Boletín Cultural y Bibliográfico. Número16,  Volumen XXV , 1988


Para sostener
la sonrisa


Beethoven (para sordos)
Javier Covo Torres
El Ancora Editores, Bogotá, 1988, 123 págs.

Beethoven (para sordos) es la biografía del compositor Ludwig van; pero no es sólo eso: además de ser la biografía de un músico escrita especialmente para sordos, es una historieta, o sea la historia de la vida de Beethoven ilustrada con destreza y con humor, ingrediente básico de la historieta, porque si no es historia, aunque los diccionarios nos digan que historieta es una anécdota de poca importancia.

El libro trae 132 páginas realizadas con ingenio y con amor, dibujadas, y todas hechas a mano. El autor, Javier Covo Torres, se ha documentado sobre lo escrito acerca de la vida y obras del compositor alemán para contárnoslo a los sordos —requisito indispensable— a su manera, a la manera de un "hacedor de monitos". Covo nos sitúa en mil setecientos y pico en Flandes, donde comienza el recorrido del músico Louis, abuelo del Beethoven que nos interesa, hasta llegar a Bonn en Alemania. Así pues, con dibujos, reproducciones de óleos, grabados, pinturas de los personajes, las ciudades o los sitios, las casas o las plazas por donde se pasean, entramos en la historia, una historia que nos vamos creyendo paso a paso, porque de repente ese Beethoven caricaturesco se nos vuelve de carne y hueso a nosotras, las personas sordas, claro está. El 16 de diciembre de 1770, bajo el signo de Sagitario y tal vez con Júpiter en contravía, nace Ludwig, hijo de Johann, músico y alcohólico, y de María Magdalena, un encanto de mujer. La historieta nos cuenta las luchas, sufrimientos y alegrías de Ludwig, su educación musical, su necesidad de expansión, su pobreza, su agresividad y genialidad.

La biografía está contada por un narrador y los personajes con el clásico globito, o las caricaturas comentan, en chiste o en serio, los asuntos que van sucediendo. A veces ocurren excesos pero son breves, la historia es ágil y pasan rápido. Covo Torres caricaturiza la vida de Beethoven en sus dificultades y sus creaciones a partir de su mal genio de genio, tanto, que no se lo aguanta ni él mismo y termina peleándose con todos, porque era un cascarrabias. Esto, con sus consecuentes secuelas: de malas en el amor, por su vida y corazón pasan Giulietta, Therese, otra Therese, Josephine, Bettina y Amalie; dificultades en las relaciones afectivas y familiares y con sus mecenas. "Beethoven no era ninguna ‘perita en dulce’, no gozaba de mucha simpatía entre las altas esferas influyentes y aristocráticas de Viena. Por eso a la hora de buscar chamba, se le puso difícil el maní" (pág. 59).

La caricatura nos presenta un personaje pequeñito con sacón y botones, y pañuelos atados al cuello, los cabellos revueltos, partituras en la mano, echando chispas y dando vueltas y vueltas con aspecto de loco. En 1796, con apenas 26 añitos, escribía en su diario: "Poseo el don de saber ocultar mi sensibilidad pero me irrito en un momento en el que estoy propenso a la cólera, entonces estallo" (pág. 33). La historieta nos habla de su creatividad exaltada, de su extraordinaria sensibilidad, de los momentos claves en la composición de sus múltiples obras: sonatas, tríos, cuartetos, quintetos, variaciones, danzas, minuetos, canciones, sinfonías, óperas, conciertos, misas, oberturas, etc. "Después de haber superado, en la Quinta Sinfonía, su lucha contra las fuerzas del destino, Ludwig se embarca en la idea de expresar la perfección, la paz y la armonía del universo". Sobre su sexta sinfonía, la Pastoral, escribe Berlioz: "El Huracán se aproxima, se introduce hasta las últimas profundidades de la orquesta [. . .] Entonces estallan los trombones y aquello es un cataclismo que sobrecoge el ánimo ante el espectáculo de la naturaleza" (pág. 64). Y todo esto va ocurriendo mientras Napoleón invade a Europa, en América se dan las guerras de Independencia, Beethoven se va quedando sordo y continúan igualmente desdichados su corazón y su bolsillo. "Llevo una vida de ermitaño, sencillamente porque no puedo decirle a la gente que estoy sordo. Si tuviera otra profesión, todo sería más fácil, pero en mi trabajo esta situación es terrible, y en cuanto a mis enemigos, que me consta que no son pocos, ¿qué dirían si supieran de esto? Si estoy a cierta distancia de los instrumentos y cantantes no les puedo oír sus notas más agudas [. . .] Resignación. Resignación, qué miserable refugio es el que me deja" (pág. 35).

El libro es una historieta que hace historia; va apoyándose en los documentos, las citas de los diarios, del suyo y de otros, cartas, escritos de otros amigos o compositores: Schindler, Wagner, Haydn, las portadas de las partituras, los retratos de los contemporáneos, sus mecenas, príncipes y condes: Liszt, el archiduque Rodolfo, Goethe, Bettina Brentano, etc., o reproducciones de las páginas de "los cuadernos de conversación" cuando estuvo sordo, o páginas autógrafas de las obras, etc., todo esto tejido con habilidad para formar el conjunto del texto. Eso en cuanto a la vida de Ludwig van.

Como historieta está muy bien lograda, es divertida de leer, la diagramación es ágil y entretenida, variada, recursiva, no cansa ni se pierde el hilo que da continuidad y el dibujo es simpático. Está escrita en lenguaje nuestro, vulgar en su sentido, o sea el que se habla comúnmente, con chistes, dichos y refranes populares colombianos: "Y por si fuera poco, Ludwig seguía peleándose con las natas. Ahora le tocó el turno al Príncipe Nikolaus Eszterhazy, que tuvo la (mala) idea de encargarle una ‘misa’. Beethoven compuso su famosa ‘Misa en Do’, pero hubo no sé qué cierta burla (al menos así la interpretó Ludwig) que deschavetó al compositor, quien se largó de allí ese mismo día... (pág. 59). Covo, además de su creatividad, es cuidadoso y detallista: al final de la vida ilustrada del Ludwig van Beethoven nos ofrece la Cronología de su Vida y Obra, de cuatro páginas; un Vocabulario Musical, de dos páginas, y una Beethografía, todo esto escrito a mano alzada y con distintas intensidades. Beethoven (para sordos) es, en resumen, una historia que se lee de principio a fin con una sonrisa en los labios.

El autor Javier Covo Torres (alias Covo) es cartagenero y acuariano; arquitecto, pintor, caricaturista y creador de tiras cómicas, oficios que ejerce todos con maestría; es un hábil dibujante y posee una inmensa creatividad; ha preparado para El Ancora Editores una serie de biografías ilustradas sobre Einstein, Freud, Leonardo, Van Gogh, Mozart, Gandhi, Picasso, algunas de ellas ya publicadas.

DORA CECILIA RAMÍREZ