Cotidianidad y fiesta en el municipio de Talaigua
Relatos de la gente

 

28.jpg (40558 bytes)
"Nuestra gente, nuestros antepasados, los indios Malibues"
Comparsa de carnaval, Indios Bravos, Talaigua Nuevo, Carnaval. 1986.

RAMIRO DELGADO
Fotos: Ramiro Delgado
Mapa: Carlos Alberto Giraldo

TABLA DE CONTENIDO:

INTRODUCCION

ESPIRITU DEL AGUA, ESPIRITU BURLON

UNA FORMA DE VIDA

EL MUNDO DE LO FESTIVO

FAROTAS, INDIOS, NEGRITOS Y DISFRACES

"SAN ROQUE, EL CHIQUITO, EL MILAGROSO"

"...YO VI DEL TIGRE, YO NO LO VI..."

 

Cada año, cuando se acercaba el dos de febrero, Horacio Delgado Franco se encargaba de enviar a Magangué, desde Medellín, el diseño para el anda y las flores que luciría la Virgen en el día de su fiesta anual. Ese lazo de sangre con lo festivo lo heredó de vivir veinticinco años en Magangué vinculado con las fiestas de semana santa, del Corpus Christi, del 11 de noviembre y de la Candelaria.

Estas y otras noticias sobre la isla de Mompox, en especial los relatos de Totó la Momposina sobre las celebraciones anuales en Talaigua, el chandé, el baile cantado, los carnavales y las noches de cumbia, suscitaron el comienzo afectivo de este trabajo.

30.jpg (18193 bytes)

Panorámica del Municipio de Talaigua Nuevo, 1986.

Pensar en la depresión momposina, en la isla de Mompox, en el río Magdalena, en Talaigua y en Magangué, como una región con características propias que muestra relaciones en el manejo del agua y de la tierra, en la movilidad vital del hombre de la isla, es acercarnos a la propuesta de lo "anfibio" planteado por Orlando Fals Borda en su libro Mompox y Loba: "un complejo de conductas, creencias y prácticas relacionadas con el manejo del ambiente natural, la tecnología [. . .] y las normas de producción agropecuaria, de la pesca y de la caza que prevalecen en las comunidades de reproducción de la depresión momposina [. . .] contiene elementos ideológicos y articula expresiones [. . .] y leyendas que tienen que ver con los ríos, caños, barrancos, laderas, playones, ciénagas y selvas pluviales; incluye instituciones afectadas por la estructura ecológica y la base económica del trópico, como el poblamiento lineal por las corrientes de agua, las formas y medios de explotación de los recursos naturales, y algunas pautas especiales de tenencia de tierras" 1. En este contexto se sitúa Talaigua.

Y dice la canción:

A orilla del río Magdalena,
en la isla de Mompox,
hay un pueblecito grato
que fue donde nací yo.

Talaigua, mi tierra,
mi pueblo querido, por eso
Talaigua yo nunca te olvido
2,

Es el municipio 31 del departamento de Bolívar desde marzo de 1985, pero su lucha por constituirse como municipio se inició en 1950. Fulvia Cuello y su esposo relatan un origen más remoto de esta lucha por ser municipio, y la letra de la canción dice:

..Pensando yo en el origen de mi pueblito querido
el Guayabal hoy llamaban y en el vivían muchos indios.
Se formó el Guayabal según cuentan mis abuelos debido
a unos emigrantes del pueblo de Talaigua Viejo...
Más tarde Emeterio Ospina en agosto 16 de 1840 a Guayabal llegó a pie
En esa fecha [. . .] se fundaba un nuevo pueblo
por Emeterio Ospina se criaba Talaigua Nuevo.
Ese nombre de Talaigua se debe al del cacique
Taligua el gobernante, según la historia lo dice,
Taligua era un cacique de la isla de Mompox
que vivió en la parte norte que fue donde gobernó...3.

Los relatos dicen que el pueblo ya lo había fundado el cacique Talaigua o Taligua, antes que el padre Ospina lo inaugurara con una primera misa campal. Anteriormente se llamaba San Antonio de la Real Corona, cuyo primer patrono fue san Antonio.

31a.jpg (21779 bytes)

31b.jpg (25869 bytes)

Casa tradicional construida en bahareque y palma,
pintada con cal y anilinas minerales utilizando los
colores tradicionales del municipio, Barrio Marquetalia,
Talaigua Nuevo, 1985.

Estructura del techo de una casa en Talaigua Nuevo,
1986.

De los relatos de los tatarabuelos y bisabuelos se escucha que primero estaba la tribu malibú, compuesta por los olojoros, pitiguas, chilloas, chimilas, pocabuyanos, saraguares, sicucos, chicaguas y otros. Los indios malibúes eran bravos y trabajaban en la agricultura, la pesca y la caza. La isla y la depresión momposina fueron sitio de confluencia de muchas etnias, por realizarse allí el trueque de diversos productos 4.

Gerardo Reichel-Dolmatoff dice:

Desde hace cuatro mil años en el barranco de Zambrano se encontraban los malibúes de Loba, Tamalameque y Mompox con los zenúes del Sinú, chimilas y taironas de la Sierra Nevada con los mocanas de Malambo y Calamar a intercambiar productos... 5.

Los datos etnohistóricos recopilados por Orlando Fals Borda hablan de que en 1610 Talaigua fue encomienda y estuvo bajo las órdenes de los primeros encomenderos Hernando de Medina y Antón Pérez. Fue también resguardo hasta finales del siglo XIX. En La carta del curso del río Magdalena desde Honda hasta el dique de Mahates, realizada por Alejandro de Humboldt en 1801, figura el nombre de Talaigua.

Fernell Matute, Teowaldo Bermúdez y Fulvia Cuello, de Talaigua, relatan cómo en la zona del Pueblito, un nuevo barrio de Talaigua, al echar los cimientos para sus casas han encontrado restos de cerámicas, vasijas, testimonios de presencia indígena en el municipio, así como montículos funerarios en los alrededores.

31c.jpg (27587 bytes)

"Las paredes son de lata parada y se rellenan con
boñiga, cieno y barro: el techo es tejido con palma:
esta es nuestra arquitectura tradicional y es muy
fresca" Talaigua Nuevo, 1986.

31d.jpg (23738 bytes)

Talaigua Nuevo, 1985.

Con la presencia del negro se completaron los elementos que forman la raza cósmica, la raza triétnica: indio, negro y español.

En el brazo de Mompox, del río Magdalena, queda el puerto de Talaigua, en una región de ciénagas, caños y tierra firme, un espacio acuático y terrestre. La isla queda entre los dos brazos: el de Loba, a cuya orilla se encuentra Magangué, y el de Mompox, en el cual están Mompox y Talaigua. Región sometida a las inundaciones del río, de tal forma que se navega a canalete por las calles de Talaigua y no se va a pie o en burro por el pueblo en época de creciente y fuerte inundación. Sometida también a sequías intensas, durante las cuales nada de lo que se siembra da, y las cosechas de maíz, yuca, ñame, habichuela, tomate, auyama, patilla y tabaco se pierden.

El sitio es de gran riqueza animal; de ahí los relatos —que forman parte de la cultura anfibia— de caimanes, tigres, chigüiros, saínos y venados que abundaban en la región pero que hoy se hallan casi extinguidos.

La tradición cuenta cómo se mantenían en la orilla tres o cuatro caimanes y, a la hora de ir al río a cargar agua, había que espantarlos con palos y ladrillos. "Se asoliaban ahí en la orilla, pero cuando vino que el cuero lo buscaban, se acabó eso. Y de ahí la leyenda del hombre caimán. La leyenda del hombre que se había vuelto caimán y se demoró debajo del agua, y cuando vinieron para sacarlo tuvieron que echarle una grasa para que se volviera hombre. Pero lo dejaron pasar: así fue que se corrió la noticia por aquí".

Las babillas, los galápagos y las iguanas, que se encontraban en abundancia, se están acabando. A las iguanas "las cazan y las llevan donde las personas que las compran, las capan, les cortan un pedazo, les sacan huevos... ¡Qué si las cosieran! ¡Entonces las sueltan con las manitos amarradas, ¿cómo la ve? Todos en la vida tenemos derecho a vivir... Usted va ahí mismito, y eso es una cantidad de iguanas muertas, una cantidad ahí mismito... en la vía a Mompox está el cementerio de iguanas, y los que hacen eso se pueden nombrar con nombre propio...". Y así se relatan historias sobre la fauna que viene siendo apartada de su papel en la historia de la comunidad... "No respetamos las leyes de la naturaleza, y el río es partícipe de ese deterioro" 6.

Otro animal común para los habitantes de Talaigua es el burro, que transita por las calles y los caminos con sus aguaderas 7 cargadas de mangos, yucas y otros productos, o llevando la gente de Talaigua Viejo a Talaigua Nuevo o transportando cosas y personas entre los trece corregimientos con que cuenta el municipio de Talaigua Nuevo.

Como lo presentan los relatos de la comunidad y las vivencias, los animales son parte del diario vivir. Las letras de las canciones, los motivos de las danzas, disfraces y comparsas y la cocina nos remiten constantemente a temas de animales, los cuales están presentes en el ciclo anual festivo y cotidiano, en lo festivo popular y religioso.

33.jpg (44246 bytes)

 

ESPIRITU DEL AGUA, ESPIRITU BURLON

El río, el agua, son elementos de fuerte significación para los talaigueros: comunicación, alimento, juego.

34a.jpg (23174 bytes)

Detalle de un cementerio de Iguanas, destruidas
violentamente para sacarles los huevos.
Talaigua Nuevo, 1986.

La navegación por el río Magdalena era de suma importancia: "Yo navegué el río a la edad de veinte años, navegando de La Dorada a Barranquilla cuando los buques eran de rueda... Nos demorábamos ocho días bajando y quince días subiendo, dejando carga [...] los buques de pasajeros, que llevaban una banda de música, esos sí eran buques de lujo, oyó. Iba el buque tocando por la mitad del río y la gente bailando, pero gente de bien, de clase, lo demás iba abajo... Buques de primera, de pasajeros, esos buques se acabaron, hoy es puro motor y pura máquina... ¡ah! Este... David Arango se llamaba uno... David Arango, ese como que se quemó..." 8. María Ester Ramos nos cuenta de sus viajes en barqueta o en lancha. "Cargaban por la noche y salían madrugados, con dos o tres bogas, cargadas de pescado, casabe, bollos y otros productos del municipio para llevarlos a Mompox y a Magangué, que tenía más comercio, y traer pacas de ropa que los turcos y los Delgado Franco les daban... Todo el mundo me tenía cariño y confiaban en mí" 9.

El río ha llevado siempre la gente, las mercancias, los disfraces, las danzas entre Talaigua y los poblados vecinos, pero se habla ya de que el río se está muriendo: la fauna, la flora, la navegación y la vida lo están apartando cada vez más de su gente y del medio.

UNA FORMA DE VIDA

Los 365 días del año transcurren en este espacio. Pescadores y agricultores viven, comparten, trabajan y se recrean, se mueven alrededor de dos ejes fundamentales: lo cotidiano y lo festivo, en los que se relacionan lo popular y lo religioso.

34b.jpg (15885 bytes)

Las morrocoyas son animales casi sagrados.
forman parte del ritual de la comida en la Semana
Santa. Talaigua Nuevo, 1986.

34c.jpg (16252 bytes)

El burro es el animal por excelencia de la
comunidad. Talaigua Nuevo 1987.

Talaigua cotidiana tiene sus celebraciones religiosas: la fiesta de san Roque, la navidad, la semana santa, el Corpus Christi, el Corazón de Jesús, la Inmaculada Concepción y el día de santa Catalina; y otras populares como los carnavales, el chandé y la semana cultural.

Lo religioso y lo popular están amalgamados en las celebraciones y son parte estructural de ellas en el ciclo anual festivo de Talaigua. Lo cotidiano es el tiempo opuesto a la fiesta, es la cotidianidad; la fiesta es la propuesta de todo lo posible, es la alegría de Talaigua.

Al llegar a Talaigua en chalupa desde Magangué, o. en campero desde La Bodega, encontramos calles de arena menudita proveniente del río Magdalena: almendros y pimientos dan sombra a las calles, creando un espacio privado frente a las casas. Espacio que permite una prolongación de la casa, en el cual la familia se reúne en torno a la mecedora, al taburete, a recibir el fresco, a conversar, a tomarse unos tragos, a la vez que se grita a la gente que va por la calle: "buenas tarde, seño". Este espacio se recrea en el día y en la noche. Algunas casas se construyen de material, y otras de acuerdo con la arquitectura tradicional de la región. Silverio Ortiz Martínez, quien aprendió a parar casas, a la edad de dieciocho años, con un maestro, nos recita los nombres de los diversos palos que forman la estructura de la casa, a la vez que sostiene en las manos un par de maracas fabricadas por él con totumos y chuiras. Así va mencionando los estantes, la sentadera, la botalata, la sobreiguana, los palomeros, las tirantas, la cumbrera, y explica cómo sobre los estantes —que son de madera de lumbre montañero, dividivi, gusanero, guayacán o coquillo—, se arma la varazón para amarrar la palma de vino con la cual se cobija la casa y si queda bien empalmada, la casa dura quince años, o al menos doce. Las paredes se construyen con tallos de palma de corozo o uva lata, a los cuales les quitan las hojas y los colocan parados o tejidos en enjambre, amarrados a unas cintas que van de estante en estante y le dan fuerza a toda la pared. Antes se amarraban los palos de la casa con el bejuco malibú, que se ahogaba en el río para suavizarlo, pero ya se está acabando y lo van suplantando el nailon, el alambre o la pita. Esta estructura se cubre con varias capas de barro, boñiga y cieno 10. Después se alisa la pared y se blanquea con cales mezcladas con colores minerales: rojo, azul, amarillo, verde y vino tinto.

35a.jpg (17031 bytes)

La cocina y el patio son los
espacios de reunión "Donde nace
la savia Talaiguera. Talaigua
Nuevo, 1985.

En el patio está la cocina, construida con una estructura igual a la de la casa, con variaciones en las paredes. Patio y cocina son los espacios en que se pasa más tiempo; allí se da la comida, la posibilidad de un descanso y de una tarde de juego y charla. Las casas de material conservan algunas el lenguaje del blanqueado y el color vivo, algunas con techo de cinc, teja plana o eternit, y unas pocas conservan el tradicional techo de paja. En estas casas, el patio y la cocina son iguales a los de las casas tradicionales, con elementos fundamentales de la arquitectura de la región que, ante muchas variaciones, están siempre presentes. Como en el patio de la casa de María Brígida y de Cristóbal, en casi todas las demás hay palos de tamarindo, de guanábana, de guayaba agria y blanca, de palma de corozo, de vitamina, de naranja agria, de anones y de mango. Allí también están los animales domésticos, y se crea además un espacio de comunicación interna entre las casas vecinas. Por el patio se sabe lo que pasa; es como un camino hacia los otros, y tras él se aprenden muchas cosas.

En la relación entre la agricultura, la pesca y la ganadería encuentra la comunidad de Talaigua la fuente de su alimentación.

Se pesca en el río Magdalena, en la Ciénaga y en el Caño. La albarrada, espacio entre el río y las casas de la orilla, es el muro que contiene las crecientes del río y previene las inundaciones; es el lugar por donde entran en Talaigua los pescadores a diversas horas del día, después de la pesca, según la hora en que hayan salido, con el producto de su labor.

35b.jpg (19134 bytes)

Fabricación del Casabe, con harina de yuca
en una plancha o budare; la tradición de la
yuca de procedencia indígena aún está
presente. Casa de Alice Sampayo en Talaigua
Nuevo, 1986.

 

De acuerdo con la cantidad de pescado que se consiga, se vende o no a otras personas y a las compañías pesqueras del interior, que van allí en la época de abundancia. La temporada buena es la de la subienda —de diciembre a febrero—, según cuenta Rafael Naicir Martínez, pescador de origen turco que vive en la albarrada y habla también del chinchorro, del trasmallo, de la rastra, de la flecha y del arpón que utilizan en la pesca. Tanto Miguel como Rafael o Maximino y muchos otros pescadores de Talaigua, tejen sus redes con nailon, curricán o pita y con agujas talladas a mano, hechas de maderas como roble, uvito, tolú o balustre.

Hay redes de diversos tamaños y de diferentes tipos de ojo; esto depende de la clase de pesca y de la facilidad para manejarlas.

La otra actividad es la agricultura, frente a la cual se presentan diferentes opiniones:

"La tierra por aquí la tienen ‘esperdiciada’ ".
"Hay tipos que tienen tierras y no saben vivir de ellas".
"Las tierras son ricas cuando usted las pone a producir".
"[...] no tiene ganado sino lo que tiene es pura tierra, es un terrateniente; tiene las mejores tierras para cultivar, pero los tiempos están cambiando" 11.

35c.jpg (17864 bytes)

Bollos de maíz, alimento en el
que se reviven los elementos de
la historia culinaria. Talaigua
Nuevo, 1986.

Difícil es entre los talaigueros hablar de agricultores, pescadores o ganaderos como actividades independientes. Son trabajos que se combinan para equilibrar los productos alimenticios; lo que se enfrenta es la lucha por la subsistencia, como ellos dicen: "...uno que está rebuscando la yuquita para darle al poco de sanguijuelas que tiene al costado... la comida es la perversa" 12.

Sobre la tenencia de la tierra, relata Ramón Carrera: "se recibe en alquiler la tierra para cultivarla y luego se deja el pasto al dueño de la tierra [. . .] se pagan tres mil pesos al año por el alquiler de una cabuya, que son cuatro hectáreas" 13.

Se siembra cuando llueve, después de preparar el monte con la quema y el arado; es decir, en enero, febrero, marzo y abril. Para las primeras lluvias, en abril o mayo, está el terreno listo, y es entonces cuando se siembra la yuca, el maíz, la habichuela, el tomate, el fríjol, el tabaco, el anón, la batata, el ñame, la auyama, el papayo y la caña. Cada planta tiene su propia época para la siembra, y en el mes de agosto, en el veranillo, se vuelve a sembrar.

En Talaigua la agricultura está rodeada de creencias sobre las épocas de siembra. Benito Pérez, agricultor de Talaigua Viejo, cuenta cómo se debe sembrar, podar y transplantar en menguante, y si se siembra en luna llena, por ejemplo el maíz, se pica. Don Darío Martínez nos habla, con nostalgia y sabiduría, del papel que cumplían las cabañuelas para la predicción del tiempo anual: se ponía un grano de sal por cada mes; si éste se humedecía, era un mes de lluvia, y si no, era un mes de verano, y así para los doce meses del año.

En general se oyen comentarios en torno a los fuertes cambios climáticos en el municipio. Ya las épocas de lluvia y verano no son como antes, lo cual trastorna el ciclo anual agrícola, a la vez que la participación del campesino en las festividades es menor.

35d.jpg (16152 bytes)

"Somos anfibios: lo comemos en viuda,
guisao, frito o mejor en sancocho; el
pescado es un vínculo entre la tierra y el agua
a partir del alimento y su relación con el
hombre".  Talaigua Nuevo, 1987.

El movimiento del ganado en el municipio es muy importante, puesto que representa una forma de relación con otras regiones, de acuerdo con la época de verano o la de invierno. En la primera se lleva el ganado a los playones, y en la segunda se lleva al departamento del Magdalena y se paga el pasto. También hay relatos de quienes llevaban ganado comercialmente a Montería, Magangué, Mompox, El Banco y hasta Medellín. El ganado se integra a la vida alimentaria de los talaigueros.

De estas actividades nacen las delicias culinarias de esta gente anfibia. El maíz lleva a la chicha, al bollo limpio, a la mazamorra y a las arepas. La yuca nos transporta al casabe, al bollo de yuca, a los enyucados. Los pescados a una viuda. "Para una viuda de pescado, cogemos la yuca, la pelamos, y el pescado se pone arriba de la yuca y de la candela..." 14. Pensar en la carimañola, en los sancochos, en el pebre, en el galapacho 15, en el queso costeño, en el suero, en la leche, en el arroz con coco, en los pasteles, en las bebidas de frutas, en los dulces, remite al complejo universo que vincula el tiempo cotidiano con el festivo. La comida tiene aún papeles y presencias en diversos rituales festivos talaigueros: la chicha, presencia indígena, toma su puesto primordial, así como lo hacen el ron Tres Esquinas y el Ron Ñeque. El casabe también es la presencia actual de una antigua tradición indígena americana en el cultivo y utilización de la yuca propia de la región de Malambo.

Lo indígena, lo español y lo negro logran una fusión total en el espacio culinario de la fiesta y de lo cotidiano, hasta tal punto, que encontramos relatos y testimonios sobre comidas especiales, de acuerdo con el tipo de actividad, sea cotidiana o festiva. En una mañana de un día cualquiera, oímos a los niños y niñas pregonar: "Bollo limpio, llevo bollo", "Hay casabe", "Seño, hay yuca", "Llevo verdura fresca, tomate, bichuela", "Llevo pescado fresco", "Seño, hay queso". Cada día se consigue lo necesario en la tienda o en la revueltería. De lo que se tiene en casa o se produce en la finca o en el monte, se regala, se comparte y a veces se vende. Se vive a cada día y para cada día.

EL MUNDO DE LO FESTIVO

La fiesta nos ha permitido acercarnos a un mundo sagrado y profano, y en ella encontramos el espíritu del agua, el espíritu burlón.

"En la fiesta se reencuentra plenamente la dimensión sagrada de la vida, se experimenta la santidad de la existencia humana, en tanto que creación divina".

38a.jpg (20320 bytes)

"San Roque, el chiquito el milagroso, cúbrenos
con tu gracia, con tus favores y con nuestra fe"
Procesión con San Roque en la Fiesta Patronal,
Talaigua Nuevo, 1986.

FAROTAS, INDIOS, NEGRITOS Y DISFRACES

Cuenta Nina S. de Friedemann: "Santa Ana ha recibido danzas de negros de Guataca y de Menchiquejo, a la vez que ha enviado grupos de gallegos al corregimiento de Talaigua, y este último ha mostrado en Mompox su danza de indios" 16.

En el carnaval de Talaigua, la danza, los disfraces, el teatro callejero y la música con caña de millo, tambores, maracas, violinas, se entremezclan. Los disfraces expresan "cosas del pueblo que las coge uno en el aire"; entonces hay veces que personas de aquí del pueblo no saben ni qué sucedió en tal parte; entonces uno en los carnavales por medio del disfraz los da a conocer" 17.

De toda la región vienen a participar en la fiesta los negritos que van con tambor, violina y guacharaca; los Indios Civilizados o Bravos, las Pilanderas, los Disfraces y las Rezanderas. Todos recorren el pueblo en medio de harina, maicena, agua, pantano, aceite quemado de pescado, pintura y ocre. Van de casa en casa, de persona en persona, dramatizando la historia de los talaigueros, con sus críticas, burlas y ridiculizaciones, a la vez que recogen dinero y trago. La fecha del carnaval coincide con la víspera del miércoles de ceniza del año católico, según la tradición de carnavales.

38b.jpg (17590 bytes)

San Roque, recibe mandas de parte de los padres
que visten a los niños con el traje del santo patrón y
pasan el día 16 de agosto, fecha del santo con el niño
o niña vestida con los trajes del santo. Talaigua
Nuevo, 1986.

Las farotas son un elemento fundamental y vital en la historia del carnaval de Talaigua. Nos relata Ramón Carrera, hijo de farota: "Mi papá sí desde muy pequeño fue farota, y llegó al medio. Del medio fue para más adelante y adelante se hizo mama. El se fue para San Fernando (Magdalena), porque la farota vino de allá; la trajo con un señor llamado Chica, Agustín Chica... la trajeron y entonces eso quedó reinando aquí en Talaigua y no se ha perdido la tradición... porque aquí sí no hemos dejado decaer las farotas".

"La farota es una danza masculina de carnaval en la que se baila todo el día. La componen trece hombres, seis a un lado y seis al otro, y la mama que lleva un perrero o un juete para manejar la danza; si uno se equivoca, lo mejor es quedarse quieto y entrar en seguida, si no la mama le pega con el juete. Todos van vestidos de mujer con... vestido floriado, con pollera, con flores, con gola o sombrero, gola de tela, franela (amansalocos) en el pecho, pollerín por si se troncha la pollera no quedar en pelota, abarcas tres puntas y una sombrilla..." Van acompañadas de la caña de millo, el tambor, la tambora; es una danza que "manda doce pasos", entre los cuales están: entremetida, entremetida con sacada, entremetida a lo largo, de frente, el saludo, la lavada, el perrillero entresacado, paraguas en redondo y a lo largo y un perrillero aporreado, golpeando para rematar un sonido con que ellos terminan 18.

39a.jpg (16829 bytes)

La fiesta callejera, reúne a la, comunidad en torno al ron, el
canto y la música. Talaigua Nuevo. Fiesta de la
Municipalidad. 1985.

Esta danza recorre el pueblo en medio de nubes de arena, lo que le da un elemento más de integración con el espacio en el cual se realiza. Para algunos es la mezcla del elemento indígena con el español y con el negro. Entre ellos se habla de una danza de burla al trato del español con el indígena, y más directamente con la mujer indígena. La resistencia del hombre se comprueba después de ejecutar un día entero la danza en la fiesta del carnaval 19.

Se habla de los "faroteros antiguos y se nombra a Inocencio Ramos, Manuel Joaquín, Ermenegildo Quevedo, Heriberto Montero, el Hijo de la Minga, Gabriel Panza y otros muchos" 20 . Se habla de una tradición de farotero dentro de la comunidad; hay familias de faroteros. Es una danza en la que apenas se está empezando a construir un horizonte muy claro frente a sus elementos básicos y las posibles relaciones.

39b.jpg (21072 bytes)

"La calle y lo nocturno son parte de nuestra vida".
Escena tradicional familiar. Barrio Marquetalia.
Talaigua Nuevo 1986.

Las danzas y los disfraces se convierten en el alma del carnaval; unos vienen por el río a las fiestas y otros están vivas en el propio municipio. Hablamos de Fernell Matute 21, profesor y conocedor de las tradiciones de la región y del Grupo Malibú, que él dirige, y de Aurelio Fernández, cañamillero del Botón de Leyva, los cuales tienen en su repertorio diversas danzas: de indios, de golero, de farotas y otras más; así como de Fulvia Cuello, con el grupo Talaé, que con sus danzas del arpón, Talaé y el Maquenque 22, recoge, en una simbiosis de elementos, diversas partes de la historia de Talaigua. A la par, estos dos grupos están acompañados por instrumentos construidos por los habitantes con elementos provenientes de su espacio vital y que remiten a la presencia negra e indígena en este aparato ritual que enriquece el carnaval o que forma parte de él.

Es el carnaval la época por excelencia de la violación de lo prohibido; es la época de lo permisible. El color, la música, el contacto, la movilidad de esta fiesta hacen que todos se reencuentren cara a cara untados de maicena o de ocre: reinas, indios, disfraces, farotas, negritos, pilanderas y rezanderas envuelven a los talaigueros en una fiesta en la que se tiene contacto directo con el agua y con la tierra, con lo anfibio de una comunidad. Aún relatan con añoranza la fuerza de los carnavales y la maravilla como era antes: "esto antes sí era animado". Pero aún perviven elementos propios del carnaval que la comunidad siente y muestra. Todavía existe el carnaval: "un carnaval.., eso daban ganas. Venían indios de Santa Ana" 23, "antes sí eran estos carnavales más buenos que ahora, salían muchas danzas: farotas, artesanas, coyongos, goleros, cucambas, negritos y comedias" 24.

40.jpg (71186 bytes)
" Llega la Fiesta" Danza de la Gigantona, que recorre el pueblo al compás de la banda papayera.
Fiestas Patronales, Talaigua, 1986.