Comencemos por la definición...
El castellano, el método y la pedagogía en el primer plan de estudios
de la Universidad de Antioquia
Fray Publio Restrepo González, María Resfa Arango Pérez
Universidad de San Buenaventura, Medellín, 1993, 164 págs.
El cometido principal de este libro es presentar, interpretar y valorar el primer
plan de estudios del Colegio de la Nueva Fundación de San Francisco de Medellín, hoy
Universidad de Antioquia, elaborado por su fundador, el padre franciscano fray Rafael de
la Serna, en 1806. En el desarrollo del libro se distinguen dos dimensiones coherentemente
articuladas: una filológica y otra pedagógica. La primera se concreta en la
transcripción íntegra del manuscrito original, la presentación de algunas muestras del
texto, la identificación y equivalencia de las abreviaturas más frecuentes en el
manuscrito, la elaboración de un vocabulario, la presentación de algunas muestras de la
"Tabla para la inteligencia de algunos vocablos" con que el franciscano fray
Pedro Simón acompaña sus Noticias historiales de las conquistas de tierra firme
en la Indias Occidentales, publicadas en Cuenca en 1639. La dimensión pedagógica
está relacionada con el reconocimiento, interpretación y valoración de los principios
metodológicos de la pedagogía franciscana más relevantes que les subyacen a los
estatutos y al plan de estudios, la estructuración del colegio en sus distintos niveles
de enseñanza.
El texto está estructurado en tres capítulos: el primero corresponde a la
presentación de las abreviaturas y sus equivalencias más frecuentes en el manuscrito y a
su transcripción integral; el segundo, al vocabulario, y el tercero, al método y la
pedagogía franciscana. Además de estos capítulos, se integra un conjunto de cuatro
anexos útiles para conocer mejor y valorar la obra y el pensamiento de fray Rafael de la
Serna. Toda la temática gira en torno al plan de estudios, a la manera como su autor
refleja en él toda la cosmovisión metodológica enriquecida con los más notables
aportes de la escolástica, el Renacimiento y la Edad Moderna hasta la Ilustración,
siguiendo el espíritu cristiano y franciscano.
El vocabulario está constituido por un conjunto de términos o frases que a
juicio de los autores es necesario glosar, ya que el sistema conceptual, cultural e
ideológico del momento en que fue redactado (1806) ha evolucionado sensiblemente. Se
elabora con el fin de que funcione como un recurso contextualizador, pues el contenido y
la metodología que le subyace al plan de estudios están hondamente arraigados en una
concepción escolástica y renacentista. Su conocimiento permite comprender y valorar el
sentido de las intenciones de fray Rafael de la Serna con respecto a los estatutos, los
componentes del plan, la estructura organizativa del colegio y su funcionamiento. Sea por
ejemplo el artículo "Colegio". "Tiene aquí la significación amplia de
conjunto de niveles de enseñanza. Equivale propiamente al sentido multisecular de
escuelas escolástica, donde se escalonan propiamente todos los niveles, desde
la escuela de primeras letras, pasando por aula o clase de menores
(nivel semejante al actual bachillerato) hasta el aula o clase de mayores
(actual nivel de educación superior). No hay que confundir colegio en la
mente y lenguaje de 1806 con colegio actualmente. No tiene el actual sentido de colegio de
bachillerato, sino propiamente su sentido etimológico de coligo coliere, colegium:
reunir, concentrar, y abarcaba a todos aquellos que se reunían para el estudio, desde las
primeras letras, pasando por la clase de menores hasta llegar a la clase
de mayores o facultades de derecho, teología, filosofía, artes. Tenía el sentido
de residencia comunitaria, acogida, hospedaje y dedicación a la enseñanza y al
aprendizaje para la profesión y para la vida" (pág. 76). En términos generales, es
un vocabulario bien logrado y cumple cabalmente su función contextualizadora. Una gran
cantidad de artículos como éste permiten comprender mejor el plan de estudios, la
visión del mundo de la época y el pensamiento del fundador.
El tercer capítulo se centra particularmente en el análisis de contenido
cultural e ideológico del plan de estudios y las características de la pedagogía
franciscana. Para ello los autores reseñan los principales aspectos y aportes de la
escolástica, el Renacimiento y la Edad Moderna hasta la Ilustración (1806).
En la perspectiva metodológica, de la escolástica se destaca en el plan de
estudios el tratamiento de los grandes problemas en la forma de "tesis",
argumentaciones en pro y contra y las "conclusiones". El tratamiento analítico
y diferenciado de los asuntos menos mayúsculos en la forma de "conferencias".
El contenido sobre el cual se proyecta el método de la escolástica estaba estructurado y
condensado en Los cuatro libros de sentencias del obispo Pedro Lombardo. En esta
obra, desde muy temprano ya se trataba de integrar y especificar el acervo de doctrina
teológica, filosófica y científica, contenidos y temas de estudio que deberían
desarrollarse en las futuras "escuelas" o escolástica. Un elemento fundamental
del plan de estudios es el Sentenciario. El cual no es otra cosa que las Sentencias
de Lombardo estudiadas y elaboradas por Juan Duns Escoto, uno de los abanderados
franciscanos de uno de los bandos en que se repartió la escolástica.
El espíritu escolástico aparece reflejado en el plan de estudios, por ejemplo
en las "Públicas Conclusiones". Esto es, actividades programáticas preparadas
por los estudiantes bajo la guía de un "catedrático" y en la cual se trataban
temas complejos aún no resueltos y donde cabían, por tanto, diferentes búsquedas e
interpretaciones. Tales Conclusiones, por los tiempos de la Colonia y de la Independencia,
eran certámenes no sólo académicos, sino también sociales y políticos. Como
actividades programáticas para el tratamiento de los temas menos complejos, se establecen
las conferencias (públicas o privadas), los certámenes literarios o académicos de los
sábados (savatinas) preparados por los estudiantes bajo la guía de un
"catedrático", el "repaso" de los estudiantes dirigido por los
"pasantes" y decuriones, etc.
Del Renacimiento, el plan de estudios toma como elemento pedagógico fundamental
el ideal antropocéntrico, el respeto al ser humano, el interés por descubrir y cultivar
talentos, el reconocimiento de las diferencias personales, el desarrollo progresivo de las
capacidades, la preocupación por el bien común, la orientación objetiva cuantitativa en
el tratamiento de los asuntos académicos, la inclusión del elemento experimental en el
desarrollo de las cátedras y la preocupación por la aplicación práctica de los
conocimientos. Del período de la Ilustración, que correspondía al momento de la
elaboración del plan, la inclusión del estudio y el método de la ciencias naturales. De
la pedagogía franciscana, vale reconocer que ha contado con la interpretación y guía de
los más preclaros franciscanos, comenzando con su fundador, quien primero bebió y
vivenció sus enseñanzas en el evangelio. La interpretación temática y metodológica de
la escolástica franciscana se caracteriza por privilegiar la voluntad y el amor sobre el
conocimiento y el tratamiento de las doctrinas; al contrario de la interpretación
tomista, que privilegia lo racional y el conocimiento sobre la voluntad.
La reseña realizada por los autores sobre los fundamentos metodológicos,
filosóficos, teológicos, científicos y humanos subyacentes al plan de estudios y su
correspondiente confrontación teórica permiten reconocer cómo la Universidad de
Antioquia nace siendo heredera de una tradición multisecular en la que se integran los
aportes más sobresalientes de los distintos momentos del pensamiento y el concurso de los
más preclaros maestros de la orden franciscana. Por otra parte, la reseña permite
establecer el sentido de cada uno de los componentes de los estatutos y del plan de
estudios, los niveles de formación e instrucción (equivalentes a lo que hoy sería
primaria, secundaria y educación superior); los objetivos, los contenidos, la
metodología; los autores y los textos de base; la estructuración tanto académica como
directiva, las responsabilidades de sus integrantes, las actividades académicas, los
requisitos para el paso entre las escuelas, particularmente entre la clase de menores a
mayores (un equivalente a los hoy llamados exámenes de admisión), la identidad de los
estudiantes (seglares de ambos sexos y religiosos), incluso la responsabilidad social y
cristiana del colegio. El padre De la Serna no sólo habla de cátedras sino también de
facultades y pide al rey la gracia de que los estudiantes puedan obtener los grados
correspondientes a cada facultad.
El conjunto de anexos, cuatro en total, contiene información particularmente
sobre cuatro aspectos: a) muestras del vocabulario de fray Pedro Simón; b) notas y citas
sobre el método en diferentes épocas de la historia del pensamiento; c) biobibliografía
sobre el padre fray Rafael de la Serna y material fotográfico sobre aspectos de la
construcción, hoy transformada; d) documentos relacionados con las gestiones de
aprobación e implementación. Es destacable en este anexo la transcripción de las
cédulas reales de aprobación del convento y del colegio, pues por aquellos tiempos la
fundación de colegios y universidades dependía directamente del rey.
Por su temática, este libro es de gran interés para: a) la valoración de la
identidad de los programas con que inicia cada una de las facultades con que nace la
Universidad de Antioquia: filosofía, teología, artes y derecho, tanto civil como
canónico (solamente previsto en el plan de estudios), y b) una mejor comprensión de la
educación dada por las universidades y colegios mayores, en Antioquia, en tiempos de la
Colonia y la Independencia. En síntesis, es una invitación a hacer conciencia sobre la
identidad histórica de los programas con que nace la Universidad de Antioquia y un aporte
a la historia de la educación orientada por la orden franciscana.
- BERNARDO MORALES A.
- Departamento de Lingüística
- Universidad Nacional de Colombia
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