Boletín Cultural y Bibliográfico, Número 23. Volumen XXVII, 1990 

Las publicaciones periódicas dirigidas a la mujer, 1858-1930 1

PATRICIA L0ND0ÑO
Profesora de la Universidad de Antioquia
Fotografías:
Patricia Londoño V.

LA MUJER EN LOS PRIMEROS PERIODICOS DE AMERICA ESPAÑOLA

EL DESEO DE PROMOVER EL PROGRESO, que trajo consigo el pensamiento ilustrado, impulsó la educación, pues los círculos intelectuales tuvieron fe en el conocimiento como medio para alcanzar la felicidad del género humano. En consecuencia, se les prestó atención a los centros de los cuales se podía irradiar el saber: las universidades, las sociedades de economía y la prensa. Parte del esfuerzo estuvo dirigido al sexo femenino y fue emprendido a través de los periódicos, como bien lo señaló el estudio de Johanna S. R. Mendelsson, publicado hace ya varios años 2 .

Desde la primera mitad del siglo XVIII en periódicos de Gran Bretaña y de Francia empezaron a aparecer ensayos que comentaron las necesidades intelectuales y sociales de las mujeres. 1. 5. R. Mendelsson mostró que en las colonias españolas en América los primeros periódicos publicados, aparecidos a finales del siglo XVIII, también incluyeron artículos que los editores y escritores consideraron de interés para la mujer. El análisis efectuado por esta autora sobre el contenido de la prensa pionera en el Perú, Argentina y México 3 durante el siglo XVIII le reveló que los artículos concernientes a la mujer poco a poco fueron aumentando en número, aunque en vísperas de la Independencia, cuando llegaron a ser más numerosos, no pasaron del 5% del total de artículos. Algunos de dichos textos eran producto de observaciones locales, otros eran copias o traducciones directas de escritos extranjeros o artículos inspirados en estos últimos. En general denotan un deseo de mejorar la situación de las mujeres, con la convicción de que ello redundaría en beneficio para la colonia.

Según esta autora, tales escritos eran incumbencia de las damas de clase alta y presentaban una notoria semejanza entre sí, fuese cual fuese su país de origen. En su mayoría adoptaron un tono didáctico y versaron sobre el carácter, la salud, la maligna afición de las mujeres por el lujo, o comentaron problemas domésticos.

El tema más discutido fue el de la necesidad de educar a las mujeres, pues se empezaba a admitir que la madre ejerce una influencia definitiva sobre sus hijos, y por lo tanto se vio con malos ojos que fueran tan ignorantes y supersticiosas. Se llegó a plantear también que al marido le convenía más una compañera inteligente e ilustrada, una mujer con otros canales de expresión, a través del arte, por ejemplo, o que tuviera alguna actividad que la hiciera útil socialmente, pues así no viviría agobiada por el tedio. Unos insistieron en que la mujer pertenecía al hogar y que por su debilidad de carácter debía estar subordinada al marido. Otros, en menor número, criticaban que ella fuera usada como mero objeto de placer o para la servidumbre y opinaban que podía aspirar a desempeñar un papel más brillante, y que no tenía por qué dedicar todos sus talentos exclusivamente al hogar.

J. S. R. Mendelsson también halló artículos sobre la elección de pareja, los cuales recomendaban escoger en términos de semejanza económica y social. Los periódicos de México fueron los que más comentaron la propensión de las mujeres al lujo y la presentaron como una de las razones para que fracasaran tantos matrimonios. Así mismo, encontró unos cuantos escritos sobre la salud de las mujeres, el embarazo y los cuidados prenatales y otros contra las madres que abandonaban a sus hijos o los entregaban a las nodrizas, desconociendo los peligros que esto podía ocasionarles a las criaturas.

En la prensa pionera publicada en el Virreinato de la Nueva Granada también se percibe un incipiente interés por el sexo femenino, aunque tal vez es menos palpable su definición en términos de formadoras de ciudadanos útiles a la sociedad.

El más temprano y el más parecido a los anteriores fue el Papel Periódico de Santafé de Bogotá, del cual alcanzaron a salir 265 números entre 1791 y 1797. Lo dirigió el cubano Manuel del Socorro Rodríguez quien, en ese entonces, se desempeñaba como bibliotecario real y recibió el encargo de fundar un periódico para divulgar la política Ilustrada de los Borbones 4 .

En el número veinte, dentro de una serie de recomendaciones mediante las cuales la Sociedad Económica de Amigos del País podría contribuir al bien común, se expresó lo siguiente: "Como la virtud ya casi no se ve florecer sobre la tierra sino la alienta un interés lucrativo, decía yo que una República sería brillante si se pensase en un fondo para dotar al fin del año dos doncellas del estado medio y otras dos del popular. Para tener obción (sic) a esta gracia habían de prescribirse las circunstancias siguientes. No podrían entrar en sorteo sino aquellas cuya conducta estuviese acreditada en el público, no sólo de educación y honestidad sino de genio laborioso y bien entretenido. De este modo se conseguiría que "...todas las del pueblo se interesaran con honrosa emulación a merecer entrar en el sorteo; porque de no admitirse resultara la vergüenza de quedar infamadas...". Más adelante argumenta que son muchas las jóvenes que se prostituyen "...porque carecen de la esperanza que les podía brindar la posesión de un estado más feliz! ". De ahí por qué la patriase llena de mujeres públicas. Pero con el sistema propuesto, "...todas las mujeres de la ciudad podrían entrar en la suerte..." y si no resultaban elegidas un año podría ser el siguiente y con esta esperanza mejoraría su conducta 5 .

A los pocos días el periódico comenta un certamen literario que estuvo dedicado al tema de la educación de los hijos. El papel central se le atribuye al padre, pero se destaca lo importante que le resulta a la patria tener "...esposas honestas y recatadas, unas viudas ejemplares y recogidas..." 6 .

Al año siguiente se transcribe una jocosa carta escrita por un vecino de la ciudad de Panamá, en la que se burla de la "peste de viejas", o las "señoras de pliegue", como las llama en otras ocasiones, es decir de mujeres que se hacen pasar por santas, pero que a su juicio son "corruptoras de la juventud y de todo el público". Hace un llamado a que se combatan "...con valor filosófico esas ipocritonas (sic) que con la camándula enroscada en el brazo se entran en el santuario ...vesando (sic) los suelos... ". Dice que a él le consta que sirven de intermediarias para corromper las jóvenes y las casadas y termina afirmando "ĦQuién pudiera desterraros para siempre de la sociedad civil!" 7 .

Otros artículos de este semanal trataron sobre tópicos como la creación en la metrópoli de la Real Orden de la Reina María Luisa, fundada en Aranjuez por el Conde de Aranda en abril de 1791 8 , En mayo de 1794 se comenta con espanto "...la barbarie, la desolación y la ridiculez..." que ha traído consigo la revolución en Francia. El artículo se refiere a la Junta de Seguridad Pública la cual supuestamente propuso que "...so pena de muerte..." se obligase a todas las mujeres no casadas y a todas las que lo estén con sujetos que se hallen ausentes, a casarse en un plazo de tres meses, con el fin de suplir la escasez de población. Crítica los alborotos que han promovido las francesas en las calles de París, y aprueba la negativa del Comité de Seguridad Pública de concederles los derechos políticos al sexo femenino, con el argumento de que las mujeres no tienen ni la "impasibilidad severa" ni la "abnegación de sí mismo" ni la fuerza moral ni física que requieren los cargos públicos, pues ellas "...son propensas a la exaltación que sería funesta en el examen de los negocios públicos". Ellas nacieron para "suavizar las costumbres de los hombres" 9 . En 1795 se publica una carta con consejos de una vieja a una joven, diciéndole que no haga como ella que despreció a los jóvenes que la pretendían y cuando menos lo pensó se encontró vieja sin haber tenido el honor de ser madre 1O , En diciembre de 1796 se publica en dos entregas, una loa a la labor realizada por el Monasterio de la Enseñanza en pro de la educación femenina" 11 .

En los otros periódicos que aparecieron en vísperas de la Independencia es menos notorio el interés por la mujer. El Correo curioso, erudito, económico y mercantil que circuló en Bogotá en 1801 12 esporádicamente menciona el sexo femenino para informar de capellanías que han quedado vacantes por defunciones, o sobre el número de monjas en la ciudad, o sobre la compra o-venta de esclavas.

El Redactor Americano, (Bogotá, 1806-1808) otro dirigido por Manuel del Socorro Rodríguez, apenas sí menciona a las mujeres en sus setenta números y cuando lo hace es para referir casos excepcionales: un juicio de un gobernador de Trinidad que torturó a una esclava de 13 años; otro juicio en Nueva York, donde una mujer se defendió ante un Tribunal que la acusaba de perdición y quien la sedujo era parte del mismo Tribunal; o el caso de una mujer del pueblo embarazada, que en la localidad Llano Grande, en 1807, se abrió el vientre con una navaja, se sacó el feto, se cosió y quedó viva 12a

LA PRENSA FEMENINA EN AMERICA LA TINA DURANTE EL SIGLO XIX

Después de la Independencia y a todo lo largo del siglo XIX, en las nuevas repúblicas hispanoamericanas surgieron publicaciones periódicas especializadas en las ciencias, la educación, la literatura, la industria, el comercio, la religión, los obreros, etc., y a mediados del siglo aparecieron algunas dirigidas ex profeso al sexo femenino.

Recordemos que por esta época —sobre todo en el último cuarto del siglo pasado cuando más creció el número de estas publicaciones— se amplió el círculo de potenciales lectoras pues las mujeres empezaban a tener un mayor acceso a la educación 13 .

Portada interior de El Iris: "periódico literario dedicado al bello sexo año 1. núm. 1. Bogotá. 1866. Retrato de José Joaquin Borda, director de El Iris, incluido en el núm. 1O de este periódico (Bogotá, 1866).

Hasta donde se conoce un poco más de la mitad de los periódicos y revistas del siglo XIX en América Latina dirigidos a las mujeres fueron editados por hombres. La mayoría de los artículos están firmados por varones, aunque también aparecen algunos suscritos por mujeres. Sin embargo, es difícil saber con precisión qué tantas colaboradoras hubo, pues era usual que una escritora prefiriera no firmar o hacerlo con un seudónimo masculino o femenino, y también hubo casos de varones que se escudaron en seudónimos femeninos para escribir sobre asuntos "femeniles". Los editoriales de las primeras publicaciones femeninas tuvieron que convencer a las mujeres de que colaboraran enviando sus escritos o sus traducciones, ofreciéndoles, si lo preferían, la garantía del anonimato 14.

La prensa femenina incluía poesía, novelas y cuentos cortos, artículos sobre moral y religión, sobre economía doméstica, modas, secretos de belleza, vida social, y su propósito explícito era entretener o, a veces, capacitar o "elevar la categoría", como se decía entonces, de madres y esposas. Algunos, desde el decenio de 1880, publicaron noticias nacionales y extranjeras y comentarios políticos.

Estas publicaciones reflejan inquietudes y necesidades de las mujeres urbanas de clases más acomodadas, que por esta época vivían muy pendientes del estilo de vida europeo. Expresan el germen del descontento que esta capa de mujeres empezó a sentir con la asignación de roles definida por los hombres. Al principio clamaron por una mejor educación e hicieron un llamado a los hombres para que modificaran su actitud y valoraran más a las mujeres, pero algunos más adelante pretendieron concientizar a las propias mujeres de su condición, para que consiguieran cambios en los planos económicos, legales y sociales, logrando una mayor autorrealización y ganando más respeto por parte de la sociedad. No faltó quien se atreviera a reivindicar el derecho al sufragio 15 .

Litografía de M.D. Carvajal publicada en El Iris, año 1. núm. 15, Bogotá. 1866.

CONTINUAR

1 El presente artículo forma parte de una investigación sobre la vida diaria de las mujeres colombianas de 1830 a 1930, realizada por la autora durante un año sabático concedido por la Universidad de Antioquia. lo cual se publicará próximamente. El Boletín Cultural y Bibliográfico expresa su agradecimiento a dicha universidad por autorizar la publicación de este avance. Por su parte, la autora agradece de manera muy especial la colaboración de Ana Judith Grajales, auxiliar de biblioteca de la Fundación Antioqueña para los Estudios Sociales (FAES), de Gilma Rodríguez, en la oficina de Divulgación del Banco de la República en Bogotá. Así mismo, la información proporcionada por Magdala Velásquez Toro y la ayuda de María Inés Echeverri y Juan Felipe Córdoba, estudiantes de la carrera de historia en la Universidad de Antioquia y de Claudia Jursieh en Bogotá. (regresar1)

2 Johanna 5. R. Mendelsson, "La prensa femenina: la opinión de las mujeres en los periódicos de la colonia en la América Española: 1790-1810", en Asunción Lavrin (comp.), La mujer latinoamericana: perspectivas históricas. Fondo de Cultura Económica, México. 1985, págs. 229-252. (La edición original, en inglés, es de 1978). (regresar2)

3 Esta autora revisó Cuatro periódicos: El Mercurio Peruano (1791-1795); El Telégrafo Mercantil, rural. político-económico, historiográfico del Río de la Plata (1801-1802); El Diario de México (1805-1807); y el Semanario Económico "de noticias curiosas y eruditas sobre agricultura y demás artes, oficios &c."(1809-19 II). (regresar3)

4 Renán Silva, Prensa y revolución a finales del siglo XVIII, Colección bibliográfica, Banco de la República, Bogotá, 1988, págs. 26-29. (regresar4) 

5 Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá, núm. 20, viernes 24 de junio de 1791,
págs. 155-156. (regresar5)

6 Idem. núm. 22, viernes 8 de junio, 1791, pág. 188. (regresar6)

7 Idem. núm. 47, viernes 6 de enero de 1792, págs. 303-306. (regresar7)

8 Idem. núm. 74, viernes 13 de julio de 1792, págs. 177-179. (regresar8)

9 Idem. núm. 140, viernes 2 de mayo de 1794, págs. 639-697. (regresar9)

1O Idem. núm. 202, viernes 24 de julio, 1795, págs. 1102-1103. (regresar10)

11 Idem, núms. 262-263. (regresar11)

12 Dirigido por J. L. Azuola y Jorge Tadeo y Lozano. Salieron 46 números de febrero a diciembre de ese año. (regresar12)

12a. Véanse los núms. 6, 24. (regresar12a)

13 June E. Hahner, "La prensa feminista del siglo XIX y los derechos de las mujeres en el Brasil", en A. Lavrin (comp.), Las mu/eres latinoamericanas..., pág. 293. (regresar13)

14 J. E. Hahner, op. cit., págs. 259-328: Beatriz Rossells, La mujer, una ilusión. Ideología e imágenes de la mujer en Bolivia en el siglo XIX. La Paz. CIDEM, 1988, pág. 71; Catálogo de la exposición La prensa en México, siglo XIX, México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, Hemeroteca Nacional de México, enero, febrero, 1984. (regresar14)

15 J. E. Hahner, op. cit., págs. 293-328. (regresar15)