Boletín Cultural y Bibliográfico, Número 17. Volumen XXV - 1988


 

Los bancos locales en el siglo XIX:
El caso del Banco de Oriente en Antioquia (1883-1887)

 

TABLA DE CONTENIDO

RIONEGRO COMO CENTRO DE UN MERCADO SUBREGIONAL

SURGIMIENTO DEL BANCO DE ORIENTE

ESTRUCTURA Y ORGANIZACION DEL BANCO DE ORIENTE

ADMINISTRACION Y ORGANIZACION DEL BANCO

OPERACIONES DEL BANCO DE ORIENTE

EVOLUCION DEL BANCO DE ORIENTE HASTA 1887

EL BANCO DE ORIENTE FRENTE AL BILLETE DEL BANCO NACIONAL Y LAS MEDIDAS

MONETARIAS DE NUÑEZ

 

OPERACIONES DEL BANCO DE ORIENTE

El Banco de Oriente, así como los demás bancos establecidos en este período (1872-1886), se constituyó no sólo como emisor de billetes, sino que adicionalmente consagró dentro de su objeto social las actividades de descuento, depósito a término, apertura de cuentas corrientes, préstamos y giro.

a) Emisión: El banco pidió a Inglaterra, por intermedio de la casa de comercio José María Uribe, sus billetes. Estos, según instrucciones de la junta, "debían tener un dibujo que representase la salida del sol tras una cordillera en cuya falda hubiese una dehesa de ganado y plantaciones de maíz", representando en esta forma las principales actividades económicas del valle del río Negro. Las planchas de los billetes debían dejarse depositadas en el Banco de Inglaterra o en la casa bancaria Stiebel Brothers 39 .

La primera emisión se llevó a cabo en febrero de 1884 por un valor de $21.000, y en el transcurso de ese mismo año el banco llevó a cabo otras tres emisiones, con un total de 36.110 billetes y por un valor de $ 110.000, distribuidos así 40 :

El 69,23% eran billetes de baja denominación; esto es, fracciones pequeñas que podían cubrir pagos corrientes y cotidianos. Además, correspondían a los montos de pequeñas sumas, que el banco acostumbraba otorgar en préstamo.

Banco de Oriente. Emisión de billetes. 1884

Denominación

Cantidad de billetes

Porcentaje

 

Cincuenta centavos
Un peso
Cinco pesos
Diez pesos
Cien pesos

Total

 

10.000
15.000
6.000
5.000
110

36.110

 

27,70
41,53
16.61
13,84
0,34

 


Fuente: Banco de Oriente, libro de actas de la junta directiva, 1882-1892.

Tanto el Banco de Oriente como los demás bancos y casas bancarias del período gozaron del privilegio de emitir sus propios billetes. Sin embargo, no se trataba de un "papel moneda" emitido por el Estado, sino de "billetes de banco", es decir, promesas de pago (o técnicamente pagarés) a la vista y al portador, cubiertos por un depósito en metálico. Puesto que existía la libre convertibilidad, éstos podían ser reembolsados en cualquier momento; es decir, los bancos se obligaban a cambiar sus propios billetes por monedas corrientes de oro o plata en el momento de su presentación. Así pues, los bancos cambiaban sus billetes por moneda metálica en la caja de su sede 41 , y para facilitar la circulación de sus billetes en otras plazas, establecieron agencias para el cambio y suscribieron acuerdos entre sí para el recibo de sus billetes. El Banco de Antioquia, por ejemplo, suscribió acuerdos con el Banco de Bogotá y el Banco de Cartagena, y estableció agencias para el cambio de sus billetes en diferentes poblaciones de Antioquia. Los billetes del Banco del Zancudo eran recibidos como dinero por las casas de Restrepo y Cía., M. A. Santamaría y Lalinde, Manuel Santamaría e Hijos, Mariano Uribe e Hijos, y por el Banco de Antioquia, el Banco Popular y el Banco de Medellín 42 .

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En el decenio de 1880, fuera de los bancos propiamente dichos,
existían en Antioquia casas comerciales que también asumían
operaciones bancarias. Detalle de un billete emitido por "Vicente B.
Villa e Hijos" (Colección particular).

El Banco de Oriente encargó inicialmente a la casa Botero Arango e Hijos, de Medellín, para que se hiciera cargo del cambio de sus billetes en dicha plaza. Un año más tarde, sin embargo, la junta autoriza al gerente para confiar los asuntos del banco en Medellín a Marcelino Restrepo y Cía., la casa bancaria más importante de la ciudad en la época 43 .

b) Crédito: El Banco, según sus estatutos, podía descontar documentos, otorgar préstamos a interés y créditos en cuenta corriente 44 . La lectura de las actas de la junta directiva en el período 1884-1887 permite examinar las operaciones aprobadas por la junta.

El descuento de documentos, sobre todo de pagarés comerciales, parece haber constituido una importante operación para el Banco de Bogotá y el Banco de Antioquia. Ambos se hallaban localizados en importantes plazas comerciales, sedes de casas comerciales importadoras. En 1876 don Salvador Camacho señalaba: "Las introducciones de efectos extranjeros a esta ciudad representan de cuatro a cinco millones de pesos anuales en valores de factura, y al expenderse por mayor y por menor alcanzan a un valor doble, es decir de ocho a diez millones de pesos. Una tercera parte de esta suma se realiza de contado, y el resto se coloca a plazos [...] El comercio de Bogotá tiene siempre en su cartera de dos a tres millones de pesos en pagarés, y éste es el fondo principal de los descuentos en los Bancos, ya endosándolos directamente o dándolos en prenda con firma en blanco para obtener préstamos efectivo del 50 al 75 por ciento del importe total" 45 . Así mismo, los bancos de Bogotá contaban con una ventaja sobre los de Medellín, con relación a las operaciones de descuento. Existen indicios de la importancia que para el Banco de Bogotá significó el descuento de letras y documentos del gobierno. Estos eran enviados por comerciantes importadores del resto del país para pagar impuestos de orden nacional, tales como los pagarés de aduana, los cuales eran descontados por el tesoro del Estado en el Banco de Bogotá 46 .

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Detalle del anverso de un billete de la Sociedad del Zancudo,
firmado por Carlos Coriolano Amador, 1883,
(Colección particular).


Sin embargo, el descuento de documentos no era un negocio importante para un pequeño banco local como el Banco de Oriente. Sólo ocasionalmente se presentaba al estudio de la junta la solicitud del descuento de un documento. Esta era aprobada en aquellos casos en los que el documento estaba a cargo, sea de un conocido accionista del banco, como Raimundo Hoyos o Jesús Gómez, o de una de las grandes casas de comercio de Rionegro o Medellín. De la solicitud de descuento de tres documentos presentada por un cliente en la sesión del 21 de febrero de 1884, la junta sólo aprobó descontar un pagare a cargo de Mariano Uribe e Hijos, importantísima casa comercial de Medellín y cuyos socios eran accionistas del banco 47 .

Básicamente, las solicitudes analizadas por la junta directiva se reducían al estudio de préstamos y créditos en cuenta corriente y al traspaso de acciones. En general, los préstamos a interés eran otorgados por sumas que no sobrepasaban los quinientos pesos. Estas sumas de dinero eran pequeñas, si se comparan con las que usualmente otorgaba el Banco de Antioquia. Sin embargo, no eran cifras despreciables. Para tener una idea del valor del dinero en la época, a continuación se muestra el precio de algunos bienes, en pesos de 8/10.

Cuadro 7

Precio de algunos bienes en Medellín

Año

Artículo

Cantidad

Valor

Fuente

1884 Arroz 1 carga $ 18 Revista de mercado en El Trabajo,
Medellín, 1º. de noviembre de
1884, núm. 60.
1884 Cacao 1 carga $ 96 Revista de mercado, op. cit.
1884 Azúcar 1 carga $ 14 Ibíd.
1884 Tabaco 1 carga $ 50 Ibíd.
1884 Ganado de levante 1 $ 17 Ibíd.
1884 Ganado gordo 1 $ 54 Ibíd.
1871 Mula 1 $ 80 Camino carretero / / en El Heraldo,
Medellín, 1871, núm. 129.
1871 Trapiche 1 $ 800 Noticia importante / / en
El Heraldo, Medellín, 1871,
núm. 116.
1886 Monto del Remate
de las rentas de
licores en:
Concepción
Guatapé
   

$ 2.005
$ 800

 


Boletín Oficial, Medellín, 9 y 14
de enero de 1886.

La mayoría de los préstamos estaban garantizados por dos fiadores y unos pocos con hipoteca. Aquellos que servían de fiadores debían estar inscritos en el Libro de Información del banco. Este libro lo utilizaron todos los bancos del período, y en él se anotaban la fortuna y la situación de los negocios de los individuos con quienes el director del banco podía entrar en negocios y la cuantía hasta por la cual podía extenderse su crédito 48 .

Los créditos aprobados en cuenta corriente se otorgaban por cifras más elevadas, que oscilaban entre mil y diez mil pesos. En general, este tipo de crédito se otorgaba a empresarios, socios de casas de comercio, que llevaban a cabo transacciones a través del banco. La prensa de Bogotá anotaba en 1884: "El gran servicio que están prestando los bancos no se limita al aumento de circulación con sus billetes. Es más cuantiosa la enorme suma que representa simples traspasos en las cuentas corrientes que para la mayor parte de las transacciones entre sus clientes hacen innecesaria la moneda efectiva 49 . En virtud de este crédito en cuenta corriente, el cliente podía girar contra el banco sumas hasta la concurrencia del crédito, quedando con la facultad de entregar cantidades en abono antes del vencimiento del plazo. La mayor parte de estos créditos eran aprobados con la garantía de un fiador o con hipoteca. En aquellos casos de reconocida solvencia como en el de don Lorenzo Jaramillo, de Sonsón , se otorgaban sobre crédito personal 50 .

Como puede verse en el anexo 1, el banco beneficiaba prioritariamente a personas de las poblaciones del oriente de Antioquia. Es difícil establecer las actividades económicas hacia las que se dirigía cada uno de los préstamos. En la lista de los beneficiarios con créditos en cuenta corriente, se pudieron establecer alguna o algunas de las actividades a las que estaban vinculados. Lorenzo Jaramillo era gran prestamista en Sonsón, fundador y gran accionista del Banco de Antioquia y del Banco Industrial de Manizales. En 1894, participó en la creación del Banco de Sonsón 51 . Pablo y Eduardo Nicholls, de La Ceja, producían cerveza utilizando una fórmula inglesa 52 . Por su parte, Rafael C. Uribe, también de La Ceja, era socio de la firma comercial Rafael Uribe e Hijos 53 . Sin embargo, en general, podría pensarse que los préstamos del Banco de Oriente fueron otorgados —al menos para este período— a comerciantes intermediarios de las poblaciones del oriente, a comerciantes mayoristas y a pequeños empresarios que acudieron al banco en busca de crédito para llevar a cabo sus actividades ligadas básicamente al proceso de circulación de productos y de dinero. Además, tanto este banco como los demás establecimientos bancarios fundados en Antioquia, habían establecido, como plazo general para los préstamos, 180 días 54 . Se trataba, por tanto, de bancos comerciales que atendían créditos a corto plazo. La tasa de interés era fijada por la junta directiva y existen indicios de que ésta era fijada según la tasa de interés del Banco Popular de Medellín 55 .

El Banco de Oriente —al menos para este período— no parece haber llevado a cabo tipo de negocios diferentes de los señalados anteriormente. No realizó operaciones con lingotes de oro ni transacciones con el exterior. Estas últimas corrían a cargo del Banco de Antioquia, que contaba con agentes en Londres y París 56 . Tampoco parece haber tenido vínculos con otros bancos del país o negocios con el gobierno del estado de Antioquia, tal como lo hicieron otros bancos; solamente durante la guerra civil de 1885, y a solicitud del coronel Cecilio Amaya, jefe de la plaza de Rionegro, el banco concedió un préstamo por ochocientos pesos. Este empréstito fue autorizado por la junta, "siempre y cuando dicha suma fuese consignada en uno de los bancos de Medellín por cuenta del Banco de Oriente" 57 .

EVOLUCION DEL BANCO DE ORIENTE HASTA 1887

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Muestra de billetes de otros bancos activos en el decenio de 1880
en el país (Colección particular).

El banco inició sus operaciones a comienzos de 1884, y fue éste su año más dinámico, pues llevó a cabo cuatro emisiones de billetes y aprobó buen número de solicitudes de crédito. A partir de entonces, la guerra civil de 1885, así como las medidas monetarias de la Regeneración, lo llevaron a suspender las operaciones 58 .

A comienzos de 1885, ante la situación de guerra civil, la junta directiva aprobó suspender los créditos y pedir a los deudores el pago de sus compromisos. Durante el año se aprobaron unos pocos negocios, entre ellos el empréstito al jefe militar de la plaza de Rionegro, prórrogas de pago y cesión de acciones. En octubre de 1885, José María Uribe se presentó con la suma de $ 9.000 en billetes del banco, para cambiarlos por moneda metálica o por billetes del banco de Medellín, siempre y cuando se le abonara, por éstos últimos, un interés del 1%. Para conservar el crédito de sus billetes, la junta se vio en la necesidad de aprobar el cambio "hasta la suma que pudiese conseguir en billetes del banco de Medellín y el resto en moneda metálica" 59 .

EL BANCO DE ORIENTE FRENTE AL BILLETE DEL BANCO NACIONAL Y LAS MEDIDAS MONETARIAS DE NUÑEZ

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Muestra de billetes de otros bancos activos en el decenio de 1880
en el país (Colección particular).

 

En los contratos suscritos entre las instituciones bancarias y sus usuarios, se estipulaba claramente que tanto el monto de los intereses como el del capital debían ser pagados en monedas corrientes de oro o plata, o en billetes de banco que no tuviesen descuentos 60 . Lo anterior era clara alusión a los billetes del Banco Nacional, ya que éstos sufrían un gran descuento, a diferencia de lo que ocurría con los billetes de los bancos privados en Antioquia, los que gozaban de amplia aceptación y circulaban a la par con la moneda metálica de oro y plata 61 .

En 1886, Rafael Núñez dictó el decreto 104 de 1886, mediante el cual se elevaban los billetes del Banco Nacional a la categoría de moneda legal de la república 62 . Como complemento a sus medidas monetarias, obtuvo del Consejo Nacional Legislativo la aprobación de la ley 87 de 1886, por la cual se prohibía estipular en cualquier otra clase de moneda diferente del billete del Banco Nacional, en los contratos públicos o privados 63 . Se ordenaba adicionalmente a los bancos privados admitir estos billetes como moneda legal en todas sus operaciones 64 . Las anteriores medidas significaban un duro golpe para los bancos, ya que sus obligaciones, contraídas en moneda metálica, eran ahora pagaderas en papel moneda del Banco Nacional.

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Mapa de las concesiones en el Nare, elaborado por
C. S. de Greiff La flecha señala el sitio de Islita
(Colección particular).

Cuando la junta del Banco de Oriente se negó a aceptar el pago de una suma a causa de estar en billetes del Banco Nacional, el gerente fue citado por el juez del circuito de Rionegro. El banco debió entonces aceptar el pago, pero la junta aprobó lo siguiente: "Protestar con energía y que se acepte dicho pago en fuerza del deber impuesto por la lei, pero que se publique el hecho en un periódico de Medellín" 65 .

Las actas de la junta directiva del Banco de Oriente son reveladoras de la posición adoptada por los banqueros frente a las medidas monetarias dictadas por Núñez. El 30 de marzo de 1887, la junta se ocupó en resolver la cuestión de la aceptación de los billetes del Banco Nacional. El consejero Pascual Uribe Ruiz presentó una proposición a la junta, la cual fue aprobada por unanimidad. Esta decía textualmente:

La junta directiva del Banco de Oriente en atención a la Ley de febrero de 1877 i considerando: 1) Que el espíritu de la Ley i otras manifestaciones oficiales indican claramente que el objeto del Gobierno es el de llegar irremediablemente al monopolio de la emisión. 2) que el despilfarro [borrado en el texto] de las rentas públicas y la falta de patriotismo y honradez [borrado] que hay hoi en los actuales gobernantes del país, hacen prever que a pesar de que el billete del Banco Nacional está declarado de curso forzoso, no puede éste menos de llegar a tener mui pronto una depreciación considerable. 3) que el perjuicio que puede tener el banco al hacer para con el público el compromiso de recibir a la par los billetes del Banco Nacional será más grande a virtud de la depreciación de éstos, que el que tendría el mismo Banco en liquidarse. 4) que aun cuando en todo país civilizado los Bancos son protegidos por el gobierno, en Colombia se ha llevado hasta tratar de acabar con ellos.

RESUELVE

El Banco de Oriente no acepta voluntariamente los billetes del Banco Nacional como moneda corriente, a pesar de que esta resolución lo pone en la ineludible i dura necesidad de tener que liquidarse por mandato de la lei. Al efecto el banco declara que en obedecimiento de la lei 27 de 1877 se pone hoi en liquidación.

Sin embargo, el banco no se liquidó. Siguió funcionando en Rionegro y fue, de todos los bancos creados en Antioquia en este período (1872-1883), único que perduró hasta mediados del siglo XX. Sobrevivió a las medidas implantadas por Rafael Núñez; a la crisis bancaria y comercial que afectó a Medellín en 1904, en la que varios bancos quebraron, y a la crisis de 1920, en la que quebró el Banco de Sucre. En 1943, su gerente escribió: "El Banco se ocupa de los siguientes negocios: préstamos personales, hipotecarios, comerciales, descuentos de letras y pagarés, transferencias con las principales plazas del País, recibe depósitos en cuenta corriente y a término fijo. Como institución afiliada al Banco de la República, tiene también, dentro de sus actividades, el renglón de redescuentos" 66 .

Este banco continuaba distribuyendo el crédito prioritariamente al oriente antioqueño. Así señalaba su gerente: "En general, la política del Banco ha sido la de impulsar el desarrollo de toda esta región oriental, tanto en lo que respecta a la ganadería y a la agricultura, como al comercio. [...] Siendo Rionegro, uno de los principales centros de distribución del departamento, por sus mercados semanales, por la categoría de su comercio, por su feria semanal, y dada la afluencia de gentes de más de catorce municipios, puede deducirse los servicios que este banco viene prestando a esta región". Y concluía el gerente: "El banco anhela fervorosamente que algún día, no muy remoto, sea posible ver realizada la idea que existe en la ciudadanía rionegrera, de montar una central hidroeléctrica que sea capaz de iniciar y avanzar la industrialización fabril de esta ciudad".

Unos años más tarde el Banco de Oriente fue fusionado con el Banco Comercial Antioqueño.

Anexo 1

Banco de Oriente. Préstamos aprobados en febrero de 1884

Nombre

Lugar

Cuantía


Rafael Novena
Manuel Jaramillo
Fabio Ramírez
Pío Trujillo
Ángel Gallego
José A. Soluaga
Camilo Villegas
Luciano Gómez
Julián Ospina
Valerio Betancourt
Eleuterio Quintero
Sotero Valencia
Fernando Duque
Pablo Jiménez
Juan M. Hincapié
Celso Villegas
Evelio Hoyos
Santiago Castañeda
Eliseo Gallo
Rafael Hoyos
Remigio Montoya
Bernardo Cardona
Carmen Chica

Jericó
Rionegro
Santuario
Rionegro
Rionegro
Santuario
Peñol
Santuario
Peñol
Carmen
Marinilla
Marinilla
Peñol
Carmen
Peñol
Rionegro
Carmen
Rionegro
Rionegro
Rionegro
Rionegro
Rionegro
Rionegro


$ 400
$ 240
$ 240
$ 100
$ 100
$ 150
$ 520
$ 100
$ 240
$ 200
$   40
$ 100
$ 400
$   40
$ 320
$ 250
$ 120
$   50
$ 200
$ 200
$   40
$ 200
$   40


Banco de Oriente, libro de actas de la junta directiva, 1882-1892.

 

Agradecimientos a:

María Teresa Uribe de Hincapié, profesora del departamento de sociología (facultad de ciencias sociales) e investigadora asociada al Centro de Investigaciones de las Ciencias Sociales (Cenics), facultad de ciencias sociales, Universidad de Antioquia.
Jesús María Álvarez, profesor del departamento de economía (facultad de ciencias económicas) e investigador asociado al Centro de Investigaciones de las Ciencias Sociales (Cenics), facultad de ciencias sociales, Universidad de Antioquía.
Patricia Londoño, profesora asociada, departamento de sociología, Universidad de Antioquia.
Banco Comercial Antioqueño, sucursal de Rionegro.

 

NOTAS:

1 Roger Brew, El desarrollo económico de Antioquia desde la Independencia hasta 1920, Bogotá, Banco de la República, Archivo de la Economía Nacional, 1977, págs. 38-39.

2 Ann Twinam, Mineros, comerciantes y labradores: las raíces del espíritu empresarial en Antioquia. 1 763-1810, Medellín, Fondo Rotatorio de Publicaciones Faes, 1984, pág. 135.

3 Roger Brew, op. cit., pág. 39

4 Friedrich von Schenck, Viajes por Antioquia en el año de 1880, Bogotá, Banco de la República, Archivo de la Economía Nacional, 1953, pág. 24.

5 Manuel Uribe Ángel, op. cit., págs. 300-309.

6 Ibíd., págs. 300-309.

7 Roger Brew, op. cit., pág. 271.

8 Camilo Botero Guerra, Anuario estadístico: Ensayo de estadística general del departamento de Antioquia en 1888, Medellín, Imprenta del Departamento, 1888, pág. 262.

9 Roger Brew, op. cit., pág. 205.

10 Ibíd., pág. 352.

11 Informe sobre la cerámica de Santuario, Informes de Hacienda y Fomento, Medellín, 1980.

12 Roger Brew, op. cit., pág. 350.

13 Friedrich von Schenck, op. cit., págs. 17-18; Manuel Uribe Ángel, op. cit., pág. 350.

14 Archivo Histórico de Antioquia, Fondos Notariales, N. la., registro núm. 97, 9 de marzo de 1857.

15 Archivo histórico de Antioquia, Fondos Notariales, N. la., registro núm. 555, 3 de mayo de 1893.

16 Friedrich von Schenck, op. cit., pág. 22.

17 Manuel Uribe Ángel, op. cit., pág. 298.

18 María Mercedes Botero, Instituciones bancarias en Antioquia, 1872-1886, Lecturas de Economía, núm. 17, Medellín, mayo-agosto de 1985, págs. 70-77.

19 María Mercedes Botero, op. cit., págs. 63-93.

20 Ibíd., págs. 113-116.

21 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, escritura de constitución del Banco de Oriente. (Esta escritura se encuentra en la Casa de la Convención de Rionegro).

22 Archivo Histórico de Antioquia, Fondos notariales, N. la., registro núm. 040, 16 de noviembre de 1872, escritura de constitución de la Sociedad Banco de Antioquia; N. la., registro núm. 2690, 1881, Estatutos del Banco de Medellín.

23 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, op. cit.

24 Fundación Antioqueña para los Estudios Sociales (Faes), Medellín, Sociedad de Islitas, Libro Caja, 1884-1893, Fondo Botero Arango.

25 Sociedad de Islitas, op. cit., Banco de Oriente, Actas de la Junta Directiva, lo. de febrero de 1884.

26 El Siglo Nuevo, vol. VI, núm. 54, Rionegro, 8 de diciembre de 1907.

27 Biblioteca Pública Piloto, sala Antioquia, Correspondencia de Marcelino Restrepo e Hijos.

28 Fundación Antioqueña para los Estudios Sociales (Faes), Archivos, Fondo Botero Arango.

29 Fundación Antioqueña para los Estudios Sociales (Faes), Archivos, Fondo Botero Arango, libro mayor 1873.

30 Sociedad de Islitas, op. cit.

31 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, constitución del Banco de Oriente.

32 María Mercedes Botero, op. cit.

33 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, op. cit.

34 María Mercedes Botero, op. cit.

35 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, op. cit.

36 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, op. cit.

37 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 14 de agosto de 1885.

38 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 1o. de febrero de 1884.

39 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 11 de marzo de 1883.

40 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 4 de febrero de 1884.

41 Archivo Histórico de Antioquia, Fondos Notariales N. la., registro núm. 940, 16 de noviembre de 1872, Estatutos del Banco de Antioquia.

42 María Mercedes Botero, op. cit., págs. 102-103.

43 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882- 1892,11 de julio de 1884,14 de febrero de 1885.

44 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, Estatutos del Banco de Oriente.

45 Salvador Camacho Roldán, Escritos varios, segunda serie, Negocios eclesiásticos, Mejoras materiales, Variedades, Bogotá, Librería Colombiana, 1893, págs. 355-356.

46 "Los bancos en Antioquía", en La Voz de Antioquia, núms. 126-127, Medellín, 30 de agosto de 1889.

47 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 21 de febrero de 1884.

48 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, Estatutos del Banco de Oriente.

49 "Crédito público", en El Correo Mercantil, núm. 88, Bogotá, 6 de noviembre de 1884.

50 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 25 de abril de 1884.

51 María Mercedes Botero, op. cit.

52 Roger Brew, op. cit.

53 Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883, op. cit.

54 Ibíd.

55 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 8 de marzo de 1883.

56 Boletín Industrial, Medellín, núm. 93, 29 de julio de 1875; núm. 128, 16 de marzo de 1876.

57 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 23 de marzo de 1885.

58 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 14 y 23 de febrero de 1885.

59 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 16 de octubre de 1885.

60 María Mercedes Botero, op. cit., págs. 106-107.

61 "Noticias", en El Mensajero Noticioso, núm. 186, Medellín, 1885.

62 Guillermo Torres García, Historia de la moneda en Colombia, Medellín, Fondo Rotatorio de Publicaciones, Faes. 1980, 2a. ed., pág. 178.

63 Guillermo Torres García, op. cit., pág. 179.

64 Darío Bustamante, "Efectos económicos del papel moneda durante la Regeneración", en Cuadernos Colombianos, año 1, núm 4, Medellín, octubre-diciembre de 1974, pág. 589.

65 Banco de Oriente, Actas de la junta directiva, 1882-1892, 20 de junio de 1887.

66 IV Centenario de Rionegro, Revista Municipal, octubre de 1943. núm. 3, Publicaciones del Concejo, Medellín, Colombia.