Historias regionales e historia nacional
Gracias al esfuerzo intelectual de cuatro
historiadores y un sociólogo, contamos hoy con cinco tomos de historia social y agraria
del Valle del Cauca desde el siglo XVIII hasta nuestros días.
La historia regional constituye una de
las vías actuales para afrontar la tarea de reconocer y contar la historia de los
pueblos. Ella resulta especialmente adecuada para reconstruir comprensivamente el
acontecer en naciones en las que, como la nuestra, la fragmentación regional fue muy
acusada en el período colonial y sobrevivió como uno de sus más determinantes legados
hasta nuestro siglo. Hasta cierto punto, escoger esta vía sitúa al historiador en un
terreno en el cual es más posible conjurar los peligros de la generalización indebida,
de la sobrevalorización de la anécdota y de la gesta heroica con los cuales se llenaban
antes los vacíos de una narración que se pretendía total y continua. Hoy sabemos que no
hay una historia, y la perfecta continuidad es un mito de la retórica sobre la
"patria". Una historia nacional que rescate la diversidad y no niegue ni eluda
las discontinuidades de los procesos, encuentra su mejor apoyo en las historias
regionales.
Los cinco tomos de Sociedad y
economía en el Valle del Cauca estudian períodos sucesivos de la historia regional,
al parecer sin un acuerdo previo entre los autores. En los casos en los que se sobreponen
entre uno y otro, el análisis se ve enriquecido y, en cierto sentido, se confirma la
razón de la escogencia de esas coyunturas como claves del tiempo regional. Los aspectos
privilegiados en estas historias no son siempre los mismos. Pero a pesar de que en ellas
los énfasis son distintos y responden a diferentes preguntas, no existen desacuerdos
profundos en la interpretación general. Hay, digamos, un hilo conductor general: la
historia social y agraria; y una unidad-eje: la hacienda. Sin embargo, esta unidad no
puede ser explicada por sí misma: su suerte cambia con lo que sucede en la minería, en
el crédito, en las vías y con las guerras.
La unidad regional trabajada no es
exactamente la misma en los cinco tomos. Se trata de recorrer casi tres siglos durante los
cuales aquello que pueda considerarse como región cambia, los centros de interés se
desplazan y cada tema central, método y acceso a las fuentes llevan al historiador a
delimitar de una manera especial su trabajo.
Es indiscutible el valor de esta serie
para la historiografía regional y nacional. Ella coloca al Valle del Cauca junto a
Antioquia como los dos departamentos más "historiados" del país y como el
único con una serie sucesiva desde el siglo XVIII hasta hoy. La calidad del trabajo es
excelente. Cuatro de los autores son colombianos, entre los cuales sólo Zamira
Díaz de Zuluaga es vallecaucana y uno norteamericano.
A continuación se presentarán los cinco
tomos. (Ver reseñas de libros, en índice bol1.)
MARGARITA GARRIDO de PAYAN |