BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 65
Bogotá, 20 de diciembre de 2004
Señor Efraín Sánchez Cabra
Apreciado señor Sánchez,
Leí con gran interés su documentado artículo El Museo del Oro,
aparecido en el último Boletín Cultural.
El interés se transformó en sorpresa en la página 39 en donde se
oculta en una frase el enorme trabajo de concepción, desarrollo y
transferimiento de tecnología realizado en la ocasión de este
prestigioso proyecto.
Como usted tal vez no sabe, los principios de presentación de la
colección que aparecen hoy con su evidente simpleza, es el fruto de
muchos años de trabajo.
Cada época tiene su propio lenguaje de presentación, el del
nuevo Museo del Oro fue concebido y propuesto por mi oficina.
La concepción de los espacios museográficos fue realizada bajo
mi responsabilidad y por mi oficina H+B Design hasta la fase
proyecto.
Por supuesto en coordinación con el arquitecto Germán Samper,
pero con un contrato específico para tal efecto.
Ciertamente el contenido científico y la colección son la espina
dorsal de toda presentación, pero como en el trazo de un pintor, la
estética propuesta para la presentación de las colecciones del
Museo del Oro es un lenguaje original que no se improvisa.
Por mi parte lo he adquirido trabajando con las prestigiosas
colecciones del Muséum d'Histoire Naturelle de París, del Museo del
Oro de Bogotá, del Museo Nacional de Prehistoria de Francia, del
convento Notre Dame á la Rose en Bélgica, etc.... 22 años de
arquitectura de los cuales más de 16 en el campo museístico.
Esa aparente simpleza que logra albergar una nueva mirada de la
colección, se logró trabajando esencialmente en tres campos: la
arquitectura de los espacios, la metodología en la gestión de
colecciones, la tecnología de presentación.
La arquitectura de espacios museográficos fueron concebidos por
mi oficina hasta la fase proyecto, y dirigidos en su ejecución por
el equipo de arquitectura del Museo del Oro encabezado por el
arquitecto Efraín Riaño.
En lo metodológico, sin extenderme fuera del campo museográfico,
el principal instrumento de trabajo fue una base de datos que
permitió la manipulación virtual de las colecciones para componer
cada dispositivo "a escala", evaluar y aprobar
cada uno de los dispositivos de presentación.
Esta base elaborada por los servicios técnicos del Banco de la
República y el trabajo de gestión de imágenes se inspiró de mi
experiencia en el proyecto de la Grande Galerie de I'Evolution
realizada entre el 89 y el 94 en el Museo Nacional de Historia
Natural de París, mejorando considerablemente la flexibilidad y la
capacidad de dicha base.
En lo tecnológico se trabajaron principalmente tres elementos:
las vitrinas, la iluminación y los accesorios de soporte para la
colección.
Las vitrinas concebidas para este proyecto fueron de alta
tecnología y beneficiaron de un desarrollo industrial realizado por
mi oficina desde hace varios años.
Por razones económicas las vitrinas se realizaron en el país
perdiendo algunas funcionalidades de abertura frontal v de
integración audiovisual. pero consen-ando las características
estéticas Y- de seguridad.
La iluminación por fibras ópticas se realizó con tecnología
europea, evolución fiable de los equipamientos utilizados en la
Grande Galerie de París en 1992 primer museo que empleara esta
tecnología de manera integral.
El sistema de soportes de colección, eslabón esencial en la
estética de la presentación proviene también de la experiencia de
la Grande Galerie de París para la cual el artista/artesano Marc
Jeanclos realizó con particular fineza el montaje de las
colecciones concebido por mi oficina de la época.
Para el Museo del Oro mi oficina concibió los soportes con Mare
Jeanclos quien formó el personal y elaboró las especificaciones del
taller de soportes actual.
Espero que con estos breves elementos pueda constatar que la
concepción museográfica es uno de los factores determinantes en la
visualidad renovada de la colección, y Usted entenderá mejor que
nadie, que el respeto de la propiedad intelectual y artística que
se aplica a toda obra individual o colectiva no fue respetado en su
artículo.
Suponiendo que la omisión que me afecta profesionalmente no
obedece a un acto deliberado, sólo espero su respuesta por el
momento para obtener una explicación.
Le saluda atentamente, Roberto Benavente
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