Boletín Cultural y Bibliográfico, Número 17. Volumen XXV - 1988

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Edificio donde funcionó el Banco de Oriente en Rionegro
(tomada de la Revista Municipal. núm. 3. 1943).


 

Los bancos locales en el siglo XIX:
El caso del Banco de Oriente en Antioquia (1883-1887)

 

MARIA MERCEDES BOTERO R.
Economista, investigadora asistente, Centro de Investigaciones de las Ciencias Sociales (Cenics), Universidad de Antioquia.

Fotografías: Patricia Londoño

 

TABLA DE CONTENIDO

RIONEGRO COMO CENTRO DE UN MERCADO SUBREGIONAL

SURGIMIENTO DEL BANCO DE ORIENTE

ESTRUCTURA Y ORGANIZACION DEL BANCO DE ORIENTE

ADMINISTRACION Y ORGANIZACION DEL BANCO

OPERACIONES DEL BANCO DE ORIENTE

EVOLUCION DEL BANCO DE ORIENTE HASTA 1887

EL BANCO DE ORIENTE FRENTE AL BILLETE DEL BANCO NACIONAL Y LAS MEDIDAS

MONETARIAS DE NUÑEZ

 

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Aviso de prensa del Banco de Oriente publicado en La
Consigna (Medellín) núm. 55, febrero 15 de 1883.

RIONEGRO COMO CENTRO DE UN MERCADO SUBREGIONAL

Rionegro, sede de la Convención de 1863, había ocupado a finales del siglo XVIII un notable lugar como centro comercial. El éxito en la minería en las tierras altas de Santa Rosa y Rionegro convirtió a esta población y a Medellín en importantes plazas comerciales, pues servían como centros de suministro y aprovisionamiento a las minas del norte y del oriente antioqueños 1 . Al rápido crecimiento del comercio en Rionegro contribuyó también la apertura, en 1790, de un camino hacia Nare, sobre la ribera del río Magdalena 2 .

En los albores de la independencia, un grupo de comerciantes de Rionegro y Medellín comenzaron a prosperar. Francisco Montoya, de Rionegro, fue uno de los hombres de negocios más sobresalientes en la primera mitad del siglo XIX. Pero, en general, en la segunda mitad del siglo, los hombres de empresa más destacados de Antioquia fueron los comerciantes de Medellín 3 . Efectivamente, desde mediados del siglo XIX Rionegro fue superado en importancia por Medellín, hacia donde se trasladó el comercio mayorista 4 .

A comienzos de 1880, período en el que surge el Banco de Oriente, el departamento de Oriente, cuya capital era Rionegro, contaba con 96.740 habitantes, distribuidos en los siguientes distritos:

Cuadro 1

Departamento de Oriente. Distritos y número de habitantes

Nombre

Número de habitantes

Abejorral
Carmen
Ceja
Cocorná
Concepción
Guarne
Guatapé
Nare
Peñol
Retiro
Rionegro
San Carlos
Canoas
San Luis
San Rafael
Santa Bárbara
Santuario
San Vicente
Sonsón
Unión
Vahos (Granada)
8.136
3.301
3.871
2.093
5.310
5.410
5.641
331
4.081
5.785
11.809
2.212
444
727
1.025
6.034
3.462
5.728
13.935
3.243
4.050

Fuente: Manuel Uribe Ángel, Geografía general y compendio histórico del Estado de Antioquia en Colombia, París, Imprenta de Víctor Goupy y Jourdan, 1885, pág. 101.

Si bien en Rionegro el comercio había perdido importancia, otras actividades comenzaban a prosperar. En opinión de Manuel Uribe Ángel, "el florecimiento de Rionegro se ha visto interrumpido en los últimos años, ya por causa del incremento comercial de Medellín, ya por la incuria en que han sido dejadas las empresas agrícolas; esta última industria sin embargo revive en el distrito de un modo favorable y Rionegro se levanta de su abatimiento" 5 . El maíz se producía en el valle de Rionegro en cantidades que excedían a las necesidades de consumo; también se cultivaban papas, fríjoles, caña, plátano y café 6 .   José Jaramillo Zapata, comerciante de Rionegro, había sembrado cerca de esta población dos mil cafetos en 1861 7 .

Con La Ceja y Sonsón, Rionegro fue destacado centro de cría y ceba de ganado y sede de la feria ganadera más importante del oriente de Antioquia 8 . En 1880, el prefecto del departamento del Oriente afirmaba: "La industria pecuaria ha recibido en estos últimos tiempos beneficios en las tierras altas con la siembra del famoso pasto conocido con el nombre de Gramalote" 9 .

A final del siglo surgieron también en el oriente antioqueño una serie de actividades artesanales, como curtimbre, velería, destilación de aguardiente y cerámica 10 . En el decenio de 1860 se creó en Rionegro un taller de cerámica, y a comienzos de 1880 surgió otro cerca de Santuario. Entre 1888 y 1890, este taller empleaba treinta obreros y producía aislantes, poncheras, platos, tazas y otros artículos para el hogar 11 . La tenería era la más representativa de las artesanías tradicionales de Rionegro; en 1893 Moreno, Müller & Cía., instalaron en esta población una máquina de vapor para curtir cueros, con el objeto de aumentar el suministro de éstos para la industria de calzado 12 .

Durante la década de 1870 y aún a comienzos del decenio siguiente, Rionegro conservaba su importancia por su localización sobre la ruta comercial de entrada de las mercancías al estado de Antioquia, "el camino de Islitas". Hasta mediados de la década de 1850 el tráfico hacia Medellín se efectuaba partiendo de Puerto Nare, sobre el río Magdalena, subiendo en champanes por las aguas del río Nare hasta un sitio denominado Remolinos, donde los comerciantes habían construido una bodega. Desde allí se ascendía la montaña —en carguero o lomo de mula— en dirección a Canoas, Guatapé, El Peñol, Marinilla y Rionegro 13 . En 1857, el estado de Antioquia concedió el privilegio a la Sociedad de Islitas para que abriera un camino que, partiendo de Canoas, llegara hasta Islitas, en el río Nare, y de allí a la ribera del Magdalena 14 . Esta sociedad, conformada en su mayoría por grandes comerciantes de Medellín y Marinilla, no sólo construyó el camino de herradura, sino también un puente sobre el río Samaná y un edificio en Islitas, que servía de bodega para las mercancías que llegaban a bordo de los vapores del río Magdalena. La sociedad obtuvo el título que le otorgaba el derecho a cobrar peaje por el uso del camino y pontazgo por el cruce sobre el río Samaná 15 . El transporte de las mercancías desde Islitas se realizaba principalmente en mulas, y los propietarios de las mulas vivían en Rionegro, Envigado y el valle de El Retiro 16 . Refiriéndose a El Peñol, Manuel Uribe Ángel decía: "La importancia de esta parte del Estado no depende de la calidad de los terrenos por ser estériles; proviene de su situación sobre el camino de Nare, circunstancia que habilita a sus moradores para el manejo de recuas de mulas y la conducción de mercancías" 17 .

SURGIMIENTO DEL BANCO DE ORIENTE

Con la creación, en 1872, del Banco de Antioquía en Medellín, se inicia el establecimiento y desarrollo de las instituciones bancarias en Antioquía. Autorizado por la ley 194 de 1871 del estado soberano de Antioquía, este banco comercial se fundó como sociedad anónima con $ 694.500 de capital y 61 accionistas. Los socios fundadores fueron en su gran mayoría comerciantes de Medellín o representantes de casas comerciales, tanto de la capital del estado como de las poblaciones antioqueñas 18 .

A comienzos de 1883, diez años después de haber iniciado operaciones el primer banco en Medellín, existían ocho establecimientos bancarios: Banco de Antioquía; Banco de Medellín; Banco Popular de Medellín; Banco del Progreso; Banco del Zancudo, y tres casas comerciales-bancarias: Restrepo & Cía.; Botero Arango e Hijos; Vicente B. Villa e Hijos. Estas tres últimas eran instituciones de carácter netamente familiar, a diferencia de los bancos que surgían como sociedades anónimas. Sus socios, sin descuidar la actividad comercial, venían ejerciendo también operaciones bancarias; otorgaban créditos, descontaban y comerciaban con letras de cambio. No fueron las únicas sociedades que efectuaban estas operaciones; fueron, sí, las únicas casas comerciales de que se tenga noticia que llevaron a cabo emisión de billetes 19 .

Una característica de la expansión bancaria hasta 1882, fue la concentración del crédito en Medellín. Tanto el Banco de Medellín como el Banco del Progreso y el Banco Popular de Medellín, destinaron prioritariamente su crédito a clientes residentes en Medellín. Igual política se observa en las casas comerciales bancarias. Sólo la casa Restrepo & Cía., distribuía sus préstamos entre Medellín, Envigado, La Estrella e Itagüí. Se refleja así la importancia que Medellín había venido adquiriendo como centro comercial y financiero, de transacciones monetarias, de pagos en dinero, y la subordinación a ella de los demás centros, como Rionegro 20 .

No es extraño, por tanto, que al fundarse el Banco de Oriente en Rionegro, en 1883, éste cubriera con sus créditos aquellas poblaciones del oriente antioqueño que habían sido marginadas por los demás bancos: La Ceja, Rionegro, El Carmen, Santuario.

ESTRUCTURA Y ORGANIZAClON DEL BANCO DE ORIENTE

El banco se constituyó como sociedad anónima, con capital suscrito de $ 126.420, distribuido entre 6.321 acciones. Cada acción tenía un valor de veinte pesos, que los accionistas se obligaban a consignar por cuotas: la primera de diez pesos, en el momento de aprobarse los estatutos; otra, treinta días antes de iniciarse las operaciones, y el resto cuando lo fuese exigiendo la junta directiva 21 .

Según el volumen del capital suscrito, el Banco de Oriente ocupaba el tercer lugar. El de mayor tamaño era el Banco de Medellín ($ 1.539.200) seguido del Banco de Antioquía, con capital de $694.500 22 . Fue, sin embargo, después del Banco de Medellín, la sociedad bancaria en la que participó un mayor número de accionistas. Los 228 socios procedían de veintidós poblaciones de Antioquia, principalmente de Medellín, Rionegro y de los distritos que formaron el entonces departamento de Oriente, esto es: Sonsón, El Retiro, El Peñol, Guarne, Concepción, La Ceja, Abejorral, Granada y otros 23 .

En el momento de firmarse la escritura de constitución, la distribución de las acciones era la que se muestra en el cuadro 2.

Cuadro 2

Banco de Oriente. Distribución de acciones y accionistas

Intervalo

Número de accionistas

Número de acciones

1-50
51-100
101-150
151-200

Total

199
21
4
4

228

3.126
1.940
455
800

6.321


Fuente: Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883. Escritura de constitución del Banco de Oriente. (Esta escritura se encuentra en la Casa de la Convención de Rionegro).

Del total de acciones, el 10,52% fueron suscritas por sociedades comerciales, cuatro de las cuales tenían su sede en Medellín, tal como se ilustra en el cuadro 3.

Cuadro 3

Banco de Oriente. Participación de las sociedades de comercio

Nombre

Lugar

Número de acciones

Porcentaje

Jaramillo Hermanos
Moreno y Montoya
Bravo & Tamayo
Manuel Restrepo e Hijos
José María Uribe e Hijos
Uribe Gómez Hermanos
Montoya e Hijos
Rafael Uribe e Hijos

Total

Rionegro
Rionegro
Medellín
Medellín
Rionegro
Medellín
Medellín
La Ceja

 

100
10
100
50
50
105
200
50

665

1,58
0,15
1,58
0,79
0,79
1,66
3,16
0,79

10,52


Fuente: Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883. Escritura de constitución del Banco de Oriente.

José María Uribe e Hijos era la firma comercial más importante de Rionegro. Importaba mercancías extranjeras que luego distribuía por las poblaciones aledañas a Rionegro. En 1884, ocupaba el segundo lugar por pagos efectuados a la Sociedad de Islitas, por concepto de descargue de mercancías extranjeras en las bodegas de Nare 24 . Pascual Uribe Ruíz, hijo de José María Uribe y socio de la casa comercial, era a su vez comerciante importador y fue el primer director del Banco de Oriente 25 . Estanislao Uribe Ruíz, otro de los socios de esta casa comercial, fue fundador del Banco Alemán Antioqueño, en 1912 26 .

Jaramillo Hermanos, otra firma comercial de Rionegro, compraba barras de oro para exportar al exterior, a mediados del decenio de 1860 27 .

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A partir de 1886 los billetes del Banco Nacional se convirtieron
en la única moneda legal en Colombia.

En el cuadro 4 se presentan los mayores accionistas a título individual, esto es: aquellos poseedores de más de cien acciones.

José Miguel y Pedro Luis Botero P. eran socios de la casa comercial y bancaria Botero Arango e Hijos, de Medellín. Importadora de mercancías extranjeras, la casa había participado como gran accionista en la fundación del Banco de Antioquía y del Banco de Medellín 28 . Además de un almacén de Medellín y de una agencia en Santa Fe de Antioquía, la sociedad estableció por unos años una sucursal en Rionegro bajo la razón social de Botero Arango e Hijos —Rionegro 29 . La firma fue, además, gran accionista de la Sociedad de Islitas, constructora del camino hasta Puerto Nare, a orillas del río Magdalena, todo lo cual explica sus fuertes vínculos con Rionegro 30 . María Josefa Hoyos de Moreno, gran accionista en el momento de constituirse el Banco de Oriente, era la esposa de Alejandro Moreno, socio de la casa comercial Moreno & Montoya, de Rionegro. Igual sucedía con Mercedes Botero de Jaramillo, casada con Juan N. Jaramillo, socio de la firma de comercio Jaramillo Hermanos, de Rionegro. Estas dos últimas sociedades comerciales eran, a su turno, accionistas del banco 31 (véase cuadro 3).

La estructura accionaria del Banco de Oriente no era muy diferente de la de las demás instituciones bancarias de Antioquía en el período 1872-1886. La aparente atomización de la propiedad accioniaria daba la idea de una distribución "democrática"; sin embargo, esta distribución real fue diferente, ya que en muchos casos un accionista era poseedor de acciones no sólo a su nombre, sino como apoderado y representante de su esposa, de sus hijos menores, de la sociedad comercial a la cual pertenecía, o representaba a accionistas de otras poblaciones 32 . Este es el caso, en relación con el Banco de Oriente, de Juan N. Jaramillo y Alejandro Moreno, quienes con las acciones, a nombre propio y en representación de sus esposas, de las sociedades de comercio de las cuales eran socios, lograron controlar un número significativo de acciones 33 .

Cuadro 4

Banco de Oriente. Grandes accionistas individualmente

Nombre

Lugar

Número de acciones

Porcentaje

María Josefa Hoyos de Moreno
Norberto Escobar
Mercedes Botero de Jaramillo
José Miguel Botero P.
Pedro Luis Botero P.
Uribe Gómez Hermanos
Montoya e Hijos
José María Ruiz

Total

Rionegro
Rionegro
Rionegro
Medellín
Medellín
Medellín
Medellín
Medellín

 

125
120
105
200
200
105
200
200

1.255

1,98
1,89
1,67
3,16
3,16
1,67
3,15
3,16

19,85


Fuente: Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883. Escritura de constitución del Banco de Oriente.

 En consecuencia, aquellos poseedores de acciones que lograban reunir, cierto número de acciones, tanto propias como delegadas, tenían un poder de control fuerte con respecto a los demás accionistas, aún mayor si se tienen en cuenta los nexos económicos y familiares que unían a muchos de ellos. En el Banco de Antioquía, por ejemplo, doce accionistas es decir, el 19,67% controlaban el 66,73% de las acciones 34 .

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Billete del Banco de Oriente, impreso en Londres, 1884
(Colección particular).

En el Banco de Oriente, trece accionistas, todos de Rionegro —salvo Manuel María Bonis, de Medellín—, representaban 3.821 acciones, o sea el 60,45%. Raimundo Hoyos, por ejemplo, poseía sólo un número pequeño de acciones, pero al representar a seis accionistas de Medellín, entre ellos a Pedro Luis y José Miguel Botero Pardo, controló 660 acciones; don Andrés María Tobón representaba a doce accionistas del Santuario, dos del Carmen y uno de La Unión 35 . Así, como se verá posteriormente, este grupo de accionistas, en representación de otros socios, adquirieron el control mayoritario de las asambleas del banco, pudiendo así imponer la junta directiva.

ADMINISTRAClON Y ORGANIZAClON DEL BANCO

Además del director del banco, que era gerente y representante legal, para la administración se contaba además con dos consejeros que, conjuntamente con el director, integraban la junta administradora. El banco contaba también con un contador-secretario, un cajero y un inspector. Correspondía a la junta estudiar las solicitudes de crédito y determinar el momento en que debían llevarse a cabo las emisiones de billetes, su cuantía y las denominaciones en que se verificarían 36 .

Cuadro 5

Banco de Oriente. Grandes accionistas en representación de otros 

Nombre

Número Acciones

Porcentaje

Lugar

Representando

Jesús Gómez 125 1,98 Rionegro Accionista de Yolombó
Alejandro Moreno 195 3,09 Rionegro A. Moreno & Montoya, a su esposa, a su hijo.
Nacianceno Viera 867 13,78 Rionegro A. Bravo & Tamayo, 12 accionistas de Medellín, a Manuel Restrepo e Hijos.
Tomás Bernal 280 4,45 Rionegro Seis accionistas de Rionegro.
Estanislao Uribe 104 1,65 Rionegro José María Uribe e Hijos. Dos accionistas de Rionegro.
Manuel Jaramillo 200 3,17 Rionegro Dos accionistas de Sonsón.
Raimundo Hoyos 660 10,49 Rionegro Seis accionistas de Medellín, entre ellos a José Miguel y Pedro Luis Botero P.
Luis Orozco 138 2,19 Rionegro Tres accionistas del Peñol, uno de Rionegro.
Juan C. Uribe 260 4,13 Rionegro Pedro Uribe F., Benito Uribe G., Ricardo Uribe G., de Medellín.
Andrés M. Tobón 413 6,53 Rionegro Montoya & Hijos de Medellín, 12 accionistas de Santurio, 2 de El Carmen, uno de La Unión.
Joaquín Arbeláez 170 2,70 Rionegro Accionistas de Rionegro y San Vicente.
Manuel Ma. Bonis 273 4,30 Medellín A su esposa, hijo menor, a varios del Oriente.
Pascual Uribe R. 186 2,16 Rionegro A su esposa, 8 de Jericó, 4 de Sonsón.
Total 3.821 60,45    

Fuente: Escritura núm. 906, 5 de marzo de 1883. Constitución Banco de Oriente.

La asamblea de accionistas se realizaba dos veces al año, en febrero y agosto. En ella, el gerente daba lectura al balance semestral y luego se procedía a nombrar una comisión compuesta por tres socios, que se encargaban de examinar el balance y presentar una propuesta de distribución del saldo arrojado por la cuenta de pérdidas y ganancias. Una parte de las utilidades se destinaba para pagar los gastos generales; otra, al fondo de reserva; otra para repartir entre las 6.321 acciones y otra para amortizar en parte los gastos de instalación 37 .

El libro de actas de la junta directiva del Banco de Oriente —hoy en poder del Banco Comercial Antioqueño en Rionegro— permitió examinar la forma como se realizaban las asambleas de accionistas; esto es: el número de socios que acudían y a quienes representaban. Salvo una reunión en agosto de 1886, en la que se discutió la posibilidad de liquidar el banco y a la cual concurrieron 36 miembros, el promedio de asistencia a las demás reuniones fue solamente de quince a veinte socios. Estos eran, por lo general, los grandes accionistas de Rionegro y aquellos que controlaban otras acciones mediante representación, presentados en el cuadro 5. Estos accionistas contaron, por tanto, con el poder para elegir la junta directiva; así, por ejemplo, para el primer período (1884-1885) fueron nombrados: gerente, Pascual Uribe Ruiz; consejero primero, Joaquín Arbeláez G.; consejero segundo, Raimundo Hoyos; suplente consejero primero, Demetrio Ramírez; suplente consejero segundo, Nacianceno Viera 38 .