Poemas


ELKIN RESTREPO

Nació en Medellín en 1942. En 1968 ganó el premio nacional de poesía Vanguardia, con su libro Bla, bla, bla. Ha publicado La sombra de otros lugares (1973); Memorias del mundo (1974); Lugar de invocaciones (1977); La palabra sin reino (1982); en el que se reunieron los títulos anteriores; Retratos de artistas (1983) y Absorto escuchando el cercano canto de sirenas. Son suyos los poemas inéditos que aparecen en este número.


 

Vino así de improviso
—cómo va a saber uno que el más común de los sentimientos
sirva igualmente de refugio a divinidades avasallantes—,
mientras parado en una esquina de La Playa
echaba una ojeada a los titulares de la tarde
y un cielo radiante, sin una nube, fijo
entre los altos edificios, abrigaba una promesa igual para todos.
Vino —un sentimiento disfrazado entre tantos otros—,
y yo sin darme cuenta que aquél que apuntaba
entre mi actitud descuidada,
entre el simple dejarme vivir
que a esta hora me impulsaba a estar entre la gente,
disfrutando de su bullicio y color,
fuera el que de repente,
mientras creías pensar en otras cosas, en fuegos fatuos,
sin un anuncio —una ola en el océano—,
me diera un instante de anonadante belleza.
¡Fuera el que me diera un instante de fulminante verdad!

ELKIN RESTREPO

 

 

El café estaba a un lado, sobre la planicie, en el camino de regreso.
El jeep se detuvo y bajamos a beber una cerveza.
De repente nos dimos cuenta que la luz más vasta que hacía rato
difundía la tarde era ya la noche.
Una noche clara y llena de luces como la mirada de Dios.
Nos paramos a contemplarla.
Por momentos, allí fuera, el campo parecía alejarse hacia una soledad más blanca.
Sobre el horizonte, Marte acompañaba el recuerdo dorado de la luna
Como si una mano nos serenara, dejamos de hablar.

ELKIN RESTREPO