Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 39 . Volúmen XXXII. Editado en 1996
 

Desatinos y lugares comunes


Arqueología colombiana: visión panorámica
Lucía Rojas de Perdomo
Intermedio Editores/Círculo de Lectores,
Santafé de Bogotá, 1995, 374 págs., ilus.

El Círculo de Lectores ha publicado este libro sobre la arqueología de Colombia en un elegante formato de 23 x 30 cm, con bonitas fotografías a todo color y papel fino, todo lo cual se conjuga para ofrecer un bonito libro sobre un tema que siempre resultará de interés para el público en general y, desde luego, también para el lector especializado en la materia.

La arqueología de Colombia es un tema complejo. Durante los últimos años, nuestros conocimientos acerca de las sociedades aborígenes prehispánicas han aumentado considerablemente; pero también es cierto que los modelos explicativos acerca de los procesos culturales de cambio e interacción con diversos factores sociopolíticos y ambientales han hecho que nuestra visión del pasado arqueológico nacional muestre un marcado contraste con la arqueología más tradicional de hace algunos decenios. Hoy, más que tratar de encasillar el país en zonas culturales, nos interesa buscar los orígenes de ciertos fenómenos que fueron primordiales para el desarrollo de las sociedades humanas. El libro de Lucía Rojas de Perdomo no es propiamente una visión actualizada de nuestra arqueología, sino que más bien presenta una serie de datos con los que anteriormente se caracterizaba a nuestras culturas aborígenes. Se trata de conceptos que nos muestran a dichas culturas como sociedades estáticas, sin dinámica cultural, sin procesos de cambio, hasta casi que atemporales.

Tratándose de un libro que va dirigido al público en general, se esperaría una lectura más amena y fácil. Sin embargo, el texto viene cargado de interpretaciones bastante ligeras, como, por ejemplo, aquella en la cual la autora asegura que la comunidad científica ha llegado al consenso de que las manifestaciones culturales de La Tolita-Tumaco vienen de Mesoamérica o que las taironas fueron sociedades estatales. La primera ejemplifica la visión difusionista de la cultura que fue pilar de la antropología a principios de este siglo, pero que hace muchísimos años ha entrado a formar parte de la “prehistoria teórica” de nuestra ciencia. La segunda es una muestra de las rápidas y poco fundamentadas asociaciones que hacían los arqueólogos entre arquitectura monumental y complejización social: cuanto más grande era una población o una estructura arquitectónica, más importante era la sociedad que allí vivía. De nuevo, esta es una inferencia equivocada. El lector ocasional no especializado se encontrará ante una serie de supuestos cuya transformación en explicación arqueológica es poco convincente. El lector especializado notará inmediatamente que se trata de una obra que no aporta ningún dato original acerca de las sociedades antiguas, y que más bien se dedica a presentar una serie de lugares comunes en los cuales, en cambio de explicaciones científicamente sustentadas, se encuentran suposiciones no fundamentadas, y sobre todo la imagen de unas sociedades aborígenes medio paradisíacas... el buen salvaje, que, por supuesto, no es un modelo válido para neófitos ni especialistas. Vale agregar que hubiese sido valioso para la autora la consulta de los trabajos publicados durante los últimos 15 años acerca de la arqueología colombiana tanto en Colombia como en el exterior.

Los procesos de cambio de la arqueología colombiana fueron eventos fascinantes desde todo punto de vista. Dentro del marco de las culturas continentales, Colombia representa un espacio geográfico altamente diverso sobre el cual los seres humanos tejieron una intrincada red de relaciones sociopolíticas, socioeconómicas y medioambientales que dieron como resultado el desarrollo de sociedades de mayor o menor complejidad. ¿Por qué unas evolucionaron más que otras? ¿Cuáles fueron los principales focos de desarrollo culturales? ¿Qué relaciones existieron entre los procesos humanos en los bosques tropicales, las montañas andinas y las costas? Problemas como el desarrollo e intensificación de la agricultura, los desarrollos sociopolíticos regionales, la dinámica paleodemográfica y muchos otros temas son extremadamente interesantes y deberían tenerse en cuenta para un libro de este enfoque.

FELIPE CÁRDENAS
Universidad de los Andes