Ficha bibliográfica
Titulo: Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23
Autores: Banco de la República. Biblioteca Luis Ángel Arango. Bogotá Colombia.
Edición original: Bogotá:1986
Edición en la biblioteca virtual: Diciembre 2006
Notas: reseñas y artículos sobre arte, literatura e historia.
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| Boletín Cultural y Bibliográfico No. 23

En nuevas crónicas, convocatoria a navegar

|Título: De Misahuallí a Chaguaramas, en canoa del Amazonas al Caribe
|Autor: P. Pinto, A. C. Montoya. R. Franco (comps.)
Editorial: Editora Guadalupe, Bogotá, 1988, 320 págs., ilustraciones y mapas.

La colaboración editorial del Inderena, la Comisión Colombiana del V Centenario del Descubrimiento de América y la Universidad Nacional de Colombia permite conocer algunas de las crónicas de quienes acudieron a la cita en Quito para navegar en canoa del Amazonas al Caribe. Nuevos cronistas, como los antiguos de Indias, relatan y narran acontecimientos relativos a: "Historia indígena de los ríos Ñapo, Yasuní, Ampiyacu y Solimöes" (R. Franco), "El último 'patrón "del Napo" y "La iglesia madre central" (J. R. Pulecio), "De Quito al Amazonas, naturaleza y hombre" (C. Domínguez), "Arqueología del Ñapo" (A. Solanos), "Nombres vernáculos de plantas amazónicas" (P. Pinto y L. Menéndez), "Alimentación y futuro amazónico"(T. Estévez), "Cairi, procesos de colonización y mestizaje" {A. C. Montoya), y la reseña general del viaje por su gestor y director, Antonio Núñez Jiménez, permiten, en 320 páginas con fotografías y mapas ilustrativos, emprender la navegación desde Misahuallí (aldea de habla quichua), cerca de las cabeceras del río Ñapo en el Ecuador, continuar por su afluencia con el Amazonas hasta Manaes (Brasil) y desde allí retomar, aguas arriba, las tributadas por el río Negro al Solimöes, para por medio del brazo Casiquiare continuar por el Orinoco hasta Chaguaramas, en las costas de la isla de Trinidad, en el Caribe. Más de trece mil kilómetros.


En enero de 1986, durante el Primer Simposio Mundial de Arte Rupestre, realizado en La Habana, Antonio Núñez Jiménez (viceministro de Cultura de Cuba, geógrafo, geólogo y arqueólogo de la Academia de Ciencias de Cuba) presentó el proyecto de este viaje en la reunión especial de la Comisión del V Centenario. En abril de ese año se aprobó el proyecto "En canoa del Amazonas al Caribe", durante la IV Conferencia Iberoamericana del V Centenario, realizada en San José de Costa Rica, con la participación de 23 países.

El domingo 1o. de marzo de 1987 partió de Quito la expedición, compuesta por 51 personas representantes de entidades científicas de ocho países con territorios en la Amazonia y el Caribe (Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, Perú, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela). La expedición llegó a Cuba el 22 de noviembre. Sin embargo, los textos publicados en el libro que nos ocupa sólo corresponden a una pequeña muestra del trayecto entre Quito y Chaguaramas (Trinidad). Es triste que una expedición de esta magnitud no publique sus resultados en forma conjunta, ya que brillan por su ausencia -como suele decirse- los resultados de los brasileños, ecuatorianos, venezolanos, dominicanos y boricuas, predominando en la publicación los textos de los colombianos.

Tal parece que la labor de cronista en este tipo de expediciones sigue marcada por la herencia de los antiguos viajeros y navegantes que nos legaron esos documentos y textos que hoy nombramos como crónicas de Indias. Indudablemente, el recorrido escogido da a hablar y a pensar primordialmente respecto a esos habitantes milenarios de la Amazonia y la Orinoquía en su encuentro con los europeos. Todavía hoy es necesario referirse a la continuidad de ese encuentro y de los acontecimientos que se han gestado -violentos, transculturantes, etnocidas, ecocidas... y también aquellas gestiones de reconstrucción y revaloración cultural-...

Doble recorrido: el primero, el cual se intentó reconstruir con esta expedición, corresponde a los antiguos desplazamientos y migraciones étnicas y culturales que posibilitaron el poblamiento prehispánico desde la Amazonia hasta las Antillas, de comunidades arawaks y caribes, entre otras. Justamente a los arawaks se refirió la primera crónica etnográfica escrita en América: los tainos que vivían en Guanahaní, bautizada como San Salvador por Colón, son los protagonistas del texto del "pobre ermitaño" catalán Ramón Pane que, por mandato del almirante Colón, es redactado en el interludio del segundo y tercer viajes al nuevo mundo. Y desde aquel legendario documento se menciona, también por primera vez, a los temidos caribes. Arawaks y caribes: antiguos viajeros, navegantes y guerreros, en la plenitud de descubridores de espacios.