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La
trama invisible
del trabajo doméstico
Mujer y trabajo en el
sector rural colombiano
Elssy Bonilla. Eduardo Vélez
Plaza y Janés, Bogotá, 1987, 153 págs.
Las
diferentes concepciones sobre el trabajo de la mujer parten de la dicotomía establecida
entre trabajo productivo y trabajo improductivo o "doméstico". Esta separación
arbitraria está cimentada en la comprensión de la división sexual del trabajo como un
hecho "natural" y no como el resultado de diferentes elaboraciones tanto
sociales como culturales. "Naturalmente" la mujer fue situada en aquellos
espacios que la acercan más que todo a la reproducción biológica, mientras que en los
espacios públicos y productivos, "naturalmente" también, colocaron la
actividad masculina. Lo público y lo privado fueron separados con base en una mirada
estática de las relaciones sociales que no permite comprender que lo uno se alimenta de
lo otro.
Hasta hace poco, las
explicaciones dadas desde las ciencias sociales a este hecho más parecían justificar la
situación que explicar la dimensión tan complicada del fenómeno. Sin embargo, el avance
que ha alcanzado el debate y la participación de las mujeres en la vida nacional ha
mostrado y posibilitado nuevos rumbos para las investigaciones.
En el libro La mujer y
el trabajo en el sector rural colombiano, por ejemplo, se insinúan planteamientos e
interrogantes que marcan un nuevo rumbo para la comprensión de un fenómeno que va más
allá de lo económico y se sitúa en lo cultural y ante todo, en lo ideológico.
La concepción masculina y
capitalista del trabajo ha conducido, por tanto, a que la actividad femenina reciba un
tratamiento incompleto y hasta erróneo. [pág. 23]
Los objetivos que plantea
la investigación se encuentran en el nivel de
la comprensión del papel que
cumple la mujer en el agro colombiano y las circunstancias específicas que enmarcan sus
responsabilidades productivas y reproductivas. [pág. 20]
El trabajo doméstico es
entendido como necesario para la existencia del trabajo productivo. La mujer no sólo
reproduce biológicamente la fuerza de trabajo o efectúa el proceso de socialización de
las nuevas generaciones, sino que también es la encargada de proporcionar las condiciones
necesarias para que los trabajadores "productivos" puedan realizar sus labores.
Una adecuada medición
del trabajo implica que éste sea mirado no sólo desde el punto de vista de la
producción sino fundamentalmente desde la perspectiva de la reproducción
[. . . ]
dentro de ese círculo que se refuerza como tal, en el
que se reproducen socialmente para trabajar y trabajan para reproducirse socialmente. [pág.
38]
Teniendo en cuenta las
dificultades teóricas y metodológicas que plantea el trabajo femenino, se toma el hogar
y su situación en la sociedad como la
unidad básica de análisis. Esto supone que es necesario reseñar cada una de
las actividades en las cuales invierten su tiempo y energía todos los miembros del hogar,
mirar éste en el conjunto de sus relaciones y al individuo que cumple tareas concretas en
este espacio, y tener en claro que, dentro de la especificidad del tema, no cabe
considerar el trabajo como una realidad que se desarrolla en un tiempo lineal.
La información utilizada
fue extraída de una encuesta sobre "Educación, ingresos, gastos y migración en el
sector rural colombiano", que tomó al municipio como centro del análisis. Las
conclusiones con que se finaliza la presentación del trabajo son un poco deficientes,
como podemos ver. Las mujeres que acceden a la tierra son pocas, el tamaño de las
parcelas controladas por mujeres es inferior, las tasas de analfabetismo son más altas
entre la población femenina y las condiciones de trabajo en el campo son especialmente
discriminatorias para la mujer. Todo esto englobado por la siguiente apreciación:
El estudio de la mujer del
campo no puede desligarse de las condiciones en que se ubica la población del sector, ni
de las características de los hogares tanto en lo que concierne al tipo de familia como a
su ciclo de vida y su posición socioeconómica. [pág. 107]
Es importante anotar que
la investigación se quedó corta en sus posibilidades interpretativas y analíticas, ya
que utilizó un manejo demasiado técnico y descriptivo de los datos, lo que le quitó
perspectivas de comprensión de un fenómeno que se manifiesta en la esfera de lo
económico, pero cuya justificación requiere un análisis más pormenorizado de la
ideología que lo sustenta.
LUZ MARINA SUAZA VARGAS
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