Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 43. Volumen XXXIII.   1996. Editado en 1997
 

De la BLAA


Archivo histórico de la Casa de Moneda


El Banco de la República posee una de las colecciones más interesantes a nivel histórico y económico del país: el archivo de la Casa de Moneda que data de 1620.

Su descripción y clasificación se comenzó en 1991 teniendo como base la Historia de la Casa de Moneda, de Antonio Barriga Villalba -administrador de la Casa en los años cincuenta-, siendo la única obra que se ha publicado hasta la fecha. La clasificación se ha realizado con base en la Norma general para la descripción archivística elaborada por el Archivo General de la Nación.

Está organizado cronológicamente según la administración que se fue dando en la misma Casa, y comprende documentos muy útiles para la historia monetaria y económica del país: cédulas reales de la fundación de la Casa, reglamentaciones sobre la moneda, papeles de índole contable pertenecientes a las oficinas de tesorería y contaduría, documentos relativos a la administración de la Casa, nombramientos de empleados, documentos de "rendiciones" o emisión de moneda, expedientes legales, documentos de compra de metales e insumos necesarios para el proceso de amonedación.

El primer período (1602-1753) corresponde a la documentación de los Tesoreros particulares, entre la cual se encuentra todo lo relativo a la época de fundación de la Casa de Moneda de Santafé de Bogotá y de la oficina de moneda de Cartagena, período durante el cual la Corona española otorgó concesiones a particulares para acuñar monedas y obligó a los tesoreros particulares o administradores a asumir la totalidad de los costos tanto de la producción de moneda, que se empezó a acuñar en Santafé de Bogotá en 1622, como de la construcción del edificio donde debía funcionar.

La documentación del segundo período (1753-1819) corresponde al ejercicio de los superintendentes. Con la creación del Virreinato de la Nueva Granada se modificó la administración de la Casa de Moneda santafereña. A partir de 1753 se suspendieron las concesiones a particulares y para su administración, la Corona nombró un superintendente que debía dirigirla bajo la supervisión del Virrey. Cambiaron la forma y el diseño de las monedas y para su fabricación se amplió y reformó el edificio que perdura hasta ahora.

Con la Independencia, la nueva República tomó posesión de las antiguas entidades administrativas españolas, entre ellas de la Casa de Moneda, que pasó a depender de la Secretaría de Hacienda, hecho que empezó en 1819 y siguió vigente hasta 1942 cuando el Banco de la República empezó a dirigirla, de acuerdo con un contrato con la Nación mediante el cual asumió la administración delegada de la Casa de Moneda, junto con los costos de acuñación, tanto administrativos como técnicos. En 1985 se construyó una nueva fábrica de cospeles en la ciudad de Ibagué, a donde fue trasladada la función de acuñación de monedas.

Por último, el Banco de la República le compró a la Nación, en 1993, el negocio de la producción de monedas, incluido el inmueble de la Casa de Moneda en Santafé de Bogotá, que se convirtió en la sede de la colección numismática. Comenzó así una nueva era en su administración.