|
Soberanía
académica
Las islas de Providencia
y Santa Catalina.
Ecología regional
Germán Márquez C.
FEN Colombia-Universidad Nacional
de Colombia, Bogotá, 1987, 110 págs.
Dentro de
la abundante producción reciente en temas relacionados con los recursos naturales
marinos, se destaca este volumen escrito por el profesor Márquez, con el ánimo de
presentar "una semblanza ecológica y ambiental de Providencia y Santa Catalina como
elemento básico para su acertada gestión ambiental". Para alcanzar ese objetivo, el
libro se ha dividido en nueve capítulos, precedidos de un prefacio y con una sección
final de bibliografia.
El primer
capítulo es la "Introducción general" (págs. 9 y 10), donde se presenta la
región estudiada y los delineamientos que seguirá la obra. En los "Aspectos
metodológicos" (cap. 2, págs. 11 y 12) se aclara cómo se llegó a los resultados,
básicamente "por fotointerpretación de las áreas insulares y de la
plataforma submarina somera" y usando "la teoría ecológica más general [...]
con observaciones de campo, análisis de información preexistente u obtenida [...]
y por comparación con situaciones
reportadas en la literatura científica". La región estudiada: "Aspectos
geográficos e históricos" es el título del tercer capítulo (págs. 13-27); en él
se hace un recuento de la ubicación, el clima, la influencia del clima atmosférico sobre
el mar, los aspectos oceanográficos, la hidrografía, los suelos, los usos e
intervención humana de los medios terrestres y marino y una síntesis. Lamentablemente,
se pueden detectar algunas inconsistencias, como la distancia menor de las islas al
continente, que es de poco más de 220 Km, no de 180 Km; la carencia de una adecuada
localización geográfica de las islas (130
19-24 N y 810 21-24W, en
vez de "13°N y 80° W") y de una indicación de los rangos de la salinidad y la
temperatura marina superficiales, así como de los valores de los nutrientes. El cuarto
capítulo es el "Medio terrestre" (págs. 29-41), que analiza los aspectos
estructurales y funcionales, sintetizándolos finalmente en un modelo preliminar. Los
"Medios de agua dulce" son el quinto capítulo (págs. 43 y 44) y se consideran
dos tipos: arroyos y estanques. Vale la pena señalar que la población de lisa que
predomina en las bocas de los arroyos ("microestuarios") y demás zonas costeras
es de la especie Mugil curema, no M. incilis.
El
"Medio marino es sin duda el capítulo más importante (6, págs. 45-92). Incluye los
aspectos estructurales y funcionales, sintetizados en dos modelos preliminares. En esta
sección se presenta un análisis interesante de las principales comunidades sumergidas,
que indudablemente será útil para futuros trabajos; este estudio se acompaña de ocho
gráficas, cinco de ellas originales, que ilustran aspectos estructurales del medio
bentónico alrededor de las islas. Sin embargo, la figura 9, que presenta el perfil de
vegetación de los manglares de Providencia, carece totalmente de convenciones. Los
"Aspectos y problemas ambientales" forman el eje del capítulo siete (págs.
93-96), destacándose el uso inadecuado de suelos, el deterioro de las fuentes de agua, el
saneamiento ambiental, la presión sobre poblaciones animales de valor comercial, el
crecimiento turístico y los proyectos de desarrollo y obras en general. El capítulo ocho
está dedicado a las "Conclusiones" (págs. 97-102), mientras que en el nueve se
dan las "Consideraciones finales" (págs. 103-106). La "Bibliografía
citada"(págs. 107-110) incluye un total de setenta referencias; infortunadamente la
tercera parte de ellas no son mencionadas en el texto, reduciéndose así la utilidad de
esa recopilación bibliográfica. Además, alrededor de una docena de referencias citadas
en el trabajo no aparecen en la bibliografía, dificultando enormemente la comprensión de
algunos aspectos discutidos; entre los trabajos más importantes que no se listan están
algunos autores básicos para la concepción del autor de la ecología, como Margalef
(1969 y 1972), Lugo y Morris (1982)y Mann(1982), y otros que aportan valiosa información
sobre el ecosistema insular (Inderena, 1977; Invernar, 1981). Para terminar el análisis
del contenido de la obra, es importante hacer resaltar las 32 fotografías a todo color
que la acompañan, dieciocho de las cuales son submarinas.
Después de leer el
interesante libro de Márquez y de haber visitado en plan de trabajo el complejo insular
de Providencia, se concluye que es absolutamente urgente e imperioso llevar a cabo un
adecuado plan de manejo. No sería aceptable para nadie que se repitiese en la
paradisíaca Providencia el desastre social y ambiental de San Andrés, que en treinta
años ha pasado de un lugar utópico a un mercado persa, donde se reúnen en pocos
kilómetros cuadrados todos los males de nuestro sufrido país. No podemos asistir
impávidos a la destrucción brutal de un entorno único y al desplazamiento radical de
una minoría sana y ajena a la violencia, en beneficio únicamente de advenedizos magnates
que ofrecen la redención y sólo traen la miseria.
ARTURO ACERO P.
|