Boletín Cultural y Bibliográfico, Número 22. Volumen XXVII, 1990 

Liberalismo económica y artesanado en la Colombia 
decimonónica (segunda parte)

LA INFLUENCIA DEL SOCIALISMO UTOPICO SOBRE EL ARTESANADO

A pesar de las continuas referencias que en los últimos estudios se vienen haciendo sobre los efectos del socialismo utópico y del romanticismo —que reflejan la influencia ideológica de las revoluciones europeas del año 48—en la historia de América Latina y de Colombia, sigue siendo válida la afirmación referente a que todavía no se ha escrito la historia "y ni siquiera el inventario del socialismo utópico" 18. Si eso es válido para el conjunto de la historia latinoamericana, lo es todavía más para el caso colombiano, donde, si se mira la prensa de mediados del siglo XIX, se encuentra un riquísimo material, en el plano nacional, que denota la forma como ciertos sectores sociales, entre los cuales descolló el artesanado, recibieron el utopismo socialista 19 , No se ha profundizado suficientemente en el estudio de las diversas corrientes y tendencias del socialismo utópico que prosperaron en el país, ni se sabe tampoco hasta cuándo se observa ese influjo. ¿Cómo se mezclaron el romanticismo, el cristianismo y el socialismo? Todo ese cúmulo de ideas, ¿qué tipo de acciones suscitaron en el sector artesanal?

El 22 de octubre de 1854 sale a la luz el primer número del periódico. El Artesano como canal de difusión de este género.  

 No se ha precisado si en Colombia, tal como sucedió en Uruguay o en Chile, existieron sociedades igualitarias que intentaran poner en práctica sus postulados ideológicos y programáticos mediante la organización de conspiraciones 20 , En la conspiración bogotana de 1893 aparece una consigna que reivindicaba a La Comuna, pero no se ha podido establecer sise referían a la de París o a cierta comuna ideal o imaginaria 21 ,

Lo único cierto es que, a mediados del siglo pasado, en las diversas regiones donde la presencia artesanal era importante, se produce una mezcla de socialismo, romanticismo y cristianismo que origina una serie de consignas similares, y, a la vez, una respuesta idéntica de los dos partidos, sobre todo después de abril de 1854. En efecto, si comparamos las consignas, encontramos que en Bogotá, el valle del Cauca y Cartagena, se predicaba un igualitarismo ingenuo que asustaba a liberales como Miguel Samper, que años después diría: "La revolución de 1854 fue el resultado de la parte podrida de los programas y doctrinas que se propagaron desde que se puso aquí de moda el socialismo francés" 22 ; o a conservadores tan contradictorios como Madiedo, que, en un artículo de prensa consagrado al tema, afirmaba:

Estoy convencido que será siempre mejor correctivo contra los anarquistas, 
el empleo de una fuerza represiva conveniente, antes que largos sermones 
sobre los deberes del hombre/otras bellezas de lenguaje idefondo, que para 
esos valentones son pamplinas escritas en hebreo.
Para un bandido será 
siempre más elocuente un par de pistolas bien cargadas, que el mejor capítulo 
de moral.
23

El discurso socialista utópico caló entre los artesanos porque, al igual que en Europa, expresaba los sentimientos de un grupo social que se negaba a desaparecer; aunque hay una diferencia entre Europa y Colombia, porque mientras que allá el socialismo utópico era la manifestación de una clase que rechazaba la proletarización y denunciaba los vicios y defectos de la industrialización capitalista, aquí los artesanos no querían perder su propiedad para no dejarse avasallar por el comercio extranjero, y para no engrosar las filas de los vagos y menesterosos. Por esta circunstancia, en la Nueva Granada, como lo han puesto de manifiesto diversos historiadores, la gran contradicción se mostró en la forma como fue recibida la obra de Proudhon ¿Qué es la propiedad?, puesto que los menos interesados en criticar la propiedad eran los comerciantes y, desde luego, los propios artesanos. Era paradójico que quienes en esos momentos propugnaban el socialismo y el comunismo, objetivamente no estaban en contra de la propiedad, pues ellos mismos, al ser artesanos, eran pequeños propietarios 24 ,

Lo único cierto es que hasta ahora no se ha precisado la repercusión real del socialismo utópico entre el artesanado y la forma como esa doctrina se convirtió en fermento ideológico que posibilitó la lucha contra el librecambio y el liberalismo, derivando, por qué no, en un socialismo "reaccionario" (para utilizar una terminología empleada en el Manifiesto comunista). Ese problema está por estudiar.

  

LAS SOCIEDADES DEMOCRÁTICAS

 Las denominadas Sociedades Democráticas han sido muy nombradas pero poco estudiadas. Comúnmente se supone que dichas Sociedades constituyen una forma organizativa específicamente artesanal. Esta apreciación ha llevado a ciertos historiadores del movimiento obrero moderno a ver las Sociedades Democráticas como las primeras manifestaciones de organización sindical de las clases trabajadoras 25 Tal confusión se origina en un tremendo equívoco:

en haber estudiado a fondo la evolución de la Sociedad Democrática de Bogotá, donde, evidentemente, los intereses de los artesanos eran dominantes, y generalizar tranquilamente para el resto del país las condiciones del caso de Bogotá. De esa forma quedó como un hecho establecido que las Sociedades Democráticas eran sinónimo de organización artesanal 26 , cosa que únicamente resulta válida para algunas regiones —sobre todo en aquellas de fuerte presencia artesanal— pero que no se puede hacer extensivo a todo el territorio colombiano.

Desde el punto de vista analítico sucedió que, por la coincidencia histórica entre la beligerancia de los artesanos —motivada por variadas circunstancias, pero ante todo por su defensa de una política proteccionista y su repudio al librecambio— y por la creciente influencia del recién fundado partido liberal, se tendieron a confundir los dos procesos. Por esa razón, historiadores como Gerardo Molina le atribuyen a las Sociedades Democráticas tres objetivos similares en todos los lugares donde se desenvolvieron: económicos, para defenderse del librecambio; sociales, como fondos de ayuda mutua; y políticos, como ámbitos de agitación y propaganda del naciente partido liberal 27 .

Si bien, en general, las Sociedades Democráticas buscaron de alguna forma esos objetivos, no se puede decir que en todos los lugares de la república esos fines fueran homogéneos y defendidos con la misma beligerancia. Es muy dudoso que en aquellas zonas de débil presencia del artesanado la consigna contra el librecambio tuviera las mismas dimensiones de la lucha contra los sectores conservadores o la defensa del gobierno liberal, que eran los objetivos fundamentales que perseguía el liberalismo como partido político (véase cuadro 2).

A decir verdad, en la aparición, importancia, apogeo y caída de las Sociedades Democráticas tiene mucho que ver la política impulsada por el liberalismo, en su intento de hacer presencia a escala nacional y de contar con un importante apoyo de masas en su lucha contra los conservadores. Así, las Sociedades Democráticas se convirtieron en un mecanismo ideológico y político que incluso llevaba a los lugares más apartados las nuevas doctrinas afrancesadas de soberanía popular, libertad e igualdad. Eso lo expresaban claramente en sus programas las diferentes Sociedades Democráticas, como la de Almaguer, que aspiraba, como uno de sus propósitos centrales, a lograr el "progreso moral, industrial, civil, político y militar de sus miembros, previa la aplicación práctica de los principios de libertad, igualdad y fraternidad con todos sus pormenores y circunstancias" 28 .

Esas sociedades no sólo asumieron una posición política favorable al gobierno y al partido liberal, sino que además fueron centro de importantes movilizaciones sociales e incluso militares. Aunque muchas de esas sociedades dependieran del liberalismo, algunas aprovecharon las circunstancias históricas para poner en primer plano sus reivindicaciones. De esta forma se demuestra que las Sociedades Democráticas eran bastante contradictorias, en la medida en que, como organizaciones, eran auspiciadas por el liberalismo, pero también los sectores populares que las formaban no siempre fueron manipulados fácilmente por el partido liberal. Y tal era justamente el peligro que los liberales veían en las Democráticas, pues temían el desbordamiento de la radicalidad popular, como se demostró en Cali y Bogotá.

El golpe de Melo, apoyado por importantes sectores de las Sociedades Democráticas, demostró al liberalismo los peligros a que podían conducir las ambigüedades de su política, ante las Sociedades Democráticas en general y ante los artesanos en particular. De ahí que, después de 1854, las Sociedades Democráticas con patrocinio liberal prácticamente desaparezcan y sean ya los artesanos mismos quienes continúen con sus propias formas de organización, que van a adquirir ahora un carácter más cerrado.

Por lo demás, la información que se tiene de las Sociedades Democráticas después de 1854 es bien escasa, lo cual indicaría, a primera vista, ola desaparición de esas sociedades o, por lo menos, su eclipsamiento como núcleos del partido liberal. De la misma forma, poco se sabe de los efectos que la radicalización política e ideológica de principios de los años cincuenta dejaron en el seno de los artesanos y de los otros sectores populares.

Como ya señalábamos antes, las investigaciones acerca de las Sociedades Democráticas se han concentrado en el análisis de la de Bogotá, y han descuidado el estudio de las existentes en otras zonas del país. En contra de lo que tradicionalmente se ha pensado, la influencia de las Sociedades Democráticas fue amplia y compleja. Para corroborar esta idea, se ha elaborado, a manera de ilustración, el cuadro 1. De esa información desprenderemos más adelante algunas conclusiones.

Con esa información empírica preliminar son muchos los problemas historio-gráficos que se pueden plantear. Teniendo ya localizadas una parte de las Sociedades Democráticas —las antes mencionadas son en su totalidad liberales— habría que averiguar: ¿Qué papel desempeñaron con relación al partido liberal? ¿Fueron simples organizaciones regionales o locales de ese partido? ¿Cuál fue su protagonismo político durante el gobierno de Melo y con posterioridad a ese suceso? ¿Qué se sabe de organizaciones de artesanos fundadas por el partido conservador?

 

CUADRO 1

Sociedades Democráticas fundadas entre 1349 y 1352

Ciudad Nombre
Salazar
Medellín
Cartagena
Cartago
Bogotá
Tunja
San Juan de Rioseco
Santa Marta
Buenaventura
Cocuy
Carnicerías
Turmequé
Purificación
Lorica
Villa de Leiva
Samacá
Ambalema
Cauca
Pasto
Túquerres
Popayán
Fusagasugá
Ramiriquí
Santa Rosa de Viterbo
Ortega
Nóvita
Panamá
Zipaquirá
Santa Bárbara
Quibdó
Rionegro
Cúcuta
Cerrito
Toro
Guacarí
Florida
Tocaima
Roldanillo
Villa de la Mesa
Pamplona
Tibirita
Ocaña
Paniquitá
Tabio
La Victoria
Pesca
Cucutilla
Tenerife
San Gil
Girón
Mancaravita
Piedecuesta
Almaguer
Sabanalarga
Roldanillo
Chiriguaná
El Retiro
Amalfi
Zaragoza
Sabanilla
Valledupar
Guagua (distrito de Neiva)
Mahates
La Plata
Tadó
Santa Rosa
El Carmen
Pueblo Viejo
Tuluá
Gigante
Amagá

Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Filantrópica
Sociedad de Instrucción Popular
Sociedad Democrática
Sociedad Filantrópica
Sociedad Patriótica
Sociedad Santander
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Instituto Democrático
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática y de Instrucción
Sociedad Democrática y de Instrucción Popular
Nueva Sociedad Democrática
Sociedad Republicana del Cauca
Nueva Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Obandista
Sociedad Liberal Democrática
Sociedad Democrática Lopista
Sociedad Democrática Independiente
Sociedad Democrática
Sociedad de Instrucción Popular
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad de Beneficencia
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática Liberal de Orden y Progreso
Sociedad Democrática Republicana
Sociedad Democrática Orden y Libertad
Sociedad Republicana
Sociedad Democrática
Sociedad de Artesano
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad de Orden
Sociedad Democrática de Artesanos
Sociedad Democrática
Sociedad de Paz y Libertad
Sociedad de Libertad y Orden
Sociedad Democrática
Sociedad Republicana
Sociedad Republicana
Sociedad del Paso
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad Protectora de los Derechos del Pueblo
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática
Sociedad de Instrucción Popular
Sociedad Republicana
Sociedad Democrática
Sociedad Democrática

Fuente: Gaceta Oficial, Bogotá, 1849-1852

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18 Carlos Rama, "El utopismo socialista en América Latina", en Utopismo socialista (1830-1893). Caracas, Biblioteca Ayacucho, s.f., pág. IX. (regresar18) 

19 Periódicos como los mencionados en la nota 1. (regresar19)

20 C. Rama, op. cit., pág. XXIV. (regresar20)

21 Mario Aguilera, Movimientos populares bogotanos de 1893 y 1894. copia mecanográfica. pág. 23. Este articulo es un avance de una amplia investigación que dicho autor viene adelantando, desde hace algunos años, sobre el motín de 1893 y la conspiración de 1894 en Bogotá. (regresar21)

22 Miguel Samper, Escritos político-económicos. Bogotá, Banco de la República, 1977, t. 1, pág. 109. (regresar22)

23 Manuel M. Madiedo, "Carta de un conservador", en El Día, 24 de noviembre de 1850.
(El subrayado es nuestro). (regresar23)

24 G. Molina, op. cit., pág. 138. (regresar24)

25 Cf. Miguel Urrutia, Historia del sindicalismo colombiano. Medellín, Ed. La Carreta, 1976. Cf. Miguel Urrutia, Historia del sindicalismo colombiano. Medellín, Ed. La Carreta, 1976. (regresar25)

26 Como lo atestigua uno de los últimos escritos sobre el tema, que lleva el revelador titulo de "Las Sociedades Democráticas o de artesanos en Colombia". Véase nota 29. (regresar26)  

27 G. Molina, op. cit., pág. 138. (regresar27)

28 Archivo Histórico Nacional de Colombia, citado por Hermes Tovar, "Problemas de la transición del Estado colonial al Estado nacional", en J. Deler y Y. Saint-Geours, Estados y naciones en los Andes, Lima, Instituto de Estudios Peruanos, 1986, t. II, pág. 391. (regresar28)