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La
chucha rabipelada y otros animales peludos
Mamíferos del Llano
Cristina Uribe Hurtado y Bernardo Ortiz von Halle
Cristina Uribe Editores, Santafé de Bogotá, 1993, 96 págs.
Los mamíferos, los animales de pelo,
representan un grupo de interés para la gran mayoría de la gente, ya que muchos de
nuestros animales más conocidos, incluyéndonos a nosotros mismos, pertenecen a este
grupo taxonómico. Puesto que estos animales frecuentemente son de observación difícil,
por sus costumbres nocturnas, este libro resulta ser una buena adición a la bibliografía
sobre los mamíferos colombianos.
El libro tiene una presentación lujosa,
con papel de alta calidad. El trabajo editorial es admirable, con muy pocos errores de
ortografía. Está generosamente ilustrado con las excelentes fotografías de Juan Manuel
Renjifo, Cristina Uribe, Diego Miguel Garcés, Jesús Vélez y Fernando Trujillo. Fue
publicado en agosto de 1993 en la serie Naturaleza de la Orinoquia, patrocinado por la
compañía petrolera Occidental de Colombia, Inc.
La importancia de la naturaleza y su
estudio se recalcan en la presentación del libro, escrita por la casa editorial; el
prólogo, por el doctor Misael Pastrana Borrero, y la introducción de los autores de la
obra. Todos concuerdan en enfatizar que hemos llegado al borde de una crisis ecológica y
que, si no tomamos medidas para concientizar a las gentes, podríamos presenciar la
extinción de un sinnúmero de especies en los próximos decenios. El hecho de que
Colombia, como otros pocos países tropicales, tenga la tarea de administrar una
"megadiversidad" biológica hace que nuestras decisiones frente a este desafío
sean determinantes para el futuro de nuestra herencia natural.
Los textos se han organizado en una
forma poco tradicional, muy agradable en conjunto. En vez de una presentación
sistemática, juntando todas las especies relacionadas por parentesco, los autores las han
agrupado según el hábitat donde sería más común su hallazgo. Así, el libro tiene
cuatro capítulos generales que cubren los mamíferos asociados al agua, al suelo, al
bosque y, finalmente, al aire. Esta presentación es refrescante para el lector, pues no
tiene que preocuparse por distinciones técnicas, tan amadas por los especialistas. Ya que
los mamíferos no respetan estas delimitaciones tan arbitrarias, los autores hacen la
advertencia de que muchas especies pueden encontrarse en más de un hábitat. Lo bonito de
esta presentación es que crea una apreciación intuitiva de la asociación ecológica
entre los mamíferos y dónde viven, hasta el punto de que las adaptaciones o
especializaciones de los animales parecen sumamente naturales, como resultado de una
evolución sabia. Aunque los autores afirman que alrededor de 220 especies de mamíferos
alcanzan los Llanos de Colombia, son tratadas en detalle tan sólo 35 de las más comunes
de esta región. Esta cobertura resulta ser algo sesgada por las experiencias de los
autores y fotógrafos durante sus viajes de reconocimiento, y se hace mención de otras
pocas especies que no se ven representadas en las fotos. El libro no pretende ser una
"guía de campo" para la identificación de todas las especies de este grupo
animal, pero sí limita al lector a las especies representadas. En cuanto a las especies
de talla grande (por ejemplo, los carnívoros o los ungulados), que serían el interés
principal para la mayoría de los lectores de la obra, se puede confiar en que pocas
especies se han excluido. Sin embargo, debido al enfoque y naturaleza del libro, la
cobertura de algunos grupos es muy pobre. En los capítulos sobre el suelo y el bosque,
una diversidad amplia de marsupiales se reduce a una sola especie; la chucha común
(Dídelphis marsupialis, aquí llamada chucha rabipelada) y, de una diversidad aún mayor
de roedores, se limitan a las cinco especies más grandes. De unas 125 especies de
murciélagos (según la cuenta de los autores), tan sólo ocho son presentadas en el
capítulo de mamíferos asociados al aire y una más (la especie menor de los dos
quirópteros pescadores colombianos, Noctilio albiventris) se presenta en el capítulo del
agua. Para el lector más curioso, como son los estudiantes, habría sido muy útil
incluir, como anexo una tabla más exhaustiva de las especies conocidas o probables para
esta región.
Los textos de introducción al los cuatro
capítulos principales presentan una cantidad de información que, seguramente, va a
despertar un gran interés en la ecología de los grupos de mamíferos mencionados y su
papel en la dinámica del ecosistema llanero. Los textos de los piedefotos, aunque
presentan algunas imprecisiones en los datos de carácter técnico, tienden a ser un
complemento muy interesante para las fotos de alta calidad. Además, las fotos aéreas y
las de hábitat dan un buen balance entre lo científico y lo artístico, logrando así
que el libro no sea, sencillamente, otro tratado de biología. En mi opinión, libros
generales como éste deberían estar disponibles para todos los principales grupos
biológicos y para todas las regiones nacionales. Felicitamos a la Occidental y a todos
los que participaron en la elaboración del libro; pueden estar seguros de haber logrado
su objetivo de proporcionar "un poco del conocimiento que haga posible amar y
respetar este mundo faunístico que estamos viendo desaparecer".
En resumen, este bellísimo libro
representará una buena adición a la biblioteca de cualquier amante de la naturaleza.
Será de gran utilidad como complemento para cursos de biología en primaria y
bachillerato. Para aquellos que piensan visitar los Llanos, siendo turistas o
investigadores, más que una ayuda, será una necesidad.
MICHAEL ALBERICO
Universidad del Valle
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