Entre dos
orillas, un espacio
Steps toward the Light
Pilar Kimbrell.
(Versiones al español Luis Zalamea)
Ediciones Rozinante, Vicksburg (Mississipi) Publishers, 1993, 75 págs.
Recurrir a la poesía para consolarse, para sostenerse, parece ser el propósito
que persigue Pilar Kimbrell, en sus 16 poemas publicados bajo el título de Steps
toward the Light (Pasos hacia la luz). En cada uno de ellos es palpable su
esfuerzo por exorcizar, de una digna manera, el afligimiento que le ha dejado una
experiencia desafortunada, experiencia que igual, tarde o temprano, nos roza a todos: el
drama real del hombre, la ausencia definitiva de un ser querido. De hecho (y esto lo
revela también el título del libro), su punto de visión ocupa un espacio intermedio
entre dos orillas: la de la existencia y la de la ausencia de la existencia: la nada. Una
apretada perspectiva que Pilar Kimbrell mantiene en equilibrio, bien por la limpidez de su
ejecución, bien por la evidente verdad del tema tratado en sus poemas. Tema (el de la
muerte) siempre inquietante o deprimente pero que en este libro, que funde con acierto la
ética y la estética, y ante un lenguaje de imágenes tocadas de serenidad y pureza,
aparece atenuado. Nada tiene, pues, de desesperanzador, aunque -repito- este tema
implícitamente vaya acompañado de una irremediable virtud: la de animar aflicciones. En
efecto, su lectura nos dispone a flotar en una vaga tristeza, para llevarnos luego a un
estado de alivio y tranquilidad. Ello, en un recorrido que nos va preparando
inconscientemente a la contemplación del paisaje, y con la de él a la de los objetos de
la naturaleza: el poniente, los pájaros, la pradera, el río, las plantas, los riscos, la
noche, los peces, cada elemento existiendo en función de evidenciar lo inexistente; todo
condensado en un mismo haz de luz, el que siguen los pasos del poeta.
Así, este librito, que desde el primero hasta el último de sus versos no tiene
sino un único aliento, deja entrever sin dificultad la voluntad de Pilar Kimbrell de
atrapar, con todos sus sentidos, el espacio invisible e inasible del "hogar de las
sombras", y para lo cual echa mano de un recurso estrictamente poético: el de
asimilar a lo intangible las cualidades formales de lo palpable:
[...]
Mas allá de mis palabras
tu presencia se ensancha
hacia el poniente
con sus arreboles de vivo
/anaranjado
y en la luz opaca te duplicas
de pradera en pradera,
de risco en elevado risco,
hasta la más empinada de las
/crestas.
[...]
[De: Desde la lejanía, pág. 11]
[...]
Siento tu mirada fija
al voltearme a ver el cielo
/saturado de
estrellas,
o cuando enjuago mi rostro
en agua matutina,
allí estás cobijando
mi cuerpo abrumado de sueño
cual neblina que madruga
y tiembla sobre mis pechos.
[...]
[De: Caminando, pág. 39]
[...]
Cierro los ojos
y siento tu presencia
en las páginas que amabas,
en los poemas
que leías año tras año
[...]
[De: A la deriva, pág. 19]
Poemas sencillos, los de Pilar Kimbrell, develan también la consabida certeza de
que la poesía se mueve estrictamente en un ámbito espiritual. Por ello, tal vez nos
dejen la sensación de subrayar un mundo entresoñado donde la evocación, el recuerdo de
lo pasado o de lo perdido, abrazan, rigiéndola, nuestra realidad más presente. Por
supuesto, no es éste su único valor. Los poemas de Pilar Kimbrell tratan, además, otro
entendimiento, el que exige una descomplicada entonación y una ordenación natural para
finalmente permitir el encantamiento de la palabra:
Yo soy una hacedora de sonidos,
de visiones construidas
a cuestas de las palabras
[...]
Yo vivo en un castillo en espiral
de sistemática estructura:
verbos que actúan y sustantivos
/en suspenso.
[...]
Desesperada, llamo, nombro y
/clasifico
alrededor de tu reino de
/silencio.
[De: Palabras, pág. 15]
Sin alcanzar un crudo patetismo, estos Pasos hacia la luz impresionan
especialmente, porque reflejan lo sombrío, aquello que nos atemoriza y nos obliga a
interpretar y criticar sin ironías la vida.
GUILLERMO LINERO |