No más cuentos, ahora un libro
Concurso nacional de cuento 1983
Universidad de Medellín,
Medellín. Vol. 41, 1983
Seiscientos treinta y
cuatro cuentos. La cifra, desmesurada, significativa por sí misma, le da al concurso
Argemiro Pérez Patiño, que tres veces ha organizado la Universidad de Medellín, el
carácter inapelable de concurso nacional de cuento. La cantidad de concurrentes tiene
razones que el bolsillo bien conoce: un premio atractivo en la escala usual de estos
certámenes, otorgado por un jurado fehaciente: Germán Vargas, Eduardo Pachón Padilla y
Héctor Rincón.
Por una parte, la apabullante cifra de
634 cuentos obliga a los organizadores a cambiar las bases del concurso, que seguirá
otorgando el premio nacional de cuento, pero desde 1984 a un libro. Se acata
la mejor de las sugerencias del jurado del 83, orientada a estimular a quienes han
trabajado con mayor disciplina y continuidad y de esta manera este premio se iguala con el
otro premio nacional de cuento, otorgado por el Instituto de Cultura de Cúcuta, y que en
1983 obtuvo Sergio Vieira con Historias de vecinos.
Por otra parte, el orden de la cantidad
permite al fin, buen dato, jugar con la probabilidad estadística, esa forma del albur que
resulta más certera si se cuenta con un jurado idóneo, como en este caso. El principio
falible indica que existe aquí mayor posibilidad de encontrar buen material.
Y el resultado es doblemente estimulante, no sólo porque se halla ese buen material sino
porque sus autores tienen nombres desconocidos: auspiciosa renovación.
Renovación repartida, regionalmente, en
cuanto a ganador y menciones, entre Antioquia y la costa, y que incluye también a Bogotá
y al Valle si se tienen en cuenta las menciones. Pero los palmares literarios del 83 se
repartieron entre Antioquia y la costa: los dos premios de cuento, los dos de poesía
(ambos ganados por Jaime Jaramillo Escobar) y el Plaza y Janés de novela.
El ganador, Oscar Castro García, nacido
el 23 de marzo de 1950 en Bello (Antioquia), apenas prepara su primer libro que editará
la Universidad de Antioquia. Sin embargo, obtuvo ya un primer premio en el octavo concurso
latinoamericano de Puebla. Además, no sólo ganó el concurso sino que obtuvo otra
distinción en este premio nacional, cual la recomendación del jurado para que se
incluyera otro cuento suyo en la recopilación de los mejores cuentos.
Sola en esa nube, el cuento
ganador, según el jurado Germán Vargas, "se destaca por su excelente dominio del
lenguaje, con el cual su autor logra interesantes experimentos plenos de éxito, así como
un sorprendente manejo de personajes, situaciones y ambientes. Es Sola en esa nube un
cuento de calidad excepcional".
Tanto Sola en esa nube como El
encuentro, el otro cuento de Castro García, se manejan con la técnica del monólogo
interior, especie de lenguaje catapultante, envolvente. obsesivo. Hay en este profesor de
la Universidad de Antioquia un escritor con excelente dominio de su medio expresivo.
El tema del cuento ganador, el tema de
los cuentos finalistas, el tema de los cuentos recomendados, en general, se sitúa en el
medio urbano. A juzgar por este concurso, puede decretarse la muerte de la literatura de
la Violencia, la guerra civil de este siglo, y el desplazamiento de la geografía rural de
los intereses de los narradores.
Entre las menciones figuran Ramón Illán
Bacca (Ciénaga, 1942), quien ya había publicado el libro Marihuana para Goering, y
Carlos Gustavo Álvarez, único bogotano (1957). Estos dos narradores han sido incluidos
recientemente en un volumen colectivo de la colección literaria de la Fundación Simón y
Lola Guberek.
Manuel Guillermo Ortega, de Barranquilla,
Gustavo Tatis Guerra, de Sahagún, y el antioqueño Jairo Morales Henao completan la lista
de autores objeto de mención. La colección de autores antioqueños acaba de incluir un
volumen de Jairo Morales en las ediciones de 1984, lo cual indica, también, los efectos
multiplicadores de estos concursos.
Aparte de otorgar un único primer premio
indivisible y las menciones, el jurado recomendó la publicación de otros cuentos debidos
a los siguientes autores: Wildealdo García, César Valencia Solanilla, Joaquín de
Flórez, Harold Krámer, Fabio Zuluaga, Olivia María Osorio, Juan Fernando Merino, Óscar
Castro y René Gris. Sin duda, como lo dice Germán Vargas, este volumen es "una
excelente muestra del estado en que se encuentra la narrativa colombiana contemporánea en
el género del cuento".
D.J.A. |