Boletín Cultural y Bibliográfico , Número 20, Volumen XXVI, 1989

 

Entre celebración y celebración...


Bogotá 450 años. Retos y realidades
Pedro Santana R. (coordinador editorial)
Foro Nacional por Colombia,
Instituto Francés de Estudios Andinos (Ifea),
Colección Ciudad y Democracia, Bogotá, 1988, 379 págs.

A la memoria de Julián Vargas

 

 

La celebración de los 450 años de Bogotá fue motivo no sólo para discursos, festejos e inauguraciones. La aparición de nuevas aunque pocas obras y la reedición de otras que sobre Bogotá habían desaparecido de las librerías hace ya muchos años, contribuyeron a la conmemoración en un sentido más duradero y tal vez más profundo. En este sentido, aunque no con la fuerza necesaria, el cumpleaños de la ciudad no se redujo a la añoranza de los tiempos idos sino que logró, en algunos estamentos, convertirse en motivo para pensar su presente y su futuro. 

Algunos de los nuevos libros, como el Santafé de Carlos Martínez o la Historia de Bogotá de Misión Colombia, fueron el fruto de la conmemoración. Sin embargo, tanto Bogotá como el resto de las ciudades colombianas continúan siendo objeto de un estudio esporádico, fruto de los cumpleaños y no del trabajo conti­nuo y sistemático de equipos disciplinarios e interdisciplinanios. La ciudad —o lo urbano, si se prefiere— tiene para nuestro país una escasa bibliografía, donde las crónicas y la historia efeménica predominan. Un pensar histórico, sociológico, económico, urbanístico, en fin, apenas está en formación. 

La aparición de la obra que reseñamos no llena el vacío, pues no es labor de un solo libro, pero sí apunta en una dirección que debe ser continuada, profundizada y adelantada sistemáticamente. Los equipos de trabajo, reunidos en torno a un asunto u objeto de investigación preciso, es tarea que debe ser fomentada al máximo, ya sea en las diferentes universidades o en las fundaciones que existen en el país. 

La coedición que sobre Bogotá realizaron la fundación Foro Nacional por Colombia y cl Instituto Francés de Estudios Andinos presenta, en forma de libro colectivo, los resultados de un año de reflexiones y discusiones llevadas a cabo en el seminario que sobre los problemas de Bogotá convocaron las dos instituciones. Aunque el libro no es una memoria de dicho seminario —algo que hubiera enriquecido la obra—, refleja el trabajo colectivo en la medida en que se aprecia unidad teórica y metodológica entre los diferentes trabajos que la componen. 

Es factible afirmar que la obra está dividida en tres partes. La primera es una visión histórica donde, después de un sintético recorrido desde la fundación hasta los años finales de la primera mitad del siglo XX, se enfatiza el problema de los servicios públicos. La segunda parte, cuerpo central de la obra, reúne cinco trabajos relativos a la problemática contemporánea de la ciudad. Finalmente, la tercera parte es un agregado de documentos referentes a la Bogotá de 1938 y 1948. 

Julián Vargas y Fabio Zambrano presentan el texto “Santa Fe y Bogotá: Evolución histórica y servicios públicos (1600-1957)”. En él, los autores examinan el lento crecimiento de la capital hasta el siglo XIX y su rápido despertar y desarrollo durante la presente centuria. El concepto de ‘precariedad’ predomina en el examen de la evolución histórica de la ciudad, situación que plantea el problema del marco valorativo a partir del cual un desarrollo se concibe problemático. El punto es que no basta tomar lo demográfico y unos aspectos del utillaje material (los servicios ‘públicos) como indicadores suficientes del grado de “progreso” de una ciudad. Con relación a la evolución histórica de los servicios públicos, aspecto que abarca la mayor parte del trabajo, Vargas y Zambrano se detienen a examinar las consecuencias que para una ciudad puede traer la privatización o la municipalización de los servicios. Desde una perspectiva teórica y política donde lo municipaldemocrático debe definir la forma como se gobierna y sirve a los “ciudadanos”, el análisis histórico destaca los aspectos negativos de la privatización. Por ello, cuando los autores encuentran que “cada empresa de servicios públicos ha tenido de manera predominante un manejo más empresarial y comercial en la definición de sus políticas”, lo que se plantea es que “la historia de Bogotá es más exitosa en el manejo de sus servicios públicos que en la orientación global del desarrollo urbano”. 

“Algunas dimensiones del desarrollo de Bogotá” es el trabajo que presentan Fabio Giraldo Isaza y Hernando González Murillo. En él, los autores se proponen, primero, estudiar la ciudad en comparación con otras mundiales, latinoamericanas y colombianas; segundo, estudiarla con base en la actividad edificadora y en la incidencia del sistema de valor constante; tercero, examinar las dimensiones de la pobreza; y, finalmente, introducir las cuestiones concernientes a la descentralización administrativa. El estudio, centrado en un análisis donde predominan las cifras y los indicadores, establece que Bogotá es una ciudad intermedia en la escala mundial. Sin embargo, y a pesar de que el "ciclo acelerad o de la explosión demográfica ya fue superado" la capital mantiene un punto no resuelto con relación a su población —que seguirá aumentando—, dado el alto grado de distribución desigual del producto. En este sentido, los autores señalan que la ciudad ha entrado dentro del marco de las “deseconomías”, producto de la “falta de control sobre el suelo urbano, el incremento de la congestión y de la contaminación en conjunción con factores sociales como el aumento de la marginalidad y de la delincuencia”. El desarrollo de la ciudad llevará, entonces, a un serio menoscabo de la calidad de la vida, donde solamente la descentralización en todos los niveles podrá asegurar las correcciones necesarias a un crecimiento urbano que no masifique ni despersonalice a los individuos. Tal descentralización es uno de los significados de lo municipal-democrático, principio teórico y político que informa todo el libro. 

Pedro Santana presenta lo que podríamos denominar el trabajo central de la obra, pues explora con detenimiento el planteamiento de lo municipal-democrático. Su texto, “Bogotá hoy: la crisis política y administrativa de la ciudad”, es un atento examen del gobierno de la ciudad. Santana aborda su estudio desde los aspectos teóricos de la ciudad contemporánea, usando en su discusión argumentación histórica. La autonomía política, entendida ahora como descentralización, acompañada de la recuperación de la “sociedad civil” frente al Estado, son los conceptos que sintetizan su pensar teórico: la democracia local. La propuesta del autor se resume en la revitalización del municipio, entendido como el lugar de encuentro entre la sociedad civil y el Estado, pues en él “se combinan las reivindicaciones ligadas a las condiciones de vida con la organización de la gestión social”, y en donde la descentralización debe ser entendida como las posibilidades reales de la población y sus organizaciones “para influir en la toma de decisiones [...] satisfacer necesidades básicas así como influir en el espacio urbano”. Las páginas centrales del estudio se detienen en el examen del gobierno y la administración de Bogotá, campo de aplicación de los enunciados anteriores, para terminar en una propuesta sobre la posibilidad de “pensar en una ciudad democrática”. Lo municipal-democrático surge así como un proyecto político, “reto y tarea”, en palabras del autor, que debe redefinir la política urbana, las formas de construcción de la ciudad, los instrumentos de planificación urbana, las estrategias de solución de desequilibrios y los criterios de conformación de gobiernos democráticos. 

El comportamiento electoral de los bogotanos es analizado por Vincent Goueset en el texto “1978-1988: 10 años de comportamiento electoral en Bogotá”. Al final de su atento y bien fundamentado análisis, Goueset establece que “el voto de los bogotanos no pertenece a nadie”, lo cual es sorprendente, ya que significa que el voto de opinión ha aumentado significativamente en la ciudad. El autor llega a esta conclusión tras examinar la votación en Bogotá para concejo, nivel “estrictamente local y el menos sometido a las fluctuaciones de la vida política nacional”. La metodología parte de cruzar preferencias en la votación con espacio urbano; esto es, de estudiar sobre el mapa de la ciudad los comportamientos electorales y sus fluctuaciones en el tiempo. 

Juan Díaz Arbeláez estudia “Los servicios públicos en el Distrito Especial de Bogotá”. El trabajo mantiene la perspectiva general de la obra, en el sentido de que sólo la democratización en el manejo de los asuntos públicos es alternativa viable para solucionar los problemas de la ciudad. Así mismo, el trabajo extiende hasta el presente los planteamientos de Vargas y Zambrano con relación a los efectos que la “privatización”, primero, y luego la existencia de estatutos autónomos en las empresas de servicios públicos han tenido en el desarrollo urbano de Bogotá. En general, el texto de Díaz es un examen detenido de la Empresa Distnital de Servicios Públicos (Edis), la Empresa de Teléfonos de Bogotá (ETB), la Empresa de Acueducto y Alcantarillado (EAAB) y la Empresa de Energía Eléctrica (EEEB), enmarcando el estudio dentro de condiciones tanto regionales como nacionales y a partir de la estructura jurídico-administrativa de las mismas. El aspecto relativo a las inversiones, finanzas y estructura tarifaria ocupa puesto destacado en el análisis, pues a partir de estos fenómenos el autor fundamenta la propuesta relativa a que en las empresas “es necesaria una democratización de sus respectivos estatutos jurídico-administrativos, para que los bogotanos puedan ejercer control no sólo a nivel financiero sino también en relación con las opciones que se adelanten en materia de infraestructura de servicios y de distribución de los mismos”. 

El problema de las fuentes y usos de los fondos públicos es analizado por Néstor López Fernández e Irma Andrade Q. en el texto “Las finanzas del Distrito Especial de Bogotá, una reestructuración necesaria”. Los autores constatan en su estudio que los aspectos relativos al gasto público en la ciudad se han caracterizado, primero, por unos servicios públicos que se han convertido en la principal fuente de ingresos para la ciudad; segundo, por un presupuesto en el que se castiga sistemáticamente el gasto social; tercero, por el recurso cada vez mayor al crédito como mecanismo de financiamiento; y, cuarto, por una política fiscal que fortalece el carácter monopólico de los servicios públicos para establecer precios monopólicos sobre los usuarios. La reorientación es, pues, necesaria, dicen los autores, si se quiere llegar al cumplimiento de la política de economía social propuesta desde las tribunas electorales. 

Finalmente, se incluye una selección de textos relativos a la Bogotá de 1938 y 1948: “A través de la vidriera” de Tomás Rueda Vargas; “Bogotá en 1938” de Luis Augusto Cuervo; “Bogotá 1948, servicios públicos” de Gustavo Samper Bernal; y “Zonas y barrios de Bogotá. 1948” por Alvaro Sanclemente.

Este libro, en su conjunto, presenta una propuesta de democratización real del Estado colombiano, partiendo de los niveles municipal y urbano. Tal proyecto político se analiza y fundamenta a partir de las condiciones de la ciudad capital, Bogotá, la cual vive situaciones que son vistas en gran parte como síntesis de realidades nacionales. La obra, que en este aspecto es valiosa, plantea, sin embargo, un problema de dimensión: si la democratización debe pasar necesariamente por lo urbano, el estudio de las condiciones de vida en la ciudad no se agota en los aspectos de utillaje material, servicios públicos y gobierno de la misma. En otras palabras, el control del espacio urbano y la recuperación de éste por los ciudadanos, debe entenderse también a partir de los usos y de las lecturas que los habitantes hacen del mismo: las lógicas culturales, las dominaciones que sobre ellas se ejercen y las resistencias que desde ellas se establecen, deben ser necesariamente introducidas en el análisis.

 

GERMAN R. MEJIA PAVONY