Boletín Cultural y Bibliográfico, Número 23, Volumen XXVII, 1990
 

Desbordando los informes tradicionales


La escolarización de las minorías populares
en la escuela comprensiva colombiano

Julio Puig Farras
Universidad de Antioquia, Medellín, 1989, 206 págs.

El proceso de diversificación de la educación media en Colombia ha tenido un desarrollo zigzagueante a lo largo del siglo XX. Ya desde los primeros decenios se perfilaban planteamientos y disposiciones normativas tendientes a incentivar modalidades diferentes de las del bachillerato clásico y que proporcionaran mano de obra capacitada en los ramos relacionados con el comercio, la agricultura, la industria y el magisterio. Los esfuerzos emprendidos y los establecimientos creados para estos propósitos lograron avances frágiles, en los cuales a veces no quedaba clara la asignación de estas especialidades a la educación media, mientras que en otros casos constituían institutos de beneficencia y reeducación para sectores marginados: caso de las escuelas complementarias y de algunos institutos de artes y oficios. Tan sólo a partir de la segunda mitad del siglo, estos procesos consolidaron opciones claras de educación media y empezaron a cobrar alguna importancia dentro del sistema educativo; no obstante, esta categoría de educación media (técnica) quedó marcada por sus primeros procesos, lo que hará que se la considere como una alternativa con menor valoración social que la del bachillerato clásico, y a la cual acceden los sectores sociales menos favorecidos.

Según los analistas, a la consolidación de la educación técnica contribuyeron, en la década del sesenta, fenómenos relacionados con las expectativas de una economía en desarrollo y sus necesidades de mano de obra calificada, así como las presiones que nuevos grupos sociales ejercían sobre la expansión del sistema escolar. ¿Pero qué fundamento real cabe encontrar hoy día en estas variables explicativas y cuál ha sido el proceso de evolución de las instituciones de enseñanza técnica en el nivel medio? El investigador Julio Puig trata de dar respuesta a estos interrogantes para el caso de los mcm (institutos de enseñanza media diversificada), que empezaron a funcionar en Colombia en 1970, con el apoyo técnico y financiero de los Estados Unidos, ya que dichos establecimientos se hallan inspirados en los principios de las escuelas comprensivas estadounidenses—creadas en ese país durante la primera guerra mundial—, como opciones de enseñanza técnica.

Teniendo como objetivo central establecer los nexos entre el origen social de los estudiantes y la elección de un tipo determinado de educación media, Puig quiere demostrar que, en la preferencia de los sectores populares por la educación que ofrecen los mcm, prevalecen los intereses instrumentales —menor costo académico— sobre los criterios vocacionales. Apoyado en una revisión teórica de los problemas de esta clase de enseñanza y en datos empíricos sobre los bachilleres del valle de Aburrá —en el departamento de Antioquia— graduados entre 1974 y 1982, Puig se traza como objetivo final elaborar "una estructura explicativa empíricamente sustentada de la escolarización en el mcm, que integre factores objetivos, subjetivos, sociales y escolares", estructura que le permitirá auscultar el nervio central de su interés: las relaciones entre educación y clase social, en esta modalidad de enseñanza.

El texto da mucha importancia a la revisión de los escritos sobre el tema de la escolarización, para tratar el cual se eligieron tres grandes enfoques: un primer grupo de teorías sobre elección de carreras, que se basa en argumentaciones de carácter psicológico que privilegia, en el plano explicativo, las motivaciones individuales. El segundo enfoque, la teoría del capital humano, trata el tema desde el punto de vista económico, abordándolo como un problema de costos e inversión. El tercer grupo otorga preferencia al análisis sociológico, teniendo en cuenta variables tales como origen y movilidad social, desde las perspectivas de las teorías marxista y funcionalista. El autor sopesa los aportes y limitaciones de estos enfoques en lo que respecta al análisis de la escolarización en los mcm, y encuentra explicaciones más satisfactorias en las teorías sociológicas, las cuales le permiten demostrar más efectivamente sus hipótesis de trabajo.

Los análisis de Puig coinciden, en líneas generales, con otras apreciaciones que, sobre el tema de la expansión escolar y la expansión de la educación técnica media, han dado diversos autores para América Latina y particularmente para Colombia, al señalar los escasos resultados que en materia de movilidad ha representado la educación para los grupos sociales más desfavorecidos (pág. 3) 1 . Lo anterior, debido a razones estructurales tanto económicas como sociales: en cuanto al primer aspecto, se señala el desvanecimiento de las expectativas de expansión económica surgidas en el sesenta y la consecuente absorción de una gran franja de mano de obra capacitada, debido a la recesión económica que se presentó en los años setenta; en cuanto al aspecto social, el sistema educativo también mostró sus limites, pues, al mismo tiempo que se registraron procesos de expansión escolar, éstos tendieron a reproducir la segmentación o estratificación social que caracterizaba al sistema desde decenios anteriores.

Para el caso de los mcm, la investigación muestra que en su seno se educa una franja de la población perteneciente a los sectores populares, pero que constituye, no obstante, una minoría privilegiada de éstos, y cuyas aspiraciones educacionales y de prestigio profesional se anclan en la formación universitaria. Esto lleva a que su elección de escolarización represente, no tanto un ideal educativo como un trampolín hacia la universidad, lo cual le retribuirá mayores satisfacciones en las esferas social y ocupacional. Respecto a este punto, el autor destaca las presiones ejercidas por el movimiento estudiantil y profesoral en los años 72 y 73, para lograr que los títulos otorgados a los bachilleres de los mcm permitieran el acceso ala universidad, desbordando así los objetivos iniciales que los situaban como opciones educativas de carácter terminal. Este fenómeno hace afirmar al autor que "las necesidades definidas por los planificadores y a los cuales deberían responder los Inem, no fueron jamás asumidas como propias por aquellos sectores sociales, los cuales finalmente, en cierta medida, impusieron al proyecto sus intereses particulares y perspectiva social" (pág. 14).

Sobre aspectos referidos al empleo, se entra a señalar que estos establecimientos tampoco parecen cumplir el propósito para el cual fueron creados, en el sentido de que las ocupaciones de sus egresados no se diferencian sustancialmente de las de los bachilleres clásicos en cuanto a nivel de participación laboral, experiencia ocupacional ni estructura salarial. Aunque se registra cierto grado de movilidad social íntergeneracional para los bachilleres de los mcm, ésta parece tener mayor relación con la continuación de carreras técnicas intermedias o profesionales, para las que el título de bachiller ha sido más importante que la especificidad de la formación técnica recibida. Puig concluye que muchos de los objetivos de los mcm no se han logrado durante este período, debido a que no se previó ni la recesión económica ni el acelerado incremento de la matrícula en los niveles medio y superior, a la vez que se desconocía la estructura ocupacional que se conformaría en los decenios posteriores a 1960, motivos por los cuales no se tuvieron en cuenta los fenómenos del desempleo y sobreeducación que presentan hoy día los países de América Latina. Igualmente señala que las predicciones sobre la expansión de la educación técnica también tuvieron limitaciones en el enfoque teórico que las aumentó, la teoría del capital humano, que contempló de manera simplista las relaciones educación-empleo.

La manera como se exponen los resultados de este trabajo investigativo asigna el mayor peso al capítulo segundo, referente a las teorías sobre escolarización, dejando un espacio muy reducido a los análisis puntuales sobre el caso de los mcm: del total de 203 páginas del libro, este capítulo ocupa casi el 80%, con lo cual resultan muy empobrecidos los esfuerzos expositivos de los capítulos primero y tercero. Sin embargo, la novedad del texto estriba en que desborda los tradicionales informes de investigación y diagnósticos educativos insulsos y carentes de cuerpo conceptual, pasando a elaborar un planteamiento teórico que permite situar las coordenadas de la investigación empírica y darles solidez a sus apreciaciones. Pese a este gran aporte, el texto requiere una mejor elaboración, que permita integrar de manera menos artificial el aspecto teórico al análisis empírico, para lo cual es incluso recomendable que se le dé una estructura temática diferente. Por otro lado, tampoco se analiza la estructura interna de los mcm, dejando un vacío en la investigación.

El suscitar la discusión acerca de la diferencia de prestigio entre el trabajo manual y la educación técnica, frente a la sobrevaloración de la educación académica clásica constituye otro aporte del trabajo de Puig, que contribuye esta vez a la identificación de las características del sistema educativo colombiano, labor en la cual se hallan empeñados diversos estamentos educativos en la actualidad. Igualmente son interesantes sus apreciaciones sobre educación técnica, origen social y movilidad social, de los estudiantes que optan por este tipo de formación, así como el develamiento de los intereses ideológicos que subyacen bajo la expansión del sistema educativo en Colombia y América Latina, que ha sido registrado en los últimos decenios.

MARTHA CECILIA HERRERA C.

 

1 Véase al respecto, para América Latina2 Aldo Solari, ‘Secondasy Education and Development of Elites in Latin America", Nueva York, Oxford University Presa, s.f.; Germán Rama, Desarrollo y educación en América Latina y el Caribe, Buenos Aires, Kapelusz-Cepul-Unesco, 1988. Para el caso de Colombia: Carlos Gerardo Molina, "La educación secundaria técnica en Colombia", en Revista Colombiana de Educación, Bogotá, segundo semestre de 1984, págs. 6l-68; G. Psacharopoulos,
E. Vélez y A. Zabala, Una evaluación de la educación media diversificada en Colombia, Bogotá, Bírd-Men-Ser, 1984. (regresar1)