Boletín Cultural y Bibliográfico. Número16,  Volumen XXV , 1988
 

Región y gemido


Reto al recuerdo: la comarca ocallera,
entre el abandono
y la violencia
Jorge Meléndez Sánchez
Ecoe, Bogotá, 1987, 94 págs.

Más que un reto, este breve trabajo del profesor Meléndez es un acto de amor por la ciudad de Ocaña y su región y, al mismo tiempo, una "protesta silenciosa" por la suerte equivocada de un terruño que sin duda merecía más, pero que ha devenido víctima del olvido y del éxodo obligado de muchos de sus habitantes. Meléndez Sánchez ya había publicado al menos otros tres trabajos sobre Ocaña. En general, la génesis del presente trabajo, como la de los que se le parezcan, es positiva: la necesidad urgente de rastrear el destino de nuestras provincias, agobiadas por nuestro centralismo post-1886. El autor sigue un enfoque microhistórico en el sentido de dar primacía al pequeño dato en vez de a las grandes fuerzas que operan sobre él. En el prólogo, Meléndez declara como objetivo "proponer una nueva metodología" en los estudios históricos de la provincia y en su rescate (pág. 15). Proponer una metodología, otra más, no es algo necesariamente negativo. Sí lo es, en cambio, el carecer casi por completo de una guía metódica, como aquí, y, muy a pesar del propósito declarado, desperdiciar una posibilidad de análisis al depender constantemente de ese dato pequeño y no superarlo. Escribir sobre la provincia parece correr siempre entre nosotros el riesgo de obnubilar la actitud crítica en la nostalgia y lo meramente anecdótico. La obra del profesor Meléndez, desafortunadamente, no escapa a ese riesgo. El trabajo aquí discutido está formado por dieciséis breves capítulos que tratan de los orígenes históricos de Ocaña, desde su fundación durante la conquista, pasando por el período de su apogeo histórico, y la expansión de su radio de influencia política y comercial hasta el momento de su frustración histórica al ser desmembrada geográficamente, hasta llegar a su presente de reflujo y estancamiento. Dedica una extensión considerable a ilustrar y describir la periferia geográfica de Ocaña, sobre la que la ciudad ha proyectado su foco de influencia: Convención, San Calixto, Hacarí, Teorama, etc., sitios que antes conocieron un dinamismo cuya desaparición lamenta Meléndez.

La estrategia expositiva de Meléndez no colabora mucho al éxito de sus propósitos: intercala extensas citas de otros escritores con breves textos suyos que no se libran de la repetición y la dispersión. La naturaleza de estos textos intercalados es estrictamente anecdótica e ilustrativa, y difícilmente podría convertirse en que sirven al propósito declarado del autor de "proponer una nueva metodología". Así, por ejemplo, al estudio de ese "algo" que mantiene a los ocañeros "como una familia unida" (aunque paralelamente se queje de la violencia, azote endémico de la región) corresponde una de esas citas:

Es de la naturaleza del ser humano el 
amor al lugar de su nacimiento. Los 
ocañeros, desde luego, participamos de 
ese sentimiento natural [...] ese amor. 
ese enamoramiento es lo que hace que 
[...] el ocañero lejos de su terruño viva 
pendiente de lo que en él ocurre
(pág. 33).

Al mantenerse en este nivel de lugar común y de obviedad, no gana nada el propuesto estudio de la región. Igualmente puede decirse de las otras largas citas que componen la obra. Lo que Meléndez logra es dar un énfasis a la descripción del espacio físico de la comarca ocañera, a la manera del naturalismo, en el que el narrador se siente obligado a "pasear" al lector por el espacio físico (cf. los capítulos 1 a 5 de Meléndez). Ello acaba de descarriar los propósitos supuestamente analíticos y metodológicos del ensayista.

Hay otros problemas que contribuyen a la falta de eficacia del trabajo aquí discutido. La documentación de las citas es sumamente descuidada (las dos primeras, por ejemplo, no existen, y los datos de las otras citas son bastante incompletos como para no tener relevancia científica). El autor incurre en el pecadillo de citarse a sí mismo en siete de las treinta y tres notas al final de la obra. Y la naturaleza "familiar" de la comunidad ocañera queda manifiesta por el hecho de que los seis extensos textos intercalados corresponden todos a miembros del comité de "Colaboradores" de la Colección de Historia de la Editorial Ecoe, que ha publicado este volumen.

Reto al recuerdo, por tanto, menos que como análisis disciplinado de un presente traumático y de sus causas, funciona como un testimonio de cariño por la patria chica, y en esa medida limita su repercusión a un reducido público que comparta las nostalgias por ese rincón histórico de nuestro país.

GILBERTO GÓMEZ OCAMPO