Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
Cardos antes de cantar
|Título: Sierra Nevada -Santa María, Ciudad Perdida,
Guajira-
|Autor: Patrick Rouillard
(Textos: Consuelo Cepeda, Alfredo Ríaseos N., Roberto Lleras,
Germán I. Andrade, Gerardo I. Ardila
Editorial: Colina, Bogotá, 1988, s.p.
"
|Espectaculares est" Patrick Rouillard,
fotógrafo francés autor de los libros
|Colombia, Boyacá, San
Agustín, publicó recientemente Sierra Nevada -Santa María, Ciudad
Perdida, Guajira-.
Una serie de fotografías, la mayoría muy vistas. Es otra vez la
misma foto; el mismo Rodadero, el mismo arhuaco, la misma Nueva
Venecia; lugares y gentes de una prosperidad abrumadora. Como si la
ciénaga no fuera, además del "más grande depósito de agua
salada en Colombia", uno de los principales problemas
ecológicos que hay. Pero acá, en este libro, no: abunda la pesca,
la gente sonríe y la estética sólo tiene que ver con la
alegría.
Los arhuacos son unos seres felices; El Rodadero es un balneario
limpio, de panorámica espectacular; la Sierra Nevada de Santa Marta
es virgen; la Guajira da tiempo para la economía de la sal, para la
cultura indígena libre que la habita. Es como si el señor Rouillard
no hubiera convivido con los seres que moran en los sitios en que
toma sus fotografías; sólo ve a través de la lente de su cámara. No
se trata de mostrar únicamente el horror que nos envuelve o de
describir exclusivamente lo mortificante, pero sí hay que pensar en
que un libro con este título y con los textos que lo presentan ha
de ser una muestra del lugar. Sin embargo, el lugar del libro no
queda en realidad en donde el libro dice que está. Es otra vez la
estética europea concentrada en lo exótico tropical.
Los textos de cada capítulo dicen así: Santa Marta por Alfredo
Ríaseos N. "...tierra sagrada: de Santa Marta
partió" Quesada con 800 hombres y un viaje de espanto que
culminó con la fundación de Bogotá...", "Porque
conocieron el ardor y la fuerza de esta tierra y porque
comprendieron que estaban en el corazón de América, Fernández de
Lugo pagó tanto dinero por esta gobernación; Luis Beltrán de aquí,
salió para la santidad...".
Textos un tanto líricos, que alegorizan cada lugar. Santa Marta
en fotos es el retrato del Libertador, la Quinta de San Pedro
Alejandrino, la más antigua catedral de Colombia, muestras de
arquitectura moderna y no moderna, crepúsculos, panorámicas, el
sol, las playas, un delfín, una lancha, otra lancha, varias
lanchas, montañas, acantilados, caminos de Ciudad Perdida, unos
peces, la Ciénaga Grande, Taganga, un armador de barcos de madera;
así, tan simple, tan nada, una ciudad cualquiera en un bello lugar;
unas fotografías comunes, en un lugar común; es, repito, el mismo
mar, la misma lancha, el mismo rostro, fotos que se han tomado
tanto...
El texto "Ciudad Perdida", de Roberto Lleras,
describe la llegada por tierra y aire al lugar y dice:
"Hay sitios en el mundo que deslumhran a primera vista,
otros causan mucho asombro cuando se los visita y estudia. Ciudad
Perdida pertenece a las dos clases de lugares. Sea porque llegar a
ella es una experiencia tan fascinante, o bien porque su concepción
y su construcción son tan interesantes, que son pocos los
visitantes que se van de allí desengañados". Habla de lo
que es fascinante: "...lo más fascinante es el sentimiento
inequívoco de que allí, en medio de una naturaleza abrumadora se
encuentra una obra del hombre que armoniza maravillosamente con el
medio que la rodea y que, sin embargo, es tan distinta a
él". Describe el patrón urbano que la compone, da la
altura a la que se encuentra, explica las diferentes variaciones
arquitectónicas; al final menciona otros lugares similares por
explorar y dice que es el ejemplo más evidente de inteligencia y
fuerza en el pasado prehistórico colombiano. Entre la vegetación
brumosa y el agua cristalina y fría de los ríos, detrás de los
primeros planos de helechos y parásitas, aparecen los caminos, las
paredes y partes de las terrazas de piedra de Ciudad Perdida. Sin
embargo, no hay una sola foto que deje ver claramente la
disposición del lugar arqueológico descrito en el texto, una sola
foto que muestre claramente qué es Ciudad Perdida.
"Sierra Nevada de Santa Marta", escrito por
Germán I. Andrade, contempla la triste historia de un coloso
formado en cien millones de años que ahora ve su riña: razas en
extinción, selvas carcomidas, hombres y mujeres muriendo de manera
absurda. "Lugares como este ya.no abundan en este
continente joven y envejecido. Mientras en todo el mundo las
sociedades recorren sendas que desconocen el pasado, allí está la
Sierra Nevada de Santa Marta, que además de bellas imágenes guarda
para la nación colombiana un patrimonio vivo. A ella tendremos que
volver los ojos, ojalá no para lamentar su pérdida irreparable,
sino para redescubrir los recursos naturales y culturales que serán
la base del desarrollo sostenido que necesitamos para todo el
país".
Este capítulo lo abre una fotografía de doble página, como para
mural de restaurante suizo en algún pueblo tropical, de esos en los
que cuelgan unos viejos esquís de madera y venden platos de la
región preparados por tercera generación colombiana descendiente de
exiliados durante la guerra. Después hay una serie de fotografías
de los alegres arhuacos, sonriendo, mambeando, paseando. Paisajes
de almanaque, áridos y fríos, con cielo azul y fondo nevado, en los
que alcanza uno a imaginarse el refugio turístico.
El texto sobre La Guajira está escrito por Gerardo I. Ardua.
Localiza el lugar geográficamente, hace una descripción de la
posible teoría de su poblamiento, menciona los pueblos nómades que
la habitan, recrea sus tradiciones y deja en claro los términos en
su propia lengua por y para los que viven; sus actividades; los
cultos, sus creencias, etc.
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