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Crisis
del desarrollo y desarrollo de la crisis
Desarrollo
nacional en Colombia:
acumulación, crisis y
Estado
Tesis doctoral, Universidad de Wisconsin-Madison, 1981
William Leigh Canak
Ann Arbor University Microfilms International. 1983, 404 págs.
Esta tesis es un intento muy ambicioso de presentar un análisis
materialista histórico del curso seguido por Colombia desde la dominación española
hasta la última posguerra, enfocando el crucial aspecto del desarrollo nacional,
entendido como:
Planes necesariamente orientados hacia el retorno a
una total incorporación dentro del proceso de acumulación
de capital a nivel internacional, tan pronto como los niveles
de acumulación de capital dentro de la nación permiten a las
clases dominantes hacerlo en los términos más favorables (pág.103).
Con relación al amplio espacio temporal abarcado
se argumenta que:
dentro de las diferentes etapas en
el proceso de acumulación
de capital la dominación por diferentes sectores de capital dentro
del bloque hegemónico en el poder, ha impreso su acento sobre la
organización espacial y social del desarrollo nacional.
Por lo tanto:
La cuestión del desarrollo nacional, como lucha de clases
transformadora
dentro de la nación-Estado, se convierte en un referente central para
estudios destinados a la comprensión del proceso de acumulación de
capital: cambios en la extensión internacional de momentos en el circuito
de reproducción de capital, tendencias estructurales generales en la
acumulación de capital y luchas entre facciones de la clase dominante, todo
lo cual está condensado en estas luchas de clases. La cuestión dual de la
reproducción y transformación de las relaciones de clase dentro del proceso
de acumulación de capital proporciona al análisis empírico una clave para la
comprensión de las recurrentes crisis del desarrollo nacional (pág. 105).
Cabe subrayar un antecedente importante en la dirección de esta
disertación. La participación de Eugene A. Havens, quien ha trazado una línea de
investigación sobre Latinoamérica y Colombia, principalmente en los aspectos del
desarrollo y la dependencia. Lo atestiguan varias contribuciones, principalmente derivadas
de su colaboración en los comienzos de la facultad de sociología de la Universidad
Nacional, a través del Pledes (Programa Latinoamericano de Estudios para el Desarrollo,
1964-1969), y luego desde la Universidad de Madison, coauspiciadora del Pledes.
Ahora bien: la comprensión de este estudio no es nada fácil. Esto se debe a que su
metodología de análisis y forma de exposición buscan corresponder a una teoría
sociológica difícil de manejar en abstracto, y arriesgada en la confrontación con la
realidad que pretende explicar. Además, la versión de análisis materialista histórico
acogida por Canak resulta atrevidamente heterodoxa, no comparable, en mi modesto
conocimiento, a ninguna otra aproximación explicativa del proceso de desarrollo nacional.
El autor insiste en las excelencias de este enfoque. dedicando los dos primeros capítulos
a la justificación y conceptualización de su perspectiva.
El capítulo uno revisa críticamente las diversas teorías del desarrollo nacional
(Development Studies), como cuestión ligada a los problemas del cambio social. Todos los
autores y concepciones repasados son descalificados en su capacidad de adecuarse teórica
y metodológicamente al problema planteado. En cambio se hace resaltar cómo una teoría
aceptable debe establecer las relaciones entre las esferas económicas, políticas y
culturales sin tratar una como totalmente determinada por las otras, o identificando los
procesos sociales dentro de cualquier esfera como totalmente independientes (pág. 71). Lo
anterior no ocurre, según Canak, ni con la teoría de la modernización que agrupa los
modelos estructurales y los normativos y psicológicos, ni con las diversas vertientes de
la teoría del imperialismo (Schumpeter, Lenin, Hilferding, Baran, Mandel), ni con los
análisis de centro-semiperiferia-periferia (Wallerstein, Amin), ni con la perspectiva de
la dependencia (Dos Santos, Cardozo-Faletto, Furtado), ni tampoco con los estudios sobre
articulación de modos de producción (Bartra).
El esquema conceptual expuesto en el capítulo dos sostiene que las etapas en el proceso
de acumulación de capital se identifican con períodos coyunturales críticos, donde la
lucha de clases transforma el proceso histórico de formación de clases dentro de la
nación. Al final de este capítulo ("Especificaciones metodológicas"), Canak
sintetiza la utilización de un instrumental por cierto, original, y quizá el
aporte más sobresaliente en función de sus objetivos. Dice que, enfocando a
Latinoamérica, el proceso histórico de la acumulación de capital plantea, como clave
para analizar, la forma como, dentro del contexto general (desarrollo industrial abortado,
inserción en la división internacional del trabajo, intervención estatal para atraer
capital extranjero, etc.), la producción agrícola y la industrial se integraron dentro
de la estructura económica general, tanto en el plano nacional como en el internacional.
Una serie de proposiciones (págs. 112-113) indican que las estructuras y los procesos
determinarían la intervención del Estado en diferentes formas, determinaciones
causales que son un importante avance metodológico en tanto ligan la teoría de la
causalidad con la realidad empírica. Epistemológicamente, este planteamiento remite a la
consideración sobre si lo que Canak emplea es un modelo (causal), ante lo cual
previamente previene que "a diferencia de una simple relación estadística, el
esquema de la determinación proporciona una más clara comprensión teórica del cambio
social" (pág. 109). De allí se puede concluir que lo perseguido por Canak, y a mi
modo de ver logrado, es descubrir y exponer las múltiples determinaciones del objeto, siendo
en este caso los modos de determinación los que relacionan la acumulación de capital, la
lucha de clases y el Estado.
El traslado del método de análisis al de exposición se hace sujeto a lo que Canak
postula "severos criterios de adecuación". No es, entonces, una exposición
cronológica lineal. Para cada período escogido se van agregando, a manera de
revelación", las ligazones de tendencias y transformaciones en el desarrollo
del capitalismo en Colombia, la relación entre naciones-estados, y la relación de clases
en el Estado-nación. En la terminología propia del materialismo histórico, Canak
insiste en el movimiento entre niveles de análisis: el modo de producción, la
formación social y el nivel coyuntural.
La primera etapa abarca la dominación colonial española (siglos XVII y XVIII
especialmente), la coyuntura de la independencia y llega a una crisis abortada en la mitad
de siglo, cuando dos lógicas de acumulación enfrentadas política y militarmente
transforman el proceso. Su exposición es presentada en el capítulo tres.
La segunda etapa de acumulación y crisis (cap. cuatro) transcurre en la segunda mitad del
siglo XIX, cuando "la nueva relación de clases debió desarrollarse en una continua
crisis hegemónica, cuando los intereses fundamentales de comerciantes y terratenientes
capitalistas establecen las bases materiales para la extensión de un contradictorio
proceso de acumulación a nivel de la formación social" (págs. 122-123). Este
proceso cuya base fue el café alumbró en la década de 1870-1880. La guerra de los Mil
Días condensó luego una crisis fiscal y de legitimidad que, a su vez, reflejaría la
crisis de reproducción de las relaciones de clases.
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La tercera y última
etapa explicada por Canak ocupa otro medio siglo (cap. cinco). Se destacan en este
período la caracterización del Estado como capitalista, la emergencia de la burguesía
nacional dentro del bloque hegemónico en el poder, como primera fracción con la
capacidad de establecer un plan nacional de acumulación, la transformación del Estado en
los años treinta, y la creación de un "espacio nacional" con la consolidación
de un plan nacional de acumulación. Sin embargo, tras la segunda guerra mundial aflora
nuevamente la crisis de hegemonía dentro del bloque hegemónico, rompiendo nuevamente el
proceso y posibilitando en el decenio siguiente una transformación, cuando el capital
internacional penetra el bloque hegemónico, y se concluye la transformación Junker del
latifundio, con lo cual se completa la revolución burguesa.
Entrando a evaluar de manera general esta disertación, considero que, si bien su
propuesta es metodológica antes que histórica, alcanza algo muy virtuoso, y es englobar
un punto de mira del devenir nacional, si se permite la afirmación, comparable al
presentado por Frank Safford en El ideal de la práctica respecto a las
mentalidades. El problema del plan nacional de acumulación es nacional y social en tanto
es estratégico, menos cuando se mira como abstracción clave para el análisis de una
realidad geográfica y política, y más cuando se concreta en un plan nacional de
desarrollo, intentando ser la expresión procedimental de la política del Estado
(planificación iniciada en los años cincuenta y que aceptó sintomáticamente el
eufemismo de suponer
que ordenamiento
social es igual a crecimiento).
Lo que amerita la lectura ojalá la traducción de esta obra no es sólo su
excelente recuento crítico de los enfoques teóricos del desarrollo nacional, sino la
forma como, guardando coherencia lógica con las categorías conceptuales, expone las
etapas del desarrollo nacional, articulando lo esencial de su proceso político y
económico como reflejo de su propia dinámica social. En esta medida supera no sólo la
unidimensionalidad de muchos trabajos de historia económica de Colombia, sino que hace
converger en su apoyo aspectos novedosos y definitivos tenidos en cuenta por otras
investigaciones. Por ejemplo, la notable presentación de las especificidades regionales
oriente occidente, en el proceso de acumulación de capital, los modos de producción y la
formación social.
En síntesis, se trata de un trabajo de magnitud, tal vez sobrecargado de definiciones de
conceptos, y repetitivo de categorías conceptuales, pero, en términos de comprensión
científico-social de una historia nacional, no cabe duda que vale la pena emprender una
retrospección tan esclarecedora de dónde estamos.
JOSE ERNESTO RAMIREZ
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