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Archivo histórico de la Casa de Moneda
El Banco de la República posee una de las colecciones más interesantes a nivel
histórico y económico del país: el archivo de la Casa de Moneda que data de 1620.
Su descripción y clasificación se comenzó en 1991 teniendo como base la
Historia de la Casa de Moneda, de Antonio Barriga Villalba -administrador de la Casa
en los años cincuenta-, siendo la única obra que se ha publicado hasta la fecha. La
clasificación se ha realizado con base en la Norma general para la descripción
archivística elaborada por el Archivo General de la Nación.
Está organizado cronológicamente según la administración que se fue dando en
la misma Casa, y comprende documentos muy útiles para la historia monetaria y económica
del país: cédulas reales de la fundación de la Casa, reglamentaciones sobre la moneda,
papeles de índole contable pertenecientes a las oficinas de tesorería y contaduría,
documentos relativos a la administración de la Casa, nombramientos de empleados,
documentos de "rendiciones" o emisión de moneda, expedientes legales,
documentos de compra de metales e insumos necesarios para el proceso de amonedación.
El primer período (1602-1753) corresponde a la documentación de los Tesoreros
particulares, entre la cual se encuentra todo lo relativo a la época de fundación de la
Casa de Moneda de Santafé de Bogotá y de la oficina de moneda de Cartagena, período
durante el cual la Corona española otorgó concesiones a particulares para acuñar
monedas y obligó a los tesoreros particulares o administradores a asumir la totalidad de
los costos tanto de la producción de moneda, que se empezó a acuñar en Santafé de
Bogotá en 1622, como de la construcción del edificio donde debía funcionar.
La documentación del segundo período (1753-1819) corresponde al ejercicio de
los superintendentes. Con la creación del Virreinato de la Nueva Granada se modificó la
administración de la Casa de Moneda santafereña. A partir de 1753 se suspendieron las
concesiones a particulares y para su administración, la Corona nombró un superintendente
que debía dirigirla bajo la supervisión del Virrey. Cambiaron la forma y el diseño de
las monedas y para su fabricación se amplió y reformó el edificio que perdura hasta
ahora.
Con la Independencia, la nueva República tomó posesión de las antiguas
entidades administrativas españolas, entre ellas de la Casa de Moneda, que pasó a
depender de la Secretaría de Hacienda, hecho que empezó en 1819 y siguió vigente hasta
1942 cuando el Banco de la República empezó a dirigirla, de acuerdo con un contrato con
la Nación mediante el cual asumió la administración delegada de la Casa de Moneda,
junto con los costos de acuñación, tanto administrativos como técnicos. En 1985 se
construyó una nueva fábrica de cospeles en la ciudad de Ibagué, a donde fue trasladada
la función de acuñación de monedas.
Por último, el Banco de la República le compró a la Nación, en 1993, el
negocio de la producción de monedas, incluido el inmueble de la Casa de Moneda en
Santafé de Bogotá, que se convirtió en la sede de la colección numismática. Comenzó
así una nueva era en su administración. |