Boletín Cultural y Bibliográfico . Número 1Volumen XXI,   1984


 

Introducción a la ciencia de la política


Luis Fernando Alvarez J.
Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Bolivariana de Medellín.

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Bajo los postulados de objeto y método, el trabajo trata de enfocar los principios que orientan el estudio científico de la política.

El hombre, como ser social, se desenvuelve en distintos campos de interacción. Su naturaleza social lo lleva a integrarse con los demás hombres en múltiples relaciones de diversa índole, de acuerdo con los fines perseguidos por cada una de ellas y teniendo en cuenta los factores de igualdad, coordinación o subordinación que alientan cada interacción en particular.

Dentro de este orden de ideas es menester analizar el comportamiento político del hombre, como manifestación de su propia naturaleza social, teniendo en cuenta que, desde el punto de vista ontológico, el contenido mismo de las relaciones políticas las sitúa en el contexto del mundo social.

Una vez identificada la naturaleza social del comportamiento político, el estudio penetra en el análisis de las distintas clases de ciencias y de su ubicación de acuerdo con el objeto de estudio de las mismas, para determinar la estructura propia de cada una, como conjunto epistemológico encargado del estudio de lo social, así como la determinación del método propio de esta clase de ciencias, de acuerdo con la naturaleza social de su objeto.

Previo este análisis genérico, el trabajo penetra en el estudio de las principales estructuras de la convivencia social. Las estructuras éticas, las políticas y las jurídicas, son los fundamentos que hacen posible la convivencia ordenada y por tanto, en especial las dos últimas estructuras, merecen ser estudiadas por ciencias sociales particulares, adaptadas a la naturaleza de su objeto. Estas ciencias son las ciencias jurídicas y las ciencias políticas, entendiendo por estas últimas todas aquellas cuyo objeto material es el Estado como ente realizador de fines políticos, enfocando cada una de ellas, como objeto formal propio, un aspecto determinado del Estado como instrumento que busca una finalidad política o de dirección. En este sentido se consideró la filosofía política, la teoría general del Estado, la sociología política, la ciencia constitucional y el derecho administrativo, la economía política, la hacienda pública y la historia de las ideas políticas.

El esquema trazado permite encontrar en todas las ciencias políticas un elemento común de preocupación y de análisis: el poder. El poder se convierte así en el objeto de estudio de una nueva ciencia; la ciencia de la política, que como tal debe diferenciarse de las distintas ciencias políticas.

La ciencia de la política, como ciencia del poder, debe preocuparse por el análisis serio y profundo de lo que es el poder político como factor de dirección de las sociedades políticas, entre ellas el Estado, así como de las dos grandes categorías de elementos que lo integran: elementos formales, o sea la autoridad legítimamente constituida como factor de mando, y elementos reales, incluyendo entre estos últimos los partidos políticos, las clases sociales, los grupos de presión, la ideología, las asociaciones, la iglesia, la opinión pública, los medios de comunicación social y las fuerzas militares. Todos ellos, factores de injerencia en la toma de decisiones para el bien común.

Intenta entonces, el estudio, analizar el poder como objeto formal de la ciencia de la política y como factor orientador de las estructuras políticas de la convivencia, para cuyo alcance es necesario aclarar la verdadera naturaleza de la ciencia de la política, bien como ciencia normativa, como ciencia positiva, como ciencia explicativa o como ciencia empírico-dialéctica, posición moderna adoptada fundamentalmente por la doctrina alemana y que permite concluir su carácter pluridisciplinario, desarrollado por medio de una metodológía de investigación que partiendo de un marco teórico de referencia, dado por la filosofía y la teoría de las ciencias, permite desenvolver toda una técnica de investigación social integrada por tres etapas: la primera, llamada reflexiva primera (marco de referencia, identificación de problemas, descripción preliminar, hipótesis, definiciones operacionales o. de trabajo); la segunda, llamada de campo (fuentes directas e indirectas) y la tercera, llamada reflexiva segunda, de interpretación e implementación o recomendación.

La estructura misma del proceso de investigación correspondiente a esta ciencia, comporta su carácter multidisciplinario, entre otras cosas porque el marco teórico de referencia exige precisar conceptos sobre el poder, sus elementos formales y reales, así como el estudio axiológico del comportamiento político, mientras que la implementación de sus conclusiones supone un alto contenido socioeconómico y cultural.

Finalmente el trabajo se preocupa por considerar la importancia del estudio del fenómeno político por medio de la enseñanza universitaria, pues el carácter científico de la política, la determinación de su objeto, el aporte en su metodología y las observaciones axiológicas de su teleología exigen una profesionalización en el manejo de los asuntos atinentes al destino de las sociedades políticas, lo que hace necesario para la universidad un consciente y técnico enfoque del estudio de los problemas políticos, por medio de institutos o escuelas pluridisciplinarias especializadas en la coordinación de la investigación política.