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| Presentación del anteproyecto operador del concurso por el
Centro Administrativo Municipal de Popayán. La lírica como paso introductorio a la
voluntad arquitectónica. |
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Popayán: un compromiso con el pasado
Texto elaborado por EL BOLETÍN y
revisado por el arquitecto Germán Téllez.
Fotografías Germán Téllez.
TABLA DE CONTENIDO
Centro Administrativo Municipal
(CAM)
EL TRIUNFO DEL CONSERVACIONISMO
RESPETAR EL CONTEXTO
EL USO FUNCIONAL
DIMENSIÓN POLÍTICA
LENGUAJE ARQUITECTÓNICO PROPIO
POPAYÁN. Durante un año este nombre no
ha traído más que dolor y nostalgia. Fotos en todos los periódicos. Los grandes premios
del periodismo tanto nacional como regional giraron en torno a crónicas y reportajes
sobre Popayán. El mundo entero se movilizó con ayudas materiales, préstamos de bancos
internacionales, campañas, carpas de campaña, visitas de reconocimiento, especulaciones,
propuestas, quejas y denuncias... y sin embargo los únicos que no se atrevían a hablar,
o hablaban demasiado sin encontrar respuestas a la mano, eran los arquitectos, como si el
drama humano estuviera de un lado, y el urbano de otro, sin encontrar como vincularlos.
¿Y entonces qué hacer...? ¿Volver a lo
viejo? o mejor, ¿borrón y cuenta nueva?, ¿arrasar acaso con la melancolía y el
romanticismo para edificar una ciudad nueva: la ciudad colombiana de los ochenta (sin
saber muy bien qué podría querer decir eso) o precisamente lo contrario: homenajear la
nostalgia, haciendo de las ruinas del centro histórico, la ciudad... como Pompeya, como
las huellas de los griegos en el Ampurdán en Cataluña, como los vestigios de placer en
los circos romanos, y entonces comprometerse a hablar decididamente del pasado y punto; de
lo que una vez fue...? Popayán, canto de poetas, escenario de enamorados, inspiracion de
pintores, cuna de próceres, como la llamaban. Y como éstas, muchas reflexiones rodaban
por las mesas, las escuadras, los planos y los carboncillos de más de un arquitecto
colombiano o extranjero.
Hasta que al fin la propuesta de los
arquitectos Germán Téllez y Juan Manuel Caicedo se impuso al ganar el concurso convocado
en septiembre de 1983 por la alcaldía de Popayán, en el cual sólo podían participar
arquitectos nacidos o residentes en el Cauca. Este supuesto garantizaría, quizás, no
violentar el pasado, la memoria colectiva de los payaneses, convencidos de la indudable
importancia de la historia, del arraigue, de las raíces en cualquier propuesta
artistica... o arquitectónica (confrontando ese sutil límite entre la creación y su
función). Participaron diecinueve proyectos y hubo un lapso de dos meses para plantear
soluciones. Después de dos meses de estudio, el jurado, compuesto por el alcalde de
Popayán, el director de planeación municipal, un representante de los arquitectos
caucanos y un representante de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, escogió el proyecto
de Téllez y Caicedo. Serán los primeros dieciséis mil metros cuadrados de la
reconstrucción de Popayán, con un costo de quinientos millones de pesos, que a su vez
significarán el carácter y el perfil del proceso posterior de reconstrucción de toda la
ciudad. El sentido de la propuesta: volver al pasado, a la tradición: "y si no, a
mí que me muestren un farol moderno más bello que los del siglo XIX que iluminaban las
esquinas de las plazas de Popayán. ¿Para qué correr el riesgo de lo nuevo, cuando hay
tantos elementos viejos, tradicionales, probados por la historia, que funcionan?"
explica Germán Téllez.
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Localización de la manzana del Centro Administrativo
Municipal de Popayán. |
Centro Administrativo Municipal (CAM)
Incluye: Restauración y reconstrucción
de la manzana oriental frente a la plaza de Caldas y remodelación del parque de Caldas.
El programa:
Las dependencias que deben quedar
incluidas son: la alcaldía de Popayán, con sus respectivas secretarías del despacho, el
concejo municipal, las empresas municipales, Planeación Municipal, Centro Municipal de
Convenciones, la Biblioteca Municipal con una galería de arte, una hemeroteca, una sala
de música y una zona comercial.
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| Esquema de volumetría de conjunto propuesto por los
arquitectos Téllez y Caicedo para la manzana que ocupa el Centro Administrativo de
Popayán. La recuperación de la silueta urbana, del trozo de ciudad perdido o arruinado
prima por sobre toda otra consideración. Se inserta, como elemento arquitectónico nuevo,
y a la vez antiguo, el recurso tipológico de los patios interiores payaneses. |
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Área aproximada:
9.600 metros 2.
Área rehabilitada mediante
restauración:
8.800 metros 2.
Área de construcción nueva:
7.200 metros 2.
Costo del proyecto incluyendo
adquisición de predios:
483 millones de pesos.
Financiación:
Banco Mundial, BID, Corporación para la Reconstrucción del Cauca, Banco Central
Hipotecario y Municipio de Popayán.
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La manzana del CAM. en el contexto del centro de Popayán.
La intención conservacionista se refleja en el mantenimiento de la importancia de los
hitos urbanos que configura el centro de la ciudad. |
Densidad:
La manzana debe absorber unos 1.200 empleados permanentes y 4.000 visitantes diarios
solicitando servicios.
Altura promedio:
Dos pisos.
Área de circulación:
35% sobre la de un edificio compacto.
Parqueadero para cien automóviles.
EL
TRIUNFO DEL CONSERVACIONISMO
La filosofía del proyecto es, en
síntesis, "rescatar las viejas formas dándoles un papel nuevo (todas las
estructuras son antisísmicas) sin necesidad de mostrar o sacar a la luz las tuberías,
los intestinos de la construcción. Se utilizarán los elementos formales
"testigos", la memoria nuevamente, pero con funciones adicionales de acuerdo con
las necesidades que plantea la ciudad de hoy: el diseño moderno todavía está por
producir los elementos tradicionales evocadores. La vanguardia es estupenda, pero el
centro histórico de Popayán no es, ni mucho menos, el sitio para hacer experimentos con
arquitectura moderna. Es tan tenue y tan frágil que no resiste muchos gestos nuevos. Sus
formas, sus gestos arquitectónicos no tienen demasiada carga simbólica: son tan solo
tejados y patios, y eso no se puede violentar. Cada cosa tiene su lugar... la avanzada,
para las afueras, porque sería completamente irrespetuoso hacer escándalo en el contexto
histórico de la ciudad, de una ciudad con el peso de tanta historia... como
Popayán", afirma Téllez mientras describe plancha por plancha y plano por plano),
después de meses de trabajo en el inventario de puertas, ventanas, calles, casas,
objetos.
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| Propuestas para peatonalización y mantenimiento de la
escala y la fisonomía urbanas en las calles adyacentes al Centro Administrativo Municipal
de Popayán. |
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Se propusieron muchas
cosas entre los diecinueve proyectos: pasos a nivel en los cruces de las esquinas; arrasar
con el rancio olor del blanco colonial, un edificio de vidrio negro, de diez pisos, muy
rentable urbanamente, en el centro de la manzana del centro histórico, tramas de patios
regulares, edificios octogonales, el estilo internacional, la "vanguardia"
posmodernista.
Finalmente se impuso la corriente
conservacionista: "Respetar el pasado. Respetar lo que había. Respetar los gestos de
la ciudad", yéndose lejos, hasta lo más auténtico, según planos, libros, textos,
fotografías antiguas, "recurrir a esta información como la gran fuente de la
propuesta para la ciudad deshecha". Para superar los ajustes eclécticos de
principios de siglo, reencontrando los trazados coloniales, las fachadas republicanas.
En la memoria preparada por los dos
arquitectos ganadores es claro que se entiende la conservación de la ciudad como un
fenómeno integral, en lo referente a sus aspectos formales y volumétricos, que son
objeto de "lectura" sensible por parte de usuarios y visitantes, en el sentido
de limitar al máximo los despliegues innecesarios o improcedentes de modas
arquitectónicas de última hora, cuya imposible continuidad formal con lo existente
afectaría desfavorablemente la homogeneidad de lenguaje de la zona. Pero la tecnología
actual podrá ser empleada, en la restauración como en la construcción nueva, siempre y
cuando desempeñe un papel eficaz pero invisible y muy discreto. Éste sería el caso del
empleo de estructuras portantes en concreto y cubiertas de armadura metálica que siempre
estarán ocultas a la vista.
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La conservación y adaptación a nuevos usos de los
espacios interiores en las edificaciones de época colonial sobrevivientes en la manzana
del Centro Administrativo, según el anteproyecto de los arquitectos Téllez y Caicedo. Se
propone apenas la eliminación de adiciones recientes, sin interés arquitectónico y el
mantenimiento del carácter discreto de la arquitectura popular payanesa, sin decoraciones
falso-antiguas o "recolonizantes". Se muestra aquí el patio de la sede
futura de la Caja de previsión social del municipio, en su estado ruinoso de enero de
1984 y la propuesta arquitectónica para su conservación . |
En desarrollo del
postulado anterior se hará la restauración o reconstrucción de edificaciones existentes
de valor arquitectónico, tales como la antigua alcaldía, y se integrará el anteproyecto
del Banco de Colombia, un hecho cumplido aceptable, pues no constituye un obstáculo
volumétrico funcional para el desarrollo del anteproyecto. Igualmente se hará la
reconstrucción o restauración de volumetría y lenguaje de fachadas destruidas por el
terremoto o demolidas con posterioridad a éste, como el caso parcial de la alcaldía, las
casas con soportales frentes a la plaza de Caldas y las existentes a lo largo de la calle
quinta. Esta reconstrucción tendería a recuperar el lenguaje estilístico tradicional
rehaciendo sus detalles con exactitud.
La construcción nueva que se plantea no
trata en ningún momento de contrastar violentamente con la configuración formal de todo
el sector. Por el contrario, adopta en fachadas los ritmos visuales; proporciones entre
vanos y sólidos, así como el uso de acabados que configuran la tradición urbana local.
En general, quedará discretamente visible la diferencia formal y cronológica entre lo
nuevo y lo existente, pero no a modo de brusca ruptura formal sino de simplificación o
variación de rasgos decorativos o funcionales. En los espacios abiertos interiores
existirá un criterio análogo.
RESPETAR
EL CONTEXTO
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| El expresivo patio interior octogonal de una de las casas
de la época colonial para conservar como Centro Administrativo Municipal. Será el
espacio introductorio al Centro Cultural que se propone como un servicio social de la
Alcaldía para la ciudad entera. En torno a éste tendrá lugar el acceso a la biblioteca
pública, la sala de exposiciones y el salón múltiple. La restauración propone
simplemente la recuperación de la fisonomía arquitectónica del patio y la reparación
de los daños ocasionados por el sismo de 1983. |
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Pero aunque estos primeros
dieciséis mil metros cuadrados de construcción podrían verse como elemento marginal,
tangencial, frente a la dimensión de la gran catástrofe, no lo son. Trazan una directriz
nada simplista. "La complejidad es simple cuestión de apariencia. Lo sencillo, en
arquitectura, suele ser terriblemente complicado. Y si no, pensemos en las palabras de
Antoine de Saint-Exupéry en Ciudadela: En vuestra sabiduría [los
arquitectos] estáis confundiendo lo urgente con lo importante. Es urgente albergar el
ganado en los establos, pero haría falta una basílica para su espíritu, pues sólo su
alma es importante, precisa el arquitecto Téllez.
El hecho de no haber planteado de entrada
la totalidad de la reconstrucción de la ciudad, no significa que estuvieran intentando
"coger el árbol por las ramas": la ciudad, el contexto, siempre estuvo presente
como premisa básica: "La imagen de la ciudad ante todo. El rostro que ella
presentara ante el futuro era para nosotros lo más importante, y por conservar su
continuidad y su homogeneidad prevalece sobre cualquier otra consideración. El orden
orgánico y funcional que ha de seguirse debe ser un simple y modesto servidor de esta
premisa.
"Popayán está hecho de una
arquitectura popular, discreta, poco culta, en la que no media un alto nivel académico en
el diseño arquitectonico. En los siglos XVIII y XIX hubo unanimidad popular sobre la
ciudad. Y eso hay que respetarlo. Popayán no quiere figuras de grandes creadores sino
quién le cure la herida para que los payaneses recobren lo que perdieron, sin celebridad
de grandes autores. La solución tenía que ser una arquitectura que excluyera el gran
éxito o el gran fracaso: "discreta", dice Germán Téllez.
EL
USO FUNCIONAL
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El rostro de Popayán lo integran sus hitos urbanos. Sus
heridas tremendas hacen aún más relievante una arquitectura sufrida y tenaz, pero
frágil a la vez. La fachada del templo de Santo Domingo se desplomó, para revelar
involuntariamente, tras ella, otra más antigua, hoy restaurada. |
Si bien la fachada
constituía un elemento esencial y riesgosísimo, la propuesta pretendió trascender este
simple aspecto y reflexionar sobre la adecuación de los espacios para las exigencias de
una ciudad en proceso de crecer, distante de la vida pastoril y estática del siglo XIX.
Por ello la organización interna de las dependencias solicitadas en el programa de
necesidades deberá demostrar que sí es posible albergar técnicamente una diversidad
considerable de funciones actuales dentro de un repertorio de formas fundamentalmente
tradicionales. Un nuevo uso no determina necesariamente una nueva forma arquitectónica.
Consecuentemente, proponen una organización general del espacio histórico que debe
restaurarse, que es fundamentalmente simple, con tres zonas principales. En primer lugar,
las dependencias de la alcaldía municipal, los servicios públicos. Segunda: el centro de
convenciones y la zona cultural adscrita a éste. Tercera: un sector de aprovechamiento
comercial libre, resultante de la diferencia física entre la superficie requerida por el
programa de necesidades administrativas y la existente o propuesta para la totalidad de la
manzana.
Funcionalmente las dependencias
administrativas solicitadas en el programa están organizadas en dos niveles, y en
proximidades físicas mayores o menores, según la índole de las conveniencias
administrativas vigentes en la actualidad. Puesto que no es posible en la manzana crear
las contigüidades inmediatas características de un esquema moderno de alta densidad
distributiva (i.e.: un edificio en altura, de planta comentada) se debe entender que el
anteproyecto propuesto supone una extensión mayor y más considerables distancias entre
dependencias. Esto está compensado por un ambiente más amable y tradicional que el de un
edificio de oficinas modernas.
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| Arriba: La espadaña de La Ermita, milagrosamente aún en
equilibrio. Abajo: La fachada más interesante de la arquitectura colonial en la ciudad,
el templo de San Francisco. |
Se plantea, así mismo, un
cuestionamiento al orden y al uso tradicional de las manzanas en la ciudad, devolviéndole
al usuario el interior de las mismas mediante el placer, o la conveniencia del paso
variado y entretenido, por aquel, a través de espacios libres a manera de patios
interiores evocativos de los que conforman la tradición urbana payanesa. El paseo
arquitectónico por el interior de la manzana tiene un origen funcional, desde luego, pero
llena también una necesidad ambiental. El ciudadano usa el contexto urbano pero requiere
de él un diálogo intelectual, un relato que otorgue gracia y amenidad al trajín
cotidiano.
DIMENSIÓN
POLÍTICA
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| Plano de análisis del estado de la manzana del CAM. luego
del sismo de 1983. En verde, el área ocupada por la antigua Alcaldía, en rojo, las zonas
totalmente destruidas, y en azul, los patios interiores. |
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Pero además el proyecto
no sólo tiene un significado arquitectónico y funcional sino una dimensión política.
Así quedó expresado en la memoria que acompañó al proyecto ganador:
La viabilidad de este proyecto está
calificada por su trascendencia conceptual y su dimensión política. Reafirmar la
presencia de las instituciones municipales en el centro de la zona histórica de Popayán
es un indicio fundamental de vitalidad urbana y cívica.
La viabilidad técnica y arquitectónica
de la propuesta está expresada a lo largo del anteproyecto. Sin embargo no es posible, en
el presente caso, hablar de viabilidad económica como se haría de un proyecto comercial
en la periferia de la zona histórica o de la ciudad. Entre otras razones, porque el
carácter espacial del anteproyecto ofrece cierta amplitud en los espacios abiertos para
uso público y en las circulaciones internas a través de la manzana, importante desde el
punto de vista ambiental y funcional: el esquema no debe ser simplemente eficaz, sino
amable y acogedor. Esto crea una mayor área construida de la que teóricamente
demandaría un edificio de oficinas moderno. La utilización de una manzana de
privilegiada localización en la zona histórica para uso institucional, no es rentable en
el sentido en que lo sería su redesarrollo para fines comerciales.
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La fachada del C.A.M. a la calle 4a. mostrada en la
página 69 (parte baja), contiene la propuesta para la reconstruccion del área ocupada
por el antiguo hotel "Lindbergh", que se desplomó en gran parte, como se ve
aquí. |
Se trata de obtener el
área solicitada en las bases de concurso con el mínimo de obra física por realizar,
aprovechando las condiciones existentes y limitando razonablemente la proporción de
edificación nueva. Ejemplo de ello es la exclusión de la compra del predio del Banco de
Colombia y el predominio de las zonas que deban restaurarse y remodelarse.
LENGUAJE ARQUITECTÓNICO PROPIO
La escogencia de un repertorio
formal arquitectónico depende en gran parte de una noción particular de lugar. El
lenguaje arquitectónico no ocurre en el vacío, o en abstracto. Queda siempre plasmado en
un sitio específico del espacio urbano y no en otro. Pertenece, por decirlo así,
al lugar donde se materializa.
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| Cielo raso de la iglesia de San Francisco, luego del sismo
de 1983. |
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La cuestión de cuál
sería el lenguaje formal más apropiado o más lógico para el proyecto, depende de su
ubicación en el corazón de la zona histórica de la ciudad, en su lugar más antiguo y
más cargado de historia.
Por consiguiente, la base del lenguaje
arquitectónico tradicional de la manzana consiste en un gradual decaimiento de las
fórmulas técnicas y estéticas congeladas en la provincia durante los últimos cien
años del período colonial. No surgen en Popayán formas arquitectónicas propias de la
región y no se enriquecen los patrones formales españoles. Simplemente, éstos pierden
lentamente vigor y riqueza expresiva, hasta quedar reducidos a un ritmo visual básico de
fachadas y a un corto repertorio de acentos decorativos.
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Propuesta complementaria al proyecto del C.A.M. de
Popayán, para el tratamiento de los frentes de la Plaza de Caldas. En este caso, el
costado sur, con el atrio de la catedral, el Palacio Arzobispal y la Torre del Reloj
(actualmente en restauración). |
A éstos se incorporan,
durante el siglo XIX, algunas formas de la época republicana implantadas sobre las
proporciones y modulación de fachadas preexistentes (rejas, moldura, ventanas, puertas,
etc.). Excepcionalmente, como en el caso de la alcaldía, aparece un eclecticismo
arquitectónico más integral, en el que se mezcla un idioma de fachada vagamente apodado
"neoclásico", es decir, con influencia residual francesa, a un espacio
claustral interior más o menos recordatorio de los patios españoles.
La arquitectura "moderna" en
Popayán, es decir la de los últimos cincuenta años, no ha encontrado un camino
verdadero para expresarse decentemente en el modesto contexto urbano de la ciudad. El
ridículo formal del edificio de la Caja Agraria, un ejemplo, estriba en una exageración
decorativa con respecto a los rasgos presumiblemente "tradicionales". El tamaño
físico del Banco del Estado hace absurdo el lenguaje historicista de rasgos decorativos
"coloniales" que lo visten. Y los movimientos arquitectónicos de
"vanguardia" están aún o estaban misericordiosamente relegados a
las afueras de Popayán (terminal de transporte, aeropuerto...).
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Parte
superior: El anteproyecto de los arquitectos Téllez y Caicedo mostró insistentemente la
relación entre lo existente (o sobreviviente) en la manzana del C.A.M de Popayán y la
índole ideológica de lo propuesto.
Parte inferior: Se observa la fachada
principal del C.A.M a la Plaza de Caldas, mostrando la unificación de fachadas de los
soportales, que datan de comienzos del presente siglo y la recuperación de la Alcaldía.
de época análoga. |
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