BOLETÍN CULTURAL Y BIBLIOGRÁFICO 65
La poesía y la felicidad
Poesía para niños: antología de
poesía escrita en español
Autor:
|Natalia Pikouch (compiladora)
Editorial: Editorial Universidad de Antioquia, Medellín, 2000,
404 págs.
Tal como lo menciona Jorge H. Cadavid en su reseña sobre los
libros de poesía colombiana de Rogelio Echavarría
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, una antología puede definirse como
"el ejercicio de relectura sensible e inteligente que
afina o renueva la sensibilidad poética de un público", y
en este caso específico, el libro de Natalia Pikouch logra
ampliamente ese cometido.
Pero, ¿qué la hace diferente y complementaria a otras obras de
este tipo? Creo que es de enorme valor el intento de rescatar la
poesía en un idioma, poesía de distintas épocas y procedencias, que
tal como ella la define son el resultado del "alma
colectiva de quienes hablan ese idioma o un coro de latidos
individuales" en lengua española, creada por adultos para
todo tipo de público, no necesariamente el infantil. De ahí que la
antología no tiene límites de edad o de intereses.
Muy válida también, y no sobra decirlo -en estas épocas en que
la prisa por publicar y vender es lo que más impulsa a algunos
autores y editores-, la honestidad que se percibe en el trabajo de
la antóloga al reconocer que la producción literaria en español es
"totalmente inabarcable" y que por ello el libro
no pretende ser sino el reflejo de "un gusto intuitivo
antes que erudito" y de un "criterio espontáneo
antes que científico".
En ese sentido, la pulcritud de la selección sirve para borrar
esa vieja idea de cómo llega la poesía a los niños, porque muchos
de nosotros sabemos que ésta es paradójicamente la más próxima y la
más lejana expresión literaria para ellos y que resulta ser sólo un
cúmulo de recuerdos lejanos, de ejercicios de memorización cursi
con motivo de las celebraciones escolares o de textos sonoros
aprendidos en juegos o rondas, que en poco o nada contribuyen a
formar el goce estético.
Con esta antología, entonces, el acercamiento a la literatura de
calidad, mediada por el adulto, es un hecho indiscutible. No hay
rimitas dulzonas, juegos de palabras sosas o sin sentido; el goce
nace y se queda con la calidad estética, con el valor de la
comunicación de la palabra a través del tiempo, pues no pretende
entregar un gusto de todos conocido, sino crearlo y hacerlo sólido
y permanente.
El texto que hace las veces de presentación, titulado
"La poesía y la felicidad", es un cálido homenaje
al oficio de poeta, a quien la autora define como "un gran
mago y un traductor de lo mágico a lo cotidiano"
y al efecto que sus creaciones producen en los seres humanos.
Palabras emotivas y convocadoras que invitan a la pronta lectura
del libro.
A continuación se encuentra un segundo texto, denominado
"Solo para adultos", que considero provocará en
algunas personas "antipedagogistas" una reacción
al ver enumeradas las posibles formas de acercar a los niños a la
poesía, eliminando casi del todo a la propia imaginación o
experiencia o tal vez desconociendo otras alternativas. Pero si se
mira en detalle, esta guía no es pretenciosa ni dogmática y, como
Pikouch lo dice al final, "está basada en el respeto por
los niños y por la poesía", fruto de sus años de trabajo
como docente y, no lo dudo, como madre, tía, vecina o amiga...
Entrando ya en la selección, se puede decir que, desde el punto
de vista de los países representados, España incluye 22 autores,
Colombia 15; le siguen Cuba y México con 5, Argentina con 4, Perú
con 2 y Nicaragua, Portugal, Honduras y Venezuela con un autor.
La clasificación temática para la presentación de los 221 poemas
es por demás interesante. Prima la poesía a la naturaleza, agrupada
en temas puntuales (7 poemas al Sol, 6 a las plantas, 14 a los
animales, 14 al paisaje, 15 al agua y a la Tierra, 15 al cielo y al
aire, 16 a la noche y a la Luna, para un total de 87 textos).
El resto se agrupa bajo conceptos subjetivos tales como poemas que
cuentan historias (14); poemas fábulas (10); poemas para pensar
(30); poemas para reír y jugar (25); de vejez (5); de amor (15); de
tristeza (9); religiosos (15) y 11 canciones de cuna. Tal variedad
nos permite descubrir que, si bien la intención primera de la
antóloga es el goce estético, también impera en ella la intención
de invitar a la reflexión y a que los textos escogidos dejen huella
en sus lectores.
Otro aporte que brinda seriedad a este tipo de trabajos es la
inclusión de biografías breves de los autores, con la función que
indudablemente esto tiene de acercar a los lectores a los libros de
cada escritor o a reconocer qué tan familiarizados están con él,
convirtiéndolas así en pistas para leer más. Tarea que se
complementa con la bibliografía que aparece al final.
Interesante también la alianza editorial para la publicación de
la obra entre el municipio de Medellín y la Universidad de
Antioquia. Objetivos interinstitucionales claros para rescatar
mucho de lo bueno que aún falta por rescatar en el mundo de las
letras.
No obstante, debo mencionar que, aunque el trabajo editorial de
la universidad es cuidadoso, se les escaparon algunos errores
ortográficos; y no sobra anotar una pequeña falla en el poema a los
Reyes Magos (página 334) en el que fue omitido el autor.
Para terminar, retomo el último párrafo de Darío Jaramillo
Agudelo en la presentación de uno de sus libros
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, que a su vez cita un texto de García
Márquez: "Un curso de literatura no debería ser mucho más
que una buena guía de lecturas. En este sentido, la presente
antología quiere ser ese texto de literatura colombiana en prosa,
un apoyo para que el maestro oriente y fomente el hábito de la
lectura, no necesariamente para formar hombres más informados o más
profundos (aunque, de hecho, esto también se consiga) sino que para
que su capacidad de goce con la lectura los convierta en hombres
más felices". Con el libro de Natalia Pikouch, la poesía
en lengua española se une a este empeño en que todos los adultos
nos debemos comprometer.
MARGARITA MUÑOZ CARDONA
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1
Publicada en el Boletín Cultural y Bibliográfico, Bogotá, vol. 35,
núm. 49, 1998, Págs. 126-127.
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2
Darío Jaramillo Agudelo,
Antología de lecturas amenas, Bogotá, Editorial La Rosa, 1986, pág.
14.
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