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Las publicaciones periódicas
dirigidas a la mujer, 1858-1930
1
PATRICIA L0ND0ÑO
Profesora de la Universidad de Antioquia
Fotografías: Patricia Londoño V.
LA MUJER EN LOS PRIMEROS PERIODICOS DE
AMERICA ESPAÑOLA
EL DESEO DE PROMOVER EL PROGRESO, que
trajo consigo el pensamiento ilustrado, impulsó la educación, pues los círculos
intelectuales tuvieron fe en el conocimiento como medio para alcanzar la felicidad del
género humano. En consecuencia, se les prestó
atención a los centros de los cuales se podía
irradiar el saber: las universidades, las sociedades de economía y la prensa. Parte del
esfuerzo estuvo dirigido al sexo femenino y fue emprendido a través de los periódicos,
como bien lo señaló el estudio de Johanna S. R. Mendelsson, publicado hace ya
varios años
2
.
Desde la primera mitad
del siglo XVIII en periódicos de Gran Bretaña y de Francia empezaron a aparecer ensayos
que comentaron las necesidades intelectuales y sociales de las mujeres. 1. 5. R.
Mendelsson mostró que en las colonias españolas en América los primeros periódicos
publicados, aparecidos a finales del siglo XVIII, también incluyeron artículos que los
editores y escritores consideraron de interés para la mujer. El análisis efectuado por
esta autora sobre el contenido de la prensa pionera en el Perú, Argentina
y México
3
durante el siglo XVIII le reveló que los
artículos concernientes a la mujer poco a poco fueron aumentando en número, aunque en
vísperas de la Independencia, cuando llegaron a ser más numerosos, no pasaron del 5% del
total de artículos. Algunos de dichos textos eran producto de observaciones locales,
otros eran copias o traducciones directas de escritos extranjeros o artículos inspirados
en estos últimos. En general denotan un deseo de mejorar la situación de las mujeres,
con la convicción de que ello redundaría en beneficio para la colonia.
Según esta autora, tales
escritos eran incumbencia de las damas de clase alta y presentaban una notoria semejanza
entre sí, fuese cual fuese su país de origen. En su mayoría adoptaron un tono
didáctico y versaron sobre el carácter, la salud, la maligna afición de las mujeres por
el lujo, o comentaron problemas domésticos.
El tema más discutido
fue el de la necesidad de educar a las mujeres, pues se empezaba a admitir que la madre
ejerce una influencia definitiva sobre sus hijos, y por lo tanto se vio con malos ojos que
fueran tan ignorantes y supersticiosas. Se llegó a plantear también que al marido le
convenía más una compañera inteligente e ilustrada, una mujer con otros canales de
expresión, a través del arte, por ejemplo, o que tuviera alguna actividad que la hiciera
útil socialmente, pues así no viviría agobiada por el tedio. Unos insistieron en que
la mujer pertenecía al hogar y que por su
debilidad de carácter debía estar subordinada al marido. Otros, en menor número,
criticaban que ella fuera usada como mero objeto de placer o para la servidumbre y
opinaban que podía aspirar a desempeñar un papel más brillante, y que no tenía por
qué dedicar todos sus talentos exclusivamente al hogar.
J. S. R. Mendelsson
también halló artículos sobre la elección de pareja, los cuales recomendaban escoger
en términos de semejanza económica y social. Los periódicos de México fueron los que
más comentaron la propensión de las mujeres al lujo y la presentaron como una de las
razones para que fracasaran tantos matrimonios. Así mismo, encontró unos cuantos
escritos sobre la salud de las mujeres, el embarazo y los cuidados prenatales y otros
contra las madres que abandonaban a sus hijos o los entregaban a las nodrizas,
desconociendo los peligros que esto podía ocasionarles a las criaturas.
En la prensa pionera
publicada en el Virreinato de la Nueva Granada también se percibe un incipiente interés
por el sexo femenino, aunque tal vez es menos palpable su definición en términos de
formadoras de ciudadanos útiles a la sociedad.
El más temprano y el
más parecido a los anteriores fue el Papel Periódico de Santafé de Bogotá,
del
cual alcanzaron a salir 265
números entre 1791 y 1797. Lo dirigió el cubano
Manuel del Socorro Rodríguez quien, en ese entonces, se desempeñaba como bibliotecario
real y recibió el encargo de fundar un periódico para divulgar la política Ilustrada de los Borbones
4
.
En el número veinte,
dentro de una serie de recomendaciones mediante las cuales la Sociedad Económica de
Amigos del País podría contribuir al bien común, se expresó lo siguiente: "Como
la virtud ya casi no se ve florecer sobre la tierra sino la alienta un interés lucrativo,
decía yo que una República sería brillante si se pensase en un fondo para dotar al fin
del año dos doncellas del estado medio y otras dos del popular. Para tener obción (sic)
a esta gracia habían de prescribirse las circunstancias siguientes. No podrían entrar en
sorteo sino aquellas cuya conducta estuviese acreditada en el público, no sólo de
educación y honestidad sino de genio laborioso y bien entretenido. De este modo se
conseguiría que "...todas las del pueblo se interesaran con honrosa emulación a
merecer entrar en el sorteo; porque de no admitirse resultara la vergüenza de quedar
infamadas...". Más adelante argumenta que son muchas las jóvenes que se prostituyen
"...porque carecen de la esperanza que les podía brindar la posesión de un estado
más feliz! ". De ahí por qué la patriase llena de mujeres públicas. Pero con el
sistema propuesto, "...todas las mujeres de la ciudad podrían entrar en la
suerte..." y si no resultaban elegidas un año podría ser el siguiente y con esta
esperanza mejoraría su conducta
5
.
A los pocos días el
periódico comenta un certamen literario que estuvo dedicado al tema de la educación de
los hijos. El papel central se le atribuye al padre, pero se destaca lo importante que le
resulta a la patria tener "...esposas honestas y recatadas, unas viudas
ejemplares y recogidas..."
6
.
Al año siguiente se
transcribe una jocosa carta escrita por un vecino de la ciudad de Panamá, en la que se
burla de la "peste de viejas", o las "señoras de pliegue", como las
llama en otras ocasiones, es decir de mujeres que se hacen pasar por santas, pero que a su
juicio son "corruptoras de la juventud y de todo el público". Hace un llamado a
que se combatan "...con valor filosófico esas
ipocritonas (sic) que con la camándula enroscada
en el brazo se entran en el santuario ...vesando (sic) los suelos... ". Dice que a
él le consta que sirven de intermediarias para corromper las jóvenes y las casadas y termina afirmando "ĦQuién pudiera desterraros para
siempre de la sociedad civil!"
7
.
Otros artículos de este
semanal trataron sobre tópicos como la creación en la metrópoli de la Real Orden de la
Reina María Luisa, fundada en Aranjuez por el Conde de Aranda en abril de 1791
8
, En mayo de 1794 se comenta
con espanto "...la barbarie, la desolación y la ridiculez..." que ha traído
consigo la revolución en Francia. El artículo se refiere a la Junta de Seguridad
Pública la cual supuestamente propuso que "...so pena de muerte..." se obligase
a todas las mujeres no casadas y a todas las que lo estén con sujetos que se hallen
ausentes, a casarse en un plazo de tres meses, con el fin de suplir la escasez de
población. Crítica los alborotos que han promovido las francesas en las calles de
París, y aprueba la negativa del Comité de Seguridad Pública de concederles los
derechos políticos al sexo femenino, con el argumento de que las mujeres no tienen ni la
"impasibilidad severa" ni la "abnegación de sí mismo" ni la fuerza
moral ni física que requieren los cargos públicos, pues ellas "...son propensas a
la exaltación que sería funesta en el examen de los negocios públicos". Ellas
nacieron para "suavizar las costumbres de los hombres"
9
. En 1795 se publica una carta con consejos de
una vieja a una joven, diciéndole que no haga como ella que despreció a los jóvenes que
la pretendían y cuando menos lo pensó se encontró vieja sin haber tenido el honor de ser madre
1O
, En
diciembre de 1796 se publica en dos entregas, una loa a la labor realizada por el
Monasterio de la Enseñanza en pro de la educación
femenina"
11
.
En los otros periódicos
que aparecieron en vísperas de la Independencia es menos notorio el interés por la
mujer. El Correo curioso, erudito, económico y mercantil
que circuló en
Bogotá en 1801
12
esporádicamente menciona el
sexo femenino para informar de capellanías que han quedado vacantes por defunciones, o
sobre el número de monjas en la ciudad, o sobre la compra o-venta de esclavas.
El Redactor Americano,
(Bogotá, 1806-1808) otro dirigido por Manuel del Socorro Rodríguez, apenas sí
menciona a las mujeres en sus setenta números y cuando lo hace es para referir casos
excepcionales: un juicio de un gobernador de Trinidad que torturó a una esclava de 13
años; otro juicio en Nueva York, donde una mujer se defendió ante un Tribunal que la
acusaba de perdición y quien la sedujo era parte del mismo Tribunal; o el caso de una
mujer del pueblo embarazada, que en la localidad Llano Grande, en 1807, se abrió el
vientre con una navaja, se sacó el feto, se cosió y quedó viva
12a
LA PRENSA FEMENINA EN
AMERICA LA TINA DURANTE EL SIGLO XIX
Después de la
Independencia y a todo lo largo del siglo XIX, en las nuevas repúblicas hispanoamericanas
surgieron publicaciones periódicas especializadas en las ciencias, la educación, la
literatura, la industria, el comercio, la religión, los obreros, etc., y a mediados del
siglo aparecieron algunas dirigidas ex profeso al sexo femenino.
Recordemos que por esta
época sobre todo en el último cuarto del siglo pasado cuando más creció el
número de estas publicaciones se amplió el
círculo de potenciales
lectoras pues las mujeres empezaban a tener un mayor acceso a la educación
13
.
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Portada
interior de El Iris: "periódico literario dedicado al bello sexo año 1. núm. 1.
Bogotá.
1866.
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Retrato de
José Joaquin Borda, director de El Iris, incluido en el núm. 1O de este periódico
(Bogotá, 1866).
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Hasta donde se conoce un poco más de la
mitad de los periódicos y revistas del siglo XIX en América Latina dirigidos a las
mujeres fueron editados por hombres. La mayoría de los artículos están firmados por
varones, aunque también aparecen algunos suscritos por mujeres. Sin embargo, es difícil
saber con precisión qué tantas colaboradoras hubo, pues era usual que una escritora
prefiriera no firmar o hacerlo con un seudónimo masculino o femenino, y también hubo
casos de varones que se escudaron en seudónimos femeninos para escribir sobre asuntos
"femeniles". Los editoriales de las primeras publicaciones femeninas tuvieron
que convencer a las mujeres de que colaboraran enviando sus escritos o sus traducciones,
ofreciéndoles, si lo preferían, la garantía del anonimato
14.
La prensa femenina
incluía poesía, novelas y cuentos cortos, artículos sobre moral y religión, sobre
economía doméstica, modas, secretos de belleza, vida social, y su propósito explícito
era entretener o, a veces, capacitar o "elevar la categoría", como se decía
entonces, de madres y esposas. Algunos, desde el decenio de 1880, publicaron noticias
nacionales y extranjeras y comentarios políticos.
Estas publicaciones
reflejan inquietudes y necesidades de las mujeres urbanas de clases más acomodadas, que
por esta época vivían muy pendientes del estilo de vida europeo. Expresan el germen del
descontento que esta capa de mujeres empezó a sentir con la asignación de roles definida
por los hombres. Al principio clamaron por una mejor educación e hicieron un llamado a
los hombres para que modificaran su actitud y valoraran más a las mujeres, pero algunos
más adelante pretendieron concientizar a las propias mujeres de su condición, para que
consiguieran cambios en los planos económicos, legales y sociales, logrando una mayor
autorrealización y ganando más respeto por parte de la sociedad. No faltó quien se
atreviera a reivindicar el derecho al sufragio
15
.
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Litografía
de M.D. Carvajal publicada en El Iris, año 1. núm. 15, Bogotá. 1866.
|
CONTINUAR
1 El
presente artículo forma parte de una investigación sobre la vida diaria de las mujeres
colombianas de 1830 a 1930, realizada por la autora durante un año sabático concedido
por la Universidad de Antioquia. lo cual se publicará próximamente. El Boletín Cultural
y Bibliográfico expresa su agradecimiento a dicha universidad por autorizar la
publicación de este avance. Por su parte, la autora agradece de manera muy especial la
colaboración de Ana Judith Grajales, auxiliar de biblioteca de la Fundación Antioqueña
para los Estudios Sociales (FAES), de Gilma Rodríguez, en la oficina de Divulgación del
Banco de la República en Bogotá. Así mismo, la información proporcionada por Magdala
Velásquez Toro y la ayuda de María Inés Echeverri y Juan Felipe Córdoba, estudiantes
de la carrera de historia en la Universidad de Antioquia y de Claudia Jursieh en Bogotá. (regresar1)
2
Johanna 5. R. Mendelsson, "La prensa
femenina: la opinión de las mujeres en los periódicos de la colonia en la América
Española: 1790-1810", en Asunción Lavrin (comp.), La mujer latinoamericana:
perspectivas históricas. Fondo de Cultura Económica, México. 1985, págs. 229-252.
(La edición original, en inglés, es de 1978). (regresar2)
3
Esta
autora revisó Cuatro periódicos: El Mercurio Peruano (1791-1795); El
Telégrafo Mercantil, rural. político-económico, historiográfico del Río de la Plata (1801-1802);
El Diario de México (1805-1807); y el Semanario Económico "de
noticias curiosas y eruditas sobre agricultura y demás artes, oficios
&c."(1809-19 II). (regresar3)
4 Renán
Silva, Prensa y revolución a finales del siglo XVIII, Colección bibliográfica,
Banco de la República, Bogotá, 1988, págs. 26-29. (regresar4)
5 Papel
Periódico de la Ciudad
de Santafé de
Bogotá, núm.
20,
viernes 24 de junio de
1791,
págs. 155-156.
(regresar5)
6 Idem.
núm. 22, viernes 8 de junio, 1791, pág. 188. (regresar6)
7 Idem. núm. 47, viernes
6 de enero de 1792, págs. 303-306. (regresar7)
8 Idem. núm. 74, viernes
13 de julio de 1792, págs. 177-179. (regresar8)
9 Idem. núm. 140,
viernes 2 de mayo de 1794, págs. 639-697. (regresar9)
1O Idem. núm. 202,
viernes 24 de julio, 1795, págs. 1102-1103. (regresar10)
11 Idem, núms. 262-263. (regresar11)
12 Dirigido por J. L.
Azuola y Jorge Tadeo y Lozano. Salieron 46 números de febrero a diciembre de ese año. (regresar12)
12a. Véanse los núms.
6, 24. (regresar12a)
13 June
E. Hahner, "La prensa feminista del siglo XIX y los derechos de las mujeres en el
Brasil", en A. Lavrin (comp.), Las mu/eres latinoamericanas..., pág. 293. (regresar13)
14 J. E.
Hahner, op. cit., págs. 259-328: Beatriz Rossells, La mujer, una ilusión. Ideología e
imágenes de la mujer en Bolivia en el siglo XIX. La Paz. CIDEM, 1988, pág. 71; Catálogo
de la exposición La prensa en México, siglo XIX, México, Instituto de Investigaciones
Bibliográficas, Hemeroteca Nacional de México, enero, febrero, 1984. (regresar14)
15 J.
E. Hahner, op. cit., págs.
293-328.
(regresar15)
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