentes primarias y secundarias, que, aunque precarias, permitieron una
recopilación y un excelente análisis de datos referentes a unos años relativamente
"oscuros" de nuestra historia.
Si revisamos la literatura sobre el tema,
observamos lo poco que hay escrito sobre la historia monetaria de
Colombia
3
. La mayoría de los estudios sobre nuestra
historia económica han girado, principalmente, alrededor de la problemática del café y
no de la política monetaria de la época. Las fuentes primarias más importantes son las
notas de los economistas de aquellos años y las Memorias del Tesoro y de Hacienda,
quienes escribieron sobre la política monetaria del momento. En ellas se puede distinguir
claramente la posición que los grupos políticos asumían respecto a cada
gobierno
4
.
Otra fuente importante son los archivos de
los bancos y casas comerciales que desempeñaban funciones bancarias, pero éstos son muy
precarios y desaparecieron casi al mismo tiempo que las instituciones cerraban
operaciones. El mejor ejemplo de una investigación hecha con estas fuentes es la de
María Mercedes Botero ("Instituciones bancarias en Antioquia", en Lecturas de
Economía, núm. 17, mayoagosto de 1985), quien tardó casi diez años
reconstruyendo la historia bancaria de Antioquia.
ANTECEDENTE
El primer capítulo, escrito por Adolfo
Meisel R., analiza la evolución monetaria en Colombia desde 1821 hasta 1879. El patrón
metálico se extiende hasta 1886. pero, dada su importancia y el giro económico y
político que ocurrió en el país con el nombramiento de Rafael Núñez como presidente,
el autor decidió darle un tratamiento más extenso a la Regeneración en los capítulos
III y V.
Meisel da una nueva interpretación al
problema de escasez permanente de numerario en el siglo XIX, usando un criterio similar al
que utilizó Angela Redish en su artículo referente a la moneda en Canadá ("Why was
Specie Scarce in Colonial Economies? An analysis of the Canadian Currency,
17961830", en Journal of Economic Histoty, vol. XLI, núm. 3, septiembre de
1984). Este fenómeno se presentó durante cerca de 70 años y fue el resultado de la
interacción de la ley de Gresham
5
con una legislación monetaria inadecuada, los
cuales hicieron que la moneda de buena calidad desapareciera. El verdadero problema del
país no era la "cantidad de la moneda sino su calidad"
6
. En estudios de
nuestra historia monetaria, autores como Guillermo Torres García y
Darío Bustamante (en los libros citados en la nota 3) aceptan la escasez de numerario y
continúan con sus descripciones. Adolfo Meisel se detiene y evalúa mediante teoría
económica por qué no es posible aceptar esta tesis. El argumenta que si en Colombia se
hubiera presentado una escasez crónica de moneda, también habría existido un permanente
exceso de demanda de dinero que se observaría con das fenómenos: importación de
numerario y un nivel de precios por debajo del internacional. Estos fenómenos no se
presentaron, ya que el índice de precios de la época muestra "una tendencia
secular al alza en Colombia, mientras que la de nivel mundial es ligeramente
decreciente"
7
La verdadera culpable de esta sensación
de escasez fue una legislación monetaria inadecuada que facilitó la salida de
circulación de monedas de oro y plata de alta ley a través de la exportación o el
atesoramiento, principalmente porque "existía un régimen monetario con diferentes
monedas y a menudo el valor nominal no guardaba relación con el intrínseco"
8
. A partir de 1870 la
creación de bancos ayudó a aliviar la aparente sensación de escasez de
numerario". A pesar de que Meisel amplía el tema de la banca libre en el capítulo
V, valdría la pena mencionarlo en esta primera parte, ya que el período de 1865 a 1885
es quizá el más organizado dentro del "caos" monetario en nuestro país desde
la independencia. Estos años de verdadera "banca libre", respaldada por un
patrón metálico, son un ejemplo de las instituciones que permitieron el desarrollo
industrial en otros países, por ejemplo en Escocia
9
. En Colombia, los bancas sirvieran de soporte
tanto a los particulares como al gobierno para el desarrollo de todas las actividades
diarias, semiindustriales, comerciales y mineras.
LA REGENERACION DE RAFAEL NUÑEZ
Voy a adelantarme hasta los capítulos
III y V para continuar con la problemática económica y luego comentar el capítulo II
correspondiente al análisis jurídico, escrito por Jorge Enrique Ibáñez N., y el
capítulo IV, escrito por Alejandro López, el cual describe los primeros años del sigla
XX antes de la fundación del Banco de la República y posterior a la guerra de los Mil
Días.
El tercer capitulo, "Papel moneda,
tasas de interés y revaluación durante la Regeneración", fue escrito por Adolfo
Meisel R. y Alejandro López M. Ellos hacen una exposición brillante de las relaciones
entre la emisión de billetes de curso forzoso y las tasas reales de interés y de cambio.
El principal aporte de los autores es el análisis de los efectos de la inflación y la
devaluación en el boom cafetero de finales del siglo pasado. Este debate lo comenzaron
los partidarios del papel moneda, los presidentes Núñez y Caro, desde el decenio de
1880. Ellos argumentaban que el papel moneda era beneficioso para el país porque su
emisión había obligado a nuestra moneda a devaluarse y esto facilitó un auge cafetero
en el exterior. En 1890, Miguel Antonio Caro sostenía: "¿Querían aumento de
exportaciones? Todo eso lo representa, lo envuelve, lo realiza el papel moneda"
10
.
Indalecio Liévano Aguirre, en su biografía
de Rafael Núñez (1960), apoya las argumentos de Núñez y Caro; Robert C. Beyer (1947),
Luis Ospina Vásquez (1987), Darío Bustamante (1980) y Miguel Urrutia (1972) aceptan esta
misma posición, mientras Marco Palacios (1979) es el primero en cuestionarla
formalmente. Infortunadamente, corno lo demuestran Meisel y López, no presentó
argumentos suficientemente válidos para refutarla, y recibió más criticas que elogios.
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Meisel y López usan una metodología
novedosa: ajustan las series de Palacios y Bustamante y desengloban el precio real del
café colombiano en el exterior (en pesos) en dos partes: la tasa de cambio real y el
precio real del café colombiano en el exterior (en moneda extranjera). De esta manera
separan los dos efectos: la "devaluación" de la moneda y la evolución de los
precios, y los analizan independientemente. Demuestran que la tasa de cambio real del
peso, tanto respecto al dólar como a la libra esterlina, se revaluó permanentemente
durante el período considerado, mientras el precio internacional del café colombiano se
mantuvo alto. Fue el nivel de este último, y no la "devaluación" del peso, la
que favoreció el despegue cafetero. Esta conclusión no es nueva, ya que algunos de los
mayores enemigos de la política de la Regeneración, como José Camacho Carrizosa,
sostenían que la situación favorable del café colombiano se debía
a los altos precios en el exterior y no al papel moneda .
11
CONTINUAR
1 Quiero añudir una nota
de metodología: lo primero que se debe leer en cualquier escrito son la introducción,
las conclusiones y la bibliografía. Al observar tan extensa lista de referencias, no pude
menos que sorprenderme cuando no encontré el nombre de Walter Bagalsot. Este autor
escribió en 1873 un libro titulado Lomberd Street, en el cual recopila las normas sobre
el papel y las funciones que deben cumplir los bancos centrales. Estos principios son
igualmente válidos hoy que en 1873, cuando él los expuso. Un acierto fue incluir The
Rationate of Central Banking de Vera Smith, obra clásica de la literatura monetaria
relacionada con la banca central. (regresar1)
2 Seda muy interesante
poder hacer un seguimiento a las variables monetarias colombianas similar al de Milton
Friedman y Anna Schwartz en A Monetary History of the Uníted States, 18671960.
Princeton, Princeton University Press, 1971. (regresar2)
3 Algunos ejemplos son
Guillermo Torres García, Historia de la moneda en Colombia, Medellín, Faes, 1980;
Mauricio Avella .Pensamiento y política monetaria en Colombia, 18861945, Bogotá,
Contraloría General de la República, 1987, y Darlo Bustamante, Efectos económicos del
papel moneda durante la Regeneración, Bogotá, La Carreta, 1980. (regresar3)
4 Véanse, por ejemplo,
José Maria Quijano Wallis, Memoria.çj Roma, 1919; Miguel Samper, Escritos
políticoeconomicos, Bogotá, Banco de la República, 1977; Carlos Calderón, La
cuestión monetaria en Colombia, Madrid, 1905; José Camacho Carrizosa, Estudios
económicos, Bogotá, Imprenta La Crónica, 1903. (regresar4)
5 La ley de Gresham dicta
que la moneda mala desplaza a la moneda buena, bien sea porque la moneda buena es
atesorada o exportada, o porque se paga un premio sobre el dinero bueno en términos del
dinero con valor intrinseco nominal menor. (regresar5)
6 Se entiende por calidad
a la moneda con mayor valor intrínseco nominal. Véase Meisel, págs. 14 y 29. (regresar6)
7 Ibid, pág. 28. (regresar7)
8 Ibid., pág. 29. (regresar8)
9 Véanse Lawrence H.
White, Free Bamking in Britain: Theory. Experience and Debate, 18001845, Cambridge,
Cambridge University Press, 1984, y Competition and Currency, Nueva York, New York
University Press, 1989, donde describe la evolución de la banca libre. Igualmente.
Charles Goodhart (The Evolution of Central Banks, Cambridge, MIT Press, 1988) hace un
resumen de la literatura disponible sobre este tema y George Selgin (The Theory of Free
Bankifig, Money supply mular competitive Note Isrue, Tolowa, Cato Iustitute and Rowman and
Littlefield Publishers, 1988) define claramente cómo seria la banca libre en un sistema
monetario con emisiones de curso forzoso, como el actual. (regresar9)
10 Meisel y López,
pág. 85. Tomado de Miguel Antonio Caro. Escritos sobre cuestiones económicas, Bogotá,
Banco de la República, 1956, págs. 2324. (regresar10)
11 Meisel y López,
pág. 85. Tomado de José Camacho Carrizosa, op. cit.. pág. 35). (regresar11)
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