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Fragmento figura humana de
la cultura quimbaya. Museé de l´homme, París.
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Oro colombiano en manos
extranjeras
MARÍA ELVIRA BONILLA
Licenciada en filosofía y letras
Directora del Museo del Oro
FOTOGRAFÍAS: JORGE NIETO
Yo siempre creí que vuestro país era
fabuloso en bienes artísticos, pero veo que lo es aún más en la nobleza e hidalguía de
sus gentes" afirmaba, y con razón, la reina María Cristina de Habsburgo, el 11 de
noviembre de 1892, en la Biblioteca Nacional de Madrid. Inauguraba la exposición
iberoamericana que abría la conmemoración del cuarto centenario del descubrimiento de
América. La razón de tanta admiración era sencilla: el gobierno de Colombia le acababa
de hacer un regalo inesperado y regio, en el sentido estricto del término, consistente en
122 piezas de orfebrería precolombina que acababan de ser descubiertas en el municipio de
Filandia, en el hoy departamento del Quindío, conocido posteriormente como "el
tesoro de los quimbayas", especie de versión moderna de la leyenda de El dorado.
Haciéndole eco a la real admiración, el
semanario madrileño La Ilustración Española y Americana lo describió, al regalo, el 8
de diciembre de 1821 como "el presente más valioso que España ha recibido hasta el
día de ninguna de sus hijas allende el Atlántico". No había exageración en la
actitud española, pues el conjunto de piezas es uno de los más valiosos descubiertos
hasta el momento en tierras colombianas.
Don Jorge Holguín, entonces presidente
de la república, tomó la que luego sería trascendental decisión para agradecerle a la
regente española el laudo arbitral pronunciado en favor de Colombia gracias al cual el
país asumió la soberanía sobre la península de La Guajira y se definieron los derechos
colombianos en las riberas del Orinoco. El asunto era importante, pero el reconocimiento
también lo fue, y curiosamente éste se expresó entregando uno de los más notables
vestigios culturales del hombre americano, en el momento mismo en que se celebraban los
cuatrocientos años de la llegada del europeo a estas tierras y en un día, el 11 de
noviembre, que es altamente significativo en el conteo regresivo del retorno del español
a su patria.
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Alfiler
calima. Museum für Volkerkunde, Berlín
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Pero el tesoro de los quimbayas no viajó
solo. Vicente Restrepo, acompañado de su hermano Ernesto, historiador y especialista en
la cultura quimbaya -especialidad que, por lo visto, no le ayudó mucho a valorar las
piezas precolombinas como constituyentes del patrimonio cultural nacional-, fueron los
encargados de llevar a Europa la colección destinada a la mencionada exposición
iberoamericana, la que no regresaría al país, pues lo que no se quedó en Madrid fue
vendido en Washington al Instituto Smithsoniano, incluyendo la propia colección de
Vicente Restrepo.
Esta época, que se pudiera llamar de la
inconciencia colectiva frente a la importancia patrimonial del legado indígena, termina
en 1942 cuando el entonces gerente del Banco de la República, don Julio Caro, inicia las
compras de oro precolombino, punto de partida del actual Museo del Oro, gracias al cual
ese desangre patrimonial ha conocido una disminución altamente significativa.
Lo anterior es fácilmente visualizable
si se tiene en cuenta que aquellas culturas que fueron excavadas, en lo fundamental, antes
de la fecha señalada, la muisca y la quimbaya, están poco representadas en el Museo del
Oro y por el contrario altamente expuestas en los museos del exterior. Exactamente lo
contrario puede decirse de las excavadas en los últimos cuarenta años -calima, tairona,
sinú, nariño y tolima- de las cuales el país, gracias al Banco, pudo retener un alto
número de piezas, evitando su salida y exposición en el extranjero.
Frente a unas 30.000 piezas, que
constituyen la colección del Museo del Oro, se encontraban en el exterior, en 1973, en 33
museos de Europa occidental y de los Estados Unidos, 1.581 piezas. La magnitud de la
situación no la dan las solas cifras, porque esa realidad cuantitativa se desdobla en una
de tipo cualitativo: la calidad única de muchas de esas piezas, donde el tesoro de los
quimbayas es el caso extremo. Sobra decir que allí no están incluidas aquellas que
forman parte de colecciones privadas, por la imposibilidad de su inventario.
Los "caminos del oro" para esta
emigración masiva de patrimonio nacional son múltiples y van desde los puramente
legales, ligados a cuestiones diplomáticas como fue el regalo del tesoro quimbaya arriba
descrito, hasta su contrabando por comerciantes particulares, alimentado por la labor
incesante de una institución muy colombiana, la guaquería, expresión arqueológica de
ese componente fundamental del ser colombiano que es el rebusque o capacidad de los
individuos para inventarse, con ingenio, formas peculiares de subsistencia, algunas de
ellas muy lucrativas, a la par que llenan los grandes vacíos que deja la sociedad
institucional, sea esta gubernamental o empresarial,
Los grandes beneficiados de este desangre
patrimonial son. el Museo de América de Madrid, el Museo Británico en Londres, el Museo
del Hombre en París y los Museos Etnográficos en Berlín, Munich y Hamburgo.
Como cierre a esta nota es más que
elocuente el inventario realizado en 1973 por la doctora Clemencia Plazas, subdirectora
técnica del Museo del Oro, y que muestra en toda su magnitud hasta dónde Colombia, a
pesar de los esfuerzos realizados en los últimos cuarenta años, sigue siendo un país
con una parte significativa de su patrimonio cultural en el exilio.
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Adorno
quimbaya.
Museo Luigi Pignorini, Roma.
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Inventario
ESPAÑA
Mil doce objetos arqueológicos y
etnográficos de oro, cobre, hueso, concha, madera y piedra. Salieron en 1892 como
obsequio del gobierno colombiano a la Reina María Cristina de España.
Las piezas de orfebrería pertenecían a la cultura quimbaya y se destacan seis
recipientes que representan desnudos masculinos y femeninos con sus sillas, objetos
ceremoniales y adornos. Tamaños entre 15 y 30 cms., uno de ellos pesa 1.143 grms. de oro
de 24 kilates. Están acompañadas por igual número de cascos decorados y poporos,
INGLATERRA
British Museum de Londres
Doscientos sesenta y tres piezas representativas de distintas culturas. Procedencia
inmediata desconocida.
Victoria & Albert Museum de Londres
Ochenta y seis piezas en su mayoría quimbayas, Vendidas por el señor Vicente Restrepo el
29 de mayo de 1872.
City Museum de Birmingham
Quince piezas de la cultura muisca. Adquiridas en 1958 al Hasting Museum, que las había
heredado de la coleccionista Lady Brassey de Bath, quien a su vez las obtuvo de un remate
de la Casa Sotheby's, en 1887.
University Museum of Archeology and Etnography de Cambridge
Diecinueve figuras votivas (tunjos) de la cultura muisca. Procedencia inmediata
desconocida.
Hornimon Museum de Londres
Seis figuras de la cultura muisca. Procedencia inmediata desconocida
University Museum de Manchester
Dos tunjos de la cultura muisca. Procedencia inmediata desconocida,
HOLANDA
Koninklijk Institute voor de Tropen de
Amsterdam. Cinco piezas.
Rijksmuseum voor Volkerkunder de Leiden. Quince piezas.
SUECIA
Goteborgs Etnografiska Museum de
Gutemburgo. Cincuenta y cuatro piezas.
DINAMARCA
National Museet de Copenhague
Sesenta y dos piezas de las culturas muiscas y quimbaya.
SUIZA
Musce d'etnographie de Ginebra. Una
máscara de la cultura calima.
Musee d'etnographie de Neuchatel. Veinte piezas de la cultura muisca.
Reitberg Museum de Zurich. Un casco quimbaya y dos figuras votivas de gran valor.
Museo de historia de Berna. Dos figuras votivas muiscas.
Museum für Volkerkunde de Basilea. Dieciocho piezas de la cultura muisca.
ESTADOS UNIDOS
Aunque el inventario del año 1973 no
abarcó este país, se sabe que hay piezas de orfebrería precolombina en el Field Museurn
of Natural History, Chicago, y el Art Institute de Chicago.
Field Museum of Natural History-Chicago, Cleveland Museum of A.A.
Museum of the American Indian, Heye Foundation, Collection John Wise - New York University
Museum - Philadelphia, Peabody Museum - Harvard University Textile Museum - Washington,
André Enmerich Inc. - New York
Los Angeles Country Museum of Natural History, A.A. Institute of Chicago Brooklyn Museum,
Alfred Jen Kings Fund
ALEMANIA
Museum für Volkerkunde de Hamburgo
Ciento siete piezas de las culturas muisca y quimbaya.
Museum für Volkerkunde de Bremen
Ciento veintisiete piezas de las culturas muisca y quimbaya.
Landes Museum de Hannover. Tres piezas de la cultura muisca.
Museum für Volkerkunde de Colonia. Catorce piezas de la cultura muisca
Museum für Volkerkunde de Freiburg. Una pieza de la cultura muisca.
Museum für Volkerkunde de Munich
Ochenta y cuatro piezas de las culturas muisca, quimbaya y calima.
Museum für Volkerkunde de Berlín
Treinta y tres piezas de las culturas quimbaya y muisca.
FRANCIA
Musée de l' homme de París
Ciento veinte piezas de las culturas quimbaya, muisca y calima.
BELGICA
Musée Royal d'art Historique de
Bruselas. Veintiseis piezas de la cultura muisca
ITALIA
Museo Luigi Pignorini, Roma. Dieciseis
piezas de la cultura quimbaya.
Musei e Galerie Pontificie, Ciudad del Vaticano. Veinte piezas de la cultura
muisea.
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Cuello de poporo
con cinco rostros de quimbaya. British Museum, Londres.
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Mascara
funeraria
Calima. Dalhem
Museum, Berlín.
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Recipiente antropomorfo
quimbaya. Museum für Volkerkunde, Berlín
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Remate quimbaya. The
City Museum and Art Gallery. Liverpool.
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Poporo quimbaya.
Museum für Volkerkunde, Bremen.
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Poporo antropomorfo
quimbaya. Museo de Las Américas, Madrid. |
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Campaña con aleta lateral
para ser impulsada de la cultura calima. British Museum, Londres
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Colgante que muesta un
águila y un cocodrilo de la cultura Sinú. British Museum, Londres
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Colgante en forma de cabeza
humana de la cultura quimbaya. Museo de las Américas, Madrid.
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Pectoral muisca. Musei
e Galerie Pontificie, ciudad del Vaticano
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