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Necesidades
del mercado, o del individuo: el dilema de la educación
Educación, formación profesional y
empleo
Sena (ed.) Bogotá, 1984
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En una primera etapa el crecimiento
económico colombiano enfrentó un déficit de mano de obra calificada, promoviéndose
simultáneamente la industrialización y la creación de instituciones de educación
superior "cuyo propósito era la formación de obreros calificados y técnicos, de
conformidad con las demandas específicas de la producción".
En una segunda etapa, años sesenta, el desempleo ingresa definitivamente en el panorama
de las preocupaciones nacionales. Se analiza entonces, como lo hicieron para Colombia
Shultz y Selowsky, los rendimientos de la educación, y los efectos del desempleo y del
crecimiento sobre esos rendimientos, para evaluar quién se beneficiaba finalmente del
gasto público en educación. Se centró entonces el problema en la relación entre
educación y empleo. Antecedentes de estos estudios hay en la bibliografía norteamericana
de los años cincuenta, donde la educación no era ya un gasto en consumo sino una
inversión en capital humano; aparece la llamada "economía de la educación",
con su fe implícita en el poder transformador de la educación, como redistribuidora del
ingreso e impulsara de la movilidad social y como elemento de democratización.
El marco socioeconómico posterior a 1965, de desempleo creciente con una tasa decreciente
del crecimiento industrial llevó a que las reflexiones sobre la educación tomasen un
giro más crítico. Frente al ideal transformador se enfatiza en, el carácter de
reproductor del orden social que la educación tiene y en la necesidad de replantear la
práctica pedagógica. La economía de la educación, por su parte, sigue contando con un
amplio número de adeptos; ha refinado sus métodos de cálculo y es útil en la
evaluación de resultados de proyectos educativos cuando éstos involucran cómputos
económicos.
Las ponencias presentadas al simposio 'La Plancación Educativa y los Mercados de Trabajo'
(Bogotá, 2-4 de noviembre de 1983) y publicada bajo el título Educación, formación
profesional y empleo buscan contestar la siguiente pregunta: ¿Cómo debe orientarse
la educación del futuro ante las realidades del mercado laboral? Buscando "presentar
y analizar las políticas oficiales en materia de educación y empleo; presentar un
conjunto de análisis y reflexiones recientes que abordan diferentes aspectos de las
relaciones entre educación y empleo, y educación y sociedad; ubicar las áreas críticas
que permitan reenfocar la planeación educativa en función de los procesos de cambio en
la producción y en la sociedad; y proponer las bases de una organización nacional para
el intercambio sistemático de las experiencias institucionales, en función de una
utilización máxima y eficiente de los recursos humanos del país".
La publicación recoge en siete capítulos las veintidós ponencias y los seis comentarios
presentados al seminario por los especialistas invitados.
La primera sección contiene las políticas de capacitación y empleo expuestas por los
funcionarios gubernamentales responsables de ellas (ministerios del trabajo y de
educación, Sena, Icfes), La "cultura del trabajo productivo", el
fortalecimiento de la educación tecnológica, la formación a distancia, la campaña
nacional de instrucción ("Camina"), la necesidad de estrechar las relaciones
entre capacitación y requerimientos laborales, son los temas centrales de las
intervenciones.
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Sin entrar en una exposición detallada
de cada una de las ponencias, presentamos a continuación una relación de las más
sobresalientes.
Dentro de la corriente de la "Economía de la educación" los trabajos más
destacados como planteamiento teórico son el de Psacharópoulos "La contribución de
la educación al desarrollo económico y social", y el de Berry,
"Replanteamiento de la tasa de retorno de la educación en los países en vía de
desarrollo". De carácter evaluativo, con evidencia empírica para el caso colombiano
y utilización de herramientas economé tricas, están los siguientes trabajos, de Vélez
y Trouchon, "Logros ocupacionales del bachiller colombiano"; de Gómez y
Libreros, "Formación profesional y mercados de trabajo"; y de Urrea y Varela,
"Educación y salario en la reproducción de la fuerza de trabajo".
Dentro de la corriente vinculada al "reproductismo", son notables los estudios
de Tedesco "Reproductismo educativo y sectores populares en América Latina", y
de Araceli de Tezanos "Acerca de la relación educación-trabajo y sus posibles
transformaciones".
Otros análisis no ubicables directamente en alguna de las dos corrientes anteriores, que
revisten un carácter de diagnóstico con implicaciones sobre la política ocupacional y
educativa son: Arcesio López, "Estrategias para una mejor correspondencia entre los
estudios de pregrado y el desarrollo nacional"; María de Ibarrola, "Educación
superior y empleo en México"; Ulpiano Ayala, "La educación dentro de
condiciones de reproducción que inciden en la movilidad laboral". Víctor Gómez y
Marcos Supervielle examinan, por su parte, las relaciones entre la innovación
tecnológica, la capacitación y el empleo. Bernardo Guerrero y Martha Gutiérrez se
ocuparon cada uno de la formación y la participación de la mujer en el mercado laboral.
Cierran este libro los trabajos de M. Hopkins, Maldonado y León y Banguero sobre las
tendencias y políticas del empleo.
Educación, formación profesional y empleo constituye una valiosa publicación que
asume desde diferentes puntos de vista el estudio y discusión de problemas de gran
vigencia en la actualidad. Queda claro que por ahora no hay manera de armonizar el doble
propósito -al parecer contradictorio- de ofrecer una educación que responda a las
exigencias cambiantes del mercado laboral sin pasar por alto el valor del aprendizaje y el
conocimiento como factores de transformación y formación de individuos integrales.
SANTIAGO LONDOÑO VÉLEZ
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