Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 69
Autores: Banco de la República
Edición original:
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Notas:
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| BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 69

     
Autocaricatura de Rendón" El Tiempo" 29 de noviembre de 1931.
Armando Solano" caricatura de Ricardo Rendón" publicada en El Espectador" Bogotá" 26 de diciembre de 1931.

A estas "Reflexiones inactuales" responde indirectamente Felipe Lleras en carta abierta a los directores de El Eco Nacional -órgano nacionalista de los Leopardos-" titulada "El momento político"" escrita a propósito del apoyo brindado por esta publicación a la candidatura conservadora de Miguel Abadía Méndez a la presidencia de la república. Se pregunta Felipe Lleras si en verdad existe la tradición que ellos creen defender" para responder enfático a renglón seguido: "No; no es posible que exista" por una mera y simple cuestión de tiempo y por un hecho irrefutable de constitución social". Según su parecer" "ser tradicionalista en el trópico" y especialmente en estos países convulsionados y epilépticos" cuya evolución se ha orientado por el pesado sable de los caudillos" en un perenne verter de sangre fraterna" y donde las constituciones se suceden unas a otras y las reformas se atropellan al impulso de un incorregible esnobismo que en el fondo no es más que la curiosidad aborigen por las baratijas que tiene el encanto de lo ultramarino; es un modo de asumir una pose si se quiere de empenachada aristocracia de espíritu" pero que no corresponde a la realidad política de la nación". El deslinde de los campos ideológicos queda planteado" en palabras de Felipe Lleras" cuando al final de su escrito puntualiza" que "mientras los NUEVOS de la izquierda sentimos el afán torturante de la justicia social" en marcha en los dos hemisferios" y el bullir de un gran ideal humano" que dignifique y fecundice el apostolado" ustedes" NUEVOS de la extrema derecha" simbolizan su programa en un ilustre personaje" representativo de una tradición indiscutible en Colombia" la santa tradición del puesto público" y de una hegemonía que" para los que nos interesamos por el buen nombre de la patria" ofrece el halago no remoto de una diplomacia joven y brillante" que sepa llevar con dignidad el frac flamante de las embajadas y ser heraldo clamoroso de la nueva generación en los centros culturales del viejo mundo". Anotemos al margen que ambos bandos siguen gravitando en torno a los centros culturales europeos" sin que haya una verdadera atención para lo que se está fraguando en Estados Unidos para la cultura contemporánea. Igualmente" enarbolan el valor de la patria como algo inalienable" sin referirse a la nación o al país en particular que se estaba conformando.

El escuadrón "Silvio Villegas"" caricatura de Ricardo Rendón" Bogotá" El Tiempo" 13 de junio de 1931.

Es claro que los distintos puntos de vista coinciden en denominarse "nuevos"" partícipes de una misma generación que tiene diferentes ideologías y actitudes divergentes frente a la cultura" la politica" la vida social y el arte. Pero también es cierto que Los Nuevos que aquí reseñamos" es decir los de izquierda" que no lo fueron todos" se destacaron en el campo de la poesía y del ensayo" del periodismo y la literatura" mientras que los demás se deslizaron rápidamente hacia el campo de la politica y de la gestión gubernamental y partidista. Ya antes incluso de la publicación de Los Nuevos" era conocida la agrupación de corte fascista -partidaria del Estado fuerte y de vocación tradicional" inspirada en la Action Française" en Mussolini y en los monarquistas franceses Barrés y Maurras- integrada par el citado Silvio Villegas" Eliseo Arango" José Camacho Carreño y Augusto Ramírez Moreno" quienes llegaron a ser prestantes políticos conservadores y que adoptaron para sí el nombre de los Leopardos" acrónimo de la Legión Organizada para la Restauración del Orden Social" que se había formado y se expresaba en el ámbito nacional desde 1924.

     
José Vasconcelos" Universidad" Bogotá" núm. 16. año 1" 21 de septiembre de 1921" pág. 265.
Luis Eduardo Nieto Caballero" caricatura de Ricardo Rendón" en |Álbum de caricaturas de los cigarrillos Victoria" Medellín" Escobar" Restrepo y Cía. Fabricantes" c 1920.

Respondiendo a la cuestión de si Los Nuevos eran un grupo o una generación" diremos que eran corrientes de un mismo río pero cuyas fuerzas buscaban cambiar el curso de las aguas de la historia. La conciencia de estar asistiendo a un cambio" no sólo continental sino mundial" movió a la juventud intelectual de los años veinte en Colombia a adoptar posiciones firmes en torno a los problemas y las salidas que reclamaban la atención de las nuevas naciones que se abrían" unas más temerosas que otras" a los vientos de modernización que imponía la dinámica de la economía internacional en tiempos de la primera posguerra mundial.

 

LA POLÉMICA GENERACIONAL

El perfil generacional de Los Nuevos se fue definiendo paulatinamente tanto en a polémica interna como en la confrontación con la generación inmediatamente anterior que" en los años veinte" acaparaba los medios de expresión más importantes del país. Recordemos que los Centenaristas nacieron como generación con tres heridas: la guerra de los Mil Días" la dictadura de Rafael Reyes y la pérdida de Panamá. Esta circunstancia moldeó su carácter pacifista y tolerante" su aquiescencia con las instituciones de la democracia representativa y su moderación en la vida pública y en la creación intelectual. Representantes de las tendencias secularizantes e independientes de los dogmas católicos" los Centenaristas introdujeron cierto carácter cosmopolita en la cultura colombiana que permitió asimilar expresiones culturales europeas diferentes de las de España. Pero además" lo que es más sintomático" eran los propietarios y administradores de los medios de producción ideológicos más importantes: periódicos" revistas" imprentas" escuelas" librerías" clubes" cafés. Claro está que esto no significaba que Los Nuevos no tuvieran oportunidad de trabajar o publicar en los grandes diarios" ya que de hecho varios de ellos colaboraban periódicamente en El Tiempo" La República" El Nuevo Tiempo o El Espectador" pero su actividad estaba confinada a la esfera estrictamente periodística" pues en el plano literario las páginas de estos diarios estaban abiertas sólo para los versos parnasianos de Víctor M. Londoño o Miguel Rash Isla" para los poemas de Eduardo Castillo o de Abel Marín" y hasta para los sonetos del más joven Carlos Lleras Restrepo" un neoclásico sin pretensiones de revolucionar las letras colombianas" quien fuera" no obstante" presentado por Calibán como la promesa literaria en las Lecturas Dominicales de El Tiempo. Como lo expresa Alberto Lleras en sus  |Memorias" "los Nuevos se sentían marginados y yo no sé por qué" sin mucha esperanza" y fermentaban una sublevación general contra el establecimiento [...] Entre nosotros" hacia la mitad de la década del veinte" lo único común era la general insatisfacción con lo establecido" que lo mismo se sentía en quienes" sin saber cómo" habían quedado ubicados en la derecha" que por quienes estábamos naturalmente en una posición de izquierda" que presentíamos más a tono con el tiempo del resto del mundo" apenas adivinado a través de libros" revistas y escasas informaciones cablegráficas" | 3 .

 

| 3 Alberto Lleras"  |Memorias" Banco de la República/El Áncora Editores" Bogotá. 1997. págs. 242-243.