Ficha bibliográfica
Titulo: BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 65
Autores: Banco de la República
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| BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 65

Luego sigue la conclusión del profesor Villalón que reproduzco porque "es tan diciente" de ser un acto de manipulación histórica y de anacronismo: "Esta imagen que ofreció Barranquilla al cronista español es una constante histórica que se va a repetir en los siglos posteriores, en la cual se confirma que la ciudad siempre ha sido vista, en primer lugar, como un centro de comercio y un cruce de vías en contacto con el mundo". Tal acto de extraordinaria imaginación histórica del profesor Villalón bien podrían retomarlo los esmeralderos del actual municipio boyacense de Muzo | 5 y señalar que la "imagen que ofreció [Muzo] al cronista español es una constante histórica que se va a repetir en los siglos posteriores, en la cual se confirma que la ciudad siempre ha sido vista, en primer lugar, como un centro de comercio y un cruce de vías en contacto con el mundo". También, los comerciantes de Maicao podrían decirle a la DIAN que el comercio de los guajiros con los contrabandistas ingleses, holandeses y franceses en la Alta Guajira "es una constante histórica que se va a repetir en los siglos posteriores, en la cual se confirma que la ciudad siempre ha sido vista, en primer lugar, como un centro de comercio y un cruce de vías en contacto con el mundo". De igual manera, al profesor le asombra el que haya existido un activo comercio precolombino en el Caribe, de sal en los alrededores de Ciénaga | 6 , en el suroccidente de Colombia en los hombros de los indios acémilas, o los caminos de la sal en la región andina | 7 .

El profesor Villalón señala que la "población" que encontraron los españoles "presentan todas las características de los caribes,  |de manera especial la utilización de las canoas" | 8 ; pero las canoas también las usaban en el lago Titicaca. Otra cosa es que la palabra sea de origen caribe.

Es importante hacer esfuerzos para comprender ese momento de ruptura y creación que fue el siglo XVI, en la formación de una economía de saqueo de las comunidades indígenas del Caribe colombiano | 9 e insular | 10 , pero no para hacer falsas proyecciones teleológicas o atender a intereses ajenos a la historia.

El otro mito o frustración histórica que el compilador nos repite es acerca de cuál ciudad debió de ser la capital del país. Escribe el profesor Villalón que "el hecho de que Cartagena contara con una bahía natural y segura  |determinó su supremacía durante  |todo el período colonial", y más aún que el canal del Dique "fue la vía de comunicación entre  |España y Bogotá" | 11 . Entonces, ¿cuál era la vía entre "España" y Tamalameque y Mompós? Hubiese sido útil que el profesor Villalón leyera los ensayos del historiador de economía colonial Sempat Assadouriam, en donde el autor muestra cómo se construyó el espacio colonial peruano | 12 . No fue éste producto de ningún determinismo geográfico | 13 . En todo caso, el profesor Villalón escribe con tristeza que "el Atracadero de Canoas | 14 que visitó Heredia y que divisaron los marinos de Jiménez de Quesada, se mantuvo durante largo tiempo a la sombra de la historia". ¡De lo que se perdió Jiménez de Quesada al subir a los fríos Andes a fundar a Santafé de Bogotá!, pareciese decir el compilador.

Después de estos breves párrafos acerca de la repetida y poco estudiada vocación comercial de Barranquilla se inicia un  |tour por los historiadores de Bazranquilla: Juan losé Nieto; el abogado Domingo Malabet, quien estudia los orígenes de Barranquilla; los editores Antonio Martínez Aparicio y Rafael Nieto, quienes publicaron un directorio de la ciudad; Manuel Calderón y su libro  |La fundación de Barranquilla, publicado en 1922; Enrique Otero D'Acosta, quien publicó un trabajo donde "plantea interesantes inquietudes sobre los orígenes de Barranquilla"; Miguel Goenaga; el periodista Palacio, cuyos "recuerdos -dice Villalón-, aunque dispersos, constituyen un pedazo de la historia de Barranquilla"; también el famoso Grupo de Barranquilla tiene que ver con la historia de la ciudad: "Macondo a veces parece ser Barranquilla | 15 . Bueno, hasta aquí los lectores estarán de acuerdo en que no ha aparecido  |Barranquilla y sus historiadores.

Otro autor es Claudio Ropaín, quien diserta sobre las terminaciones  |illa, ita. Al respecto, escribe Ropaín que "Barranquilla no puede ser la barranca bajita o pequeña, porque se la hubiera llamado 'barranquita'. La terminación 'illa' se refiere a algo especial, y por lo tanto Barranquilla es la barranca que tenía algo de especial".

Otro mito que el profesor Villalón quiere legitimar se refiere a la  |antigüedad de Barranquilla. En su recuento citó al distinguido arqueólogo fallecido Carlos Angulo Valdés y su  |Tradición Malambo, y nos dice, preocupado, que "en Barranquilla aún no se ha tomado cabal conciencia de que su historia no comienza con la llegada de los españoles, sino que se remonta a los cazadores-recolectores antiguos desde hace aproximadamente 10.000 años".

Luego, en una segunda etapa de las reflexiones sobre Curramba y  |sus historiadores, aparece el geógrafo José Agustín Blanco | 16 ; pero con el venerable maestro sucede en Barranquilla lo mismo que pasara en el país con José Manuel Restrepo cuando no había nadie más a quien citar. Alexander Vega, quien escribe uno de los nueve ensayos del libro, titulado  |Los orígenes de Barranquilla, dice, apoyado en Blanco, que el pueblo de indios de Camacho fue establecido "siglos antes del nacimiento de Jesucristo" en el perímetro de la actual Barranquilla (pág. 96). ¿Será que Barranquilla es más antigua que Pakistán? En el ensayo del arqueólogo de la Universidad de Siena (Italia) Giancarlo Macci Jánica, subyace la misma preocupación por la antigüedad de Barranquilla y sus orígenes. Macci escribe sobre la importancia de la arqueología histórica, puesto "que las investigaciones arqueológicas en nuestra ciudad representan un deber o requisito para la conquista de su 'verdad histórica'". ¿Cuál verdad histórica?, ¿que sus orígenes se remontan aproximadamente a 10.000 años? En su ensayo, Macci continúa afirmando que "el problema arqueológico de Barranquilla parece de una complejidad sin precedentes en el panorama arqueológico nacional" y señala que su proyecto de arqueología histórica urbana "representa una ruptura del esquema tradicional de la arqueología en nuestro contexto nacional". Hay que recordarle a Giancarlo Macci que hace mucho tiempo otros investigadores, desde la "academia bogotana" | 17 , como Mónica Therrien, ya hicieron la ruptura.

Otra preocupación local está representada en el "Esbozo de una etnología sobre el modo de ser costeño" del profesor Jesús Ferro Bayona. En verdad, el "Esbozo" de Ferro Bayona, escrito con afecto hacia los hombres y las mujeres del Caribe, hace veintiún años fueron unas  |palabras que éste pronunció en su calidad de rector en el  |Foro sobre el modo de ser costeño. Creo que hace más de treinta años, cuando Jaime Jaramillo escribió sus ensayos de historia social, señaló cuáles eran las preocupaciones de la historiografía universitaria, como el mestizaje y la diferenciación social, la esclavitud y los problemas socioculturales de la nación. Actualmente, hay un diálogo muy interesante entre psicoanalistas e historiadores y ya existen varios trabajos al respecto que dedican una mirada más profunda al héroe, el caudillo, el político, la muchedumbre y los comportamientos colectivos | 18 .

 

| 5 Sobre los indios muzos: Luis Enrique Rodríguez, |Encomienda y vida diaria entre los indios de Muzo, 1550-1620, Bogotá, Instituto de Cultura Hispánica, 1995.
| 6 Carl Henrik Langebaek, "Algunos aspectos de la economía tairona en el litoral adyacente a Ciénaga (Magdalena)", en Maguare, Bogotá, Departamento de Antropología, Universidad Nacional, voL 5, núm. 5, 1987, pág. 65.
| 7 Leonor Herrera, Marianne Cardale de Schrimpff (compiladoras), |Caminos precolombinos. Las vías, los ingenieros y los viajeros, Bogotá, Icanh, 2000. Véase artículo de Ana María Groot.
| 8 El subrayado es mío.
| 9 Hermes Tovar Pinzón, |La estación del miedo o la desolación dispersa. El Caribe colombiano en el siglo XVI, Bogotá, Ariel Historia, 1997; del mismo autor, |Relaciones y visitas a los Andes. Siglo XVI. Región del Caribe, Bogotá, Instituto de Cultura Hispánica, t. II, s. f.
| 10 David Watts, |Las Indias Occidentales. Modalidades de desarrollo, cultura y cambio medioambiental desde 1492, Madrid, 1992.
| 11 El subrayado es mío.
| 12 Carlos Sempat Assadouriam, |El sistema de la economía colonial. El mercado interior. Regiones y espacio económico, México, Editorial Nueva Imagen, 1983.
| 13 En 1988 Germán Colmenares le hizo esa misma crítica al historiador francés Thomas Gómez, al referirse a la Nueva Granada.
| 14   ¡¡Con mayúsculas!! Se refiere a "Barranquilla".
| 15 Los riohacheros dicen que se parece a Riohacha.
| 16 La gobernación del Atlántico recogió sus trabajos en 1994 bajo el título |Atlántico y Barranquilla en la época colonial.
| 17 El término lo inventó Villalón para referirse a una investigación del historiador Mauricio Archila, de la Universidad Nacional.
| 18 Mario Bernardo Figueroa Muñoz, Pío Eduardo Sanmiguel A. (compiladores), |¿Mestizo yo? Diferencia, identidad e inconsciente. Jornadas sobre mestizaje y cultura en Colombia, Bogotá, Universidad Nacional, Grupo de Psicoanálisis, i.a ed., 2000.