Para que la selva no nos trague


Amazonia colombiana
Camilo Domínguez
Biblioteca Banco Popular, Textos Universitarios, Bogotá, 1985.


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El texto de Camilo Domínguez sintetiza los avances del conocimiento relativos a los aspectos físicos, biológicos y socioeconómicos de la Amazonia colombiana. Refleja, sin duda, el reciente interés nacional e internacional por la Amazonia y, obviamente, los intereses del autor, quien en el prefacio nos advierte: "He aquí el fruto parcial de quince años dedicados a conocer toda la Amazonia colombiana y gran parte de la perteneciente a nuestros vecinos […] Ha sido un conocer vivencial". Así mismo, anota que el manuscrito tuvo su forma definitiva en 1981, y así permaneció hasta que por fin el Banco Popular lo salvó de que se lo "tragara la selva" de la burocracia.

No soy especialista en biogeografía, pero encontré muy estimulante la primera parte, dedicada a la selva amazónica en general; la segunda, que trata de los aspectos físicos, y parcialmente la tercera, referida a los temas biológicos.

Así fue, porque el estudio presenta de manera acertada la situación de nuestra Amazonia, esta región situada en la porción noroccidental de la Amazonia, y sus especificidades. Con rigor pedagógico, Camilo Domínguez nos introduce en los principales conceptos de la biogeografía y su referencia a la Amazonia colombiana. Nos informa sobre los nuevos adelantos en cartografía, geología y tectónica, y nos presenta sencilla pero claramente las principales características del clima, el régimen de aguas, etc., y su relación con la utilización del suelo y la ocupación humana de la región.

Dije que la tercera parte, referida a los aspectos biológicos, no fue tan estimulante. Aquí el autor presenta los diversos paisajes y formaciones vegetales y el mundo animal. Hubiera sido probablemente de mayor interés incluir referencias sobre los conocimientos etnobotánicos y etnozoológicos de los indígenas y del papel que estas especies desempeñan en la vida simbólica, social y económica de los habitantes blancos, indios o mestizos de la región.

El libro tiene, a mi parecer, su punto más débil en el capítulo cuarto. Sin duda alguna, no es fácil tratar la historia y la sociedad del Amazonas en un espacio reducido; el autor hizo un esfuerzo considerable de síntesis.

El profesor Domínguez comienza con el período precolombino. Destaca la importancia de la Amazonia como foco de domesticación de numerosas plantas que hoy —usted y yo— comemos diariamente; hace resaltar las teorías de D. Lathrop sobre la formación de la "cultura de selva tropical" y su influencia en la historia americana. Lamentablemente muy pocas referencias hay a la escasa pero destacada investigación arqueológica efectuada en las selvas orientales de Colombia.

La parte etnohistórica es frágil, por causa del precario estado de la investigación etnohistórica entre nosotros sobre las poblaciones caribes, el proceso de poblamiento de los tucanos, la relación entre éstos y los arawak, etc. Se dice, por ejemplo, que los carijonas provienen de los ríos Xingú y Tapajós. ¿Es así? Se sostiene que los huitotos tienen un origen local. ¿Cómo probarlo? Se asevera que las diferencias entre los tucanos occidentales y orientales se debe a la influencia arawak en los últimos. ¿Qué es ser tucano? ¿Cuáles son sus diferencias? Falta rigor en el tratamiento de estos temas, lo que lleva a que el autor repita las mismas ideas que han calado en los investigadores y en el público en general sin fundamento empírico alguno.

La parte histórica reciente (los últimos cuatro siglos) está bien documentada, aunque uno queda con la nostalgia de que el autor no haya contextualizado un poco más la historia regional en el marco de la historia general de la Amazonia particularmente portuguesa. Unos cuantos párrafos hubiesen dado más luz sobre ciertos procesos sociales. En algunos casos hace falta un tanto de sentido etnohistórico. Dice el autor que los indígenas entregaban gente a cambio de "chucherías" (Pág. 143). ¿Cuáles chucherías? ¿Un hacha, un collar de chaquira con propiedades curativas, o recibir sal o tabaco, son baratijas? Muy interesante la síntesis sobre la historia del caucho, aunque se hubiese esperado que se concediera más importancia al "proceso de endeude", base de toda la estrategia cauchera.

Hay poca información sobre los indígenas actuales y sus sistemas agropecuarios y de explotación del bosque. No se trata de que seamos indigenistas, sino que toda la tecnología indígena ha sido la base de la sociedad regional de la Amazonia.

El autor tiene un conocimiento detallado de los procesos de colonización. Los datos que presenta dan una idea realista y dramática de la crisis de la colonización del Amazonas y de su efecto desastroso en el ambiente. La conclusión al respecto es tajante: es necesario "detener los actuales estímulos a la colonización y tratar de conocer mejor el potencial socioeconómico de las áreas sujetas a ellas".

Lamentablemente, el libro no contiene información sobre el cultivo y tráfico de coca con fines de elaboración de cocaína y sus repercusiones socioeconómicas regionales.

Camilo Domínguez es, sin duda, uno de los mejores conocedores de la Amazonia colombiana desde el punto de vista biogeográfico y de la colonización. Su libro es una contribución muy importante en la tarea de difundir y convencer a muchos compatriotas —sobre todo a sus dirigentes y a sus administradores— de que Colombia es también amazónica.

ROBERTO REICHEL