Boletín Cultural y
Bibliográfico , Número
26, Volumen XXVII, 1990
Territorios
orientales
Orinoquia
y Amazonia.., desafio de nuestro tiempo
Luz
Marina González Valcárcel
Banco Ganadero, Bogotá, 1989, 185 págs., mapas e ilustraciones.
Una escritura
de orden estatal circunda el libro de la abogada Luz Marina González V., quien lleva unos
diez años de vinculación a la región desempeñando cargos como intendenta del Casanare,
secretaria general de Dainco, presidenta de la Federación de Ganaderos del Llano y el
liderazgo de la Asociación pro Desarrollo del Casanare, según la presentación que de
este libro, hace el Banco Ganadero, entidad que lleva treinta años de actividad en la
región.
Muchas
páginas se han escrito sobre los territorios orientales pertenecientes a las fronteras de
Colombia. La Orinoquia y la Amazonia siempre seguirán llamando la atención. No sólo por
su inmensa extensión: 57,6% del territorio
colombiano, sino por los invaluables recursos humanos y naturales que representan, y que
paradójicamente han sido objeto de maltrato y abandono por parte del Estado. Es curioso
que la Amazonia sólo fuese recapitulada en la visión estatal a partir del conflicto con
el Perú, producto del etnocidio cauchero, y que a la Orinoquia se le preste alguna
atención a partir de la explotación puntual de hidrocarburos, y que en ambas regiones el
Estado decida hacer presencia sólo cuando ya casi se le escapa de las manos a partir del
auge de procesos insurreccionales y del cultivo y procesamiento blanco de la
planta de coca. Ya desde los viajes e investigaciones de Humboldt se ha venido llamando la
atención respecto a los territorios orientales, conocidos como parte de los territorios
nacionales de Colombia.
La doctora
González Valcárcel presenta en forma sucinta, pero al mismo tiempo detallada, los
recursos humanos, agrícolas, ganaderos, mineros e hídricos a partir de la segmentación
oficial en departamentos, intendencias y comisarías de la Orinoquia y la Amazonia. Se
preocupa por señalar sus subregiones naturales y sus posibilidades de desarrollo con un
criterio ecológico y político-económico objetivo, presentando alternativas serias y
viables para un mejor aprovechamiento racional de su riqueza en beneficio de sus
pobladores y del Estado.
El libro está
dotado de abundante material gráfico: mapas, gráficos y cuadros estadísticos, así como
de una selección fotográfica en la que se aprecia el afecto de la autora por las
regiones y subregiones visualizadas. El libro concluye con una Visión
ecológica de la Orinoquia y la Amazonia elaborada por el sociólogo Francisco
Correa G., quien invita a tomar muy en serio los criterios de colonización en la
Amazonia, hatiendo un llamado a detener la irracionalidad colonizadora, amparado en
abundantes datos respecto al peligro de la devastación irreversible del ecosistema, con
consecencias sobre todo el planeta, y con propuestas de centrar proyectos de desarrollo en
la Orinoquia, donde el medio es más propicio para promover actividades de orden
agrícola, ganadero y minero, teniendo en cuenta una valoración conservacional no
sólo del medio natural sino, y muy fundamentalmente, del entorno social y cultural
asociado.
Dada la
abundancia de datos jurídicos, políticos y económicos, este libro se convierte en un
documento de consulta respecto a la actividad estatal y privada que se viene gestando en
los territorios orientales: los llanos y la selva, aunque carece de una documentación
más detallada y amplia de la interacción cultural gestada por indígenas, colonos y
habitantes urbanos en estos territorios.
WILLIAM TORRES C. |