Boletín Cultural y Bibliográfico.  Número 1 Volumen XXI,   1984


 

Levantándole la falda a la política

Desarrollo político, social y económico, 1800-1854
José Escorcia Soto
Banco Popular. Bogotá, 1983.

José Escorcia se impone explícitamente la tarea de "desentrañar las bases sociales de la política" en el cantón de Cali. Parte de que las fronteras entre lo urbano y lo rural están desdibujadas y las relaciones imperantes en la ciudad y su hinterland se hallan enmarcadas y determinadas por la estructura agraria. Se decide por una "metodología cualitativa" que permita formular una historia social que supere las explicaciones estrictamente económicas.

Abre el estudio de los conflictos sociales con algunas manifestaciones individuales, pasando por las de ciertos gremios y los bandos políticos, hasta llegar a las confrontaciones violentas por las reformas liberales. Los conflictos sociales mayores se dieron por el control de la mano de obra y por el de la tierra (ejidos, principalmente). La élite criolla, casi completamente identificada con los conservadores, se vio enfrentada en 1850 al conjunto de los políticos y militares obandistas (los derrotados de 1841) y los sectores populares libres y esclavos. Las Sociedades Democráticas fueron el instrumento para movilizar al pueblo en apoyo del gobierno liberal. Este no logra sostenerse y, en la región, desde 1853, el melismo y el obandismo poco a poco son desmantelados por los conservadores y radicales, que reciben apoyo para ello de fuera de la región.

El trabajo de Escorcia Soto es polémico por sus tesis y por su método. Aunque sienta unas primeras "bases sociales de la política", su tesis debe ser enriquecida con otras fuentes (prensa, literatura, historiadores contemporáneos a los hechos y documentos primarios de otras localidades de la región) que permitan realizar el análisis de lo ideológico y lo cultural por donde pasa "lo social" y "lo político". Por ejemplo, en el estudio de Escorcia se olvida el papel del clero y de la ideología religiosa. Por lo tanto, el debate abierto en este novedoso terreno debe enriquecerse con nueva documentación y otras alternativas de interpretación.

M.G.