Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 41. Volumen XXXIII. 1996. editado en 1997
 

Escenas que aún recordamos


T.P.B., 25 años
Teatro Popular de Bogotá —Centro de Artes Dramáticas y Audiovisuales—,
Santafé de Bogotá, 1993


Con motivo de las bodas de plata del Teatro Popular de Bogotá —Centro de Artes Dramáticas y Audiovisuales—, la institución publicó un hermoso libro con las principales actividades desarrolladas durante esos años: montajes para teatro, televisión —el TPB estuvo muy ligado desde el comienzo a ella—, actos especiales, exposiciones y exhibición de cine-arte, particularidad de los últimos años.

El libro está organizado en orden cronológico; cada año registra en fotos los más importantes montajes con su ficha técnica; para aquellas obras que suscitaron polémica o se destacaron por su calidad, se incluyeron extractos de los programas de mano y los comentarios de la prensa capitalina. En este registro fotográfico se pueden observar fragmentos de escenas que todavía hoy recordamos y que caprichosamente quisiéramos repetir; también las diferentes etapas por las que la agrupación ha pasado en sus años de actividad artística: montajes de clásicos —posición independiente de la moda de los sesenta—, acercamiento a la creación colectiva, obras de dramaturgos modernos, latinoamericanos y norteamericanos, adaptaciones, Brecht, jóvenes autores colombianos y teatro para niños. En fin, se puede apreciar el equilibrio en el repertorio que el teatro ha tenido a lo largo de su existencia, sin estar sujeto a los avatares de la moda.

También incluye varios artículos; el primero de ellos a cargo del expresidente Belisario Betancur, quien resume la obra así: "Las vivencias que se recogen en este libro expresan aquel placer creativo de quienes tuvieron la iluminación y la intuición fundacional del TPB hace 25 años. Algunos se han ido. La mayoría permanecen. Su proyección en la vida de Colombia es inimaginable e inescrutable".

Jorge Alí Triana, uno de los directores fundadores, escribe un relato salpicado de simpáticas anécdotas desde cuando él, junto con Jaime Santos y Rosario Montaña decidieron fundar el Teatro Popular de Bogotá, mientras estudiaban en Praga. Y, por último, Carlos José Reyes, también director fundador, hace un recuento del movimiento teatral colombiano de los últimos años y cómo el TPB se inscribe dentro de dicho movimiento. Especial énfasis pone Reyes en la última etapa del TPB, en que éste último se fusiona con El Alacrán, se diseña el nuevo edificio sobre las ruinas del viejo Odeón y se amplían las actividades culturales y, por tanto, el nombre a Centro de Artes Dramáticas y Audiovisuales.

El maestro Carlos José Reyes hace un recuento completo y ameno sobre los moradores sucesivos del teatro Odeón, sede del TPB. Hubiera sido interesante ampliar la información sobre el estilo arquitectónico del viejo edificio y la concepción del nuevo —a cargo de Alberto Saldarriaga—, debido al valor simbólico y real que significa para el paisaje urbano, para el teatro bogotano y para el mismo TPB, que con una sede adecuada le permite proyectar mejor su trabajo al público y continuar haciendo aportes.

Es necesario recordar que el TPB ha sido una buena escuela de actores y muchos han pasado a los elencos de televisión, en donde han realizado una fecunda labor. Su director, Jorge Alí Triana, siempre ha puesto acento especial en los problemas del actor, desde los aspectos económicos hasta la concepción actoral y la creación.

MARINA LAMUS OBREGÓN