|
Sobre
Gorgona
El redescubrimiento de Gorgona
Isla de Gorgona
Henry von Prahl y Michael Alberico (editores)
Biblioteca Banco Popular
Textos Universitarios
Bogotá, 1986, 252 págs.
|
|
|
|
|
Esta importante
contribución al conocimiento de la Isla de Gorgona en el Pacífico colombiano se suma a
la anterior, cuyo autor principal es a su vez el primer autor de este
volumen
1.
La obra está dividida en once capítulos a cargo
de autores adscritos al cuerpo docente de la Universidad del Valle.
El primer capítulo se titula Historia de Gorgona (E. Torres) y cubre de la página
7 a la 18. En este artículo se hace un corto recuento del descubrimiento y uso de esta
isla por los conquistadores europeos y sus herederos, basado en numerosas referencias
bibliográficas. Es de lamentar que la literatura se presente en un estilo diferente al de
los otros capítulos pues aparece numerada por orden de citación y que casi la mitad de
las referencias (7/ 16) carezca de año de publicación o de origen de la información.
Las siguientes ocho páginas del volumen (19-27) son ocupadas por el segundo capítulo, Notas
sobre la geología, climatología, régimen de mareas y oceanografía (H. von Prahl),
que presenta un resumen de la geografía de la isla. Se destaca la afortunada corrección
de la ubicación de Gorgona en el margen continental del Pacífico colombiano, pues se
dice que (pág. 21) "... está localizada sobre el borde de la plataforma
continental... ", mientras que en la versión anterior
2
se planteaba que (pág. 7) "... es una de las pocas
islas del Pacífico este tropical, separada de la región continental por profundidades de
hasta 270 metros lo que la cataloga como una isla oceánica". En el tercer capítulo
se presenta bajo el título Notas sobre los equinodermos (R. Neira y H. von Prahl)
(págs. 29-57) una lista anotada de 20 especies de ese phylum colectadas en
la isla.
Varias de esas formas son primeros registros para la fauna marina del Pacífico colombiano
y el número total de los equinodermos conocidos de Gorgona se eleva a 27. Merecen
mención especial las fotos de 14 especies, muchas de ellas de excelente calidad. El
cuarto capítulo, Corales y arrecifes coralinos (H. von Prahl), ocupa 28 páginas (59-87)
y presenta un repaso de lo que se conoce sobre los corales pétreos constructores de
arrecifes de Gorgona y sobre tales estructuras. La única referencia importante omitida es la de Cantera
3
;
por otro lado, se repite innecesariamente la figura 111-1 (mapa de la isla) como
figura IV-l.
Notas sobre la zoogeografla de corales, crustáceos, moluscos y peces (H. von
Prahl) es el capítulo (V) más largo del libro, pues ocupa las páginas 89 a 127, y por
ello es conveniente dedicarle algunos comentarios. A partir del conocimiento existente
sobre las faunas de varios grupos marinos y su distribución geográfica, se trata de
entender la historia evolutiva de la isla y
de las comunidades biológicas que la habitan. Entre las 18 especies de corales
constructores de arrecifes (herma-típicos) presentados en la respectiva tabla, se incluye
a Madracis sp., basándose probablemente en Durham y Barnard
4
; este registro fue incluido por Wells
5
dentro de M. pharensis (Heller), un coral
ahermatípico cuya distribución aparentemente va desde el Mediterráneo hasta el Caribe y
el Pacífico americano. Luego aparece una tabla con la distribución de los crustáceos
decápodos de Gorgona en la que se incluyen casi 130 especies.
|
|
|
|
|
|
Me concentré en la
familia de anomuros Porcellanidae, debido a la existencia de una revisión reciente
del grupo para Gorgona
6
. De esta familia se presentan 13 especies incluyendo a Clastotoechus
d!ffracttts (Haig) y a Pachycheles chacei (Haig), pero ninguna de las dos fue
registrada en Gorgona por Werding y Haig; en cambio faltaron siete especies en los
géneros Petrolisthes (cuatro), Neopisosoma (una), Pachycheles (una),
y Polyonix (una). Los peces son tratados en sólo dos páginas (106 y 107); en esta
sección aparece una "Lista de especies de amplia distribución en el Indo-Pacífico
reportadas para la isla" que incluye 25 nombres, algunos con equivocaciones como Aulostoma
(fam. Aulostormdae) que se presenta como Aulastoma (fam. Aulastomidae). Aluterus
scriptus (Osbeck) es una especie circuntropical, por lo cual no puede ser empleada en
ningún análisis de la presencia de peces indo-pacíficos en la costa occidental de
América. Scarus perneo (Jordan y
Gilbert), Sphoeroides annulatus (Jenyns) y Canthigaster
punctatissima (Günther) tampoco son muy útiles en ese sentido, pues están
restringidas a la costa americana, de Baja California o California hasta Colombia o Perú
incluyendo las Islas Galápagos
7
.
Sectator ocyurtss (Jordan y Gilbert), por su
parte, se distribuye occidentalmente en el Pacífico hasta las Islas
de la Sociedad
8
, por lo que no es propiamente un pez indo-pacífico;
en cambio se omiten importantes especies transpacíficas, tales como los tiburones Cancha
hinus albimarginatus (Rüppell) y Triaenodon obesus (Rüppell)
9.
Finalmente, para el caso de los
moluscos, hay que mencionar que aparte de las tres formas citadas como ampliamente
distribuidas en el Indo-Pacifico, también Mitra mitra (Linnaeus) llena esa condición
lO
Además, Cosel
11
publicó un completo estudio
malacológico de Gorgona incluyendo a Cypraea teres (Gmelin) y Conus chaldeus (Roding),
ambas indo-pacíficas, y enumeró 319 especies para la isla. Ese total sumado a las que
aparecen en la tabla publicada en este volumen, eleva la cifra de moluscos marinos
conocidos de Gorgona a 334, haciendo de la isla uno de los lugares mejor conocidos del
Pacífico tropical americano en cuanto a esos organismos.
El capítulo siguiente (VI) también se refiere a moluscos marinos (Lista anotada de
las especies de la superfamilia Muricacea en la Isla de Gorgona y la costa Pacífica
colombiana; F. J. Borrero, R. Contreras R. y J. R. Cantera K.) en 17 páginas
(129-146). Estos autores entregan un inventario de ese taxón de caracoles que incluye a
37 especies y registra por primera vez para el Pacífico colombiano a 4 especies. Debido a
que no se revisó la primera obra sobre moluscos de Gorgona
12
,
se excluyen
Murexiella humilis (Broderip)
y Favartia erosa (Broderip), ambas únicos registros para la isla; por su parte, Hexaples
brassica (Lamarck) y Aspella pyramidalis (Broderip) fueron citadas por vez
primera para Gorgona por Tomlin. Cosel
13
encontró adicionalmente a Morula lugubnis (C. B.
Adams), para colocar el número total de moluscos muricáceos del Pacífico colombiano en
40 o 41 especies; la duda radica en que se desconoce si el registro anterior
14
Coralliophilla (Pseudomurex) nux
(Reeve)
es válido o no.
A partir del séptimo capítulo los temas se centran en organismos y comunidades
terrestres, por lo que sólo serán tratados superficialmente aquí. El capítulo VII, Las
serpientes (J.H. Restrepo), va de la página 147 a la 161 y presenta 17 especies de
ofidios de la isla, seis de ellas nuevos registros para Gorgona, incluyendo un nuevo
récord para el país y la noticia de una especie nueva para la ciencia. Desde el punto de
vista de los vertebrados, el octavo capítulo (Apuntes sobre la avifauna) a cargo
de Luis Germán Naranjo H. (págs. 163-190) es el que más complementa la información
conocida, pues el número de formas existentes en Gorgona se aumenta en un 74% hasta
llegar a 66. El capítulo IX se titula Los mamíferos
(M. Alberico), ocupa 19 páginas (191-210) y
cubre 16 especies de placentados terrestres y 10 marinos; respecto a estos últimos llama
la atención que no se comente la versión de la presencia de lobos marinos del género Arctocephalus
en Gorgona. En las páginas 211-221 se presenta el capítulo (X) Aspectos
ecológicos y de vegetación (J.A. Palta), mientras la undécima sección del libro se
titula Biogeografla terrestre (M. Alberico) y cubre 21 páginas (223-244). En este
capítulo el autor presenta en la Tabla 1 (pág. 227) al perezoso como Bradypus
infuscatus gorgon (Thomas), pero
el
mismo Alberico en la página 194 dice que el perezoso de tres dedos se llama correctamente
B. vaniegatus gorgon.
Al terminar la lectura de esta interesante obra, parece oportuno reflexionar sobre el
futuro de Gorgona, ahora que ha sido reglamentada su transformación en Parque Nacional
Natural (1983). La experiencia de este reseñador respecto a que la designación de un
pedazo del territorio colombiano como Parque sea una garantía de su adecuado
mantenimiento, es totalmente negativa. Conozco a fondo la realidad del Parque Tayrona, uno
de los más antiguos del país (1964), donde en aproximadamente 10 años factores
desastrosos para un área conservada como la construcción sin planeación de carreteras,
la colonización acelerada, el turismo caótico y la explotación desmedida han degradado
notoriamente a una bahía tan hermosa como Nenguange. Escuchar la explosión de la
dinamita, utilizada libremente para la pesca pese al supuesto control que sobre ese
elemento ejercen poderosas ramas del estado, es algo que golpea la conciencia de cualquier
colombiano, especialmente cuando se recuerda el martirio del biólogo Iván Enrique
Caycedo Lara en la Bahía de Chengue, víctima inerme de este crimen. También puedo
lamentarme de la situación del Parque Corales del Rosario, que no por ser de más
reciente creación (1977) está menos sujeto a la acometida salvaje del desarrollo. Allí
es prácticamente imposible para expertos en la materia observar grandes peces, pues todos
han desaparecido por la intensa pesca con arpones mecánicos y explosivos; los potentados
se precian de levantar imponentes mansiones sobre los bancos de coral; y el inepto estado
coloca tales bancos bajo una lluvia permanente de sedimentos y contaminantes provenientes
del albañal nacional, al dragar sin ningún miramiento el Canal del Dique.
Por todo lo anterior, me pregunto ¿cómo se impedirá el ataque generalizado sobre
Gorgona? Como en una pesadilla veo llegar a los afortunados en su yates y avionetas a
practicar la pesca submarina y a levantar sus
casas de recreo; veo también a los indigentes arribar para
talar y tomar un pedazo de tierra donde vivir miserablemente. Mientras tanto, los adalides
del turismo de cinco estrellas dicen, como en el caso del Tayrona, que la solución a
todos los problemas sería la construcción de modernos hoteles. Creo que quizá hubiese
sido más conveniente para la conservación de la naturaleza insular el que se hubiese
mantenido allí una prisión de alta seguridad, pues al menos tal condición garantiza que
Gorgona no esté expuesta a la invasión anárquica que hemos conocido en otros santuarios
naturales colombianos. Como se ha escrito recientemente
15
"De Gorgona se ha hablado
bastante como lugar oprobioso, pero se olvida que, gracias al cuidado de los hombres de la
prisión, la isla se mantiene en condiciones excepcionales". Nada me produciría
mayor felicidad que estar completamente equivocado a este respecto. De todos modos,
esfuerzos editoriales y científicos como Isla de Gorgona, son sin lugar a dudas
una de las formas más acertadas de colaboración con la protección y manejo adecuado de
nuestras reservas. Ojalá en el futuro se produzcan contribuciones de esta índole sobre
los demás parques nacionales.
ARTURO ACERO P.
1
Prahl, H. von et al., Gorgona, Universidad
de los Andes, Bogotá, 279 Págs., 1979 (regresar1)
2
Ibid. (regresar2)
3
Cantera K., J. R. Distribution des peuplements de
scléractiniaires sur un récif frangeant de L´ile Gorgona (cóte pacifique de Colombie).
Tethvs 11(1): 25-31, 1983. (regresar3)
4 Durham, J. W. y J. L. Barnard, Stony
corals of the eastern Pacific collected by the Velero III and Velero IV. Allan Hancock
Pac.
Exped. 16(1): 15, 1952. (regresar4)
5
Wells, J. W., Annotated list of the scleractinian corals of the Galápagos: 224.
Corals and coral reefs of the Galápagos Islands, University California Press,
Berkeley, 330 págs., 1983. (regresar5)
6
Werding, B. y J. Haig. The
porcellanid crabs of the Isla Gorgona. Pacific coast of Colombia, with a description of Clastotoechus
gorgonensis sp. nov. (Crustacea:
Anomura).
An.
Inst. Inv. Mar. Punta de Betfn 12: 57-70, 1982. (regresar6)
7 Thompson, D. A. et. al.. Reeffishes of theSea of Cortez, John Wiley
& Sons, New
York, 302 págs., 1979. (regresar7)
8
Ibid. (regresar8)
9
Díaz M., J. M., Consideraciones zoogeográficas sobre
los tiburones del Pacifico colombiano. An. Inst. mv. Mar. Punta de Betín 13: 57.
1983. (regresar9)
10
Cosel,
R. von, First record of Mitra mitra (Linnaeus, 1758) (Gastropoda: Prosobranchia)
on the Pacific coast of Colombia. South America. Veliger 19 (4): 422-424, 1977. (regresar10)
11
Cosel, R. von, Moluscos marinos de la Isla de Gorgona
(costa del Pacífico colombiano). An. Inst. mv. Mar. Punta de Betín 14:175-257, 1984.
(regresar11)
12. Tomlin, J. R leB.
The mollusks of the "St. George" Expedition (I). The pacific coast of
South America, J, Conchol. 18 (6): 153-170 y (7): 187 - 198, 197 (regresar12)
13.
Cosel, R. von Moluscos marinos de la Isla de
Gorgona (costa del Pacífico colombiano). An Ins. Inv. Mar. Punta de Betín 14:
175-257, 1984. (regresar13)
14
Cantera K., J. et al,. Taxonomía y distribución de los
moluscos litorales de la isla Gorgona: 145 Gorgona, Universidad de los Andes, Bogotá, 279
págs, 1979 (regresar14)
15
Puerta C,. V., Estos son los sueños de Gorgona. Bol. Cult.
Bibliogr. 23 (7): 40, 1986 (regresar15)
|