Boletín Cultural y Bibliográfico, Número 22. Volumen XXVII, 1990 


Entre la metrópoli y la tía rica


Sobre los Llanos
Eduardo Mantilla Trejos (compilador)
Fotomecánica Industrial, Bogotá, 1988,
211 págs., dibujos, fotos.

żEs la literatura regional el producto inevitable de las características propias de una zona geográfica? żO, por el contrario, puede surgir el verdadero escritor desvinculado de las condiciones de su sitio natal? Concretamente, este libro trata de descubrir cuáles son y cuáles debieran ser las relaciones entre el escritor llanero y la tierra llanera, tarea ya de por si mayormente compleja que la de aclarar los nexos entre la literatura universal y las nacionales. Para los Llanos, además del problema, propio de toda provincia, de su articulación con la metrópoli (Bogotá), existe también el no menos espinoso de sus vínculos con una tía rica (Venezuela) que con frecuencia hace sentir una mayor presencia en los Llanos que la capital nacional, aparentemente cercana pero en realidad más distante en todo sentido.

Las anteriores inquietudes finalmente desbordaron cl marco puramente individual para cristalizar en el Primer Encuentro Colombo-Venezolano de Escritores Llaneros, celebrado en Arauca del 29 al 31 de mayo de 1987. El libro que nos ocupa, compilado por el maestro Eduardo Mantilla Trejos, recoge las ponencias e informes de ese conclave, además de una muestra de trabajos literarios. Se lee con verdadero deleite toda la obra, de presentación muy agradable, donde alterna la literatura con los dibujos y las fotos, en feliz combinación.

La tesis sobre la existencia de una literatura llanera distinta de las demás es claramente expuesta por Eduardo Mantilla Trejos y secundada por Alberto Baquero Nariño, quienes en magistrales ponencias defienden la posición establecida u "oficial", con argumentos a primera vista convincentes. Pero esta interpretación no resiste la embestida del’joven poeta Julio Daniel Chaparro, quien niega que los Llanos sean "un gueto aislado del resto del mundo" y rechaza la tal "receta" para escribir poesía llanera: "reunir una lexicón de palabrejas regionales, agitar muy fuerte y servir

Una bella Síntesis sobre la verdadera naturaleza de la literatura regional la logra Germán Pinto Saavedra, pero solamente después de denunciar el esnobismo imperante entre los estudiantes llaneros, quienes se divierten en sus fiestas con rock y disco music estadounidenses, y se ponen sus disfraces de "llanero y bailan joropos" solamente para grados o actos especiales. Un tour dejorce a través de la literatura universal le permite a Pinto Saavedra esclarecer las características que debiera reunir la literatura regional, cuyos tres máximos exponentes son el colombiano Tomás Carrasquilla, el mexicano Juan Rulfo y el peruano José María Arguedas. Solamente a través de producciones similares, se logra, afirma Pinto Saavedra, escapar "a tiempo de la tontería y la frivolidad, de la ignorancia y vanidad superlativas que parecen reinar hoy como soberanas absolutas en nuestros medios literarios".

En un plano más práctico, varios expositores (Argenis Méndez, Echenique, Carmen R. Martínez A. y Eduardo Mantilla Trejos) se refieren a las dificultades económicas de los escritores en los Llanos colombianos, quienes, sin apoyo oficial, al contrario de sus colegas venezolanos, se ven obligados a tomar préstamos usurarios para la edición de sus obras. Entre las recomendaciones del Encuentro se destaca la creación de un Fondo Editorial de los Llanos y la de "editar, cada uno de los asistentes, dentro del término de un año, por lo menos un libro". En las biografías de los participantes, la mayoría confiesa tener novelas inéditas o por lo menos versos; así que se puede esperar una explosión en la producción literaria, si se cristalizaran los proyectos de apoyo.

Casi unánimemente los ponentes reclaman el rescate de la historia de los Llanos, ya sea mediante la preservación de los documentos inéditos amenazados de una segura destrucción, o grabando antes de su desaparición, las tradiciones orales, tanto de índole literaria como histórica. La ponencia de Alfredo Molano indica cómo nuevos investigadores pueden reconstruir, por medio de entrevistas y con las propias palabras de los protagonistas, los hechos vividos. Este género, como el ponente lo relata, ha encontrado cierta resistencia entre los amantes de las grandes teorías.

Para completar el panorama de la literatura en los Llanos, el libro reproduce poemas, cuentos y ensayos llaneros. Además de las selecciones de la producción literaria de los ponentes antes citados, se encuentra también una muestra de Luis Caroprese Quintero, Alvaro Ruiz, Silvia Aponte, Héctor Paúl Vanegas, Alfonso Medina Delgado, Humberto Amaya Luzarcio, Jorge Navea Hidalgo y Adolfo Rodríguez. De la lectura de esta cautivadora selección, no queda la menor duda de que la literatura en los Llanos colombianos es pujante y está entrando en una etapa de promisorias perspectivas.

Quedó indicada en el texto la trascendencia, para los Llanos, de La vorágine de José Eustasio Rivera y Doña Bárbara de Rómulo Gallegos. Mientras que en Venezuela ambas obras maestras se admiran, en Colombia se cuestiona parte de la novela de Rivera, y una mayor profundización en este aspecto con seguridad hubiera arrojado luces adicionales sobre la naturaleza de la literatura en los Llanos.

Merecen felicitaciones los promotores y patrocinadores de Sobre los Llanos, libro que proyecta una visión acogedora y muy agradable. Después de haber saboreado con deleite los escritos, se termina la lectura con pesar de haber acabado, y se espera con interés la aparición de un siguiente tomo, que nos muestre otros avances de la rica producción literaria en los Llanos.

RENÉ DE LA PEDRAJA TOMAN