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Liberalismo
económica y artesanado en la Colombia
decimonónica (segunda parte)
LA INFLUENCIA DEL SOCIALISMO
UTOPICO SOBRE EL ARTESANADO
A pesar de las continuas
referencias que en los últimos estudios se vienen haciendo sobre los efectos del
socialismo utópico y del romanticismo que reflejan la influencia ideológica de las
revoluciones europeas del año 48en la historia de América Latina y de Colombia,
sigue siendo válida la afirmación referente a que todavía no se ha escrito la historia
"y ni siquiera el inventario del socialismo utópico"
18. Si
eso es válido para el conjunto de la historia latinoamericana, lo
es todavía más para el caso colombiano, donde, si se mira la prensa de mediados del
siglo XIX, se encuentra un riquísimo material, en el plano nacional, que denota la forma
como ciertos sectores sociales, entre los cuales descolló el artesanado, recibieron el utopismo socialista
19
, No se
ha profundizado suficientemente en el estudio de las diversas corrientes y tendencias del
socialismo utópico que prosperaron en el país, ni se sabe tampoco hasta cuándo se
observa ese influjo. ¿Cómo se mezclaron el romanticismo, el cristianismo y el
socialismo? Todo ese cúmulo de ideas, ¿qué tipo de acciones suscitaron en el sector
artesanal?
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El 22 de
octubre de 1854 sale a la luz el primer número del periódico. El Artesano como canal de
difusión de este género.
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No
se ha precisado si en Colombia, tal como sucedió en Uruguay o en Chile, existieron
sociedades igualitarias que intentaran poner en práctica sus postulados ideológicos y
programáticos mediante la organización de conspiraciones
20
,
En la conspiración bogotana de 1893 aparece una consigna
que reivindicaba a La Comuna, pero no se ha podido establecer sise referían a la de
París o a cierta comuna ideal o imaginaria
21
,
Lo único cierto es
que, a mediados del siglo pasado, en las diversas regiones donde la presencia artesanal
era importante, se produce una mezcla de socialismo, romanticismo y cristianismo que
origina una serie de consignas similares, y, a la vez, una respuesta idéntica de los dos
partidos, sobre todo después de abril de 1854. En efecto, si comparamos las consignas,
encontramos que en Bogotá, el valle del Cauca y Cartagena, se predicaba un igualitarismo
ingenuo que asustaba a liberales como Miguel Samper, que años después diría: "La
revolución de 1854 fue el resultado de la parte podrida de los programas y doctrinas que
se propagaron desde que se puso aquí de moda el socialismo francés"
22
;
o a conservadores tan contradictorios
como Madiedo, que, en un artículo de prensa consagrado al tema, afirmaba:
Estoy convencido que
será siempre mejor correctivo contra los anarquistas,
el empleo de una fuerza represiva conveniente, antes que largos sermones
sobre los deberes del hombre/otras bellezas de lenguaje idefondo, que para
esos valentones son pamplinas escritas en hebreo.
Para un bandido será
siempre más elocuente un par de pistolas bien cargadas, que el mejor capítulo
de moral.
23
El discurso socialista
utópico caló entre los artesanos porque, al igual que en Europa, expresaba los
sentimientos de un grupo social que se negaba a desaparecer; aunque hay una diferencia
entre Europa y Colombia, porque mientras que allá el socialismo utópico era la
manifestación de una clase que rechazaba la proletarización y denunciaba los vicios y
defectos de la industrialización capitalista, aquí los artesanos no querían perder su
propiedad para no
dejarse avasallar por el comercio extranjero, y
para no engrosar las filas de los vagos y menesterosos. Por esta circunstancia, en la
Nueva Granada, como lo han puesto de manifiesto diversos historiadores, la gran
contradicción se mostró en la forma como fue recibida la obra de Proudhon ¿Qué es
la propiedad?, puesto que los menos interesados en criticar la propiedad eran los
comerciantes y, desde luego, los propios artesanos. Era paradójico que quienes en esos
momentos propugnaban el socialismo y el comunismo, objetivamente no estaban en contra de
la propiedad, pues ellos mismos, al ser artesanos, eran pequeños
propietarios
24
,
Lo único cierto es que
hasta ahora no se ha precisado la repercusión real del socialismo utópico entre el
artesanado y la forma como esa doctrina se convirtió en fermento ideológico que
posibilitó la lucha contra el librecambio y el liberalismo, derivando, por qué no, en un
socialismo "reaccionario" (para utilizar una terminología empleada en el Manifiesto
comunista). Ese problema está por estudiar.
LAS SOCIEDADES
DEMOCRÁTICAS
Las
denominadas Sociedades Democráticas han sido muy nombradas pero poco estudiadas.
Comúnmente se supone que dichas Sociedades constituyen una forma organizativa
específicamente artesanal. Esta apreciación ha llevado a ciertos historiadores del
movimiento obrero moderno a ver las Sociedades Democráticas como las primeras
manifestaciones de organización sindical de las clases trabajadoras
25
Tal confusión se origina en
un tremendo equívoco:
en haber estudiado a
fondo la evolución de la Sociedad Democrática de Bogotá, donde, evidentemente, los
intereses de los artesanos eran dominantes, y generalizar tranquilamente para el resto del
país las condiciones del caso de Bogotá. De esa forma quedó como un hecho establecido
que las Sociedades Democráticas eran sinónimo de organización
artesanal
26
,
cosa que únicamente resulta válida para algunas regiones sobre todo en aquellas de
fuerte presencia artesanal pero que no se puede hacer extensivo a todo el territorio
colombiano.
Desde el punto de
vista analítico sucedió que, por la coincidencia histórica entre la beligerancia de los
artesanos motivada por variadas circunstancias, pero ante todo por su defensa de una
política proteccionista y su repudio al librecambio y por la creciente influencia
del recién fundado partido liberal, se tendieron a confundir los dos procesos. Por esa
razón, historiadores como Gerardo Molina le atribuyen a las Sociedades Democráticas tres
objetivos similares en todos los lugares donde se desenvolvieron: económicos, para
defenderse del librecambio; sociales, como fondos de ayuda mutua; y políticos, como
ámbitos de agitación y propaganda del naciente partido liberal
27
.
Si bien, en general, las
Sociedades Democráticas buscaron de alguna forma esos objetivos, no se puede decir que en
todos los lugares de la república esos fines fueran homogéneos y defendidos con la misma
beligerancia. Es muy dudoso que en aquellas zonas de débil presencia del artesanado la
consigna contra el librecambio tuviera las mismas dimensiones de la lucha contra los
sectores conservadores o la defensa del gobierno liberal, que eran los objetivos
fundamentales que perseguía el liberalismo como partido político (véase cuadro 2).
A decir verdad, en la
aparición, importancia, apogeo y caída de las Sociedades Democráticas tiene mucho que
ver la política impulsada por el liberalismo, en su intento de hacer presencia a escala
nacional y de contar con un importante apoyo de masas en su lucha contra los
conservadores. Así, las Sociedades Democráticas se convirtieron en un mecanismo
ideológico y político que incluso llevaba a los lugares más apartados las nuevas
doctrinas afrancesadas de soberanía popular, libertad e igualdad. Eso lo expresaban
claramente en sus programas las diferentes Sociedades Democráticas, como la de Almaguer,
que aspiraba, como uno de sus propósitos centrales, a lograr el "progreso moral,
industrial, civil, político y militar de sus miembros, previa la aplicación práctica de
los principios de libertad, igualdad y fraternidad con todos sus
pormenores y circunstancias"
28
.
Esas sociedades no sólo
asumieron una posición política favorable al gobierno y al partido liberal, sino que
además fueron centro de importantes movilizaciones sociales e incluso militares. Aunque
muchas de esas sociedades dependieran del liberalismo, algunas aprovecharon las
circunstancias históricas para poner en primer plano sus reivindicaciones. De esta forma
se demuestra que las Sociedades Democráticas eran bastante contradictorias, en la medida
en que, como organizaciones, eran auspiciadas por el liberalismo, pero también los
sectores populares que las formaban no siempre fueron manipulados fácilmente por el
partido liberal. Y tal era justamente el peligro que los liberales veían en las
Democráticas, pues temían el desbordamiento de la radicalidad popular, como se demostró
en Cali y Bogotá.
El golpe de Melo, apoyado
por importantes sectores de las Sociedades Democráticas, demostró al liberalismo los
peligros a que podían conducir las ambigüedades de su política, ante las Sociedades
Democráticas en general y ante los artesanos en particular. De ahí que, después de
1854, las Sociedades Democráticas con patrocinio liberal prácticamente desaparezcan y
sean ya los artesanos mismos quienes continúen con sus propias formas de organización,
que van a adquirir ahora un carácter más cerrado.
Por lo demás, la
información que se tiene de las Sociedades Democráticas después de 1854 es bien escasa,
lo cual indicaría, a primera vista, ola desaparición de esas sociedades o, por lo menos,
su eclipsamiento como núcleos del partido liberal. De la misma forma, poco se sabe de los
efectos que la radicalización política e ideológica de principios de los años
cincuenta dejaron en el seno de los artesanos y de los otros sectores populares.
Como ya señalábamos antes,
las investigaciones acerca de las Sociedades Democráticas se han concentrado en el
análisis de la de Bogotá, y han descuidado el estudio de las existentes en otras zonas
del país. En contra de lo que tradicionalmente se ha pensado, la influencia de las
Sociedades Democráticas fue amplia y compleja. Para corroborar esta idea, se ha
elaborado, a manera de ilustración, el cuadro 1. De esa información desprenderemos más
adelante algunas conclusiones.
Con esa información
empírica preliminar son muchos los problemas historio-gráficos que se pueden plantear.
Teniendo ya localizadas una parte de las Sociedades Democráticas las antes
mencionadas son en su totalidad liberales habría que averiguar: ¿Qué papel
desempeñaron con relación al partido liberal? ¿Fueron simples organizaciones regionales
o locales de ese partido? ¿Cuál fue su protagonismo político durante el gobierno de
Melo y con
posterioridad a ese
suceso? ¿Qué se sabe de organizaciones de artesanos fundadas por el partido conservador?
CUADRO 1
Sociedades
Democráticas fundadas entre 1349 y 1352
|
Ciudad
|
Nombre
|
Salazar
Medellín
Cartagena
Cartago
Bogotá
Tunja
San Juan de Rioseco
Santa Marta
Buenaventura
Cocuy
Carnicerías
Turmequé
Purificación
Lorica
Villa de Leiva
Samacá
Ambalema
Cauca
Pasto
Túquerres
Popayán
Fusagasugá
Ramiriquí
Santa Rosa de Viterbo
Ortega
Nóvita
Panamá
Zipaquirá
Santa Bárbara
Quibdó
Rionegro
Cúcuta
Cerrito
Toro
Guacarí
Florida
Tocaima
Roldanillo
Villa de la Mesa
Pamplona
Tibirita
Ocaña
Paniquitá
Tabio
La Victoria
Pesca
Cucutilla
Tenerife
San Gil
Girón
Mancaravita
Piedecuesta
Almaguer
Sabanalarga
Roldanillo
Chiriguaná
El Retiro
Amalfi
Zaragoza
Sabanilla
Valledupar
Guagua (distrito de Neiva)
Mahates
La Plata
Tadó
Santa Rosa
El Carmen
Pueblo Viejo
Tuluá
Gigante
Amagá
|
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Filantrópica
Sociedad de Instrucción Popular
Sociedad Democrática
Sociedad Filantrópica
Sociedad Patriótica
Sociedad Santander
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Instituto Democrático
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática y de Instrucción
Sociedad Democrática y de Instrucción Popular
Nueva Sociedad Democrática
Sociedad Republicana del Cauca
Nueva Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Obandista
Sociedad Liberal Democrática
Sociedad Democrática Lopista
Sociedad Democrática Independiente
Sociedad Democrática
Sociedad de Instrucción Popular
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad de Beneficencia
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática Liberal de Orden y Progreso
Sociedad Democrática Republicana
Sociedad Democrática Orden y Libertad
Sociedad Republicana
Sociedad Democrática
Sociedad de Artesano
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad de Orden
Sociedad Democrática de Artesanos
Sociedad Democrática
Sociedad de Paz y Libertad
Sociedad de Libertad y Orden
Sociedad Democrática
Sociedad Republicana
Sociedad Republicana
Sociedad del Paso
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Protectora de los Derechos del Pueblo
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad de Instrucción Popular
Sociedad Republicana
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
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Fuente:
Gaceta Oficial, Bogotá, 1849-1852
CONTINUAR
18 Carlos
Rama, "El utopismo socialista en América Latina", en Utopismo socialista
(1830-1893). Caracas, Biblioteca Ayacucho, s.f., pág. IX.
(regresar18)
19
Periódicos como los mencionados en la nota 1. (regresar19)
20
C. Rama, op. cit., pág. XXIV. (regresar20)
21 Mario
Aguilera, Movimientos
populares bogotanos de 1893 y
1894.
copia mecanográfica. pág. 23. Este articulo es un avance de una amplia
investigación que dicho autor viene adelantando, desde hace algunos años, sobre el
motín de 1893 y la conspiración de 1894 en Bogotá. (regresar21)
22 Miguel
Samper, Escritos político-económicos. Bogotá, Banco de la República, 1977, t.
1, pág. 109. (regresar22)
23 Manuel
M. Madiedo, "Carta de un conservador", en El Día, 24 de noviembre de 1850.
(El subrayado es nuestro). (regresar23)
24
G. Molina, op. cit., pág. 138. (regresar24)
25 Cf.
Miguel Urrutia, Historia del sindicalismo colombiano. Medellín, Ed. La Carreta,
1976. Cf. Miguel Urrutia, Historia del sindicalismo colombiano. Medellín, Ed. La
Carreta, 1976. (regresar25)
26 Como lo
atestigua uno de los últimos escritos sobre el tema, que lleva el revelador titulo de
"Las Sociedades Democráticas o de artesanos en Colombia". Véase nota 29. (regresar26)
27
G. Molina, op. cit., pág. 138. (regresar27)
28 Archivo
Histórico Nacional de Colombia, citado por Hermes Tovar, "Problemas de la
transición del Estado colonial al Estado nacional", en J. Deler y Y. Saint-Geours,
Estados y naciones en los Andes, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 1986, t. II,
pág. 391. (regresar28)
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