Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 45.   Volumen XXXIV - 1997 - editado en 1998
 

El significado de la costa


El Caribe colombiano:
una historia regional (1870-1950)
Eduardo Posada Carbó
Banco de la República, El Áncora Editores, Santafé de Bogotá, 1998,
507 págs.


La costa Caribe de Colombia no ha recibido aún la atención histórica que merece. Tres factores principales explican este descuido. Primero, desde la independencia en 1821, las elites de los Andes de Colombia han identificado a la nación con las regiones del centro y han sabido relegar al Caribe a la periferia, una influencia que ha pesado sobre la historiografía tanto colombiana como extranjera. Segundo, los archivos de la región son escasos y de difícil acceso. Tercero, los mismos costeños no han desarrollado una fuerte tradición de historia escrita, lo que contribuye a los dos primeros factores. Recientemente, sin embargo, gracias al esfuerzo de algunos intelectuales costeños, notablemente Orlando Fals Borda y Gustavo Bell Lemus, el interés en la historia de la costa se ha incrementado. El libro de Eduardo Posada Carbó es una adición bienvenida a esta nueva tendencia.

En su conjunto, el libro se coloca dentro de los estudios regionales latinoamericanos e intenta explicar por qué, en Colombia, las divisiones regionales afectaron el desarrollo del estado nacional hasta la década de 1950. Tras complementar hábilmente las fuentes nacionales y locales con los relatos de viajeros y fuentes diplomáticas, Posada Carbó examina el desarrollo de la costa Caribe colombiana entre 1870 y 1950, centrando su atención en seis áreas diferentes, las que constituyen los seis capítulos del libro: agricultura, ganadería, ciudad y campo, transporte, influencias externas y política.

El trabajo de Posada Carbó destruye de forma convincente la validez para la costa de muchos de los mitos de la historia de Latinoamérica o de Colombia. El primero es que el regionalismo es una barrera a la integración nacional. El autor argumenta que, por el contrario, el regionalismo fue una reacción contra las tendencias a excluir a la costa de las tendencias más importantes del desarrollo nacional.

Otro mito cuestionado aquí es el supuesto bloqueo del desarrollo agrícola colombiano a causa de una estructura agraria atrasada. Posada Carbó muestra que en la costa la tradicional hacienda fue excepcional; abundaron los cultivadores independientes en fincas medianas y pequeñas, y hubo un mercado activo de la tierra. La raíz del problema agrícola, más aún, estuvo en la escasez de trabajadores, en las dificultades de las comunicaciones, y en las difíciles condiciones climáticas que progresivamente hicieron que la ganadería —en fincas tanto grandes como pequeñas— fuese la industria mejor adaptada para la región y para integrarse con el mercado nacional. El libro también cuestiona que los trabajadores rurales costeños estuviesen atados a las haciendas por el sistema del peonaje por deuda. Por el contrario, según el libro, como existía una alta demanda por mano de obra, los empleadores tenían que pagar anticipos para atraer a los trabajadores, quienes con frecuencia se desaparecían sin cumplir con sus tareas.

Finalmente, el análisis de Posada Carbó sobre el papel de la United Fruit Company en la economía costeña difiere de previas investigaciones sobre la compañía. Él muestra que la producción de banano, lejos de ser un monopolio de la United Fruit, también comprendía a los cultivadores locales y que, en contraste con otros países, los trabajadores de la compañía eran en su mayoría nacionales colombianos. El libro también disputa las interpretaciones de la United Fruit como un enclave, al discutir su impacto general en el desarrollo de la economía de la costa.

Este libro ofrece la primera historia del Caribe colombiano entre las décadas de 1870 y 1950. Sin adoptar un tono polémico, demuestra con maestría el significado de la costa en la historia de Colombia. Sin duda, de alguna forma su particular enfoque descuida algunos aspectos de esta historia, tales como las relaciones sociales, las rivalidades interregionales, la religión, la cultura y la ideología. Es de esperarse que el trabajo pionero de Posada Carbó estimule más investigaciones sobre esta fascinante región.

ALINE HELG
Profesora de historia de la Universidad de Texas en Austin.
(Reseña aparecida en el Hispanic American Historical Review).