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La
economía de los 70 a través del espejo
La economía colombiana en la década del
setenta
Jesús Antonio Bejarano
Fondo Editorial Cerec, Bogotá, 1984, 161 págs.
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Este volumen recoge cinco
artículos sobre el comportamiento de la economía colombiana en el decenio pasado. Como
señala el autor en la introducción, la polémica económica en los años setenta se
caracterizó por el énfasis en el análisis del corto plazo, tanto porque la economía
tuvo grandes oscilaciones y rápidos cambios en poco tiempo, como porque la política
económica gubernamental se ocupó en lo fundamental de la coyuntura. Todo ello estuvo
enmarcado dentro de una seria crisis expresada principalmente en el cierre del comercio
internacional, que se constituyó en barrera para la aplicación del llamado "modelo
de apertura", el cual "al tiempo que intentaba fundar en las exportaciones un
nuevo eje de desarrollo industrial, obligaba a modificar las concepciones y los
instrumentos de la política económica y relajaba los mecanismos de intervención
establecidos durante las pasadas dos décadas". En los años setenta Colombia
ascendió, en cuanto a la velocidad de crecimiento en América Latina y el Caribe, del
decimocuarto al quinto lugar. Al punto que un ministro llegó a declarar algo que ningún
otro colega suyo de antes o después osaría repetir: "hemos dejado de ser un país
subdesarrollado".
En el primer ensayo, "La intervención del Estado en la economía colombiana",
el autor plantea que a partir de 1974 se hizo un esfuerzo por adecuar el Estado a las
nuevas tendencias económicas, y "aunque ello no haya resultado sino en un cambio
apenas parcial en el esquema de intervención, no es menos cierto que modificó en buena
medida las relaciones entre el Estado y la economía". También incluye un análisis
de las características más sobresalientes del desarrollo económico de la década
acelerada acumulación y empobrecimiento de las masas y una síntesis de la
política económica del periodo.
En el segundo ensayo, "Los modelos de apertura y el caso colombiano", el lector
encuentra reflexiones sobre las diversas interpretaciones del modelo de industrialización
en América Latina (Cepal y neoliberales), en las que el autor contrasta los diversos
puntos de vista de cada escuela. El examen de los postulados teóricos de la
"apertura" frente a la realidad económica colombiana, le permite concluir que
"si se considera en conjunto el decenio del setenta, la "apertura" de la
economía colombiana ha sido puramente retórica".
Las posibilidades de ponerla en práctica al estilo de los países del cono sur, depende
de la correlación de fuerzas, pues para Bejarano cualquier modelo económico está
siempre en función de las clases sociales y las relaciones de poder, más que de su
coherencia teórica o su lógica económica propia".
"La crisis industrial y sus alternativas" estudia los momentos críticos que
vivió la industria al finalizar el pasado decenio. El excepcional crecimiento registrado
en 1978 es para el autor, no la culminación de un ciclo de expansión, sino la excepción
en una fase depresiva, producida por las diversas bonanzas de entonces. El papel de tales
bonanzas fue contener la crisis "gracias al aumento que provocó en la demanda".
Se establecen como determinantes estructurales de la crisis la pérdida de dinamismo de la
inversión industrial expresada en la caída de la inversión y de la
productividad, la obsolescencia tecnológica y la reducción en las exportaciones
manufactureras, que en realidad no han significado un gran impulso para el crecimiento
industrial. Paralelamente a esto, se dio el ascenso de la "economía
especulativa" sustentado por el "alto costo de oportunidad de los recursos
financieros", que hizo aplazar proyectos industriales y destinar recursos a la
intermediación financiera, actividad mucho más rentable, que estuvo "auspiciada por
la inflación y la política financiera del gobierno". Como determinantes de corto
plazo, el autor cita el cambio desfavorable en los precios relativos de los bienes
industriales frente a los agrícolas y el deterioro de los ingresos no salariales. Las
alternativas que entonces se vislumbraron para remediar la crisis fueron: reactivación de
la demanda en el corto plazo, fortalecimiento de la agricultura y sobre todo algo
que se ha convertido en reclamo constante entre los economistas la necesidad de
definir criterios sobre los objetivos y las estrategias del desarrollo industrial a largo
plazo.
En el cuarto artículo el autor considera el crecimiento, la distribución y el gasto
público en Colombia. Intercala el análisis con pasajes de Alicia a través del espejo
y lo que Alicia encontró al
otor
lado, metáfora que es apta
para representar, humorísticamente al país y al comportamiento desigual de su economía.
A lo largo del ensayo se comprueba que el mayor crecimiento no ha traído mejoras
sustanciales en la calidad de la vida, a contrapelo de lo que se pensaba en los años
sesenta, cuando se postuló que había que impulsar el desarrollo, pues así se
conseguiría mayor equidad.
Por último, se incluye una discusión sobre el plan de desarrollo del gobierno de
Betancur, Cambio con equidad. Partiendo de una crítica a la "retórica de los
planes de desarrollo", Bejarano establece que los diversos planes han sido inocuos
ejercicios escasamente elevados a la práctica, pues la realidad económica termina
superando en cada época cualquier formulación prospectiva. Posteriormente hace una
evaluación de los objetivos de corto y largo plazo y encuentra que conciliarlos con la
escueta realidad puede, en sentido estricto, significar redefinir el modelo de desarrollo
vigente. Así mismo plantea serias dudas sobre la posibilidad de hacer compatibles las
prioridades sociales del plan expresadas en una "mezcolanza de objetivos y
estrategias" con los imperativos de desarrollo económico.
Las reflexiones que se recogen en este libro sobre el desenvolvimiento de la economía
colombiana en la década pasada, están elaboradas desde la perspectiva de un estudioso
ecléctico, independiente y bien informado, con preocupaciones didácticas e inclusive
filosóficas. Algunas de ellas podrán parecer, a estas alturas, como revaluables o
superadas. Sin embargo son el documento representativo de un pensamiento económico de la
época.
SANTIAGO LONDOÑO
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