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Un tema candente
Relaciones internacionales de
dominación
Pedro Agustín Díaz
Editorial Siglo XXI, Bogotá, 1989
Con prólogo del
internacionalista Alfredo Vázquez Carrizosa, acaba de aparecer la obra Relaciones
internacionales de dominación. Faces y facetas, del profesor e investigador de la
facultad de derecho de la Universidad Nacional Pedro Agustín Díaz.
El libro se divide en
tres partes y diez capítulos. La primera parte trata sobre la evolución global del
imperialismo desde el mercantilismo, el industrialismo, la hegemonía del capital
financiero hasta lo que el autor denomina período imperial tecnocrático. La segunda
parte estudia la dominación imperial de Estados Unidos sobre América Latina, que va
desde la conquista, pasando por la colonia, el imperialismo continentalizado (de la
industrialización a la segunda guerra mundial), el poder hegemónico de posguerra
ejercido por los Estados Unidos, hasta la crisis del sistema o el epilogo imperial,
denominación que acertadamente propone el profesor Díaz.
Un libro sobre la
evolución y actualidad del imperialismo tiene, además de un claro perfil académico, una
inevitable significación política. Sin concesiones a la diatriba y al insulto, tan
comunes en los escritos políticos sobre el tema, tampoco es una obra de confrontación
teórica sobre la naturaleza del imperialismo.
Llama la atención el
hecho de cómo una categoría, la de imperialismo, tan aceptada en el mundo de la
diplomacia, las relaciones internacionales, la política del siglo XX y la literatura
económica e histórica, esté ausente de los programas académicos, al menos de manera
destacada. Asiste razón al autor cuando afirma que el imperialismo escapa a los manuales
de ciencia política, se excluye de los textos de derecho internacional y no aparece como
asignatura en los programas para formar magísteres en problemas contemporáneos del
poder.
La primera parte
constituye un repaso de lo que se denomina el imperialismo global. Tal repaso se
desarrolla periodizando al imperialismo en mercantilista, industrial, financiero y
tecnocrático. Se instrumentaliza una formalización explicativa estableciendo hechos,
sistema, sujetos, objetivos, medios y formas.
El tema más importante
lo constituye el escrutinio del imperialismo tecnocrático, como forma actual determinada
por la tercera revolución científico-tecnológica, el pentagonismo y la bipolaridad.
Pedro Agustín Díaz discute la propuesta de Juan Bosch de sustituir el concepto de
imperialismo por el de pentagonismo. Se reafirma en la necesidad de mantener el concepto
de imperialismo, enriqueciéndolo, dada la complejidad de los desarrollos de técnica,
economía y política. Plantea entonces que estamos ante otro tipo de dominación
internaciones que denomina el imperialismo pentagónico, caracterizado por su
fundamentación tecnocientífica, su vertebración bélico-industrial y su propensión al
dominio totalitario.
Sólida argumentación se
da para sustentar la bipolaridad Estados Unidos-Unión Soviética. No obstante, es
controvertible esta tesis, que se refiere más bien a un período anterior al actual de
crisis de los dos sistemas y potencias; de apertura a una nueva multipolaridad en el
capitalismo y al multicentrismo en el sistema de países del socialismo real.
La parte del libro La
Dominación Imperial Norteamericana sobre América Latina es, por muchas razones, la más
importante de la investigación y donde el autor se mueve con mayor vuelo y densidad.
Combina lo histórico con lo estructural en el método para darnos finalmente el fresco
actual de la dominación. Va de los asentamientos colonizadores, el colonialismo
nacionalista, el poder hegemónico mundial de los Estados Unidos, hasta lo actual. Allí
se encuentra desde el exterminio indígena, la expansión territorial imperial, las
doctrinas Monroe y del destino manifiesto y el panamericanismo. Está el repaso de las
intervenciones. El control colonial sobre Cuba, Haití, República Dominicana, Nicaragua,
Puerto Rico. El profesor Pedro Agustín Díaz construye una tipología especial y
sugestiva. Allí está el drama de Colombia con la desmembración de Panamá bajo el
mandato de Roosevelt: "I took Panamá".
El autor profundiza en
las invasiones militares: Guatemala, Cuba, República Dominicana. Desnuda el significado
de la Alianza para el Progreso. Explica su propuesta de militarismo pentagónico como
categoría de análisis.
Esta parte de la obra la
concluye el autor con una incursión a lo que denomina con razón Epilógo Imperial,
explicando tal epílogo a partir de la crisis global contemporánea.
La discusión planteada
en la tercera parte del estudio del profesor Pedro Agustín Díaz versa sobre la llamada
dominación soviética sobre el tercer mundo. El autor adopta la denominación de
imperialismo para caracterizar a la Unión Soviética, pero lo diferencia del imperialismo
capitalista. Este último ejerce su explotación y dominación sobre el tercer mundo en lo
cultural, económico, técnico y político. En cambio, el imperialismo soviético es
político-militar. Dominación que ejerce la Unión Soviética en una constelación de
relaciones siguientes: lo. Las provincias estatales dentro de la URSS.
2o. Estados socialistas consulares.
3o. Estado periférico proconsular, como Cuba.
4o. Estados progresistas compromisorios.
Tal caracterización de
la Unión Soviética como imperialista en los marcos precisados por el autor es altamente
polémica. El autor se esfuerza por deslindar campos de las tendencias anticomunistas de
la derecha internacional. Es útil citar un concepto clave del texto del profesor Pedro
Agustín Díaz en apoyo a su tesis: "La modalidad socialista de pertenencia nacional
de los medios de producción coarta el expansionismo económico soviético, aunque el
principio de solidaridad internacionalista posibilita la dominación política si el
principio es proclivemente interpretado [...] es un imperio territorial y no marítimo ni
menos tecnocrático".
El análisis se centra
luego en las modalidades de la dominación soviética en Asia, el Oriente Medio, Africa y
América Latina, especialmente Cuba.
Alfredo Vázquez escribe
en el prólogo a esta obra: "El profesor Pedro A. Díaz es autor de una obra densa
sobre el imperialismo, una de las más completas aparecidas hasta hoy en América Latina,
sobre un tema candente de la ciencia política contemporánea". Suscribimos tal
afirmación.
RICARDO SÁNCHEZ ANGEL