Boletín Cultural y Bibliográfico. Número 39. Volúmen XXXII. Editado en 1996
 

Empresas extranjeras en el sector del oro y de la plata en Colombia, 1870-1914: la free-standing company como modelo aplicado por inversionistas extranjeros

 
THOMAS FISCHER
Trabajo fotográfico: Ernesto Monsalve

CONTENIDO

CARACTERÍSTICAS DE LA MINERÍA DEL ORO Y DE LA PLATA ENTRE 1870-1914
FASES DE INVERSIÓN EXTRANJERA EN LA MINERÍA DE METALES PRECIOSOS
DINÁMICA DE LA FREE-STANDING COMPANY EN LA MINERÍA DE METALES PRECIOSOS
FUNDACIÓN DE UNA COMPAÑÍA EXTRANJERA: EL CASO DE LA COMPAGNIE FRANCAISE DE SEGOVIE
RAZONES DE LOS POBRES RESULTADOS DE LAS COMPAÑÏAS EXTRANJERAS
PREDOMINIO INGLÉS
EL DEBATE PÚBLICO EN COLOMBIA RESPECTO A LAS COMPAÑÍAS EXTRANJERAS
REFLEXIONES FINALES

 

En el debate sobre el llamado "desarrollo hacia afuera" de los estados latinoamericanos tras la independencia, se le atribuye a la fase comprendida entre los años 1870 y 1914 una especial significación. Lo más característico del último cuarto del siglo pasado fue una perceptible mejoría de las condiciones generales para la actividad empresarial. A esto contribuyó en primer lugar el incremento de la demanda de productos agrarios y materias primas en los mercados internacionales. Por ejemplo, Argentina, Chile, México y Perú consiguieron similares cuotas de crecimiento en su producto interno bruto per cápita que Inglaterra y los Estados Unidos 1.

El presente análisis gira en torno a la inserción de Colombia en el mercado mundial entre 1870 y 1914. Aunque los gobiernos colombianos, a partir de 1850, a consecuencia del crecimiento económico, se declararon abiertamente en favor del "desarrollo hacia afuera" y del libre comercio, la integración de la economía colombiana en el mercado mundial avanzó, en comparación con los otros países de América Latina, lentamente. El economista José Antonio Ocampo explica este fenómeno con el altibajo de los precios para productos de exportación en el mercado mundial. Según él, una vez que desaparecieron los precios excepcionales y favorables para los productos de exportación, las "bonanzas" llegaron muy pronto a su fin 2. Otros investigadores, como el historiador Frank Safford, culpan a la geografía de la mala fortuna del comercio exportador de Colombia; es decir, a las montañas, que hicieron costoso no solamente el transporte del interior a la costa Atlántica sino también el transporte interregional 3. Un tercer obstáculo para el desarrollo económico de Colombia, que hasta ahora ha llamado poco la atención en la literatura secundaria, serían, en nuestra opinión, las frecuentes guerras civiles. Estos tres factores serían la causa de que la actividad de compañías extranjeras en Colombia se limitara hasta 1910 a ciertos sectores, tales como la minería de oro y de plata, el comercio exterior, la navegación en barcos de vapor y la construcción de la red de ferrocarriles.

El objeto principal de este estudio es la participación extranjera en el sector de metales preciosos entre 1870 y 1914, siendo el oro y la plata algunos de los principales productos de exportación, debido a su alto valor unido al fácil transporte. Desde los años 1870 el sector del oro y la plata llamó mucho la atención a compañías extranjeras que aplicaron para la explotación el modelo de la free-standing company, descrito en general en un ensayo de Mira Wilkins 4. Con respecto al proceso de la fundación de las compañías, de la distribución del capital, del reclutamiento de los administradores y de los ingenieros y del empleo de tecnología, la free-standing company difería bastante de los métodos aplicados por los empresarios colombianos.

Primero trataremos las características de la minería del oro y la plata entre 1870-1914 y los ciclos de las inversiones extranjeras en este sector. Luego analizaremos la dinámica de la free-standing company en general. El proceso de fundación será aclarado por medio del caso de la Compagnie francaise de Segovie. En los siguientes párrafos trataremos las causas del fracaso de las compañías extranjeras, las causas del predominio inglés entre estas compañías y la opinión de las elites colombianas sobre las compañías mineras extranjeras en Colombia. Concluiremos con una evaluación de la contribución real de estas compañías al desarrollo de la integración de la economía colombiana en el mercado mundial.

 

CARACTERÍSTICAS DE LA MINERÍA DEL ORO Y DE LA PLATA ENTRE 1870-1914

 

Los metales preciosos fueron explotados a largo plazo en Colombia después de la independencia. El oro, extraído de las minas de aluvión y de filón en Antioquia, en el norte del Tolima y en el Cauca, así como el producto de los veneros de plata en el Cauca y en el norte del Tolima, fue exportado a lo largo del siglo XIX a la City of London en cantidades que posiblemente no llegaron a superar los niveles de los últimos tiempos de la Colonia 5. Mientras que en la segunda mitad del siglo XIX las exportaciones totales del país crecieron, las exportaciones de oro y plata experimentaron poco progreso. José Antonio Ocampo habla así del "escaso dinamismo del sector aurífero" 6.

Sin embargo, a partir de 1870 se producen en el sector del oro y la plata importantes cambios. En primer lugar, constituye el ámbito al que la mayoría de las empresas extranjeras destinan inversiones directas en gran cantidad. A partir de 1860 se dio el caso de que las empresas extranjeras adquirieran sus derechos de los dueños colombianos que habían realizado sus negocios con poco capital y escaso éxito, bien directamente, o bien a través de intermediarios que habían asegurado sus derechos sobre minas abandonadas, recientemente descubiertas o denunciadas 7. Dichas compañías extranjeras se formaron, a diferencia de las anteriores, no como sociedades colectivas, sino como sociedades anónimas, siguiendo el modelo de la free-standing company. Trabajaban a gran escala, utilizaban tecnología moderna y concentraban centenares de trabajadores asalariados. En segundo lugar, desde 1860 se había producido una transformación, al expandirse la explotación sobre la frontera del estado de Antioquia hacia los estados vecinos del Tolima y del Cauca, donde había mano de obra barata y víveres 8. Se incrementó masivamente el número de operaciones de las sociedades anónimas extranjeras en la explotación de estas regiones. En el Chocó y en el istmo del Darién, siguiendo viejos informes, muchas empresas extranjeras trataron de buscar fortuna. También en el norte del Tolima, algunas firmas iniciaron su actividad en explotaciones de oro y plata abandonadas o recién descubiertas.

La tercera característica consistió en la introducción de máquinas excavadoras, como dragas y monitores, para el laboreo de aluviones altos y métodos especiales de lavado que posibilitaban la explotación a gran escala de los bancos de arena donde se encontraba el oro. Según un informe del director francés de la fundición de Antioquia, Étienne Amours, los primeros monitores utilizados con rentabilidad fueron, probablemente en todo Sudamérica, los de The Colombian Hydraulic Mining Ltd. de Londres, que operaba en Malpaso. Luego empezó una compañía en Fresno con el mismo sistema. El tercer monitor era utilizado en Sonsón 9. Un experto del consulado general alemán en Bogotá dijo en un informe sobre las minas de Antioquia que, al parecer, tres cuartas partes de la extracción aurífera del estado de Antioquia eran de oro de aluvión 10. Debido al uso de dragas y monitores por las grandes empresas extranjeras en la minería de veta, los mazamorreros (así eran llamados los buscadores de oro y de plata por cuenta propia) perdieron importancia. Sin embargo, continuaron siendo suministradores de metales preciosos a los comerciantes colombianos que los exportaban directamente 11.

FASES DE INVERSIÓN EXTRANJERA EN LA MINERÍA DE METALES PRECIOSOS

El dinero extranjero se sintió atraído por las importantes expectativas de las explotaciones auríferas colombianas. Nada más producirse la independencia colombiana, una importante cuantía de capitales británicos penetró en este sector 12. Esto era debido a que el gobierno colombiano otorgaba las concesiones para las explotaciones como reclamo en la negociación de empréstitos con los merchant bankers británicos 13. Pronto se demostraría el fracaso de estas empresas, y durante mucho tiempo apenas afluiría capital extranjero a Colombia. En California se habían descubierto minas de oro que atraían al capital extranjero y cubrían las necesidades del mercado mundial. Al disminuir esta prosperidad a partir de 1860, los inversionistas europeos buscaron alternativas. Ingenieros europeos y norteamericanos pensaron que en el norte del Tolima podrían conseguirse altas ganancias si se realizaban inversiones adecuadas para la modernización de los equipos de extracción de metales preciosos, sobre todo si se tiene en cuenta que, hasta entonces, las empresas que operaban en esta zona utilizaban una tecnología ya atrasada 14.

Según las fuentes de los archivos de los ministerios de relaciones exteriores de Colombia, Inglaterra, Estados Unidos, Francia y Alemania, del Stock Exchange Yearbook (Londres) y del Diario Oficial (Bogotá), en el período comprendido entre 1870 y 1914 fueron registradas en Colombia por lo menos 75 empresas extranjeras de metales preciosos 15. El capital nominal de estas compañías no era menos de siete millones de libras esterlinas. La mayoría de aquéllas se mantuvieron más de un decenio. A lo largo de estos años y en relación con los capitales acumulados, el saldo resultó positivo para Colombia; positivo en el sentido de que las empresas extranjeras invirtieron mucho dinero en el desarrollo y en la explotación de las minas de metales preciosos en el período hasta la primera guerra mundial. Los capitales prestados no fueron devueltos a la mayoría de los accionistas 16. La fundación de empresas mineras extranjeras que invirtieron en Colombia se realizó en cuatro fases: la primera se produjo en la primera mitad de los años 70 del siglo pasado y duró hasta la crisis económica mundial de 1873. En esta fase se fundaron cinco compañías extranjeras a gran escala, sobre todo en los centros mineros de Antioquia y del norte del Tolima. Además, dos sociedades anónimas formadas ya en los años 60 realizaron actividades. A consecuencia del coyunturalmente elevado precio de la plata en el mercado mundial, la participación de las inversiones de compañías extranjeras en la minería de la plata nunca más alcanzó cuotas tan altas.

Otras diez fundaciones con capital extranjero se establecieron en la primera mitad de los años 80. La mitad de ellas participaba en la minería de aluvión. Una región nuevamente detectada por los pioneros de la minería de aluvión era el Chocó. En esta región fracasaron la mayoría de los proyectos tras unos pocos años.

Una tercera fase se realizó desde finales de los años 80 hasta principios de los 90. Entre 1887 y 1891 por lo menos 16 sociedades anónimas extranjeras iniciaron la explotación de minas de oro y de plata en Antioquia, Panamá Santander, Tolima y Cauca. Otra ola de fundaciones empezó a partir de 1903. Otra vez la minería de aluvión en el Chocó llamó la atención de los inversionistas extranjeros.

Estas fases son explicables, en parte, por la propia coyuntura inversora del capital internacional. Así, el creciente comercio internacional a partir de 1850 atrajo en la segunda mitad de los años 60 un flujo de capital internacional a Colombia. El descenso de las inversiones directas, producido en la segunda mitad de los años 70, estuvo vinculado a la incipiente crisis comercial y bancaria mundial de 1873 17. El descenso producido en la segunda mitad de los años 90, sin embargo, obedecería más al descubrimiento de oro en Alaska, Sudáfrica y Australia que a la propia debilidad de los mercados financieros mundiales 18. En todo caso, en el comportamiento de las inversiones también influyeron factores endógenos. Las guerras civiles colombianas de 1885 y 1899-1903 frenaron al sector minero en un tiempo en el cual sus acciones podrían haber sido negociadas favorablemente en las principales bolsas internacionales.

DINÁMICA DE LA FREE-STANDING COMPANY EN LA MINERÍA DE METALES PRECIOSOS

La mayor parte de las empresas extranjeras de minería seguían el modelo de la free-standing company. Según Mira Wilkins, la free-standing company constituía en este período el modelo típico para las inversiones directas británicas en el extranjero 19. Estas sociedades anónimas se comportaban como una persona jurídica independiente. En la minería de Colombia existía poca concentración hasta la primera guerra mundial. Tenían como órganos principales una junta directiva y un consejo de administración que era elegido directamente por un tercer órgano: la asamblea general de accionistas. El presidente, el secretario y el tesorero ocupaban puestos remunerados en el país de origen. En el país donde se encontraban las minas, las free-standing companies contrataban al gerente y sus empleados y trabajadores. Los gerentes, que en la mayoría de las empresas mineras extranjeras realizaban las tareas directivas, administrativas y de representación frente a las autoridades, disfrutaban de amplios poderes.

Los accionistas se responsabilizaban exclusivamente de la cuantía suscrita en sus inversiones. Como el riesgo se repartía entre todos los propietarios de acciones, las consecuencias podían ser a veces negativas para ellos como particulares, pero el resto de las empresas nunca se vería afectado directamente. Según los estatutos, publicados en el Diario Oficial, la base financiera ascendía normalmente a una cifra entre 60.000 y 100.000£. Había, sin embargo, empresas, tales como la Frontino and Bolivia Comp. Ltd. (fundada en el año 1864, con sede en Londres), la Colon Gold Mining Comp. Ltd. (1889, Londres) y la Colombian Mining Comp. (1899, Seattle), que contaban con un capital inicial entre 100.000 y 250.000£. Normalmente, una cláusula permitía incrementar esta cantidad.

Si la empresa fracasaba, al menos no habría causado daños al colombiano que había negociado los derechos de explotación. Cuando obtenían éxito, una buena parte de las ganancias quedaba en el país, pues se estipulaba en los contratos de venta o de arrendamiento que una parte de las acciones sería utilizada para pagar a los primeros dueños de la mina 20. Además, había producido un salario seguro durante algunos años tanto a los ingenieros-gerentes forenses y a sus empleados, como a los directores, al presidente, al secretario y al tesorero de la sociedad. Por todo ello, estos grupos eran los más fervientes promotores de este tipo de empresas. Esta dinámica fue explicada muy bien por el especialista A. Liccioni. En una carta confidencial al empresario y político liberal Salvador Camacho Roldán, que en este tiempo intentaba crear una empresa de minería en el Tolima, decía:

Dirá U. por ejemplo: la propiedad de la Mina y sus accesorios, si se trata de una gran Mina vale £ 100.000 Ñque se reparten en acciones entre los diferentes dueños. Los que se encarguen de organizar la Cía. y buscar el capital le pedirán £ 100.000 en acciones que se reparte al sindicato y 200.000 ó 300.000 se ofrecerán al público para conseguir el dinero para los trabajos. Éste es el sistema que siguen. Si los trabajos se emprenden sobre una Mina rica, y el capital es bien administrado, y los trabajos mal dirigidos, la quiebra es segura. De cada 100 Compañías que se organizan así en Europa para trabajar en América, Australia, África y Asia, quiebran 98 Cías. Todo depende de la Mina; si la que U. tiene es rica, láncese sin miedo. Porque marchará con capitales de otros 21.

Este tipo de empresas se daba especialmente en sectores y regiones sobre los que existía poca información de primera mano, pero que, no obstante, estaban bien consideradas por la gente especializada, y para los que, a través de una hábil propaganda realizada por los más interesados, se podía despertar la demanda entre los pequeños y medianos ahorradores. Resumiendo, estas free-standing companies eran el instrumento adecuado para las empresas pioneras europeas, que tenían poco que perder y todo por ganar.

FUNDACIÓN DE UNA COMPAÑÍA EXTRANJERA: EL CASO DE LA COMPAGNIE FRANçAISE DE SEGOVIE

El proceso de fundación de una compañía minera con capital extranjero se puede reconstruir muy bien por medio de la correspondencia de la poderosa casa comercial Ospina Hermanos de Medellín, con respecto a la Compagnie française de Segovie. Mediante el poder del financiero burdinense Léon de Coincy, Tulio Ospina intentó otorgar derechos de explotación de minas en la famosa zona minera de Remedios. El primero de mayo de 1887, él mismo resolvió un contrato con el ingeniero civil francés Adrien Moulle, apoderado por el presidente de la Compagnie française de Segovie, Léon de Coincy. En dicho contrato, Ospina vendió 11/20% de sus derechos en las minas Solferino y la mitad tanto en la mina de aluviones auríferos Santiago como en la mina de veta llamada Cristales. Sobre todo la última auguraba, según expertos contemporáneos, grandes expectativas.

Ospina organizó el viaje de Moulle y de Pierre Passemard, el gerente de la sociedad en Colombia, y de otro ingeniero francés a la mina Cristales. Este grupo había llegado a Barranquilla con 60 toneladas de equipos y útiles. Ospina organizó el transporte del equipo por medio de mulas y estableció los contactos con agentes de bancos y otros empresarios en Remedios 22. Los negocios bancarios en Remedios eran administrados por Valeriano Arango, que en aquella época era agente de la mina El Apoderado. El servicio de pagos en Europa era realizado en París por Prévost Despalangues & Tardif, que hacían negocios con varios comerciantes del país. La Compagnie française de Segovie nombró en febrero de 1888 a Tulio Ospina agente en Medellín 23. Para impresionar a la delegación extranjera en Antioquia y al presidente de la compañía en Burdeos y para mejorar el precio de la negociación de las minas, dio Ospina instrucciones a Valeriano Arango para mejorar la efectividad de la mina Cristales, sobre todo de la acequia 24. Ospina explicó a Passemard el retraso en los trabajos por la escasez de mano de obra por días festivos y por una bomba dañada 25.

Estas evaluaciones fueron suficientes para que De Coincy y Ospina firmaran un contrato más definitivo en Burdeos el 8 de mayo de 1889. Gracias a su esfuerzo, Ospina logró, en compensación por la cesión de sus derechos en las minas Solferino, Santiago y Cristales, 6.000 acciones de goce (actions de jouissance) por valor de 400 francos franceses cada una 26. Con su amplia participación en la nuevamente constituida compañía de acciones, Ospina expresó su confianza en el éxito de la empresa. Pero la perdió muy pronto, debido a "la pésima administración de personas que no conocen ni las minas ni las costumbres de este país. Y que gastan el dinero de la compañía sin consideración ni juicio" 27. Cambió más tarde sus acciones por una compensación en efectivo. El valor que la Compagnie française de Segovie le pagó era de 700.000 francos, clara prueba de que el valor de las acciones había bajado debido a los malos resultados de la compañía en los primeros años 28.

RAZONES DE LOS POBRES RESULTADOS DE LAS COMPAÑÍAS EXTRANJERAS

El éxito de las empresas mineras extranjeras fue escaso. De todas ellas, sólo dos repartieron dividendos regularmente en un período de diez años. Aunque por regla general no invertían siempre la totalidad de su capital nominal en Colombia, sí invertían más de lo que podían extraer de las minas. En todo caso, una acumulación de diferentes factores explica su fracaso. En uno de sus populares escritos sobre la historia de los yacimientos colombianos de oro y plata, el especialista Vicente Restrepo, en el año 1884, explicó de la siguiente manera los malos resultados de los extranjeros 29: La mayoría de estas empresas habían realizado insuficientes sondeos sobre la extensión y estructura geológica de los yacimientos 30. Este tipo de evaluaciones superficiales había conducido a la introducción de una tecnología y una maquinaria inadecuadas. También debía comprobarse con anticipación la capacidad productiva de las infraestructuras locales y las oportunidades ofrecidas por la red de transportes existente. Muchas firmas extranjeras habían preparado insuficientemente a sus directivos, ingenieros y empleados para el nuevo entorno y los habían dotado escasamente del equipo necesario. En Colombia vivían especialistas de minas extranjeros con todo el lujo de vida europea pero "no sabían manejar la brújula, ni distinguir los minerales entre sí, y aun menos ensayarlos" 31. Además este personal desconocía, si bien estaba científicamente bien calificado, los usos y costumbres de los trabajadores y autoridades locales. Restrepo afirma que habría sido más positivo capacitar a la fuerza de trabajo colombiana para poder así prescindir de la más cara de los empleados extranjeros. La recomendación de este autor para prevenir las decepciones originadas por la llamada "fiebre minera" era la mejora de la profesionalidad en los preparativos y en la ejecución de las empresas:

Nada es más necesario, en fin, para fundar una empresa industrial, que comenzar con un estudio serio del país y de las circunstancias especiales del negocio. No se debe pensar en hacer venir las máquinas y el tren necesario sino cuando todo haya sido determinado con precisión 32.

Otras dos razones de los malos resultados de las empresas extranjeras en Colombia fueron expuestas por el entonces vicecónsul inglés, el ingeniero Henry B. White. Él pensaba que la mayoría de las empresas, entre ellas las extranjeras, operaban con un capital muy escaso como para superar las duraderas dificultades iniciales y convertir las fases de pérdidas en estables fases de éxito 33. Además, señalaba, muchos lugares dotados de metales estaban deficientemente conectados con las redes de transporte, con lo que a veces era imposible transportar la maquinaria necesaria, o bien resultaba extremadamente caro.

Una razón más estribaría en los exitosos informes brindados por compañías en alza 34. Robert B. White, el hermano de Henry White y gerente de la Frontino and Bolivia Comp. Ltd., por ejemplo, publicó varios informes entusiastas sobre las prospecciones de la minería en Antioquia. El resultado fue que las acciones de la Frontino and Bolivia Comp. Ltd. se cotizaron al principio de los años 80, después de largos años de estagnación, en la bolsa de Londres, en más del doble del valor de su emisión 35. Otros informes extremadamente positivos fueron publicados por las dos únicas compañías con éxito duradero: la Colombian Hydraulic Mining Ltd. y la Darien Gold Mining Comp. Ltd., ambas de Londres. La primera excavó los bancos de arena en Malpaso, en el norte del Tolima, y pagó entre los años 1887 y 1899 unos dividendos anuales medios del 10,5%. La segunda empezó, en el año de 1887, a operar nuevamente en las minas abandonadas desde la época colonial. En 1893 consiguió finalmente un margen de ganancias, después de seis largos años en los que los gastos superaban los ingresos. Entre 1892 y 1903 pagó unos dividendos medios del 23,3% 36. Estos dos únicos casos con resultados bien exitosos fueron explotados durante mucho tiempo por los ingenieros directamente implicados, por los corredores de bolsa y especuladores de minas colombianas, y por los comerciantes de concesiones, para engañar a los potenciales interesados. El mito de El Dorado, que ejercía además su fascinación en la prensa especializada, contribuyó a que no se agotase la ilusión por la creación de nuevas empresas.

Otra razón que dificultaba la dirección de estas empresas y sus cálculos se encuentra en las frecuentes revoluciones y levantamientos. Los conflictos por el poder, en los ámbitos regional y nacional, en los años 1875/76, 1879, 1885 y 1899-1903 afectaron también a los distritos mineros 37. Durante las guerras civiles la acostumbrada resistencia pasiva de los competidores y de las autoridades locales se tornó en abierta enemistad 38.

Las razones anteriormente mencionadas explican el mal funcionamiento de las empresas extranjeras en la minería de metales preciosos. No sorprende que especialistas independientes contemporáneos, tales como el encargado de negocios inglés en Bogotá Francis Stronge, en su informe anual de 1906, dijeran que la actividad de las compañías extranjeras era bastante especuladora.

There are, of course, more blanks than prizes among mining ventures, but speculators in undeveloped mines are well aware that they take great risks, and I scarcely think that I can give any advice of general application which would be of much use to them 39.

Parece que las juntas directivas y los gerentes de las free-standing companies eran bien conscientes del riesgo de que se hicieron cargo con este tipo de negocios.

PREDOMINIO INGLÉS

Entre las 75 empresas extranjeras contadas entre 1870 y 1914 se destacaron las compañías inglesas que obtuvieron en el norte del Tolima la hegemonía también sobre los empresarios colombianos. Para explicar el predominio de los ingleses sobre las otras empresas mineras extranjeras, no solamente con respecto a la cantidad sino también a la calidad, se podrían argumentar distintas razones. La primera fue que el capital comercial y bancario inglés, gracias a los importantes créditos, se instaló en Colombia a través de las guerras de independencia. Incluso tras la salida de Colombia, desde 1830, de la mayoría de las casas comerciales británicas, el capital comercial y financiero británico continuó manteniendo intensos contactos con el país andino, debido a las negociaciones de la deuda y a las cuantiosas importaciones textiles inglesas por parte de Colombia. Además se dio una continuidad de los directivos ingleses, empleados y fuerza de trabajo. Otra razón sería que prácticamente la totalidad de la producción de metales preciosos se exportaba a la ciudad de Londres, donde era transformada y colocada en los mercados internacionales. También en la bolsa londinense aparecía la mayor demanda de empresas mineras, hecho del que informaba regularmente la editorial del Mining Journal al público interesado. Londres era un mercado de información, desde donde se movían todos los hilos de la producción, comercialización y contratación de todo tipo de servicios financieros y fuerza de trabajo. Debido a estas ventajas, también algunas compañías con capital francés, tales como la The Bucaramanga Gold and General Mining Ltd., fundada en el año 1896, y la Timbiqui Gold Mines Ltd. (1899), tuvieron su sede principal en Londres.

A pesar del predominio de las compañías inglesas, las empresas francesas y estadounidenses son dignas de mención por su calidad de pioneras en el Chocó y Antioquia 40. A excepción de la Compagnie française de Segovie, las compañías francesas carecieron de capital. Dos compañías alemanas, la Zum Goldenen Grund, fundada en el año 1899, con sede en Camberg, y la Deutsch Kolumbianische Schürfgesellschaft GmbH, fundada en el año 1909, con sede en Berlín, explotaron yacimientos de oro cerca de Honda 41.

EL DEBATE PÚBLICO EN COLOMBIA RESPECTO A LAS COMPAÑÍAS EXTRANJERAS

Las primeras empresas mineras británicas fueron instaladas en el país no sólo con el fin de atraer capital, sino también para superar el retraso en el desarrollo económico causado por las guerras de la independencia y para transferir tecnología y capital humano. Los gobiernos colombianos habían esperado fortalecer con su presencia el ámbito controlado por las empresas colombianas. Sin embargo, no existe ninguna referencia de que los gobiernos colombianos limitasen la actividad de las empresas extranjeras. La penetración del país por capital extranjero fue más bien interpretada como una saludable inyección de innovaciones. Tras el fin de la hegemonía liberal, los gobiernos de la Regeneración siguieron aceptando la necesidad del capital extranjero para la exploración de los hasta entonces inutilizados yacimientos 42.

Pero, a partir de la segunda mitad de los años 80, en el norte del Tolima y en una parte del Cauca se discutió públicamente el papel de los capitales extranjeros en el sector de los metales preciosos 43. Cuando fue reconocido, a partir de 1890, que también las empresas extranjeras en este sector suponían importantes riesgos y no estaban libres de pérdidas, los adversarios de los proyectos concretos se callaron temporalmente, por falta de argumentos. Sin embargo, de aquí en adelante y en relación con la discusión abierta sobre el papel de la política y los capitales extranjeros en Colombia, la explotación de metales preciosos por parte de firmas extranjeras constituyó un permanente tema de debate. Tras la liberación forzada del comerciante italiano Ernesto Cerruti por la flota italiana, el cual era inculpado por las autoridades caucanas de haber apoyado al partido radical del Estado del Cauca en la guerra civil de 1884/85, y la posterior reclamación de Italia contra la República de Colombia a causa de la confiscación de sus bienes en Colombia, se levantó una ola de indignación nacional contra toda clase de actividades de los extranjeros en Colombia. La sentencia arbitral del presidente estadounidense Grover Cleveland el 2 de marzo de 1895 forzó al gobierno regenerador de Colombia a pagar a los acreedores de Cerruti. Cuando el gobierno ejecutó solamente parte de la sentencia, otra vez aparecieron buques de guerra italianos en la costa colombiana 44. El juicio fallado por un tribunal suizo con relación a una queja oficial del Estado colombiano contra la empresa ferroviaria inglesa Punchard, Lowther McTaggart, en el año 1898, significó para Colombia otra humillación nacional 45. La compañía inglesa no había cumplido su contrato del año 1891 con el departamento de Antioquia. En este contrato se estipuló que la compañía suministraría los fondos necesarios para terminar la construcción de la línea Puerto Berrío-Medellín, por valor de 1.250.000 libras esterlinas, por medio de la emisión de obligaciones. Pero el punto más alto de los sentimientos antiextranjeros se alcanzó en 1903, tras la separación de Panamá. A pesar de todo ello, los políticos colombianos prudentes estaban convencidos de la necesidad de las inversiones extranjeras y de la repatriación de los capitales colombianos fugados al exterior, para el desarrollo del país 46. Esta convicción se debía, sobre todo, a los ruinosos conflictos internos.

 

REFLEXIONES FINALES

Una tesis de los teóricos de la dependencia era que el "desarrollo hacia afuera" llevó a los países latinoamericanos de la independencia política a una nueva dependencia económica de los países industrializados. Según los dependentistas, el hecho de que la tecnología y el capital para la modernización de gran parte de la producción de América Latina vinieron del exterior, tuvo como consecuencia que no solamente los productos extraídos de la tierra de América Latina, sino también las ganancias, eran exportados desde las periferias a los centros 47. Lo que es cierto en el caso de Colombia entre 1870 y 1914 es que, aunque muchas compañías extranjeras nunca llegaron a producir ganancias altas, el capital, los conocimientos y la tecnología extranjera tuvieron un gran efecto en la integración del país en el mercado mundial. Las empresas extranjeras establecidas en Colombia llevaron nuevos métodos de gerencia. Debido a la fácil asignación del capital eran capaces de emprender operaciones a gran escala, empleando centenares de trabajadores. Introdujeron nuevas tecnologías, tales como monitores y dragas, molinos, perforadoras o barrenos de aire comprimido, quebradores, trituradoras, concertradoras y tinas de amalgamación 48. Ingenieros científicamente formados contribuyeron a la difusión del modo más eficiente de explotación de las minas.

Las empresas extranjeras promovieron la integración del país en el mercado mundial, no solamente mediante sus exportaciones sino también por la importación de casi todos los bienes de capital, provenientes de Inglaterra, Alemania, Francia y los Estados Unidos. También el aprovisionamiento de ropas y alimentos para los trabajadores de las minas provenía en buena parte del exterior.

Sin embargo, decir que la actividad de las empresas extranjeras en Colombia creó un flujo de oro y plata fuera del país, cubriendo solamente los gastos de las importaciones y pagando las rentas de los accionistas, sería una reducción demasiada simple de la realidad. A pesar de los ya mencionados efectos directos de la transferencia de tecnología y de la participación de capitalistas colombianos como accionistas, hay que tener en cuenta que la actividad empresarial europea y estadounidense tenía como consecuencia una cantidad de efectos secundarios que estimulaban el comercio y la administración política local. Para sus importaciones pagaron impuestos al Estado colombiano. Además, para obtener las certificaciones necesarias para iniciar la elaboración de metales preciosos, pagaron impuestos a las autoridades regionales 49. Otro efecto de la presencia de empresas mineras a gran escala fue la fundación de institutos bancarios desde los años 1870. Así el Banco de Antioquia (con sede en Medellín, fundado en el año 1872), la casa bancaria Restrepo & Cía. (Medellín, 1875), la casa bancaria Botero Arango e hijos (Medellín, 1879) con una agencia en Remedios, el Banco de Honda (años 80), el Banco del Zancudo (1883), la casa bancaria Chávez, Vásquez y Cía. (Medellín, 1890), el Banco de Sonsón (1894), el Banco Minero (Medellín, 1901-1904) y el Banco de Sucre (1909) estaban directamente relacionados con la actividad minera de las grandes empresas extranjeras y colombianas. Sociedades extranjeras y comerciantes privados participaron en muchos casos en las empresas, aunque nunca tuvieron la mayoría de las acciones. Otro resultado de las actividades de las empresas extranjeras en Colombia fue causado por la concentración de la fuerza de trabajo asalariado que creó una demanda creciente de víveres y textiles. Por este motivo, en los alrededores de los centros mineros se fundaron haciendas que cultivaban caña de azúcar (materia prima para producir panela y aguardiente), frijoles y maíz y criaban ganado. Estas haciendas eran a veces trabajadas por antiguos empleados extranjeros de las empresas mineras. También las empresas de aguardiente en las cercanías de las minas hicieron buenos negocios con los jornaleros.

En algunas empresas antioqueñas, entre ellas la más poderosa Empresa Minera del Zancudo, los efectos tanto del empleo de una nueva tecnología y de ingenieros extranjeros como de la concentración de la fuerza de trabajo fueron parecidos 50. Estas se mostraron, quizá en un principio, algo más conservadoras en su política de compra y empleo de nueva maquinaria; pero una vez que la nueva tecnología comenzó a ser utilizada con buenos resultados, las empresas grandes del país se adaptaron rápidamente. También intentaron atraer a ingenieros y trabajadores europeos especializados. Al mismo tiempo enviaban sus hijos a formarse en las escuelas europeas y estadounidenses de ingeniería y promovieron la construcción de escuelas técnicas en su propio país 51. La principal diferencia entre empresas colombianas y extranjeras consistía en su organización formal y la estructura de propiedad. Con pocas excepciones, como la ya mencionada Empresa Minera del Zancudo y las empresas de Bartolomé Chávez, dispusieron de menos capital líquido que las compañías extranjeras. A diferencia de las asociaciones anónimas extranjeras, cuyas acciones estaban más dispersas, la propiedad de las empresas colombianas se limitaba a los miembros de una familia o a algunos pocos accionistas escogidos. La última diferencia tenía por consecuencia que las empresas colombianas estaban menos dispuestas a arriesgar su capital inicial en experiencias costosas cuyos resultados nadie podía conocer con exactitud. A este fenómeno se refirió el ingeniero francés Amours, en un informe detallado, con las siguientes palabras:

[...] un riche proprétaire consacra volontiers quelques millions de francs  une exploitation minière, mais à condition que la mine lui rembourse immediatement le capital employé. Tant qu' elle lui donnera des bénéfices, il la travaillera, mais s 'il survient le moindre éboulement ou tout autre accident, il en abandonnera l'exploitation. Le plus souvent ce riche propriétaire ou négociant a son habitation à Medellín; il a chargé un mineur du pays, plus ou moins ignorant, de travailler le filon. Les associés de se riche propriétaire sont pauvres: ce sont, le plus généralement, les paysans qui ont découvert la mine et qui ne peuvent fournir de contingent pour en suivre l'exploitation; dans ces conditions ce riche propriétaire va pas exposer seul les bénéfices, qu' il eu atirés, et il l'abondonnera pour poursuivre celle d'un autre filon 52.

Por todo esto no se podía decir, como señalaba Frank Safford en referencia a la actividad de los empresarios colombianos en general, que "los empresarios colombianos igualaron sistemáticamente a los extranjeros" 53. Mas bien se puede concluir que no solamente las precondiciones sino también las estrategias empresariales aplicadas y los resultados económicos de las empresas colombianas se distinguían bastante de las sociedades anónimas extranjeras. Con otras palabras: mientras que los empresarios colombianos conocían mejor las limitaciones económicas y políticas del país, era típico para las empresas extranjeras el amor por el riesgo a la hora de descubrir nuevos yacimientos auríferos y de experimentar con una nueva tecnología para explotarlas 54. En relación con su irradiación en el sector minero colombiano, debió de haber primado en las últimas la cantidad sobre la calidad.