Boletín Cultural y Bibliográfico Número 21, Volumen XXVI, 1989

Oportuna edición de un geógrafo


Por los países de América Tropical, 1942-1975
Raymond Crist
Fondo Fen Colombia - Universidad Nacional
de Colombia, Bogotá, 1987, 243 págs.

Los doce artículos del profesor Raymond Crist escritos entre 1942 y 1975, y compilados en el libro que aquí se reseña, son el resultado de extensos y agotadores viajes a través de los Andes tropicales de Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú. En ellos narra las condiciones de la ocupación de las tierras andinas y bajas andinas durante la primera mitad de este siglo, con el propósito de ofrecer al lector una interpretación socioeconómica de estos fenómenos en las diferentes regiones de su recorrido.

En los dos primeros artículos redactados en 1954 y 1969, bien posteriores a los viajes, el autor plantea su concepción sobre la geografía y defiende la necesidad de un enfoque pluridisciplinario, ya que el geógrafo necesita de auxilios e instrumentos de otras ciencias y la cooperación de muchas fuentes. Esta colaboración entre los distintos campos del saber la concibe desde una doble perspectiva: la dimensión geográfica del conocimiento (la espacialidad de los fenómenos naturales y sociales) que aporta elementos válidos para la comprensión de los acontecimientos humanos y culturales; a su vez, el conocimiento de las demás ciencias sociales enriquece la geografía como disciplina y el análisis e interpretación regionales.

Para ilustrar sus planteamientos, el profesor Crist cita dos ejemplos de reconocimiento de esta colaboración. El primero se refiere a la importancia del conocimiento geográfico en la lucha contra la erradicación de la malaria en el continente africano y, en América, particularmente en la porción colombiana de la península de la Guajira. El segundo muestra la pertinencia de las investigaciones cooperativas en el estudio de los orígenes de la agricultura, refiriéndose a un proyecto de desarrollo tropical en la cuenca del lago Izabal, en Guatemala.

Los trabajos centrales del libro se refieren a la colonización de las llanuras bajas situadas al este y al oeste de la gran cordillera de los Andes tropicales. Aquí, el profesor Crist explica con elementos de la historia económica y social de las dos últimas centurias la ocupación de estos espacios vírgenes. Para él, estas regiones ofrecen un alto potencial de desarrollo económico a través de la expansión de la agricultura y la ganadería, y considera que los protagonistas de este proceso han encontrado factores adversos para establecerse de manera permanente; ellos son: la lentitud de los gobiernos en la construcción de carreteras y vías de penetración que les permitan articularse a los mercados de la zona central del país; el descuido en las campañas educativas y de salud pública; el desconocimiento de las capacidades de la población indígena de estas regiones.

Esto se debe, según el autor, en el caso colombiano, a que "el frente de la colonización trasandina permanece separado físicamente de las áreas centrales del país, cuyo desarrollo no depende del progreso de los Llanos. Colombia no avanza hacia el Este detrás de su frente de colonización oriental. Pero ha llegado el momento de que la nación se dé cuenta que no puede permitirse dejar los Llanos Orientales en un estado de semiabandono".

En estos trabajos, que constituyen de alguna manera para el lector de hoy una visión histórica de los procesos de colonización durante las décadas del cuarenta y del cincuenta, el autor ofrece una visión amable, llena de entusiasmo y fe en el futuro de regiones que se encuentran hoy convulsionadas por una gran violencia de múltiples orígenes, y enfrentadas a serios problemas sobre la conservación de sus recursos y sus suelos. Sin duda, los escritos contemporáneos sobre las zonas de colonización han ahondado notablemente en la interpretación sociológica, política y económica de la realidad de estos territorios, y estos avances pueden llevar a pensar que la visión de Crist era un tanto ideal. Sin embargo, ella ofrece una interesante visión de la percepción de los viajeros de antaño tuvieron de aquellas tierras y aporta elementos de comparación entre los cuatro países recorridos.

En el artículo sobre la posesión de la tierra en el Valle del Cauca, al explicar la estructura de tenencia dominada por el latifundio, el autor la asocia a razones sociales y no económicas enraizadas en la cultura de esa región desde la época colonial. La tesis central es que la hacienda debe ser modificada fundamentalmente, a causa de su influencia contraria al uso eficiente de la tierra. Para Crist, las tierras fértiles del Valle se necesitan para una producción más intensiva y para proporcionar hogares a la masa de población sin tierra: "una distribución más amplia de la tierra, la gran fuente de riqueza segura, avanzaría considerablemente en el camino hacia el establecimiento de la nación sobre una base estable".

Mientras el profesor Lauchlin Currie, por esos mismos años, preconizaba el fortalecimiento de la agricultura empresarial para lograr aumentos en la productividad a fin de poder satisfacer los nuevos requerimientos de las masas urbanas, el profesor Crist sugiere otro camino para lograr estos objetivos: una distribución más adecuada de la tierra y una división de la producción entre los diversos segmentos de productores, a fin de que cada uno cumpla más eficientemente su papel.

En general hay en este libro una percepción sugestiva de la realidad de aquella época, aunque los elementos de explicación avanzados no están siempre lo suficiente mente elaborados. La geografía como disciplina ha obtenido en los últimos treinta años avances teóricos importantes, particularmente en aquellos dominios donde se ha logrado una interdisciplinaridad. Tal es el caso de las escuelas francesas, alemanas y rusas, que han alcanzado una verdadera articulación de la ecología, las ciencias naturales, la historia y la geografía para comprender de una manera más sólida la formación y la dinámica de los paisajes antrópicos a través del tiempo.

Lástima que los editores de esta obra no hayan realizado una revisión detallada de la edición para evitar al lector repeticiones indeseables; en este orden de ideas, el último artículo sobre los indígenas en América Latina aparece como fuera de lugar, ya que no aporta elementos adicionales de interés y ofrece una visión del problema demasiado ingenua, restándole unidad al conjunto del libro.

MARIA ERRÁZURIZ